Los patinetes son artículos muy funcionales que han revolucionado durante los últimos años. Conocer la historia del patinete es un factor clave para visualizar cómo ha sido su desarrollo, el impacto que tiene hoy en día y la posibilidad de seguir transformándolo para que se mantenga en el futuro.
Estos fueron los inicios de los patinetes eléctricos para adultos, un vehículo que se perdió durante casi 100 años para resurgir como el futuro de la movilidad eléctrica personal. Podría dar la impresión de que es un invento reciente dado su alto número de componentes novedosos, de última tendencia y adaptados a los tiempos actuales.

Autoped, el primer patinete eléctrico de la historia (1916)
Los Primeros Pasos: El Autoped de 1915
La historia del patinete eléctrico se remonta mucho más atrás de lo que la mayoría imagina. En 1915, las calles de Nueva York fueron testigos de la aparición del Autoped, considerado el primer patinete eléctrico de la historia. En ese año, este patinete se creó en Nueva York. Su éxito fue notable e incluso acabó usándose por celebridades de entonces como la sufragista Lady Norman, que lo utilizaba para ir a la oficina.
El primer patinete de la historia fue diseñado por Arthur Gibson y Joseph Merkel. En 1915, Autoped se convirtió en el principal inventor del patinete eléctrico. Así, el invento se empezó a producir en Long Island, Nueva York, durante el primer auge de las scooters, después del final de la Primera Guerra Mundial, tal y como recoge la Revista Smithsonian.
Como señalaban en la Smithsonian Magazine, la patente del "vehículo autopropulsado" se concedió a Hugo Cecil Gibson, aunque el diseñador Joseph F. Este patinete contaba con un motor de combustión de cuatro tiempos y 155 cc que estaba colocado cerca de la rueda delantera y además se incluía un faro delantero y trasero y una bocina.
Los modelos iniciales eran muy diferentes a los que se conocen actualmente. Al principio, todo parecía muy descabellado y poco útil. Los fabricantes del momento realizaban múltiples intentos y le daban la vuelta a su imaginación para crear nuevos prototipos. La exploración sobre motores eléctricos, de explosión y de vapor estaba en fase experimental. Las bicicletas, triciclos y scooter solían ser las mejores innovaciones. El debate entre los diferentes tipos de sistemas de traslado eléctricos y por combustión era inmenso.
Alcanzaba una velocidad máxima aproximada de 40 km/h aunque si te desplazabas en el rango superior se evidenciaba una gran inestabilidad, lo más recomendable era no superar los 20 km/h. Tenía un peso estimado de 40 kg, se refrigeraba por aire e incluía neumáticos de 15 pulgadas, luces, bocina y caja de herramientas. Cabe destacar que fue el primero con manillar plegable.
En 1916 -hace un siglo exacto- la publicidad ya invitaba a usarlos en nombre del progreso y la eficiencia. Durante los cinco años que estuvo a la venta, costaba 100 dólares adquirirlo. Dotado de un motor de 162 cm3, alcanzaba 40 km/h y consumía 1,9 l/100 km. No obstante, no tuvo un gran éxito de ventas. En Nueva York dejó de fabricarse en 1921.
Aquella imagen del Autoped acabó funcionando, y el Autoped tuvo cierto éxito entre las clases altas. Lo demuestra el hecho de que Lady Florence Norman, una famosa sufragista, lo usaba ya en 1916 para ir a su oficina del centro de Londres. Amelia Earhart con un Autoped. No fue la única celebridad en usar este vehículo. El Autoped también se acabó utilizándose en otros escenarios, como señalan en Online Bicycle Museum. El Servicio Postal de Nueva York lo utilizó para llevar el correo y también se uso por la policía de tráfico.
El precio de adquisición solía ser muy alto y solo algunos habitantes podían comprarlo. Además, el enfoque de las ventas estaba enfocado al público femenino. Inicialmente, los patinetes de Autoped estaban enfocados a las mujeres, vendiéndose como aparatos ideales para la “nueva mujer independiente”. Las mujeres no eran, por lo general, usuarias de automóviles, de manera que así podían tener una manera de transportarse sin necesidad de nadie más. Después de algún tiempo, se les añadió un asiento para ofrecer mayor comodidad al usuario. Lamentablemente el Autoped no logró ser rentable.
El Autoped rápidamente captó la atención del público, especialmente entre las mujeres recién independizadas, quienes lo vieron como un símbolo de libertad y movilidad. No obstante, el Autoped fue ganando visibilidad y pronto se convirtió en furor también entre los hombres. En Europa, por su parte, tuvo una aceptación mayor. Y no sería porque se le diera poca publicidad: con un diseño similar al de las scooter de los 90, fue muy anunciado, especialmente como vehículo de mujeres, como puedes ver en la galería adjunta. Además, fue de utilidad para carteros y policías, que hicieron sus repartos de correspondencia y patrullas, respectivamente, a bordo de estos aparatos.
A pesar de su prometedor inicio, el Autoped enfrentó desafíos que limitaron su expansión. La falta de regulaciones específicas y los altos costos de producción llevaron a que su fabricación cesara en 1922. Lo cierto es que aquella moto fue otra adelantada a su tiempo en cierta medida, pero nuestro protagonista, el Autoped, mostró cómo podía ser el futuro del transporte personal.
En medio de dicha revolución surgieron otros diseños similares. ABC, lanzó el Skootamota. Este modelo, en sus principios, era un scooter de pie pero después parecía más una moto.

El Autoped, un vehículo adelantado a su tiempo, mostrando el potencial del transporte personal
El Periodo de Transición: De la Gasolina a la Electricidad
El éxito de los vehículos scooter, coches y otras formas de traslado a gasolina sepultaron momentáneamente a los patinetes. El cambio de circunstancias en Alemania respecto al racionamiento de la gasolina fue aprovechado muy bien por Maurice Limelette y su hermano Albert, quienes fundaron la compañía SOCOVEL. En Estados Unidos, durante la segunda guerra mundial, la escasez del combustible también motivó a Merle Williams a crear su propio medio de traslado. Asimismo, en 1938 el reinvento del scooter que funcionaba con combustible e incluía el Motor Glide se convirtió en el prototipo estándar de los modelos sucesivos. Su producción en masa no fue posible dado lo voluminoso y pesado.
La guerra transformó radicalmente las prioridades de movilidad», afirma el Dr. Carlos Ruiz, historiador especializado en tecnología bélica. La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) marcó un punto de inflexión inesperado en la historia de la movilidad urbana. Fuentes cercanas a la industria de la época informan que los patinetes eléctricos, junto con bicicletas y motocicletas eléctricas, experimentaron un auge significativo en sus ventas. El resurgimiento de estos vehículos eléctricos no solo respondió a la escasez de combustible, sino que también demostró su versatilidad en condiciones adversas.
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), al haber escasez general de gasolina, los patinetes eléctricos y las bicicletas/motocicletas eléctricas volvieron a ganar relevancia y vieron cómo aumentaban sus ventas, tanto para uso militar como ciudadano. Durante esta época, se produjeron cada vez más motocicletas eléctricas. Al ser objetos muy voluminosos y pesados, a los fabricantes no se les pasó por la cabeza hacerlas más portátiles, por lo que los patinetes eléctricos no llegaron a producirse en masa.
La popularidad de las motocicletas eléctricas, así como los beneficios que aportaban al medio ambiente (que aún no se tenía muy en cuenta), propiciaron el desarrollo y fabricación de cada vez más modelos distintos. Se utilizaban tanto para uso militar y algunos trabajos como para uso diario de la población de a pie. Algunas de estas motocicletas realmente estuvieron mucho tiempo en el mercado y satisfacían con creces las necesidades de la población.
La evolución de novedosos sistemas de propulsión se hizo evidente a partir de 1967. Es imposible dejar de mencionar a Joan Ferret, creador del popular Fervepatín en la década de 1960. El prototipo buscaba facilitar la jornada laboral de los trabajadores que tenían que desplazarse continuamente en grandes instalaciones. 1967: El piloto estadounidense Floyd Clymer desarrolló la Papoose.
En 1974, Mike Corbin consiguió el récord del mundo al llegar a 266,165km/h con su motocicleta eléctrica. Y ese récord estuvo vigente durante… ¡nada menos que 38 años! También en 1974, Honda puso a la venta sus patinetes de 3 ruedas para niños, el modelo Kick’n Go, con una estética más en la línea de lo que son ahora los patinetes.
En 1986, la compañía Go-Ped puso a la venta el primer patinete a gas desde el Autoped. Tenía una gran plataforma en el centro para que el conductor fuera de pie, y el motor se situaba sobre la rueda trasera. La suspensión completa en ambos neumáticos fue la novedad del modelo Hoverboard fabricado por Go-Ped en 1986.
A partir de 1980, numerosos inventores enfocaron todas sus energías en la producción de continuas mejoras y hacer que el patinete eléctrico cobrara vida. El scooter eléctrico denominado Scoot’Elec de Peugeot se vendió durante 10 años.

La evolución de los patinetes eléctricos a lo largo del tiempo
El Renacimiento Eléctrico: Innovación y Popularización
Tendremos que esperar a los avances desarrollados entre los años 60 y 90, sobre todo en el ámbito de las motocicletas eléctricas, para vislumbrar los siguientes pasos de la historia del patinete eléctrico. Aunque varias empresas intentaron producir en masa el scooter eléctrico fracasaron hasta que Peugeot lanzó el Scoot’Elec en 1996.
En la misma década en la que Peugeot lanzaba su scooter eléctrico, Wim Ouboter, un empresario y exbanquero suizo, empezó a diseñar en su garaje el patinete que hoy conocemos. 1996: La empresa francesa Peugeot fue la primera en producir en masa un patinete eléctrico llamado ScootÉlec.
Asimismo, con el invento de las baterías de litio-ion en 1991 el almacenamiento de energía es mayor y por eso se han convertido en las opciones más demandadas. La invención de las baterías de litio en 1991 posibilitó su uso en cada vez más productos durante los años siguientes, y finalmente la movilidad sostenible se hizo viable. Las baterías de litio podían almacenar más energía por kilogramo, y tenían tiempos de carga mucho menores a las baterías anteriores. Es por eso que la mayoría de aparatos eléctricos que tenemos hoy en día, como los ordenadores portátiles, móviles o cámaras tienen baterías de litio.
En 2001, la anteriormente mencionada Go-Ped fabricó su primer patinete eléctrico, y pronto otras marcas como Segway (que fue comprada por Ninebot en 2015) se subieron al carro (o al patinete), creando nuevos modelos y combinándolos con las nuevas tecnologías.
El verdadero auge de los patinetes eléctricos como solución de movilidad urbana comenzó alrededor de 2017-2018. Empresas de sharing como Bird y Lime lanzaron servicios de alquiler de patinetes eléctricos en numerosas ciudades, popularizando rápidamente este medio de transporte. El golpe definitivo fue en la década de los 20 de este siglo, cuando grandes empresas cuyo modelo de negocio se centraba en compartir vehículos de movilidad urbana apostaron por su compra masiva.
Durante la última década, cada vez más marcas están fabricando sus propios patinetes. Su comodidad, portabilidad, seguridad, bajo coste y bajo mantenimiento son características que enamoran al público.

Patinetes eléctricos, una solución de movilidad urbana en auge
Características Técnicas y Componentes
Los patinetes eléctricos suelen estar equipados con dos neumáticos, de entre 5 y 12 pulgadas de diámetro (de 12,5 a 30 cm). La mayoría de patinetes eléctricos disponibles en el mercado tienen neumáticos de goma maciza. La ventaja de los neumáticos de goma maciza es que no pueden pinchar y tienen una larga vida útil. Por otro lado, también son relativamente duros y no pueden absorber vibraciones, cuando el suelo no es lo suficientemente llano. Neumáticos llenos de aire. Ofrecen un mayor confort de conducción, puesto que absorben mejor las vibraciones y los golpes que los neumáticos de goma sólida. Sin embargo, los neumáticos inflados también son más susceptibles a daños, como por ejemplo piedras afiladas u objetos con bordes agudos. Se trata de una mezcla de neumáticos de goma sólida y neumáticos con cámara de aire y también ofrece las ventajas de estas dos variantes de ruedas. El neumático está hecho de plástico. En el interior hay cámaras de aire individuales que proporcionan una mejor suspensión del neumático.
Los patinetes eléctricos están hechos de plástico, acero, aluminio o carbono. Los modelos más ligeros pesan alrededor de 7 kg, los modelos más pesados pueden tener un peso superior a los 20 kg. La energía eléctrica del motor eléctrico es suministrada por una batería que se instala bajo la plataforma, en el manillar o en el área del neumático anterior.
La velocidad que puede alcanzar un patinete eléctrico depende en particular de la fuerza del motor eléctrico, del peso del conductor, de la pendiente y de las condiciones de la carretera. Por lo general la velocidad en terreno llano del patinete suele venir preestablecida de fábrica, para que alcance los 25 km/h.
Los patinetes eléctricos suelen tener dos frenos independientes: por un lado, un freno eléctrico en la rueda delantera y, aparte, un freno mecánico. Como sistemas de frenos se utilizan frenos de disco o frenos de tambor. Los modelos de gama alta, llevan un freno llamado regenerativo o freno de recuperación: este freno tiene la ventaja de recuperar la energía durante cada proceso de frenada y, por lo tanto, recarga la batería una y otra vez. Con este sistema, la carga de la batería dura más y garantiza una autonomía más larga.
Regulación y Normativa Actual
La clasificación legal de los patinetes eléctricos todavía no es clara en muchos países. En abril de 2019, los "vehículos de propulsión eléctrica sin asientos" se añadieron a la lista reguladora de vehículos a los que se permite circular por la calle. No obstante, la lista todavía no se ha presentado a la Cámara alta del Parlamento para que entre en vigor. Francia solo permite las motos en las aceras si tienen una velocidad máxima de 6 km / h. Los que circulen hasta 25 km / h son relegados a los carriles bici. Los legisladores consideraron una nueva ley que obligase a los usuarios de patinetes a pasar más de 25 km / h para obtener una licencia de tipo A1, al igual que para las motocicletas pequeñas. El diario francés Le Parisien publicó que en 2017 los patinetes eléctricos y los patines combinados habían causado 284 heridos y cinco muertos en Francia, un 23% más que el año anterior.
Las normas de tráfico de Bélgica se actualizaron el 2007 para dar nuevos estados legales a los nuevos vehículos lentos, situándolos al mismo nivel que los peatones o las bicicletas, y limitando su velocidad a los 18 km / h.
El papel recurrente de los patinetes en los accidentes de tráfico provocó un repunte normativo en España a partir de 2019. En 2018 se registraron 273 accidentes, tres de los cuales fueron mortales. El 4 de diciembre de 2019, la Dirección General de Tráfico (DGT) publicó una instrucción provisional para aclarar las normas de circulación de los vehículos de movilidad personal (VMP), entre ellos los patinetes eléctricos. Sin embargo, esta nueva modificación del Reglamento General de Circulación no se hizo efectiva hasta enero de 2024, fecha hasta la cual, cualquier patinete eléctrico que se puso a la venta no debía llevar dicha documentación.
El 28 de mayo de 2024 el Consejo de Ministros aprobó un proyecto de ley por el que los patinetes eléctricos pasarán a considerarse como vehículos personales ligeros, estando obligados a contar con un regístro único antes del 2 de enero de 2024 y contar con un seguro de responsabilidad civil. Se establece en 203.2 mm el diámetro mínimo establecido de las ruedas y tienen que ser de superficie rugosa para que permita la adherencia al terreno.
Placa metálica para identificar el patinete: Todos los VMP deberán disponer de un marcaje de fábrica único, permanente, legible y ubicado de forma claramente visible con información sobre la velocidad máxima, el número de serie, el número de certificado, el año de construcción y la marca y modelo.
Aparcamiento: Sistema de estabilización a la hora de aparcar.
Un patinete eléctrico, monopatín eléctrico o escúter (del inglés scooter), es un patinete autopropulsado por un motor eléctrico. Este vehículo debe ser conducido por mayores de 12 años según la legislación de la ciudad de Madrid. Los patinetes eléctricos a veces se conocen como patinetes electrónicos. Sin embargo, no se deben confundir con los patinetes eléctricos que se conducen sentado, ya que estos se pueden catalogar como vehículo de movilidad. El término patinete puede ser engañoso, pues estos vehículos no se mueven impulsados por el pie, sino gracias al motor eléctrico. Los patinetes eléctrico se han vuelto cada vez más populares desde finales de la década de 2010, concretamente a partir de 2017-2018. La tendencia hacia la movilidad eléctrica observada en estos momentos muestra que, especialmente en las ciudades, muchas personas buscan para desplazarse una alternativa a un automóvil con motor de combustión interna.
Los patinetes eléctricos permiten cubrir rápidamente distancias cortas, como por ejemplo desde el lugar de residencia hastuna estación de tren, un comercio, o el lugar de trabajo en algunos casos. Dentro de este contexto, se habla de desplazamiento de la última milla. Muchas ciudades, como París, Tel Aviv o Viena esperan que el uso de los patinetes eléctricos alivie la situación del tráfico y la carencia de aparcamientos.
Los argumentos a favor del scooter o patinete eléctrico más habituales son la versatilidad de la que gozan en cuanto a transporte y almacenaje, el ahorro de tiempo en trayectos urbanos, el ahorro económico o el factor medioambiental, ya que al ser un vehículo totalmente eléctrico no produce ninguna emisión de efecto invernadero. En España, la circulación de los patinetes eléctricos, al igual que otros vehículos de movilidad personal, está regulada por el Reglamento General de Circulación. Su circulación está prohibida por aceras y otras zonas peatonales.
Un patinete eléctrico es un vehículo de dos ruedas (a veces tres), entre las cuales hay una plataforma que sirve para sustentar al conductor.

Nueva normativa de la DGT para patinetes eléctricos
Evolución del patinete eléctrico 1915 - 2024
El Uso Compartido y su Impacto
Los sistemas de compartición de patinetes electrónicos funcionan de forma que se puede utilizar una aplicación para localizar los patinetes eléctricos de una compañía determinada y, a continuación, se pueden usar por un tiempo limitado. El pago se hace con tarjeta de crédito por cada minuto gastado y/o por ruta. En las grandes ciudades de Estados Unidos como San Francisco, Washington D. C. o Las Vegas, los patinetes eléctricos ya se han integrado en el paisaje urbano con las empresas Bird y Lime, que se dedican al alquiler de patinetes electrónicos. Aun así, su sostenibilidad es controvertida, puesto que a menudo estos vehículos no están diseñados para que tengan una vida útil larga. Un estudio publicado por la Universidad Estatal de Carolina del Norte sugiere que los patinetes eléctricos de intercambio pueden generar más contaminación por individuo que un viaje en autobús.
El Futuro del Patinete Eléctrico
La combinación de diseños y extraer lo mejor de cada modelo anterior produce resultados increíbles. La trasformación de los patinetes ha sido un proceso continuo que jamás se detiene. Las características más sobresalientes de la actualidad tienen que ver con el uso de componentes ecológicos, de peso reducido, sistemas de sujeción que facilitan el agarre y materiales de calidad que aseguren su larga vida útil.
La diversidad de patinetes eléctricos es muy amplia y la demanda de este artículo va mucho más allá de un juguete para los niños. La creencia de que los patinetes son artículos para los más pequeños de la casa es historia. En el pasado, solo algunos podían tener acceso a este tipo de medio, los costes de adquisición han cambiado y ahora cada vez más personas pueden comprar el suyo. El éxito comercial de la actualidad está directamente relacionado con los modelos previos que dejaron su huella. Esta es una oportunidad única que ha permitido que los patinetes eléctricos disponibles en el mercado hoy sean opciones integrales y sumamente valiosas.
Se espera que continúen los avances en baterías, motores y materiales, mejorando la autonomía y la durabilidad. Los patinetes podrían integrarse mejor con los sistemas de transporte público y las infraestructuras urbanas inteligentes. Es probable que veamos más opciones de personalización para adaptarse a diferentes necesidades y preferencias de los usuarios.