Muchos niños pueden tener dificultades escolares de vez en cuando. Sin embargo, cuando un niño tiene constantemente problemas con un conjunto específico de habilidades, esto podría ser un signo de un trastorno del aprendizaje. Los problemas de aprendizaje en niños son un grupo de trastornos que afectan a la capacidad del cerebro para recibir, procesar y comunicar información. Un problema de aprendizaje es una afección que afecta a la capacidad del cerebro para recibir, procesar y comunicar información. Puede dificultar que los niños aprendan del mismo modo que sus compañeros.
Para hablar de las características de los niños con problemas de aprendizaje, debemos tener en cuenta que estas dificultades son trastornos neurológicos que afectan a la capacidad del cerebro para recibir, procesar y enviar información.

Entre el 15 y el 20% de los niños en edad escolar tienen algún tipo de problema de aprendizaje; sin embargo, sólo el 25% de ellos son diagnosticados. Esta característica se suele mantener oculta ya que muchos niños con problemas de aprendizaje no fracasan en la escuela. Además, a menudo los padres no se dan cuenta de que algo va mal hasta que es demasiado tarde, cuando el niño ya ha abandonado los estudios o ha ido a la universidad sin ser capaz de leer al nivel de su curso (o incluso por encima). Los problemas de aprendizaje así como sus características son más frecuentes en los niños que en las niñas. De hecho, a uno de cada cuatro chicos y a una de cada cinco chicas se les detectará un problema de aprendizaje en algún momento de su carrera escolar.
Tipos de Trastornos del Aprendizaje
Hay más de 200 tipos de trastornos específicos del aprendizaje, pero se dividen en cinco categorías principales:
- Procesamiento visual-espacial
- Procesamiento auditivo
- Habilidades motoras
- Lenguaje
- El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad en Niños (TDAH)
Dispraxia y Dificultad para Montar en Bicicleta
La dispraxia es una dificultad para realizar actividades físicas como correr o saltar, así como torpeza para atarse los zapatos o abrocharse la ropa (también llamado trastorno del desarrollo de la coordinación). Los niños con esta afección pueden tener problemas de equilibrio, para coger los objetos que les lanzan o para montar en bicicleta sin ruedines.

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Dificultades en las Interacciones Sociales
Los niños con dificultades de aprendizaje pueden tener problemas para hacer amigos en la escuela porque quizá no entiendan las reglas no escritas del comportamiento social. Por ejemplo, pueden decir algo inapropiado y herir los sentimientos de otra persona por accidente (o a propósito).
Ejemplo Personal: Superando Miedos y Desafíos
En mayo de 2020, las esperanzas estaban puestas en volver a competir en la distancia mítica del 70,3, half o como quieran llamarle. Recordaba ese triatlón sprint de Colbún, diciembre del año 2021, que sentí un pánico dantesco antes de entrar al agua, que casi me paraliza en la salida, cosa impensada para mi después de ya haber corrido a lo menos en 15 carreras de media distancia y haber debutado en un full Ironman. Pero ahí estaba, en la orilla del lago Colbún tiritando como si me fueran a ejecutar, con miedo a no lograrlo, con esa necesidad imperiosa de no tener a quien llamar para contarle de mi llegada (mi triunfo ha sido siempre llegar a la meta), porque el 2020 producto de la pandemia partió de esta existencia la persona más amada y quien, a pesar de no entender nada de triatlón, disfrutaba de mis medallas. Pánico, a no tener quien me recibiera en meta, pánico de no orgullecer a nadie, mis propios miedos.
Nuevamente se presenta la carrera de Colbun, marzo 2022, sin miedo, pues iba acompañada, porque mi hermana del alma (la Pao) estaba conmigo, natación anulada por neblina, y yo flotando y calmando a a otros al interior del agua, sin ver nada, sin tener idea de donde estaba la orilla, como una nadadora empoderada. Volví a confiar y mi amiga estaba esperándome.
Comienzan los planes para el Half de Arica, pero aparece Mayo, mis dos amigas de años, diagnosticadas con cáncer. En un momento no supe como poder ayudar, fuera de estar presente. Diez días antes de la carrera, un accidente doméstico me dejo con una doble fractura expuesta en el dedo medio de la mano izquierda. Me contacté con Luis del protolab de la UMayor, pero no me daba tiempo para una férula más pro, me propuse ir a nadar con una adaptación de la que me hizo el traumatólogo, Tegaderm y listo.
Arica, largo viaje desde el lugar más lindo de Chile, laregión de la Araucanía. Encontrarse con amigos fue un refresco para el alma, el Team Bustos me adoptó como parte de los suyos en sus entrenamientos y almuerzo. Corrí rapada, sí, porque llevaba a mis amigas en mi corazón y en mi cuerpo.
Día carrera: Aguas frías, al ingresar al calentamiento previo, me corté la planta del pie con una roca, bueno, sin importancia la verdad. Comienza la largada y me fui con calma, a una brazada y media (el dedo dolía), el oleaje nos hacía bailar sobre el agua. Tuve una primera guerra con el miedo en el primer giro, pero recordé a mi persona favorita y las veces que nos metíamos de la mano al mar en algarrobo y cuando venía una ola nos tomaba y nos hacía saltar, no existía el miedo y así culminé el nado.
Salí y al ir sacándome el traje, un voluntario me intentó ayudar, pero al no saber que andaba con guante negro, jaló de mi dedo. Mi frecuencia cardiaca subió, el dolor me atravesó la espalda, le grité y le gritaron “¡el dedo está fracturado!”, el soltó. Llegue a la T1 sin saber que hacer, años teniendo transiciones geniales y en ese momento no sabía ni siquiera si debía correr o pedalear, mire al lado y la bicicleta de Franchi no estaba.
Mala decisión fue dejar puestas las zapatillas en los pedales…. no tenía como abrocharme la izquierda, me costó un mundo (literalmente 2 kilómetros di jugo), finalmente en una decisión arriesgada, pasé el brazo derecho al otro lado del cuadro y ajusté la cinta del zapato. Ahí comenzó mi juego, en lo que más me gusta. Disfruté. Tuve que recalcular la comida, pues había menos geles en la bici de los que había dejado, pero no hubo problemas.
Medité cien sílabas una y otra vez durante las 3 horas, por ellas, por las fuertes, por las resilientes, por verlas siempre sonreír. Y se acabó el ciclismo, a correr. Tenía frio y había sol, raro, deshidratada no estaba. Volver a planificar. Trote conservador, a potencia fija como me dijo Marcelo Caro, mi tremendo entrenador, trote conectado con la naturaleza como me dijo Sebastián Paniagua. Imaginaba a mi papá gritando “Trota, Xime, Trota”.
Se escuchaban los gritos de Sandra y Dani del Team Bustos (gracias son lo máximo), los gritos dentro de la carrera, la carrera más sorora que he corrido, todas las mujeres que corrían el medio, animándose entre ellas, fue hermoso. Ya en meta, lloré. Lloré por estar, por estar viva, por rezar a mi manera durante esas 5:36:44, lloré porque me dí cuenta en ese momento que era el día del padre y a mi pobre viejo lo tuve trabajando todo el trayecto.
Por enfrentar mis miedos y mi dolor, en pos de comprender a mis amigas. Si, hoy me siento una superhéroe, pero no por cruzar la meta. Por ser mujer, por ser madre cuidadora, por ser trabajadora, profesional, docente. Por tener que levantarme a horas inciertas y a veces volverme a acostar porque mi hija quiere “despertar con mami”, por sacrificar las salidas con amigos, por almorzar en el auto después de ir rauda a la piscina (si, no puedo entrenar fuera de casa a las 6.00 como desearía porque tengo un diminuto humano de seis años que depende de mi) por elegir bien, por planificar mis entrenamientos indoor confiando a ojos cerrados, todo el tiempo, por elegir algo que me hace ser mejor para mí y de esta forma, para los demás.
Gratitud es solo lo que me queda por decir, a mis compañeros de trabajo de UMayor (que me esperaron con la oficina adornada), a mi equipo Trilab360, a la nutricionista Andrea Oyarzún, a mis amigxs del triatlón, a mis compañerxs de vida que siempre están, a las marcas y amigos que me apoyan (aunque no lo crean: Pachamama, Clinica Neoesthetic, Avena Bosque, Zeya, Globalkine, BeColor).
Gratitud frente a la perseverancia de mantener mis convicciones firmes, mi alimentación consciente y mi eterno respeto por la naturaleza. Gracias también al enemigo que estuvo presente, porque me demostró que se puede razonar y no reaccionar.
Durante este periodo comencé a entrenar primero con Route y luego con Trilab lo cual fue clave para mantenerme en movimiento en todo este encierro y progresar, aunque fuera como laboratorio encerrado en casa.
Qué largo se me hace escribir una race report del 70.3 de Pucón… Es imposible referirse a “la carrera más linda del mundo” sin repasar todo el trabajo que hubo detrás. Sí, 210 días del 2021 destinados a esta competencia, más de 5.000 kms de bici recorridos, más de 1.000 km trotados… Horas y más horas de esfuerzo y dedicación silenciosa para que ese 9 de enero no hubiera reproches…. Sin pecar de arrogante, a una semana de terminada la carrera sigo confirmando que fuimos lo más profesionales que pudimos dentro del mundo amateur.
La semana previa me instalé en Pucón para vivir todos los detalles, para entender esta mística, para ya ir metiéndome en la escena de: “esta carrera empezó”. Sin carne, durmiendo bien, hidratándome de forma abundante, dejando preocupaciones de lado, eliminando el mate para no deshidratarme y descansando la mente, una variable que antes no contemplaba, pero que a la postre confirmé que iba a ser el elemento que más te podía desgastar o potenciar en una carrera de esta dificultad.
Probando los últimos detalles sobre la bicicleta con el Vn. A la carrera! Noche previa, 22 hrs acostado. Buen nivel de sueño pensando que la alarma sonó 4 AM. 5 AM nos encontramos con Trilab360 en la plaza de Pucón a ajustar los últimos detalles en la zona de transición. Post calentamiento en agua, a encajonarse…. Si aún te quedan cabos sueltos, contás con una hora aprox.
TIP 1. Parece frase repetida, pero de tan obvia hay gente que no la toma en consideración: Hacer las cosas con tiempo en un triatlón te da la calma necesaria para poder hacer una buena carrera. Vi muchas personas que llegaron corriendo con sus bolsos, cuando nosotros ya estábamos entrando a calentar al agua. Codo a codo encajonado con la voz de la experiencia, Tatón Quintas, quien me fue acompañando hasta la largada. Sonó la sirena y al agua. Largadas de 5 triatletas cada 5 segundos.
Haber nadado toda la semana previa durante todos los días en el mismo lugar donde se desarrolló la carrera fue fundamental para la orientación, para conocer la temperatura, para no tener sorpresas, para evacuar todas las dudas respecto a “¿cómo me sentiré en el agua?”. Mi nado fue acorde a lo que esperaba. Parejo en mi ritmo, sólido en el braceo, procurando optimizar piernas y administrando el físico. Me sentí muy cómodo, me conecté con la naturaleza, con los sonidos y las montañas. Siguiendo los consejos de mi coach, fuimos de menos a mas.
TIP 2. Fundamental el trabajo de los detalles. El haber entrenado la semana previa la salida y la entrada cuando completas los primeros 1.000 metros me permitió volver a entrar al agua con aire y retomar mi ritmo rápidamente. Solo en la salida a la arena y la entrada adelanté a 10 competidores y en esos 50 mts posteriores pasé a otros 10 más que se veían faltos de aire por una sensación desconocida. Entrenadores hay muchos, pero ¿cuántos hacen foco en el detalle?
T1 - Al salir del agua rápidamente identifiqué voluntarios que me ayudaron a sacar el traje con mayor rapidez. Traje en mano, buen aire, pecho inflado por los aplausos de la gente y rumbeando al puesto 202 donde ya estaba la familia fiel y los amigos regalando aliento.
TIP 3. Suelo pedalear sin calcetines. Y me fue bastante incómodo tener que correr 5 calles descalzo. Los riesgos de dañarte la planta del pie y que esto te perjudique en la bicicleta y el trote son altos.
La etapa de la bici (vuelvo a ser recurrente con el trabajo previo) la teníamos tan masticada por el hecho de haberla transitado tantas veces que ya le conocíamos desde los pozos hasta los falsos planos. En momentos de tensión hay que hacer lo que se entrenó. Y eso hice, ni más ni menos. Recuerdo las palabras del coach: “Hasta Los Nevados, cambio liviano y cadencia. No desesperarse, no cansarse”. Y así fue, trabajando con la potencia. La ida a Curarrehue tal como la habíamos entrenado. Poco viento, condiciones del clima óptimas y mucha concentración en respetar los tiempos de hidratación y alimentación tal como lo habíamos estipulado previamente. Fue a la altura de Palguín, faltando 25 kilómetros para llegar, que comenzó el viento infernal y eso significó un redoble de esfuerzos para la mente y las piernas. En la etapa del “quiero llegar” la carrera se ponía cuesta arriba. El consuelo es que eso era para todos y que dentro de todo, el viento me agarró a 25 kilómetros.
TIP 4. Las carreras están llenas de imponderables y variables que, aunque pensemos que tenemos todo bajo control, la realidad es que no. Por lo tanto, debemos trabajar en el ejercicio mental de transformar...