El ciclismo chileno ha sido testigo del surgimiento de mujeres excepcionales que han desafiado barreras y alcanzado logros notables tanto a nivel nacional como internacional. Desde pioneras que abrieron camino en un deporte tradicionalmente dominado por hombres, hasta las nuevas generaciones que compiten en los escenarios más prestigiosos del mundo, estas atletas inspiran a futuras generaciones y elevan el nombre de Chile en el ciclismo mundial.
Catalina Soto: Un Talento en Ascenso en el Tour de Francia Femenino
Catalina Soto, ciclista chilena de 24 años, participa por segunda vez en el Tour de Francia femenino. El Tour femenino, oficialmente llamado Tour de France Femmes avec Zwift, es una competencia joven, su versión moderna recién comenzó en 2022, después de décadas de ausencia, pero ya logró instalarse como el evento clave del calendario femenino. La edición 2025 comenzó el sábado con una etapa de 78,8 kilómetros entre Vannes y Plumelec, en la región de Bretaña.
En este Tour, Soto será parte de las gregarias (ciclistas que protegen a las líderes del equipo del viento). No es un rol menor. El nombre de Catalina Soto comenzó a sonar con más fuerza hace un año, cuando representó a Chile en los Juegos Olímpicos de París 2024. Aunque en Chile ya tenía una relación cercana con la bicicleta, fue en Australia donde Soto descubrió que tenía talento. Obtuvo una beca para entrenar en Suiza, una decisión que marcó el inicio de su aventura internacional. Luego se trasladó a los Países Bajos, donde firmó su primer contrato con un equipo profesional. Era, en apariencia, la materialización de un sueño. Pero la experiencia fue dura. Estuvo cerca de abandonar el ciclismo.
En 2017, con apenas 16 años, participó en los Juegos Suramericanos de la Juventud, donde logró dos medallas de oro: una en la prueba de ómnium y otra en persecución individual, ambas en ciclismo de pista. Un año después, en agosto de 2018, consiguió el cuarto lugar en el ómnium del Mundial de Ciclismo de Pista Junior. Y en 2019 hizo historia; fue la primera ciclista chilena en ganar una medalla en un Mundial Juvenil de Ciclismo en Pista, al quedarse con la plata en el Mundial UCI en Alemania. En 2024 se colgó la presea de bronce en el Panamericano de la modalidad que se celebraba en Brasil.

Paola Muñoz y Javiera Garrido: Legado y Nueva Generación en el Ciclismo de Pista
El ciclismo chileno está a punto de vivir un momento sin precedentes. Paola Muñoz, una de las figuras más destacadas del deporte nacional en los últimos 25 años, no solo será protagonista en el Campeonato Mundial de Ciclismo Pista que se disputará en Chile, sino que lo hará junto a su hija, Javiera Garrido, marcando un hito en la historia de la disciplina.
“Es demasiado emocionante”, confiesa Muñoz a El Deportivo. “Me ha tocado abrir camino en un deporte históricamente machista desde los años 2000. Hoy nuevamente soy parte de una historia potente para el ciclismo nacional”, añade. La ciclista de 39 años suma ya cinco mundiales entre categoría junior y élite, y ahora se prepara para su sexto campeonato internacional en medio de un contexto especial: competir como local.
El escenario es el renovado velódromo de Peñalolén, infraestructura que, según Muñoz, se encuentra entre las mejores del mundo. “Todavía hay detalles que se pueden pulir, como la climatización, pero hoy no tenemos que envidiarle nada a ningún velódromo de primer nivel”, asegura. El Mundial reunirá a 359 ciclistas de 39 países. Para Muñoz, la preparación del equipo ha sido intensa y estratégica, con un calendario que incluyó dos fechas internacionales UCI y competencias locales clave como los criteriums de La Vuelta de Copec.
Javiera Garrido no llega a la cita como una novata. Líder del ranking mundial en dos pruebas juveniles y máxima medallista de los Juegos Panamericanos de la Juventud, la joven ciclista ha heredado la garra y disciplina de su madre. “Desde chica mostraba energía, curiosidad y determinación. Cuando empezó a entrenar con nosotros, le dije que sería duro porque tendría que ganarse su espacio y demostrar su propio nombre. Y lo hizo”, recuerda Muñoz.
“Tiene una garra y un motor envidiable. El año pasado fue líder del ranking mundial en dos pruebas, algo nunca visto en Chile. Es maravilloso poder traspasarle todo lo que sé. No siempre es fácil, porque a veces hay resistencia a las críticas, pero las asimila bien y las transforma en rendimiento”, complementa.
El vínculo entre madre e hija trasciende lo familiar. Es pedagógico y estratégico. Paola guía a Javiera en cada detalle, desde la técnica en curvas hasta la sincronización en pruebas de velocidad por equipos. Ambas compartirán el velódromo en pruebas exigentes, como el kilómetro y la velocidad olímpica, buscando batir récords nacionales y alcanzar top 10 a nivel mundial. “Es un objetivo ambicioso, pero somos dueños de casa y eso nos da un plus”, explica Muñoz.
De hecho, en la prueba del kilómetro, Muñoz representará a Chile como titular y Garrido aparece como sustituta. Una situación que en la antesala del certamen tuvo que definirse por rendimiento. “Tengo que hacer un selectivo con mi hija, porque estamos muy parejas. Ambas somos las más rápidas del país en esa prueba”, explicaba.
Paola Muñoz y su hija Javiera Garrido representan a Chile en el Mundial de Ciclismo
Muñoz junto a su hija, Javiera Garrido. Desde el colegio era muy activa, con mucha energía. Estaba en todos los talleres. Después fue seleccionada nacional en clavados por varios años, pero con la pandemia se cerraron las piscinas y empezó a entrenar con nosotros. Le advertí que sería duro, porque yo tengo un nombre ganado y la gente iba a compararla. Le dije que tenía que ganarse su propio espacio, y así lo hizo. Tiene una garra y un motor envidiable. El año pasado fue líder del ranking mundial en dos pruebas, algo nunca visto en Chile. Es maravilloso poder traspasarle todo lo que sé. No siempre es fácil, porque a veces hay resistencia a las críticas, pero las asimila bien y las transforma en rendimiento. Fue la máxima medallista de los Juegos Panamericanos de la Juventud, con oro, plata y bronce. Yo, mientras tanto, comiéndome las uñas (ríe).
¿Qué le ha dicho ahora que compiten en el Mundial?
Está feliz. Se siente blindada. Esa compañía y ese amor incondicional te dan más energía. Además, estamos contando una historia muy linda. Es la primera vez en la historia del ciclismo nacional que una madre y una hija compiten juntas en un Mundial de pista. Este será su tercer mundial. Ya corrió dos como junior y ahora debutará en elite. Va con actitud, con hambre de medalla. Todos vamos por eso. Y ser locales le suma una energía adicional. La gente gritando “¡Chile!” se va a sentir.
Ha sido reconocida como la ciclista chilena más destacada de Chile en varias oportunidades. ¿Cómo visualiza su futuro en el ciclismo?
Encontré mi hábitat en Estados Unidos. Soy corredora de criterium y estoy muy bien pagada, lo que también motiva. Representar a Chile es un honor, no es solo la medalla, es un estilo de vida, un estándar. Transmitir eso a las nuevas generaciones es muy bonito. Ya recorrí el camino y puedo entregarles respuestas digeridas. Lo vivo con mi hija y sus amigas, enseñarles profesionalismo, buena actitud, llegar siempre preparadas. Desde Estados Unidos ya me ofrecieron dirigir equipos, y me encantaría. En Chile no me han ofrecido nada aún, pero me gustaría aportar desde ese rol. Como deportista ves todo. Logística, calendario, rendimiento. Es un lenguaje que domino y quiero traspasar. No he pensado en el retiro. Me gusta ser pionera, abordar nuevos desafíos. La foto mía que está en el velódromo de Peñalolén me recuerda ese quinto lugar histórico. Es un desafío para las nuevas generaciones: romper esos hitos y seguir haciendo historia.
Si apareciera una oportunidad en Chile, ¿la tomaría?
Por supuesto. Ya me ofrecieron desde Estados Unidos dirigir un par de equipos, pero si surgiera una opción en Chile, encantada. Mi sueño es llevar jóvenes a los Juegos Olímpicos. Ya viví ese camino, sé cómo hacerlo. Además hablo inglés, lo que a veces es una limitante. Creo que cumplo con todos los requisitos.

El Impulso del Ciclismo Femenino en Chile
El crecimiento del ciclismo femenino en Chile es innegable. Según la ciclista, hoy las mujeres del pedal nacional están incluso más fuertes que los hombres, con corredoras profesionales compitiendo en Estados Unidos, Europa y Colombia.
“El ciclismo femenino ya se abrió camino y lo estamos demostrando. Ser madre y atleta activa, compartiendo un mundial con su hija, le da un significado especial a toda su trayectoria. “Para mí representar a Chile es un honor, no solo la medalla. Poder transmitir profesionalismo, estrategia y pasión a la próxima generación es algo que valoro mucho”, afirma.
En la intimidad de su preparación, Muñoz confiesa que acompañar a su hija implica un nerviosismo constante. “Me como las uñas y el estómago se me aprieta, porque cualquier caída duele doble, pero verla aprender y aprovechar cada experiencia es maravilloso”. Javiera, a su vez, se siente protegida y motivada por la compañía de su madre.
“Mi marido, Gonzalo Garrido, es nuestro entrenador. Toda la familia vibra con la bicicleta. Estas carreras nos han servido como preparación para el Mundial. Correr en casa no es lo mismo que afuera, y estamos aprovechando todo al máximo. Creo que quien más ha aprendido es ella. Ojalá pronto la veamos en unos Juegos Olímpicos o en un mundial sacando medallas”, remarca Muñoz.
La ciclista destaca además el impulso que ha dado la nueva generación al ciclismo femenino chileno. “Las niñas vienen muy fuertes. El año pasado quedaron cuartas en el Mundial Junior de China, en la persecución por equipos, algo que nunca había pasado en la historia de hombres ni mujeres. Esa energía ha elevado el nivel. Ojalá pronto tengamos a las primeras chilenas clasificadas a unos Juegos Olímpicos en pista.
Finalmente, Muñoz agradece el apoyo institucional y extiende una invitación al público. “Tener un Mundial en casa es algo demasiado potente. Gracias a todas las autoridades que lo hicieron posible. El velódromo de Peñalolén es de primer nivel, y estamos entrenando a full para dejar lo mejor posible a nuestro país.
Otras Ciclistas Destacadas
Además de Catalina Soto y Paola Muñoz, otras ciclistas chilenas han dejado su huella en el deporte:
- Constans Ortega, Maite Suazo y Pamela Suazo: Junto a la argentina Victoria Arango, completaron el desafío "Interoceánica W", recorriendo 1.500 kilómetros en bicicleta para unir el océano Pacífico con el Atlántico.
Legado e Inspiración
La lucha por lograr igualdad de género tiene ejemplos del pasado y presente que reflejan esa participación y esos derechos que se exigen. Son justamente esos ejemplos la fuente de inspiración para una campaña que pretende ayudar a tomar conciencia y así equiparar las realidades entre hombres y mujeres en todos los ámbitos, con la justicia que merece.
Los modelos aparecen en política, en movimientos sociales, en la música, en la literatura o en cualquier área donde la mujer un día superó barreras. ¿Excepciones? Ninguna. Menos en deporte, donde las chilenas se han caracterizado por llevar el nombre del país a éxitos mundiales.
El ciclismo femenino en Chile ha experimentado un crecimiento significativo en los últimos años, con más mujeres participando en competencias y destacándose a nivel internacional. Estas atletas no solo inspiran a otras mujeres a practicar este deporte, sino que también contribuyen a romper estereotipos y promover la igualdad de género en el ámbito deportivo.