El 24 de septiembre de 2017, en la localidad noruega de Bergen, el talento generacional de Peter Sagan encontró su reflejo estableciendo un hito sin precedentes en la historia de este deporte: tres títulos de campeón del mundo consecutivos. Un Mundial para los anales de la historia.
Peter Sagan, el ciclista más carismático, conquistó en Bergen (Noruega) su tercer título Mundial consecutivo, algo que ni siquiera Eddy Merckx logró conseguir. El eslovaco es el primero en conseguir tres títulos seguidos, lo que ni siquiera logró el mítico Eddy Merckx. El eslovaco Peter Sagan se ha proclamado campeón del mundo por tercera ocasión consecutiva, algo inédito en la historia del ciclismo en ruta, y de nuevo buscándose la vida en Bergen (Noruega) al imponerse al sprint al local Kristoff y el australiano Matthews.
El eslovaco, en un sprint limpio, cumplió con la condición del rival a batir. Con una selección muy floja, el ya triple campeón del mundo permaneció siempre resguardado en el pelotón. Sólo apareció en el momento decisivo, a 100 metros de la llegada.
Peter Sagan (Eslovaquia) se une al selecto club de los tricampeones del Mundo en Ruta que comparte con otros 4 corredores: el italiano Alfredo Binda (1927, 1930, 1932), que fue también el primer campeón mundial en ruta de la historia, los belgas Rick Van Steenberg (1949, 1956, 1957), Eddy Merx (1967, 1971, 1974) y el español Óscar Freire (1999, 2001, 2004), último campeón español de esta modalidad.

Desarrollo de la Carrera
Era previsible una carrera así: exigente por la distancia y el nivel de los corredores, pero no por el recorrido. Un Mundial resuelto como aventuraban las previsiones de los expertos, para el lucimiento de los velocistas. Un campeonato que se desarrolló con intereses contrapuestos para selecciones. Unas formaciones (España, Bélgica, Holanda, Rusia) preparando emboscadas para evitar una llegada masiva, y otras (Italia, Colombia, Australia, Eslovaquia) neutralizando los ataques para concluir al sprint.
La jornada, con una meteorología ideal, comenzó con la habitual fuga de ciclistas secundarios, que llegó a tener diez minutos de ventaja. República Checa llevó el peso de la persecución y luego fue Bélgica la que se esforzó para neutralizar. Quedaban aún cuatro vueltas al circuito de 19 kms. donde la única dificultad era la subida al monte Ulriken, un repecho de 1,5 km. al 6% de desnivel hasta el cerro Salmon, aún a 10 de meta. Ahí llegó la primera fuga de los hombres fuertes, con el italiano De Marchi, el español De la Cruz o el colombiano Pantano entre ellos.
Muy activo estuvo Tom Dumoullin, que trabajó mucho para anular la escapa más interesante del día, donde se metió David de la Cruz, el corredor más en forma de la selección española. Una fuga nacida a falta de 60 kilómetros para la conclusión e integrada, también por el holandés Boom, el italiano De Marchi, el noruego Eiking, el australiano Haig, el austriaco Haller, el colombiano Pantano y el belga Wellens.
En el pelotón fue Francia la que asumió las riendas de la persecución del octeto destacado, mientras los últimos gregarios de Sagan se quedaban ya descolgados. En la penúltima ascensión al monte, el holandés Dumoulin, ganador hacía cuatro días de la prueba contrarreloj, dio dos arreones que dejaron sentenciada esa fuga, pero que no fueron suficientes para seleccionar el pelotón, que llegaba al toque de campana con más de cien unidades, algo extraño a estas alturas de la carrera de fondo por excelencia de la temporada, pero revelador de la relativamente poca exigencia del recorrido.
A falta de 25 kilómetros, los aventureros fueron absorbidos por el pelotón y en ese momento comenzó un carrera descontrolada, con numerosos arreones: el italiano Albasini, el español Lluis Mas, el francés Gallopin... En la última subida Salmon Hill (1,5 kilómetros al 6,4% de pendiente media), el francés Alaphilippe y el italiano Moscon apretaron, pero fueron cazados por el grupo de Sagan en el momento decisivo, a un kilómetro de la meta.
La prueba, de forma inusual, llegó con un grandísimo pelotón en cabeza a los últimos 12 km y se decidió en una llegada de un grupo de 26 corredores. Tras seis horas y media de esfuerzo, llegó el momento decisivo: el francés Alaphilippe, secundado por el italiano Moscon, consiguieron unos pocos segundos, insuficientes para que triunfara una escapada.
La volata la lanzó un Kristoff aupado por el numeroso público noruego y solo le sobrepasó Sagan, quien a duras penas consiguió aguantar el puesto en la línea de meta. El eslovaco, con su fenomenal punta de velocidad, se impuso al noruego Kristoff por un palmo. Medalla de plata para el ídolo local. El bronce, para el australiano Matthews. Un grupo de 30 corredores se jugó las medallas al sprint, y ahí el eslovaco Peter Sagan, después de 267 kilómetros, tiene un punto extra con respecto a sus rivales. Se buscó la vida para colocarse en los últimos metros sin compañeros como sólo él sabe, y puso sus piernas a funcionar imponiéndose, no sin dificultades, al noruego Alexander Kristoff. El bronce, a años luz para este tipo de llegadas, fue para el australiano Michael Matthews.

España en el Mundial
España cumplió su papel en los primeros compases, y llegó con sus opciones intactas a la última vuelta del recorrido, donde empezó a jugarse el título de verdad. El último giro se convirtió en un campo de batalla, en el que la selección española desapareció del mapa.
España, sin medallas. El español Lluis Mas lo intentó un par de veces en esos instantes, aunque con la prueba completamente lanzada apenas consiguió unos metros de ventaja. Al inicio de la subida, Rojas se vio perjudicado en una caída y ninguno de los españoles entró en último y definitivo corte.
Tres españoles han logrado lucir esta prenda: Abraham Olano (Duitama 1995). Igor Astarloa (Hamilton 2003),-con sendos dobletes: Indurain y Valverde, respectivamente-, y Óscar Freire (por 3 veces, la última en Verona 2004). El equipo español ha cosechado otras 6 platas y 12 bronces en esta especialidad. Alejandro Valverde fue el último español en subirse al podio (bronce en Ponferrada 2014).
Reacciones y Dedicatorias
Sagan ha querido acordarse de varias personas tras su triunfo: "Quiero dedicarlo a la memoria de Scarponi. Mañana habría sido su cumpleaños y me gustaría dedicárselo a su familia. También, por supuesto, a mi mujer, que está embarazada".
Scarponi, ganador del Giro de Italia 2011, falleció el pasado 22 de abril arrollado por una furgoneta mientras entrenaba cerca de su casa de Filottrano (Italia).
Sobre la carrera, ha explicado "Kristoff corría en casa y fue un rival muy duro". "A cinco kilómetros de meta pensaba que se nos había ido", añadió sobre el ataque de Alaphilippe que desarboló al grupo en la última subida.
"Es difícil prever lo que va a pasar en un Mundial. El pelotón se rompió en la subida y los belgas tiraron. Luego hubo una escapada que no llegó y, en el sprint, me coloqué bien, pero no se puede prever cuál es la mejor decisión. Todo depende de lo fuerte que te encuentres", ha comentado en declaraciones recogidas por Europa Press.
Para finalizar, ha reconocido el trabajo de sus "compañeros", pero no solo de los eslovacos... "Quiero dar las gracias a mi equipo nacional y a algunos compañeros de otros bloques que han tirado y me han ayudado".
El Legado de Sagan
Peter Sagan ha vuelto a escribir su nombre con letras de oro en el ciclismo. Peter Sagan ya es el ciclista con más medallas de oro en los Mundiales junto a Freire, Merckx, Binda y Van Steenbergen.
Se da la circunstancia de que además se ha proclamado campeón del mundo en tres continentes diferentes: Norteamérica en 2015 (Richmond, Virginia, EE.UU.); Asia en 2016 (Doha, Catar); y ahora Europa, y como siempre ante selecciones mucho más potentes.
El eslovaco se une así al italiano Alfredo Binda, los belgas Rik van Steenbergen y Eddy Merckx y el español Oscar Freire con tres títulos como los mejores de todos los tiempos en la competición.
Peter Sagan ha vuelto a hacer historia. El ciclista eslovaco se ha convertido en el primer corredor en ganar tres Campeonatos del Mundo de ciclismo en carretera de forma consecutiva. Sagan logró esta hazaña tras imponerse en un apretado sprint al noruego Aleksander Kristoff, completando los 267,5 kilómetros dispuestos por la UCI entre las localidades de Rong y Bergen (Noruega) en un tiempo de 6 horas, 28 minutos y 11 segundos.
Hasta la fecha, solo cuatro corredores además del eslovaco han ganado tres Mundiales de ciclismo en ruta, aunque ninguno de ellos de forma consecutiva: Alfredo Binda, Rik Van Steenbergen, Óscar Freire y Eddy Merckx.
Más allá de sus títulos, Peter Sagan es reconocido por su versatilidad y su dominio sobre la bicicleta en diferentes terrenos. Su palmarés, con más de 100 victorias y 200 podios como profesional, demuestra su capacidad para competir tanto en bicicletas de carretera como en disciplinas más técnicas.
Si Sagan continúa en esta senda y logra otro título mundial en los próximos años, podría convertirse en el corredor más laureado de la historia de la prueba. Y si lo consigue en 2018, batirá su propio récord de victorias consecutivas.
Y encontrándose en el zenit de su carrera, con 27 años, se hace difícil vislumbrar un futuro en el que no triunfe al menos en una o dos ocasiones más en una prueba que, dada la combinación entre resistencia, velocidad punta, lectura de carrera y habilidad para superar cotas con la que cuenta, parece hecha para él.
En el conjunto de los campeonatos celebrados durante toda la semana en esta localidad en la costa suroccidental de Noruega, Holanda ha sido la mejor con cuatro oros y dos platas; mientras que España se va de vacío por primera vez desde Copenhague 2011.
Les contamos quién es Peter Sagan, ganador del mundial de ciclismo
Aunque, sin duda, el episodio más recordado de la campaña de Sagan es el choque con Mark Cavendish en plena disputa del sprint por la victoria en la 4ª etapa del Tour de Francia que terminó con el británico por el suelo y él expulsado de la carrera en medio de una polémica que trascendió más allá del ciclismo.
En la Milán-San Remo, Sagan nos dejó uno de los grandes momentos del curso con un portentoso ataque en el Poggio con el que arrastró a Alaphillipe y Kwiatkowski para terminar disputándose entre los tres el triunfo en Vía Roma. La mala fortuna también le acompañó en la París-Roubaix, donde dos averías mecánicas en los instantes en los que se efectuaban los movimientos clave le condenaron a quedar eliminado de la lucha por la gloria.
Ciclismo a Fondo brindará un año más la oportunidad a sus lectores de elegir al mejor ciclista del año, un premio que en las últimas campañas le otorgasteis a Peter Sagan (2016), Alejandro Valverde (2015), Alberto Contador (2014) y Purito Rodríguez (2013).