Tom Cruise ha vuelto a desafiar los límites de la física con "Misión Imposible: Sentencia final", la octava entrega de la saga que lo convirtió en un ícono de la acción. Con acrobacias aéreas espectaculares y secuencias submarinas extremas, esta película promete ser una de las más emocionantes de la franquicia. A continuación, exploraremos los desafíos y riesgos que implicó la filmación de esta entrega, así como los factores que influyeron en su elevado presupuesto.

Tom Cruise en una premiere.
Acrobacias al Límite de la Resistencia Física
En una de las acrobacias aéreas más espectaculares que el actor ha realizado, se lo puede ver aferrado al ala de un biplano a 10.000 pies de altura. El protagonista enfrenta velocidades extremas y condiciones que lo llevaron al límite de su resistencia física. En una reciente entrevista con la revista Empire, la estrella de Hollywood reveló: "Cuando sacas la cara yendo a más de 130 kilómetros por hora, no recibes oxígeno, así que tuve que aprender a respirar".
Cruise confesó que hubo momentos en los que se desmayó por falta de oxígeno mientras filmaba algunas de las escenas más arriesgadas de su carrera. "Había veces que me desmayaba; era incapaz de volver a la cabina", contó.
Sin embargo, esta no fue la única escena en la que Cruise puso en riesgo su vida. En otra secuencia de la película, el actor se sumerge en un tanque de agua de 8,5 millones de litros dentro de una estructura diseñada para ofrecer una experiencia visual impactante para el espectador. Para realizar esta prueba, Cruise utilizó un traje y una máscara especialmente diseñados para permitirle respirar bajo el agua, aunque solo por un tiempo limitado, de unos diez minutos.
"En esas situaciones estás respirando tu propio dióxido de carbono, que se acumula en el cuerpo y afecta a los músculos. Tienes que superar todo eso mientras lo haces y, al mismo tiempo, estar presente en la situación", contó.
El director de la película, Christopher McQuarrie, describió el rodaje de estas escenas como un auténtico desafío y una nueva prueba de resistencia para Cruise. "Hay escenas de riesgo en el filme que son capaces de destrozarnos el cerebro", afirmó el realizador, destacando la dedicación y el compromiso del actor con el realismo en la acción.
Una Acrobacia Aún Más Alucinante
Pero McQuarrie prometió que en la cinta hay una escena con una acrobacia aún más alucinante y que desafía a la muerte. Se trata de una secuencia que supera a la del biplano y a la del tanque de agua. Sin embargo, el cineasta no entregó detalles sobre este misterioso momento del cual solo se limitó a decir: "Realmente quiero vomitar pensando en el estrés. Fue intenso".
Conocido por realizar sus propias acrobacias, Cruise ya ha sorprendido al público con hazañas como escalar el rascacielos más alto del mundo, aferrarse al techo de un tren en marcha o saltar en moto desde un acantilado para luego caer en paracaídas.
La escena de la moto, correspondiente a "Misión Imposible 7", es, de hecho, una de las más peligrosas que Cruise llegó a rodar. En ella, el actor se lanza por un acantilado en una maniobra que requiere una precisión extrema. "Es lo más peligroso que hemos intentado nunca. Lo único que me asustó más es lo que se verá en 'Misión Imposible 8'", admitió McQuarrie.
El intenso entrenamiento de Cruise para esta toma incluyó 13.000 saltos en moto y 500 lanzamientos en paracaídas. Según los críticos, el actor protagonizó en este caso una de las escenas de mayor riesgo jamás vistas.
El periodista Aaron Couch, de The Hollywood Reporter, reveló en ese momento que "fue realmente aterrador verlo hacer todo esto".
El video, que resulta ser una carta de amor al trabajo de producción y del equipo detrás de cámaras, muestra en nueve minutos los distintos desafíos para la producción de esta secuencia, que fueron desde largas semanas de entrenamiento junto al actor para no dejar ningún detalle al azar (finalmente si es que esta era mal realizada podría costarle la vida al hombre detrás de Ethan Hunt), pasando por el desarrollo de nuevas cámaras y drones para capturar la temeraria acrobacia desde todos los ángulos posibles, hasta la construcción de una rampa de varios metros en medio de las montañas de Noruega, en lugares no accesibles a menos que se llegue en helicóptero.
“Llevamos años trabajando en esto. Lo filmaremos en Noruega, y será una motocicleta saltando de un clip a un salto base. He querido hacerlo desde que era un niño pequeño.
Las 10 Escenas de Riesgo MÁS PELIGROSAS de Tom Cruise
El Desorbitado Presupuesto y los Retrasos en la Producción
La magnitud de estas secuencias se ve reflejada en el presupuesto de la película. Según informó The Hollywood Reporter, la esperada octava entrega de la saga habría contado con un presupuesto cercano a los 400 millones de dólares, convirtiéndose en la producción más cara de la franquicia. Este alto costo se debe no solo a las ambiciosas secuencias de acción, sino también a los retrasos en la filmación a lo largo del rodaje.
La legendaria franquicia «Mission: Impossible», sinónimo de adrenalina y éxito en taquilla durante casi tres décadas, enfrenta su hora más crítica. La película, con un presupuesto de producción confirmado de $400 millones, se ha posicionado como la cuarta más cara en la historia del cine. Según proyecciones de la industria y análisis de medios especializados como Puck News, para alcanzar el punto de equilibrio en cines, «The Final Reckoning» necesitaría una recaudación global de al menos $1 billón (mil millones de dólares). Una cifra astronómica que ninguna película de la saga ha logrado en sus 29 años de existencia.
El desorbitado presupuesto de las partes 7 y 8 de «Mission: Impossible» es el resultado de una tortuosa cronología de producción. La ambiciosa decisión de Tom Cruise y el director Christopher McQuarrie de filmar ambas películas consecutivamente en 2019 se encontró con una cadena de infortunios. La pandemia de COVID-19 interrumpió la filmación en Venecia apenas tres semanas después de su inicio en febrero de 2020. Lo que siguió fueron siete paradas y reinicios a lo largo de 19 meses, extendiendo la producción mucho más allá de lo habitual.
Los incidentes en el set también engrosaron la factura. En agosto de 2020, un incendio durante el ensayo de una acrobacia con motocicleta en Oxfordshire destruyó un set valorado en $2.7 millones y echó a perder seis semanas de preparación para una de las secuencias más caras jamás filmadas en el Reino Unido. En febrero la producción de la película Misión Imposible 7 se detuvo, debido al inicio de la pandemia que todavía nos aqueja.
“Desafortunadamente, se calculó mal" señaló el sujeto. “El calor y la fricción de los neumáticos hizo que cuando la bicicleta cayera, el acolchado de cartón chispeara y se incendiara. Por suerte, no hubo heridos, pero fue una catástrofe total según señaló el medio. Aparentemente esta escena es una de las más caras filmadas en Reino Unido, más de 2,5 millones de dólares y tardó seis semanas en prepararse. Ahora todo estaría perdido.
"Tom (Cruise) está muy frustrado.
La presión era tal que, en diciembre de 2020, un audio filtrado de Tom Cruise reprendiendo al equipo por violar protocolos COVID evidenció el ambiente extremo. Las huelgas de Hollywood en 2023 asestaron otro golpe, paralizando la producción de «MI8» durante ocho meses (julio de 2023 a marzo de 2024). Durante este periodo, Paramount tuvo que mantener sets de altísimo costo, como un submarino de $25 millones y uno de los tanques de agua más grandes jamás construidos.
La saga ha mostrado una tendencia preocupante: una ambición creciente en presupuesto y rendimientos decrecientes. Mientras entre 2011 y 2018 el retorno de inversión (ROI) promediaba un saludable 359% con presupuestos controlados, el salto a $291 millones para «Dead Reckoning» redujo el ROI a un magro 96%. «The Final Reckoning», con sus $400 millones, proyecta un ROI negativo del -45%.
El panorama actual de la industria es particularmente hostil. La taquilla global de 2024 es 5% menor que la de 2023 y un 20% por debajo de los niveles pre-pandemia. La competencia también se ha endurecido. El estreno simultáneo con «Lilo & Stitch» de Disney, que recaudó $145.5 millones frente a los $64 millones de «MI8» en su apertura, evidenció la dificultad de acceder a pantallas premium y audiencias familiares. La pérdida de salas IMAX ante la competencia limitó el potencial de ingresos.
Preocupa también la demografía: el 54% de la audiencia de «The Final Reckoning» tiene más de 55 años, señal de problemas para atraer a espectadores jóvenes que impulsan las repeticiones. Los cambios en los hábitos de consumo post-pandemia son un factor decisivo. En 2019, el 55% de los espectadores prefería los cines; en 2024, solo el 35%.
A pesar de las pérdidas proyectadas, Paramount busca el valor estratégico a largo plazo. La película nutre el catálogo de Paramount+, atrayendo suscriptores, y el valor de la propiedad intelectual sigue generando ingresos (la original de 1996 aún rinde $10 millones anuales). La distribución del riesgo con Skydance Media y New Republic Pictures (cada uno cubriendo el 25% del presupuesto) limitó la exposición directa de Paramount a unos $200 millones.
Sin embargo, estos factores no maquillan la cruda realidad: «The Final Reckoning» necesita un éxito de taquilla descomunal que, según las proyecciones, no logrará. Se erige como un caso de advertencia en Hollywood sobre los riesgos de la ambición presupuestaria desmedida en la era post-pandemia.
Mientras Tom Cruise se aferra a las acrobacias prácticas, las realidades financieras de 2025 se han convertido en un adversario mucho más formidable que cualquier villano en pantalla.
Vehículos Destacados en Misión Imposible
La saga Misión Imposible no solo es conocida por sus emocionantes escenas de acción, sino también por la presencia de vehículos de alta gama. En esta última entrega, un clásico de BMW M5, el Serie 5 E28, destaca entre los automóviles utilizados. Además, la película "Misión Imposible: Fallout" muestra a Tom Cruise encarnando a Ethan Hunt junto a una variedad de automóviles y motocicletas de BMW, incluyendo el último sedán M5, presentado en 2017.

BMW M5 Serie 5 E28 en Misión Imposible: Fallout.
Tal como puedes ver en el video, Cruise realiza espectaculares maniobras durante una persecución. Eso sí, el actor lo hace a los mandos de un BMW M5 clásico: un sedán E28 de primera generación de tono verde metalizado. A pesar de sus más de 35 años a cuestas, eso parece no importarle al personaje, quien exprime sin remordimientos al vehículo que tiene un espacio especial en el Museo BMW, en Múnich.
Este clásico bávaro fue el primero de seis versiones del BMW M5 que se han producido a lo largo de la historia, y surgió de la segunda generación de la Serie 5. Está impulsado por un motor bencinero de 3.5 litros de seis cilindros en línea, que en Estados Unidos se comercializó con 252 Hp. Se produjo en un número cercano a las 2.200 unidades.
El auto utilizado en la película no luce los faldones que caracterizaron al modelo, ni tampoco algún logo M5. Tampoco posee las dobles salidas de escape del que ha sido llamado tope de gama del E28 por los responsables de producción. Sea o no sea un auténtica unidad de las 2.200 producidas, lo cierto es que el vehículo sí es protagonista de la película.
Otras Motocicletas en la Saga
Durante los años 60 la marca inglesa logró convertirse en objeto de culto a nivel mundial, cuando una corriente de celebridades de Hollywood anhelaba tener uno de sus clásicos modelos. Así también otros rostros como Marlon Brando en “The Wild One”, James Dean en “Rebelde sin causa”, Tom Cruise en “Misión Imposible II”, Richard Gere en “Reto al Destino” y Angelina Jolie en “Agente Salt” son algunos de los actores que han protagonizado estos filmes sobre una Triumph. En esta ocasión, la Scrambler que acompaña al héroe de Jurassic World es una moto clásica y competitiva, que evoca el espíritu de libertad, rebeldía y evasión de los años 60, retomando la apariencia de las Triumph bicilíndricas de hace 50 años.
Finalmente, otro estreno que incluirá varios y destacados modelos Triumph como la Tiger, Street Triple, Street Triple R, Speed Triple, Speed Triple R y Trophy es “London Has Fallen”, que en octubre llegará a los cines con las incomparables interpretaciones de Gerard Butler, Aaron Eckhart y Morgan Freeman.
Recepción y Críticas de la Película
Misión Imposible 8 prometía ser un cierre épico para la saga liderada por Ethan Hunt, pero se queda lejos de las expectativas, entregando una película que, aunque tiene momentos destacados, resulta decepcionante en conjunto. Con una duración excesiva esta película arrastra un ritmo irregular alejándose del frenetismo característico de la franquicia. La primera hora es notablemente aburrida, con un montón de flashbacks a películas anteriores que, en lugar de aportar contexto, entorpecen el arranque y rompen el flujo narrativo.
Esta seriedad excesiva, combinada con la ausencia casi total de humor, hace que la película pierda el carisma y la chispa que suelen definir a la saga. La trama, centrada en una inteligencia artificial que se presenta como crucial al inicio, promete intriga pero se diluye rápidamente, dejando un vacío que no se llena con otros elementos. La historia, poco atrayente, hace que el espectador pierda la concentración mientras espera una acción que tarda demasiado en llegar.
Y cuando finalmente llega la acción, surgen altibajos. La secuencia del submarino, aunque visualmente interesante, es lenta debido a su ambientación acuática, lo que no ayuda a mejorar el ritmo general. Sin embargo, hay que decir que la escena de los aviones cambia esto ya que es, sin duda, lo mejor de la película: espectacular, innovadora y magistralmente rodada, un verdadero hito visual que, lamentablemente, no basta para salvar el tono apagado del resto.
Otro punto débil son los diálogos, extensos y a menudo innecesariamente emotivos, que rompen con la dinámica de una película que debería ser vibrante y directa. La seriedad y el tono pausado hacen que esta entrega no parezca una Misión Imposible, careciendo del ritmo frenético y la adrenalina de sus predecesoras.
En general, Misión Imposible 8 es una película más o menos entretenida. Pero para mi comparada con el resto de la saga, solo supera a Misión Imposible 2, y se siente como un cierre decepcionante para una franquicia que merecía un final más vibrante y memorable.
Cualquiera que se acerque a ver esta película llevará las expectativas bien altas y lo más seguro es que termine decepcionado. ¿Entretiene? Relativamente. Tiene una presentación de diseño en el inicio con un dibujo electrónico para representar la IA en plena actividad que es simplón y parece un salvapantallas.
A partir de ahí, se lía una en explicaciones por parte de uno y del otro, con asesoramiento de todo quisqui, diría que casi durante una hora, con puntualizaciones de Hunt, que son mareantes, absurdas, rebuscadas, de bombero retirado, que por pretender ser tan exactas y científicas, pecan de cansinas. Tanta tontería explicativa sobra. Yo lo hubiera resumido de una manera concisa y clara: Misión: detener la IA.
Para ello tienes que hacer una llamada urgente con un móvil determinado, es la única solución, mira tú por dónde. El teléfono móvil está en el sol y la tarjeta SIM en la luna, luego, solamente marcando asterisco en tres segundos el agente Hunt salvará el mundo. Primero irá al sol y luego a la luna, y ya está. Simon Pegg, el tonto, le indicará el camino a trompicones. Lo demás viene rodado.
Este ejemplo es más factible de hacer que lo que hace Hunt en la película. ¿Por qué un dispositivo está en el polo norte y tiene que aplicarlo en la otra punta del mundo? Misterios insondables de la naturaleza humana. Penoso también es que la trama vaya en plan recordatorio de las misiones anteriores buscando unirlas: sencillamente decepcionante, es un aprovechamiento que desmerece el argumento. Es como para homenajearse Tom a sí mismo. Los homenajes al final del partido, majo, no durante el partido.
En la segunda mitad el nivel técnico y la puesta en escena está bien, pero la acción está calcada al anterior episodio de Fallout, el mejor, luego tampoco es sorpresiva, y desde luego, de mucho menos calado. Eso sí, te regala unos paisajes asombrosos del Cañón del Río Blyde, muy bonitos, pero que uno no va al cine a ver paisajes si va a otra cosa. Tom, creo, opino, con todos los respetos, porque es un buen actor, que debe ya abandonar Misión Imposible porque verle correr como hace Stallone ya no mola, y debería olvidarse de Top Gun, desde luego porque resulta muy chulín.
Tabla Comparativa de Presupuestos y Retorno de Inversión
Para ilustrar la tendencia en los presupuestos y el retorno de inversión de la saga, se presenta la siguiente tabla:
| Película | Presupuesto (millones de dólares) | Retorno de Inversión (ROI) |
|---|---|---|
| Misión Imposible (2011-2018) | Controlado | 359% |
| Misión Imposible: Dead Reckoning | 291 | 96% |
| Misión Imposible: The Final Reckoning | 400 | -45% (proyectado) |
Esta tabla muestra cómo el aumento en el presupuesto no se ha traducido en un mayor retorno de inversión, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad financiera de las futuras entregas de la saga.
"Misión Imposible: Sentencia final" se estrenará en mayo y promete ser una de las entregas más espectaculares de la saga. Con Tom Cruise al frente, una vez más desafiando los límites de la acción, se espera que la película deje sin aliento a los espectadores.
Acción. Aventuras. El agente Ethan Hunt continúa su misión de impedir que Gabriel controle el tecnológicamente omnipotente programa de IA conocido como "la Entidad". Soy un grandísimo seguidor de la saga, he visto todas las películas varias veces y como preparación para esta me he visionado toda la saga de nuevo.
Adoro Misión Imposible: espías, esmoquin, fiestas en las que hablan por conectores, escenas de acción de sostener el aliento, máscaras con dobles identidades, el carisma incontestable de Tom Cruise. LA ADORO. He estado todo el día nervioso ante poder acudir al preestreno de la cinta y... La cinta es una continuación de la anterior cinta que, huelga mediante, ha llegado más tarde de lo esperado.
Por eso se empeña en tenernos casi una hora de recaps, de sobreexplicaciones, de introducir llamadas a otras cintas, personajes marginales de la saga, autorreferenciarse hasta tomarse tan tan tan en serio que terminas pensando que se están dando un baño de ego o es un montaje de un fan.
Después se empeñan tanto en darle gravedad a la misión, importancia a Ethan Hunt "eres el único que puedes salvarnos" "dependemos de ti" "el mundo no existiría sin ti" es tan abrumador el constante mensaje de Hunt como el mesías, que si quitas esos diálogos la película tendría aproximadamente 40 minutos de metraje (que le sobran por todos lados). Por otro lado la misión... que sí, que es imposible pero la enredan tanto, tanto, tanto, introduciendo segmentos innecesarios (tanto Hannah Waddingham como Nick Offerman se tendrían que haber quedado en la sala de montaje) y piezas sobreexplicativas que tienes la sensación de que alguien te está continuamente leyendo las instrucciones del juego pero no te deja jugar. Y encima... es que es una chorrada, es el argumento de cualquier película de Gerard Butler.
Y ese es el principal problema de la cinta: se toman demasiado en serio, se creen que están haciendo Ciudadano Kane con una trama carente de relevancia. Las secuencias de acción son espectaculares. Pero se han olvidado de Misión Imposible. Aquí no hay espías, no hay esmoquin, no hay máscaras (la primera de la saga), no hay ni siquiera elegancia en lo visual y no hay sentido de más es más y adrenalina.
Hay tantas cosas que me han parecido tan rematadamente absurdas. Desde la misión del submarino que sale buceando a pulmón después de habernos tenido 1 hora diciéndonos lo imposible de hacerlo sin tanque, cámara y demás. Voy a intentar ser breve y conciso: la octava y en principio última entrega de la saga de 'Misión: Imposible' está a la altura de la buena reputación que se ha ido labrando película a película; en especial, de la cuarta en adelante.
Que nos ha dado el cine. sin duda, quiere hacer cine, se esfuerza en hacer cine. Y disfruta haciendo cine. 'Misión: Imposible - Sentencia final' no es por descontado la excepción, siendo, al igual que las anteriores, una rotunda y resolutiva oda a la experiencia cinematográfica en nombre del espectador realizada con mimo y cariño. No tomarás el nombre del espectador en vano. y Christopher McQuarrie están comprometidos con este mantra.
Casi tres horas de vibrante inmersión que funcionan como un tiro apoyadas en el realismo práctico y tangible, sin CGI aparente de sus apabullantes escenas de acción. Vamos, lo de siempre. Lo que ha caracterizado a esta maquinaria perfectamente engrasada.
Una maquinaria que aparentemente se despide con esta 'Sentencia final', concebida en gran medida como un adiós repleto de guiños a las anteriores entregas. Algo que quizá la contiene un poco, por cuanto esta nostalgia la tiene tan pendiente de mirar hacia atrás como de vivir el momento. Porque después de ocho (grandes) películas un adiós no puede ser un mero trámite.
Así, esta octava entrega, a diferencia de las anteriores, tiende a reivindicar su legado más que a engrandecerlo; a intentar atar todos los cabos posibles y, como si fuera una de Pixar, a dejar que afloren algunas emociones. No es, lo dicho, un simple adiós y hasta siempre. Es mirar atrás y reparar en la grandeza de la saga y del cine; en lo que hacemos y en lo que vivimos. En cierto sentido, de lo que somos. O de lo que somos delante de una pantalla de cine, de lo que hemos vivido (y disfrutado) delante de la una pantalla de cine.
Puede que de hecho 'Sentencia final' no sea más y mejor, tan sólo más. Quizá, precisamente, por eso mismo la saga se despide. Porque el listón puede que esté ya demasiado alto. Porque puede que ya esté todo dicho.
Porque se trata de superarse, no de hacer más... sin más, siendo que 'Sentencia final' quizá sea el tope, tan disfrutable y satisfactorio como consciente de haber tocado techo con eso sí, dos de los 'set piece' más impresionantes de toda la franquicia. ¿Y ahora qué? ¿Qué decir?