Saltos y Adrenalina: La Pasión por las Motos Kawasaki

La pasión por las motocicletas Kawasaki se manifiesta en diversas formas, desde las competencias de alto nivel hasta los viajes de aventura explorando paisajes impresionantes. En este artículo, exploraremos la historia de leyendas del motocross como Jeremy McGrath, la experiencia de recorrer Hokkaido en moto y la importancia de la seguridad al conducir.

Jeremy McGrath, una leyenda del Supercross.

Jeremy McGrath: Una Leyenda del Motocross

Jeremy McGrath es un mito del motocross y el supercross. Su estilo de manejo agresivo, su dominio de la moto y su desparpajo a la hora de saltar y cruzar los obstáculos le permitieron romper todos los récords conocidos, situación que le valió la denominación de "El rey del supercross".

Su trabajo es brutal: siete campeonatos de la categoría 250 cc de la AMA Supercross (1993, 94, 95, 96, 98, 99 y 2000), a lo que agregó 72 victorias en la AMA Supercross (1993 y 2002), dos títulos del mundo de FIM Supercross y 89 triunfos totales entre supercross y motocross.

Sus inicios fueron algo diferentes a lo que ocurre hoy con los motocrosistas, de hecho, por muchos años practicó Bicicross (BMX) y recién entrando en la adolescencia cambió de especialidad. En el BMX destacó con rapidez, pero no satisfacía plenamente sus objetivos y a los 14 años un amigo le presentó el mundo de las motos.

"Mi primera moto tenía motor de cortadora de pasto", señala, y sonríe al recordar esos años. Para adentrarse en el nuevo deporte, McGrath recibió el apoyo de sus padres, aunque también debió esforzarse para comprar las motos que necesitaba. Y entre estudios y trabajos de empaquetador en supermercados fue construyendo su sueño.

Con apenas tres años como amateur, debuta en la AMA. En su primera temporada en el supercross (1989), competencia que se diferencia del motocross por realizarse en estadios y no en terrenos naturales, finaliza en el octavo lugar de la Serie 125 cc.

El 23 de enero de 1993 se disputaría el Supercross de Anaheim, en California, una pista que para McGrath era muy conocida. McGrath vivía su primera temporada en la serie mayor de la AMA, aunque su papel en el equipo Honda era secundario. La gran figura era el campeón Jeff Stanton.

La carrera se inició y McGrath aceleró como nunca. Tenía la confianza por estar en un circuito conocido y por el apoyo de sus amigos y familiares que lo acompañaban. Fue su primera victoria en la serie de 250 cc y sobre esa noche McGrath reconocería que es uno de sus días más importantes.

Después vendría lo que se conoce como "la era McGrath" y una destacada carrera, que se extendió por 17 años, con hitos y piruetas famosas, como el salto "Nac Nac", que en 2003 fue inmortalizado en una escultura de bronce que honra al deportista en el Museo del Salón de la Fama de la AMA.

Jeremy McGrath's Yamaha Era Highlights

Aventura en Moto por Hokkaido

En esta tercera parte, la ruta nos llevará de vuelta hacia el oeste, repasando parcialmente nuestro camino para llegar a Sapporo, donde establecimos nuestra nueva base para evitar los días de lluvia. Visitamos un par de museos. Nos permitió aprender de la historia de Ezochi, desde las culturas paleolíticas hasta el pueblo Ainu, los habitantes nativos de la isla antes de ser colonizada por los japoneses y ser renombrada Hokkaido, hace apenas 150 años.

Un paisaje típico de Hokkaido.

Una fría mañana y un cielo despejado en Teshikaga. Sería lo más cerca que llegaríamos al Parque Nacional Shiretoko, a los osos y al shimafukurō. Desayunamos nuestros onigiri en la terraza del hostel, disfrutando del frío y siendo espectadores de una pelea aérea entre dos cuervos. En una sala había una exhibición de fotografías de naturaleza de Hokkaido: increíbles paisajes en las cuatro estaciones del año, fauna preciosamente retratada y flores coloridas en las praderas montañosas. Ver todas esas fotos fue una experiencia que llenó mi interior de deseos de volver y poder ver aquello que no podríamos ahora.

Regresamos hacia el sur por la Ruta 53 disfrutando del paisaje, ahora que el sol nos permitía ver de un horizonte al otro. La idea era visitar Tsurumidai para poder ver mejor a los tanchō que sólo logramos ver en la penumbra la tarde anterior. Mientras nos acercábamos aparecieron algunos grupos de grullas a los costados de la ruta, bastante cerca, pero no tenía mucho espacio donde estacionarme, lo lamentaría luego.

Este monumento cuenta parte de la historia de la especie, reverenciada por el pueblo Ainu como Sarurun Kamuy, ‘la deidad del pantano’. Esta preciosa ave fue cazada brutalmente y considerada extinta en Japón en 1910, sin embargo, en 1924 se encontraron 20 individuos que sobrevivieron en lo profundo del pantano, el Kushiro Marsh.

Visitamos uno de los accesos del tremendo humedal antes de seguir a Obihiro, el Kushiro Marsh Observatory. Me esforcé en cambiar mi actitud, no podría disfrutar nada pensando así y debía recordar la gratitud de poder estar ahí. Logré encender un nuevo ánimo que me permitió volver a avanzar con energía para recorrer el sendero. Necesito poder regresar a estos lugares.

Al encender la moto ya teníamos claro que llegaríamos a Obihiro de noche, pero intentamos parar lo menos posible para que no fuera tan de noche. Corría bastante viento y los termómetros de la autopista indicaban 15ºC, aunque mientras cruzábamos los 17 (¡17!) túneles entre Akan y Urahoro cada termómetro indicaba un poco menos que el anterior.

Partimos a las 10:00 desde la Kunaw House rumbo al 7-Eleven cercano para abastecernos de parches de calor, con los que parcharíamos (jejeje, brillante) parte del problema del frío. La Ruta Nacional 38, la misma que días antes tomamos para salir hacia el este, ahora nos sacaba hacia el oeste. Era el día más gris y nublado en que nos tocó salir en moto, además del más frío.

Estábamos comenzando a subir el paso de Nisshō. Los perfiles de las montañas estaban coronados por árboles, en su mayoría sin hojas, cuyos perfiles se perdían entre las nubes bajas. La vista hacia el valle de Tokachi estaba completamente cubierta de nubes.

Llegamos al punto más alto de la ruta, a 1.022 m, y luego comenzó el descenso. Lo que vimos durante los próximos 20 kilómetros fue una escena hermosa, solitaria y fría. El naranjo de los árboles se desaturaba con las nubes, los troncos perdían contraste. El paisaje más maravilloso y perfecto que haya recorrido en moto nos rodeó a ambos costados. El río Saru descendía junto a la ruta, apareciendo y desapareciendo en el bosque, para luego serpentear bajo la ruta misma, alterándose entre nuestra derecha e izquierda.

Apagué el motor y mi vista estaba fija en un punto lejano e invisible, intentando repasar otra vez lo que acabábamos de ver. “Eso fue hermoso. Fue el camino más hermoso”. El resto del camino, si bien precioso y vestido del mismo color, era menos salvaje y mostraba más señales de intervención. Cruzamos túneles, puentes y un embalse.

Luego de 8 horas desde nuestra partida en Obihiro llegamos al La’gent Stay. ¡Lo logramos! Llegué decidido a explorar esa máquina de café en la recepción y fue lo que hicimos, pudiendo sentarnos a tomar un par de vasos y disfrutar de permanecer inmóviles. La parte inicial de esta loca ruta en Hokkaido estaba cerrada.

La Seguridad es lo Primero

KAWASAKI SE PREOCUPA: Lea el Manual del usuario y todas las advertencias del producto.

Advertencia: Puede ser peligroso conducir un ATV. Para su seguridad:

  • Lleve puesto siempre un casco, protección para los ojos y ropa adecuada.
  • Nunca transporte un pasajero.
  • Nunca conduzca bajo la influencia de las drogas o el alcohol.
  • Nunca viaje en caminos o pavimento público.
  • Evite las velocidades excesivas y la conducción acrobática.
  • Tenga mucho cuidado en terrenos difíciles.

Se recomienda que los vehículos todo terreno Kawasaki con motores de más de 90 cc solo los utilicen personas de 16 años o más. Kawasaki también recomienda que todos los jinetes de ATV tomen un curso de capacitación.

tags: #personas #saltando #motos #kawasaki