Explorando Cabana de Bergantiños: Un Viaje a Través de la Historia, la Naturaleza y la Cultura Gallega

Este itinerario discurre por donde Cabana es mar, por la costa fluvial y marítima de Cabana de Bergantiños. Comienza su recorrido en la cuna del gran escritor del Rexurdimento: Eduardo Pondal; allí donde el río Anllóns es coronado por un puente de airosos arcos.

Ubicación de Cabana de Bergantiños en Galicia.

Sigue camino hacia la ensenada da Insua, con su flora, fauna y la actividad artesanal de la carpintería de ribera. Nos traslada luego a las huellas de Fray Martín Sarmiento en el desaparecido monasterio de Canduas, rodeado de casas nobles, callejuelas estrechas y hórreos elevados que muestran sus respiraderos al aire de la ensenada. En Canduas, donde los cesteros dibujan caprichosas formas con varas de mimbre.

Nos invita a pasear por los arenales de Cabana de Bergantiños: playa de Rebordelo, Area das Vacas, playa de San Pedro. Nos conduce por los peñascos donde anidan los cormoranes y crecen, en aguas cristalinas, los más apreciados percebes. Se despide con ramos de flores nacidas en el exótico lugar de Frexufre, con su fresno aún en pie y el conjunto de molinos, bañado, cada día de mar bravo, por una lluvia de salpicaduras.

Casa de Eduardo Pondal

Después de haber emigrado a América, el laxense Juan González Pondal regresaría a su tierra y se casaría con la joven Ángela Fernanda Abente Chans. Tras unos años de matrimonio en la villa de Laxe, se trasladan a Ponteceso, donde construyen un pazo urbano a orillas del río Anllóns. Desde un muelle que construye en las márgenes del Anllóns, Juan González mantiene intercambio comercial con las colonias americanas. En 1835, nacería el último hijo del matrimonio, Eduardo Pondal Abente, quien con el paso de los años se convertiría en el gran autor del Rexurdimento literario gallego y en el autor de la letra de nuestro Himno.

Eduardo Pondal cantó a su casa natal con estos versos:

Eu nacín en a greste soedade,
eu nacín cabo dun agreste outeiro,
p’ronde o Anllóns, con nobre maxestade,
camiña ó seu destino derradeiro.

Como vemos en este poema, el gran bardo gallego, Eduardo Pondal, nació acunado por las aguas del Anllóns y mirando, desde la más tierna infancia, a través de los cristales de las galerías del pazo paterno, las tierras de Cabana de Bergantiños.

Xuncal de Ponteceso de Cabana

Situado a la derecha de la carretera C-431, es un lugar accesible para la observación de aves como los ánades reales, martines pescadores, garzas y garcetas. Resulta curiosa la explicación de este topónimo. Se llama Ponteceso la capital del municipio limítrofe con el nuestro. Y a la parte que nos corresponde, se le añade un apellido: Ponteceso de Cabana, para diferenciarlo de otro lugar. El nombre del lugar Ponteceso significa “puente sobre el río Cessio”; por lo tanto, ambas márgenes son Ponteceso, y para diferenciarlas, al lado cabanés se le llama Ponteceso de Cabana.

Por último, rescatar una particularidad que siempre remarcaba el cura de Cesullas, Saturnino Cuíñas Lois. Él decía que este lugar no se llamaba Ponteceso de Cabana, sino Loureiros.

Arquitectura y Tradición

Villa Fanny

Unos capiteles de Villa Fanny están en el muro del atrio de la parroquial de San Pedro de Cundíns.

Casa de Natividad

Esta casa fue el número cinco en el primer registro de viviendas del municipio. Los documentos la datan como una construcción del siglo XVII. Hasta 1930 fue una carnicería. Su primer nombre era Casa dos Tisos y después se llamó Casa dos Bastiáns.

Actualmente aún conserva edificios anexos como la caseta de la carnicería, un granero, un hórreo de pies redondos con base cónica, un lavadero con losas de piedra y un pozo empedrado por dentro con torno para extraer el agua.

Casa de Monterroso

Sufrió un incendio en el siglo XIX. Conserva elementos de arquitectura tradicional como el horno, el portal con cruz, cobertizos y cortes. Su tejado incluye como curiosidad unos remates típicos de hórreo.

O Picón

Este lugar de Cabana está formado por casas de arquitectura tradicional, con sus hornos adosados a las fachadas.

Los Anguleros del Anllóns

Los habitantes de Ponteceso de Cabana fueron, desde siempre, los anguleros del Anllóns. En las noches de invierno es frecuente verlos con sus luces en las orillas del río, sus botas, el traje impermeable y el largo «trueiro» con el que capturan este apreciado manjar. Las angulas son después un plato exquisito en las tabernas de Ponteceso y Cabana de Bergantiños.

Monte de San Sebastián

El entorno del Monte de San Sebastián es otro lugar perfecto para la observación de aves. Se recomienda visitar este espacio en marea baja para moverse por la arena y, además, acudir con prismáticos. Desde allí se oye el canto de las aves. También el “bruar da Barra”, es decir, el sonido del mar en la ría de Corme y Laxe.

En una curva que se adentra en la ría aparece el Monte das Pías (57 m) y el Monte de San Sebastián (16 m), lugar donde en 1607 se alzaba una ermita en honor a este santo. Cubierto por las aguas del Anllóns está el Pozo dos Caldeiros. Río abajo, la cadena montañosa del Monte Castelo marca los límites municipales entre Cabana y Laxe, y los tres picos del Gontón, monte cantado por el bardo Eduardo Pondal.

Debajo de ellos y al borde de las aguas, surgen aldeas de las parroquias de Cesullas y Canduas. A nuestra derecha, en las laderas del Monte Branco, nace la isla dos Cagallóns, llamada así por los excrementos de las aves que la habitan.

Los recolectores de senrada

El espacio fluvial próximo al Monte de San Sebastián es un lugar al que acuden, con marea baja, los pescadores para recolectar la senrada (Nereis), un pequeño gusano con el que atraerán a los peces. Para recolectarlo proceden de la siguiente manera: remueven la arena con una pala de dientes, ya que este gusano se esconde a unos 10 cm de profundidad. Una vez capturado, lo limpian y lo guardan en papel o cartón para conservar su humedad.

En algunos tramos del río está prohibido recolectar la senrada, ya que es el alimento de las aves de la ría.

Playas Fluviales

Playa do Curro

Es una de las playas fluviales del municipio, la situada más río arriba. Desde su tranquilidad se puede observar todo tipo de anátidas.

Playa da Urixeira

Río abajo, es la segunda playa fluvial de Cabana. Tiene un acceso muy sencillo y un pequeño aparcamiento. En marea baja es recomendable disfrutar de un paseo por sus arenas mientras el sol se pone. Las barcas quedan varadas en la arena, extrañando el movimiento de las aguas.

También es posible hablar con los recolectores de senrada.

Cada mes de enero, los miembros de la Sociedad Gallega de Historia Natural acuden a este lugar para realizar el censo de aves de la ensenada da Insua.

Esta playa fue versificada por María Baña Varela (2004: 33):

Neaño ten unha praia,
pasa polo Monte Blanco;
hai que vela que é bonita,
donde se bañan os pobres
no medio da xente rica.

Neaño y José María Álvarez Canto

A lo largo de la carretera Ponteceso-Laxe fue surgiendo un nuevo núcleo de casas y establecimientos de hostelería y turismo que aportan modernidad a este municipio. Dos modernos hoteles, restaurantes y tabernas típicas nos invitan a hacer una parada o buscar alojamiento en nuestro camino.

La aldea antigua, tierra de herreros, músicos y poetisas populares, se encuentra en la ladera.

En Neaño (Otero Cebral, 14) es costumbre realizar la procesión del Carmen con las imágenes de la Virgen y de San Antonio por la parte más céntrica del lugar.

El músico José María Álvarez Canto nació en Corme Aldea (Corme, Ponteceso) el 28/11/1905 y, después de hacerse cabanés adoptivo, falleció en Neaño (Cesullas) el 01/05/1977.

En cada casa del lugar natal de José María, Corme Aldea, había al menos un músico de banda, y en la suya no iba a ser menos. Su padre y él estaban unidos por ese vínculo desde la infancia, ya que el pequeño José María recorría con solo seis años las procesiones de las fiestas de la zona tocando un tamboril con la Banda de Corme. Un día, cansado de andar tanto, se sentó en un corral y su padre le dijo:«Levántate que te doy una patada en el culo».

La música, primero aprendida de oído y después conociendo el lenguaje del solfeo, lo acompañó toda su vida, incluso durante el servicio militar, donde fue corneta del Rey. Fue músico y director de la Banda de Corme; luego, en Coristanco, dirigió otra banda y creó una orquesta.

De su paso como maestro musical por la tierra de la patata, hablan estos versos de la poetisa Asunción Antelo Suárez, la Rexubeira de Bergantiños:

Sentía ensaiar os músicos
cando iba pra Carballo:
eran os Soanes da Miñata
e os Naias de Carantos.

Más tarde, compró una taberna-casa de comidas en Neaño y se instaló definitivamente en las tierras de Cabana de Bergantiños. Entabló amistad con personajes locales, especialmente con el cura folclorista Saturnino Cuíñas Lois. De esa unión nació el Himno a San Fins do Castro, con letra de Cuíñas y música de José María.

Una vecina suya, la poetisa María Baña Varela, llevaría a la literatura popular la presencia de José María con sus músicos en la romería de Santa Margarita de Baneira (Corcoesto) con estos versos:

E estaba José María,
dirigindo na orquesta,
tocando no pasodoble,
que era a alegría da festa.

José María Álvarez fue uno de los grandes referentes de la Costa da Morte como músico y director de bandas. Dominaba todos los instrumentos de percusión y viento, componía música para toda la banda y era un auténtico maestro del acordeón.

Aprendió a tocar este instrumento en Corme, con un pequeño acordeón de botones. Luego llegaron a sus manos varios acordeones piano, algunos comprados en Ferrol con dinero prestado por su madre, otros como regalo de su esposa.

En Neaño, tras abandonar la dirección de bandas, dio clases de acordeón. Recibieron sus enseñanzas Jacinto de Borneiro y Manolo de Ovidio. Pero sobre todo, animaba las tardes de baile en el salón do Burreiro. Lo acompañaban Lelo de Pedra Cuca a la batería y Anselmo Cousillas al clarinete, que hacía hablar.

Las Aves en la Ensenada da Insua

Las aves son una parte muy importante de este sistema natural. Se distinguen entre las autóctonas (sedentarias, que viven en la Insua todo el año) y las viajeras, que acuden durante los meses de invierno, huyendo del frío del norte de Europa, de América o incluso de Australia.

Distintas especies de patos marinos, limícolas, a veces poco frecuentes en estas costas, garzas y aves rapaces conforman una avifauna particular que hace muy recomendable la visita respetuosa a este espacio natural.

Especies Destacadas

  • Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus): La joya de las aves en la ensenada. Vive permanentemente aquí y cada vez tiene menos lugares para anidar en Galicia. Mide unos 15 cm y pone sus huevos directamente en la arena.
  • Ánade real (Anas platyrhynchos): Se observa en marea alta en los juncales y en marea baja en pequeñas lagunas. El macho se distingue por su cabeza verde brillante. Su pose tranquila al sol originó la expresión gallega “pareces un lavanco” para quien está tumbado sin hacer nada.
  • Garza real (Ardea cinerea): El ave más elegante del estuario. Puede verse pescando peces o ranas, con su esbelto cuello y largas patas en el agua.
  • Garceta común (Egretta garzetta): Completamente blanca, de 90 cm de altura. Tiene patas negras, pies y torso amarillos, pico afilado y cuello largo. Pariente cercana de la garza, aunque más pequeña. Vuela en grupos y se alimenta de pequeños peces, ranas, crustáceos e insectos.
  • Cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis): Busca alimento tanto río arriba como en la desembocadura. Suele verse con las alas abiertas para secarse al sol. Es un gran buceador con esqueleto más pesado que otras aves.
  • Ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus): Frecuenta las zonas arenosas. Es grande (41 cm), negro por el dorso y blanco por el pecho, con pico rojo y patas rosadas. Se alimenta de todo tipo de moluscos y crustáceos.
  • Gaviota patiamarilla (Larus michahellis): Muy común en el litoral gallego. Blanca con dorso gris, alas con puntas negras y manchas blancas. Pone tres huevos en un nido de ramas y algas.
  • Correlimos tridáctilo (Calidris alba): Persigue las olas cuando baja la marea. Se mueve en pequeños grupos y es muy confiado. Tiene solo tres dedos en cada pata y cuerpo gris por arriba y blanco por abajo.

Castro Borneiro y Dolmen Dombate (Cabana Bergantiños)

Chorlitejo patinegro (Charadrius alexandrinus).

El Transporte Fluvial

En 1745, Fray Martín Sarmiento nos habla de los «pataches de Laxe, Corme y Cándoas». Esto muestra la importancia que tuvo el transporte fluvial por el Anllóns durante al menos dos siglos.

Primero a vela y después a motor, navegaban por estas aguas las “lanchas del Anllóns”. Eran embarcaciones que subían río arriba con arena, sal y teja, y río abajo, hacia el puerto de Corme y Laxe, transportaban madera de Bergantiños, que se cargaba en los muchos aserraderos dispersos por las orillas del río.

Administración y Servicios

As Revoltas

En este entorno se encuentra la capital administrativa del Ayuntamiento de Cabana de Bergantiños, tras haber pasado por los lugares de Cabana, O Bosque y Neaño desde la creación de los ayuntamientos. Aquí están la Casa Consistorial, el Colegio de Primaria y Secundaria As Revoltas, el pabellón polideportivo y piscina municipal, y el centro de salud.

Casa del Ayuntamiento en la II República

Durante el siglo XIX y primeras décadas del XX no existían Casas Consistoriales como tal; la gestión municipal (incluso las votaciones) se realizaba desde la casa del alcalde.

Durante la II República, el alcalde Alejo Varela Centeno construyó estas dependencias municipales, que nunca llegaron a cumplir el fin para el que fueron levantadas. Con ello cumplía una pequeña venganza al trasladar el edificio municipal al territorio de la parroquia de Canduas, quitándoselo a Cesullas.

Tradiciones y Leyendas

A Carballa

Durante la noche de San Juan (Otero Cebral, 5), los vecinos de A Carballa colgaban ramilletes de hinojo en las ventanas para espantar a los demonios de las casas.

Los Foucellas en A Telleira

Durante la posguerra, en A Telleira ocurrieron hechos vinculados con la guerrilla antifranquista, conocida como “Os Foucellas”, y la Guardia Civil.

En 1943, los Foucellas cometen un triple asesinato en un mismo día en Cardezo, Brantuas (Ponteceso) y A Telleira (Canduas), matando a personas de la familia Baneira. Esto provocó un gran despliegue de la Guardia Civil, controles en carreteras como la de A Graña a Ponteceso, detención de cómplices y el incendio de la casa/taberna de un encubridor en A Telleira.

José Mas en A Telleira

Aurelio Mejuto, protagonista de la novela A Costa da Morte del escritor sevillano José Mas, tras pasar por el “paraíso” de O Bosque, se desplaza a A Telleira, descrita (Mas, 181) como si fuera una pintura:“En A Telleira, después de dos horas de marcha… fantasiosa”.

Aurelio se detiene en una excelente casa de comidas: la Casa de Arcadio. Su propi...

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