Adquirir una moto usada es una alternativa interesante para quienes no pueden permitirse un vehículo nuevo o prefieren no hacer una gran inversión. También es ideal para aquellos que, por inexperiencia, desean comenzar con una moto de ocasión, sin olvidar a los aficionados que buscan un modelo específico desde hace años.
Sin embargo, no es lo mismo comprar una moto usada que una nueva. Por eso, te ofrecemos una guía detallada para que tu compra sea exitosa y evites sorpresas desagradables.

Antes de la inspección
El proceso de compra comienza con la búsqueda de información sobre el modelo que te interesa. ¿Suele tener problemas? ¿Cuáles son las averías más frecuentes? ¿Hay piezas de recambio en el mercado? ¿Cuánto consume? Compara precios, establece un presupuesto realista, no te precipites, sé paciente y procura tomar una decisión informada.
1. Define el uso que le darás a la moto
El primer consejo es preguntarte para qué vas a utilizarla. Puede que tengas ante ti el modelo de tus sueños o una moto con un precio increíble. Haz valer el sentido común y piensa para qué quieres la moto. Si es para desplazarte por ciudad habitualmente, quizás te convenga un scooter aunque te guste más una motocicleta con carenado deportivo.
Durante la inspección
Es fundamental que inspecciones el vehículo antes de adquirirlo. Solicita al vendedor que te muestre el permiso de circulación y la ficha técnica (tarjeta de ITV). Arranca la moto en frío, busca fugas de aceite o líquido refrigerante y observa el color del humo que sale por el escape al arrancar.
2. Revisa la documentación
Toda la documentación obligatoria del vehículo debe estar en regla. Sin duda, esta es la mejor manera para evitar problemas al hacer el cambio de titularidad. Todos los datos de identidad del propietario deben coincidir con quien realiza la venta, ya sea en nombre propio o mediante autorización a un representante legal.
Es importantísimo que el número de matrícula y el número de chasis que aparecen en la documentación sean los mismos que los que tiene la moto. En caso contrario, puedes tener serios problemas si la policía te pide la documentación o cuando tengas que pasar la ITV.
3. Solicita un informe del estado del vehículo
Este informe lo puedes pedir a la DGT tanto de forma presencial como telemáticamente. Al solicitar el informe de estado te aseguras de que no es una moto robada, no ha tenido o tiene embargos y no tiene multas pendientes. También tendrás información extra sobre el número de propietarios que ha tenido la motocicleta y sobre los problemas detectados en cada una de las revisiones en la ITV.
4. Comprueba presencialmente el estado general
Estás en todo tu derecho de pedir al propietario que te permita ver la moto. Es más, te recomendamos que lo hagas a la luz del día y que nunca cierres una compra basándote exclusivamente en fotos o vídeos del vehículo. También debes pedir al propietario que te permita arrancar la moto y desconfía si te pone la más mínima pega para realizar esta acción o para verla a la luz del día.
No te cortes a la hora de preguntarle desde hace cuánto tiene la moto, si la compró de primera mano o ya era una moto usada, cuántos kilómetros hace al año, para qué la utiliza principalmente, dónde la guarda, por qué la quiere vender, etcétera. Haz tantas preguntas como consideres oportunas. Un importante consejo es examinar con detenimiento partes fundamentales como el carenado. No detectar que tiene problemas puede suponer un gran y caro disgusto en modo de factura de reparación.
También revisa las pantallas protectoras, las cúpulas o los colines, comprueba que no tengan rayaduras, desconchones o roturas que incluso de ser pequeñas pueden suponerte un extra de gasto de reparación.
5. Chequea el estado de la carrocería
Es muy difícil que el estado de la carrocería sea perfecto al 100%. Un par de arañazos pueden no ser relevantes, pero debes prestar atención a aquellos elementos que, de no estar en buen estado, acaben siendo una tortura por ruidos, roturas o emisiones de gases inadecuadas.
6. Comprueba el kilometraje
Si el cable del cuentakilómetros está roto o suelto ya tienes un argumento para desconfiar de quien te está ofreciendo la moto. Como una manipulación del tacómetro no es tan fácil de detectar, trata de cotejar que el estado de otros elementos como el cuadro, el asiento, los neumáticos o los frenos se corresponden con el kilometraje y con la información de kilómetros anuales que ya te ha dado el vendedor. Comprobar si existen restos de óxido en el chasis o en los tubos de escape es una buena forma de revisar una moto de segunda mano a efectos de analizar su kilometraje y su uso real.
7. Atención especial a neumáticos y frenos
Ya hemos mencionado que hay elementos de la moto susceptibles de un chequeo más exhaustivo. Los neumáticos de una moto deben contar con una profundidad de dibujo en su banda de rodadura de al mínimo 1,6 mm. Por lo que respecta a los frenos, no dejes sin comprobar el estado de los discos y las pastillas.

8. Pide el libro de mantenimiento
Si una moto ha estado bien cuidada, puede ofrecer más garantías y menos riesgos de reparaciones. Por eso, es fundamental que tengas acceso al historial de mantenimiento que ha tenido el vehículo que vas a comprar. En el libro de revisiones puedes comprobar algunas de las acciones de mantenimiento que se le han practicado, así como el kilometraje que ha tenido en los años anteriores a la compra.
Trata de conseguir que el vendedor te entregue copia de las facturas de reparación y revisiones realizadas. Por ejemplo, el cambio de aceite periódico es fundamental y será uno de los aspectos que se refleje en esas facturas o anotaciones del libro de mantenimiento.
9. Asegúrate de la homologación de los cambios realizados
Algunos tipos de motos son altamente susceptibles de ser tuneados, es más, hay motos que llevan implícito en su esencia que se les cambien ciertos elementos originales por otros que les confieren una “personalidad” propia. En estos casos, es fundamental que los elementos originales hayan sido sustituidos por otros con homologación oficial y que esto quede debidamente acreditado en la ficha técnica de las modificaciones realizadas. Esta es la mejor forma de asegurarte de que no vas a tener problemas en un futuro con las autoridades o a la hora de pasar la correspondiente revisión en la ITV.
10. Prueba la moto antes de comprar
No cierres la operación de compraventa sin antes probar la moto. Es lógico que el propietario no se fíe de ti y piense que te puedes escapar con la motocicleta, pero puedes anular sus reticencias proponiéndole que vaya de paquete o incluso que él conduzca y tú seas el pasajero. No se nos ocurre una mejor forma de comprobar el verdadero comportamiento del vehículo: ausencia de ruidos extraños, buen funcionamiento de frenos, acelerador, amortiguadores, etcétera.
Que REVISAR ANTES de COMPRAR una MOTO USADA? | GUIA COMPLETA
Durante la prueba, presta especial atención al sonido del motor. Un motor que arranca sin esfuerzo y mantiene un ralentí constante suele ser buena señal. Prueba el cambio de marchas y frena repetidas veces con ambos frenos de forma independiente para ver cómo trabajan estos y también las suspensiones.
11. Elige un vendedor de confianza
Acertar con el vendedor es crucial por si hubiese que hacer valer la garantía tras adquirir el vehículo. Puedes optar por concesionarios o servicios oficiales, tiendas de segunda mano especializadas o particulares. En este último caso, si no eres un especialista en mecánica, solicita que la moto sea revisada en un taller.
12. ¿Cuál es la garantía de una moto de segunda mano?
Si es una moto Km 0, se aplica la garantía oficial del fabricante por el tiempo que le reste desde la matriculación. Asegúrate de que la garantía queda reflejada en un documento en el que se detalle tanto la fecha de adquisición del vehículo como su cobertura.
13. Revisa los componentes clave
- Escape: No debe estar oxidado y ha de ser el original.
- Frenos: Un buen recurso para verificar su estado es pasar los dedos por los discos de freno y cerciorarse de que su superficie está plana y no presenta surcos.
- Suspensiones: De su estado dependerá que el vehículo sea más o menos estable.
- Neumáticos: Verificar que los neumáticos estén en buen estado, con suficiente profundidad de dibujo y sin signos de desgaste irregular.
- Cadena: La cadena de la moto ha de estar limpia, lubricada y con una tensión adecuada. Y no es buena señal que los dientes del piñón y la corona se encuentren afilados, curvados o redondeados, pues es sinónimo de desgaste.
- Elementos eléctricos: Y en la revisión no olvides comprobar que los grupos ópticos, la instrumentación, la batería o el claxon funcionan correctamente.
14. Verifica el historial de la moto
Para verificar el historial de la moto de segunda mano, además del informe de la DGT, plataformas como Carfax y AutoHistorial ofrecen detalles adicionales, incluyendo accidentes y número de propietarios anteriores, brindando mayor seguridad en la compra.
15. Comprueba el motor
Al encenderla, debemos comprobar que no nos cueste trabajo conseguirlo, que lo haga a la primera y que no expulse humo. Si no ha sido encendida durante un tiempo es posible que el motor esté frío y cabe la posibilidad de que se apague en el momento en el que pretendemos arrancarla. Solo necesitaremos volver a intentarlo para que se caliente.
16. Examina el exterior
En cuanto al exterior, hay que revisar que no haya golpes, especialmente en las áreas más susceptibles de provocar más fallos generales. Debemos asegurarnos de que no haya golpes en tarjas y que el vehículo tenga las tapas y las diferentes luces, que no haya elementos importantes doblados como el manillar, las palancas o las barras, y que no haya ningún tipo de fluido en el suelo proveniente del mismo. En lo que al cuadro se refiere, resulta necesario cerciorarse de que no haya golpes ni soldaduras raras.
17. ¿Se puede comprar una moto de segunda mano sin ITV?
En la compra de motos de segunda mano es fundamental exigirle al vendedor que entregue la moto con la ITV en vigor.

18. Madura tu decisión y no caigas en compras impulsivas y emocionales
Sabemos que las ganas que tienes de comprar una moto usada son enormes, pero es nuestra obligación moral recomendarte que evites hacer una compra impulsiva y arriesgada. Piensa que de que tu decisión sea la correcta depende que el disfrute de tu moto de segunda mano sea el máximo. Tomar una decisión incorrecta puede amargarte este momento especial de verte subido y rodando en carretera con el vehículo de tus sueños.
Por lo general, los chollos no existen y a la hora de comprar motos usadas esta máxima también aplica. Quizás sea preferible que lo pienses bien y pagues un poco más por una moto que acredite estar en buen estado a que te dejes obnubilar por una oferta barata. Seguro que no eres ajeno a que el mercado está plagado de atractivas ofertas gancho que a priori parecen cumplir al 100% tus expectativas pero que, en realidad, esconden desagradables y caras sorpresas.
19. Trámites legales
Es importantísimo que la documentación esté en regla, que no haya líos de titularidad, que concuerden los datos, la matrícula y el número de chasis. Estás decidido a comprarla, pero para tu tranquilidad total deberías revisar el historial de las motos de segunda mano y ver que concuerda con lo que te ha contado el vendedor. Puedes solicitar el informe a Tráfico o, si lo necesitas de forma inmediata, a través de diferentes webs por un precio en torno a diez euros.
20. ¿Qué documentos necesito para el cambio de nombre?
En relación al cambio de nombre, en la sección Transferencia o cambio de titularidad de un vehículo de la sede electrónica de la Dirección General de Tráfico (DGT) encontrarás toda la información. Necesitarás:
- Documento que acredite la transmisión de la moto: factura si el vendedor es una empresa o contrato firmado en todas sus hojas por comprador y vendedor.
- Identificación del comprador: DNI, permiso de conducción español, tarjeta de residencia, pasaporte o Número de Identificación de Extranjeros (NIE).
Antes de realizar el trámite del cambio de nombre, es primordial saber si la moto de segunda mano tiene multas.
21. ¿Qué se necesita para cambiar el nombre de una moto por Internet?
Para ello necesitarás firma digital, Clave PIN o alguna de estas formas electrónicas de saber que eres un ser humano. Luego, adjuntar toda la documentación, firmar el trámite y esperar respuesta.
22. ¿Qué se necesita para cambiar el nombre de una moto presencialmente?
Puedes hacerlo por gestoría, es lo más rápido, cómodo y también más caro. Vas con el vendedor a la gestoría, rellenáis las solicitudes y pagas el vehículo. Si decides hacer la transferencia por tu cuenta lo lógico es que no termines de realizar el pago del vehículo hasta tenerlo a tu nombre. Tendrás que pagar el Impuesto de Transmisiones en Hacienda y luego ir a la Jefatura Provincial de Tráfico para terminar el proceso.
23. ¡No olvides contratar un seguro para tu moto de segunda mano!
Por último, mi consejo siempre es invertir un poquito más y llevar las motos de segunda mano al taller para hacer una revisión rutinaria, cambiando aceite, filtros, revisando tornillería, reglajes, etc.
Tabla resumen de puntos clave a revisar
| Punto a revisar | Aspectos importantes |
|---|---|
| Documentación | Permiso de circulación, ficha técnica, informe de la DGT |
| Estado general | Carenado, óxido, fugas, neumáticos, frenos, suspensiones |
| Kilometraje | Coherencia con el estado de la moto y el historial de mantenimiento |
| Mantenimiento | Libro de revisiones, facturas de reparaciones |
| Homologación | Asegurarse de que los cambios realizados están homologados |
| Prueba de conducción | Comprobar el funcionamiento del motor, frenos, suspensiones y cambio de marchas |