La historia de Moto Guzzi Hispania comienza en la España de posguerra, en un momento en el que la movilidad era un lujo y las motocicletas se convertían en un símbolo de libertad y progreso. En 1948, la marca italiana Moto Guzzi decidió dar un paso audaz: fabricar motos bajo licencia en España.

Moto Guzzi Hispania tuvo sus raíces en la visión de Oscar Ravà, un italiano de origen judío y exdirector de FIAT, quien se vio obligado a abandonar su país durante la Segunda Guerra Mundial y se estableció en Cataluña, España. En 1948, Ravà decidió aventurarse en la creciente industria de las motocicletas y llegó a un acuerdo con Moto Guzzi para fabricar sus motos en España. Esta asociación dio origen a Moto Guzzi Hispania, con su sede en Barcelona.
Ravà implementó un innovador sistema de producción basado en la descentralización, encargando la fabricación de los componentes a talleres externos de prestigio y reservando el montaje final en su empresa.
Primeros Modelos
El primer modelo producido en España fue la Guzzi 65, una moto sencilla, robusta y fiable, pensada para un público que necesitaba moverse con bajo coste y mantenimiento mínimo. Montaba un motor monocilíndrico horizontal de dos tiempos y 63,7 cc, con tres velocidades y mezcla por gravedad. Su éxito fue inmediato: económica, fácil de mantener y con el sello de una marca legendaria.
Poco después llegaron la Z-98 y la Hispania 98, que modernizaban el diseño con líneas más elegantes, depósito rediseñado y acabados más refinados.

Modelos Fabricados en España
A lo largo de tres décadas de producción, Moto Guzzi Hispania lanzó una serie de modelos que marcaron distintas etapas de la motocicleta popular española:
- Guzzi 65 (1949-1955): el primer modelo fabricado en Barcelona, con una versión mejorada denominada Turismo pero sin cambios de mecánica.
Los Años del Cambio
A finales de la década de 1960, los cambios en la legislación española obligaron a modificar la gama de modelos, reduciendo las cilindradas a 49 cc e incorporando pedales para cumplir con la nueva clasificación de ciclomotores.
Estas adaptaciones técnicas, unidas al rápido crecimiento de la competencia nacional -con marcas como Derbi, Bultaco o Montesa-, hicieron que las nuevas versiones perdieran atractivo frente a los modelos anteriores.
El público percibió aquellas Guzzi más pequeñas como un paso atrás, y las ventas comenzaron a caer.
A comienzos de los setenta, Moto Guzzi Hispania trasladó su producción de Barcelona a Sevilla, buscando aprovechar la colaboración con ISA y reducir costes logísticos.
Restaurar Guzzi Z-98 - Desmontar - Motor Hispania Ep.0 & Guzzi Zigolo 98
Moto Guzzi Hispania L 110
Nacida como evolución de la Z 98, la L 110 tuvo este nombre sólo en España, porque en Italia no fue más que la lógica evolución de la 98 y no se le dio otro nombre diferente. En todo caso parece más lógico el hecho de bautizarla como un nuevo modelo porque prácticamente ninguna pieza de la 98 es igual en la 110. Aunque a primera vista parecen iguales, son muchísimas las diferencias que se pueden notar en una inspección más detallada.
Ni siquiera la pieza de chapa estampada que la carrocería es igual, la horquilla, la suspensión trasera, el asiento, el faro, las tapas del motor, las ruedas, hasta el tapón de gasolina es diferente. Mecánicamente, las diferencias son igualmente profundas destacando la incorporación de un cilindro de aleación ligera con la camisa cromada, lo que en la época era toda una novedad que permitía reducir la cantidad de aceite necesaria para la mezcla a sólo un 2%.
El concepto general de motocicleta es el mismo que en la 98, pero parece que han sido diseñadas por diferentes personas, ya que las soluciones utilizadas son totalmente diferentes. Basta fijarse en la horquilla, que en la 98 es tipo invertida y en la 110 es del tipo convencional, o las llantas que son de 17 pulgadas contra las de 19 de la 98.
Se presentó en España en la Feria de Muestras de Barcelona en 1963, poniéndose inmediatamente a la venta y estando en el mercado hasta 1969. Su éxito fue relativo, llegando a fabricarse unas 6.000 unidades.
Esta motocicleta, siguiendo la tradición de Moto Guzzi y de su filial en España, estaba pintada en rojo, pero en esta ocasión es un rojo más claro que sus hermanas, casi anaranjado. La única excepción era el fileteado blanco de los laterales del depósito en forma de media luna, deformada como en algunas versiones de la CARDELLINO 73.
El Legado de Hispania
A pesar de su desaparición, el legado de Moto Guzzi Hispania permanece vivo.

Fue la última motocicleta de una gloriosa época de MOTORHISPANIA. Aún a pesar de haber pasado etapas de todos los tipos, ha seguido siendo fiel a sus planteamientos y filosofía. Y una cosa esta clara por encima de cualquier otra. Las motocicletas de Moto Guzzi para nada son perfectas o las mejores dentro de su categoría.
Tampoco las más avanzadas tecnológicamente ni las que presentan las últimas novedades dentro del mundo de las dos ruedas. Porque el alma es mucho más que algo metafísico e invisible. Pues eso es lo que representa Moto Guzzi en el hostil mundo de la motocicleta, donde a veces no todo son números y factores múltiples que den como resultado beneficios a final de año.
Recuperando la Memoria
En el España Moto Guzzi Club valoramos cada capítulo de la historia de esta marca, y Moto Guzzi Hispania ocupa un lugar especial en ella.