Monoplato MTB de 36 Dientes: Ventajas y Desventajas

El monoplato se ha convertido en la transmisión estándar del Mountain Bike en los últimos años. Sin embargo, su adaptación puede llevar tiempo, especialmente si es la primera vez que se usa. El tamaño del plato (número de dientes) es clave para acostumbrarse a esta transmisión MTB.

Actualmente, y centrándonos sobre todo en el monoplato, la transmisión estrella del MTB de las últimas temporadas, los más usados son el de 30, 32, 34, 36 y 38 dientes.

Escoger el tamaño de plato ideal para tu MTB no es tarea sencilla. Por eso, te contamos las diferencias, ventajas e inconvenientes.

QUÉ PLATO ELEGIR EN MTB - EL TAMAÑO SÍ IMPORTA

¿Qué es el desarrollo en una bicicleta?

Antes de entrar en detalles sobre la elección de tener una bici con uno, dos o tres platos, hay que hacer unas aclaraciones básicas sobre un concepto clave: para comprender cómo funciona la transmisión en una bicicleta hay que saber qué es el desarrollo.

Cuando alguien te pregunta ¿qué desarrollo llevas? se está refiriendo a qué combinación de plato y piñón estás usando en un determinado momento.

El desarrollo en una bicicleta se traduce en qué combinación de plato y piñón se utiliza.

Así, ir con un desarrollo u otro genera una proporción entre las vueltas de la rueda y las que da el pedalier, lo que se traduce en la distancia que avanza una bici por cada vuelta completa de pedal, es decir, con este plato y este piñón recorro x distancia en una vuelta de pedal.

De este modo, si llevo un plato grande hará avanzar la bicicleta más distancia que uno plato pequeño, pero tendremos que hacer un mayor esfuerzo de nuestras piernas para moverlo. Por otra parte, con un desarrollo pequeño tendremos que dar más vueltas de pedal para avanzar esa misma distancia, aunque nos costará un esfuerzo menor.

No hace falta sacarse un carné de conducir para aprender esto, basta con subirse a una bici y aplicar el sentido común.

NOTA: debes tener en cuenta que los desarrollos grandes (platos más grandes) suelen usarse para llanear y meter velocidad a la bici, mientras que los desarrollos pequeños suelen ponerse para subidas (en ambos, combinaremos cada plato con los diferentes piñones en función de nuestras necesidades y del terreno en que estemos pedaleando).

Ahora que tenemos claro qué es esto de los desarrollos, vamos a desgranar cada una de las tres opciones que ahora mismo ofrece el mercado a la hora de elegir entre una u otra bicicleta. Seguro que con estas pautas no tendrás tantas dudas sobre lo que realmente necesitas según tu condición física, tu manera de pedalear y tus preferencias. Acierta en tu elección.

Elegir el tamaño de plato correcto

Lo primero que tienes que considerar a la hora de elegir el tamaño de plato correcto para tu MTB es tu nivel: principiante, intermedio o avanzado/corredor.

  • Para iniciados en el MTB o poco uso de la bicicleta: Cassette 10 v (rangos 10-40, 10-42, 11-42, 11-46 D, etc.): es recomendable dirigirse a los más pequeños (de 30 y 32 dientes), para evitar rodar muy atrancado en las subidas.
  • Con cierta experiencia en rutas de todo tipo y salidas habituales: Cassette 11 v (rangos 10-42, 11-42, 11-46 D): el plato de 32 dientes es una buena elección para todo tipo de terrenos y rutas. Aunque también conjuga muy bien con un 30 o un 34. Al tener un poco más de rango, es posible aumentar un poco el tamaño del plato.
  • Ciclistas en gran estado de forma o corredores: Los platos más recomendados son los grandes, de 36 y 38 dientes. El 34 también se utiliza para salidas o carreras con mucha subida. Cassette 12 v (rangos 10-45, 11-46, 11-50, 10-50, 10-51): un mayor rango permite elegir un plato algo más grande, de 34 o 36 dientes, si tu nivel es aceptable y no quieres quedarte corto en algunos tramos más favorables.

El diámetro de rueda tiene que tenerse en cuenta también a la hora de escoger el tamaño del plato. Una MTB de 26" (aunque sea raro que lleven monoplato) puede montar un plato más grande que una de 29" para un uso similar.

En competición se ha estandarizado el plato de 38 dientes, aunque en determinados circuitos muy explosivos y técnicos se usa el 36. Si la prueba o entrenamiento es muy rodador, hay bikers que montan el 38 o el 40.

La modalidad polivalente y todoterreno del MTB baja un poco el tamaño del plato con respecto al XC. Los riders profesionales suelen optar por montar platos de gran tamaño, de 34 y 36 dientes, para no quedarse sin desarrollo en los tramos de bajada de pedaleo.

Terreno rodador y en buen estado: los platos de 34 y 36 dientes podrían considerarse la mejor elección en estas situaciones.

Terreno montañoso, quebrado o irregular: habrá que reducir el tamaño. Un plato de 30 o 32 dientes te permitirán superar casi cualquier rampa y diferentes cambios de ritmo con agilidad y rapidez.

Por otro lado, si sueles subir por trialeras muy técnicas o empinadas con frecuencia, quizás te convendría montar el de 28 dientes, muy recomendado para fuertes desniveles y terreno muy técnico.

Ventajas del monoplato

Existen varias ventajas pero las más importantes son aquellas que con un desarrollo de doble o triple plato no pueden conseguirse.

  • Tampoco hay posibilidad de roces ni enganchones de la cadena con el desviador ya que éste, no existe.
  • Si quieres tomarte el MTB en serio, tener una bici con transmisión monoplato es la opción más recomendada, por ahorro de peso, rapidez en el cambio y simplicidad mecánica.
  • Pesa mucho menos porque no sólo eliminas uno o dos platos sino que además la cadena tiene menos eslabones, no hay desviador, hay menos cables y eliminamos un pulsador. La diferencia de peso es realmente notable.
  • Se disminuye el Factor Q lo que mejora la eficiencia de pedaleo.
  • Hay muchos menos fallos mecánicos.
  • Requiere de mucho menos mantenimiento que los otros.

Inconvenientes del monoplato

  • La bici es menos versátil y no se adapta tan bien a todo tipo de terreno, aunque todo está en función del físico del ciclista.
  • A pesar de que es un sistema más simple, es el más caro.

Tres Platos

Hasta hace bien poco, todas las bicicletas montaban tres platos -22/32/42 (esto hace referencia la número de dientes de cada plato) con un casette de 9 piñones (11/32, once dientes el pequeño y 32 el más grande)-. Esta combinación ha sido la más habitual en bicis de montaña por su versatilidad. Gracias a ello, se puede conseguir un desarrollo que permita subir grandes cuestas sin mucho esfuerzo, así como rodar a gran velocidad (por encima de los 40km hora).

Bien es cierto que los tres platos van desapareciendo debido a las nuevas tendencias. Aún así, podemos hablar de ventajas e inconvenientes.

Ventajas

  • Te da más opciones de cambio, es más versátil. Con los tres platos puedes rodar prácticamente por cualquier terreno, aunque no seas precisamente un ‘Indurain’.
  • En cuestas con gran desnivel siempre tiene ese plus que te da margen a llevar una cadencia más cómoda.

Inconvenientes

  • Un plato más, aporta un peso extra que tendremos que mover con la bici, claro.
  • Al cambiar de platos, la mecánica es más agresiva, y los cambios no son tan suaves.
  • Las piedas de la transmisión sufren más y se desgastan más rápidamente.
  • Al haber tantas velocidades a elegir, cuesta más encontrar el punto adecuado a tus capacidades, tu cadencia óptima.
  • No se aprovechan todas las marchas. No puedes poner plato grande con el piñón más pequeño, y viceversa, ya que la cadena irá cruzada y sufrirá mayores fuerzas de torsión, con lo que es posible que tu cadena se rompa o se estire mucho antes de lo necesario.
  • Incremento de lo que se conoce como factor Q.

Factor Q: es la distancia que hay entre los pedales. Al haber tres platos, esta distancia es mayor que si hay dos o un solo plato. A mayor distancia, menor eficiencia de pedalada.

Resumiendo: los tres platos en la bicicleta son buenos para gente con poco nivel físico y que quiera tener desarrollos para cualquier tipo de situación. Gran adaptación al terreno pero mayor peso y más probabilidad de problemas técnicos.

Dos Platos

Se empezaron a introducir en el mercado hace unos años y ahora mismo todas las bicicletas de gama media-alta vienen con este montaje. Más habitual en bicis de carretera, para los bikers de montaña no ha sido complicado adaptarse porque cuenta con unas cuantas ventajas. Han llegado para quedarse.

Normalmente se monta con 10 piñones, aunque Shimano ha sacado como novedad esta temporada 2016 un 2-11.

Ventajas

  • Hay más espacio entre los platos y el suelo, con lo que evitamos golpear el plato grande al pasar por piedras y obstáculos.
  • Por supuesto, pesa menos al llevar un plato menos.
  • Los cambios entran de una forma más suave, menos brusco, con lo que el desgaste es menor.
  • Mayor durabilidad, como decimos, sufre menos desgaste.
  • Con los dos platos sí se aprovechan todas las marchas.
  • Sigue siendo muy versátil en cuanto a la elección de cadencias de pedaleo en función del terreno por el que se rueda.
  • El factor Q es menor que en los tres platos.

Inconvenientes

  • Hay que estar más en forma para usar un doble plato, especialmente en subidas. El triple plato aquí es más eficaz.
  • Quizá pierdas algo de capacidad para subir rampas, aunque puedes elegir montar un plato pequeño de entre 22 y 24 dientes, que combinados con un piñón de 36 te proporciona un avance de 1,5 y 1,6 metros muy parecido a los tres platos.

NOTA: en Biciclaje opinamos que si tu rueda es 26”, lo ideal sigue siendo llevar tres platos. Independientemente de las velocidades traseras que lleves. Menos peso, menos averías y mejor aprovechamiento de las posibles combinaciones. Al elegir hay que tener muy en cuenta los dientes de tu transmisión.

Monoplato: la innovación del mercado

Es la gran innovación del mercado que se utiliza hasta ahora especialmente en competición. Sin embargo, cada vez son más los aficionados que prueban a instalar esta transmisión. Existen dos posibilidades: con 10 piñones y 11. Es cierto que 1-10 debemos limitarlo a personas que estén altamente entrenadas. El desarrollo es fuerte en todo momento y se necesita mucha fuerza en las piernas y un buen fondo físico, sobretodo en grandes desniveles.

Sin embargo el 1-11 (que suele montar un plato de 30 en 29”, y uno de 32 en 27.5”), no se requiere un gran fondo físico del ciclista porque los piñones son 10-42, que permiten mucha movilidad y una buena adaptación a las necesidades del terreno, ya que se pueden usar todos porque aquí sí que no hay problema de que se cruce la cadena. El aprovechamiento es total.

Hay 6 opciones de plato (28, 30, 32, 34, 36 y 38) aunque lo habitual es ponerlo de 30T para las de 29”, 32T para las 27.5” y de 36T en las de 26”.

Ventajas

  • El plato tiene dientes más largos y alterna un diente ancho y uno estrecho para introducirse bien en la cadena, y evitar “chupados de cadena” ya que en esta transmisión no existe desviador.
  • Pesa mucho menos porque no sólo eliminas uno o dos platos sino que además la cadena tiene menos eslabones, no hay desviador, hay menos cables y eliminamos un pulsador. La diferencia de peso es realmente notable.
  • Se disminuye el Factor Q lo que mejora la eficiencia de pedaleo.
  • Hay muchos menos fallos mecánicos.
  • Requiere de mucho menos mantenimiento que los otros.

Incovenientes

  • La bici es menos versátil y no se adapta tan bien a todo tipo de terreno, aunque todo está en función del físico del ciclista.
  • A pesar de que es un sistema más simple, es el más caro. Por este motivo, y dado que el futuro tiende al uso del monoplano, SRAM ha sacado el nuevo grupo bautizado como “GX”. Mucho más económico que sus hermanos mayores el Sram XX o X0 y X01, aunque no competitivo en peso pero sí en prestaciones.

Resumiendo: si tienes mucha fuerza y vas a competir en XC lo mejor es 1-11. Si practicas de forma habitual mtb pero sin competir ni machacarte, necesitas un 1-11. Incluso si lo que haces es salir con la familia los domingos a dar una vuelta por el parque más cercano a tu localidad lo mejor 1-11. Ganarás en ligereza de la bici y sobre todo simplificarás el mantenimiento y las posibilidades de avería, lo que a la larga te supone también un ahorro económico.

Platos Ovalados

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que los platos ovalados no son algo nuevo. Comenzaron a montarse en las primeras bicis en la década de los 90.

La posición del óvalo en estos comienzos con respecto a los pedales no era la correcta y éso hizo que pasaran al olvido. Por este motivo, los amantes del ciclismo con cierta edad los pueden recordar como algo inservible, pero ahora no es así, se han corregido muchos detalles en su construcción y geometría y en principio son la mejor opción que puede ofrecer el mercado hoy en día.

Pero, a pesar de todas sus ventajas también tiene algunos inconvenientes que debemos de tener en cuenta.

Los especialistas afirman que sus beneficios se aprecian sobretodo en la bicicleta de montaña, y en menor medida en la de carretera.

Ventajas

  • Varias medidas en una. Se puede decir que un plato ovalado de 30 dientes se convierte en uno de 28 subiendo y en uno de 34 bajando.
  • Mayor optimización de la pedalada. Se estima que mejora el rendimiento de la bicicleta entre un 5 y un 6%.
  • La potencia es transmitida de una manera más homogénea, venciendo más rápidamente el punto muerto de la pedalada que en los platos redondos. Ésto se traduce también en una menor pérdida de tracción.
  • La cadencia del pedaleo se incrementa, tendencia por otra parte, muy aceptada actualmente en el ciclismo moderno para conseguir mayor rendimiento físico.
  • La tensión articular y de las fibras musculares es menor, reduciendo entre un 6,5 y un 7,5% el pico máximo de presión sobre la rodilla.
  • La capacidad de aceleración es mayor.

Desventajas

  • El precio es superior.
  • Se necesita un periodo de adaptación que algunos fabricantes estiman en 10 horas.
  • No todo el mundo se adapta a ellos.
  • Si finalmente lo consideras como la mejor opción y tienes más de una bicicleta, lo más indicado sería instalarlos en todas ellas.
  • Nos obligan a ajustar nuestro OCP (Optimal Chainring Position). Tendremos que probar las diferentes posiciones de salida hasta comprobar cual es nuestro pedaleo más eficaz. En esta regulación hay bastantes diferencias entre unos fabricantes y otros, aunque todos ellos nos ofrecen diferentes posiciones para adaptarse a las características del ciclista.
  • Si nuestra bicicleta es de doble plato, es probable que tengamos más problemas a la hora de cambiar, pudiendo incluso, salirse la cadena. Ésto nos obligaría a instalar una buena guía en el desviador con el lógico aumento de presupuesto.

Finalmente, hacer dos consideraciones:

  • Los platos ovalados pueden mitigar dolencias de rodilla, aunque esto no signifique que sean la solución al origen del problema.
  • Si optamos por un plato único ovalado, al igual que en un plato redondo, nos enfrentaremos a la dificultad de acertar en cuanto al número de dientes (28, 30, 32, 34 ó 36) que necesitemos en función de nuestra condición física. Para resolver ésto, aconsejamos mirar la tabla de equivalencias de desmultiplicación en la pedalada, o utilizar las aplicaciones específicas para este fin.

tags: #monoplato #mtb #36 #dientes