Los patinetes eléctricos se han convertido en una parte esencial del ecosistema de movilidad en muchas ciudades en todo el mundo. A pesar de que podría parecer que esta forma de desplazamiento es una invención moderna, su historia nos demuestra que tiene raíces profundas y una evolución fascinante.

Patinetes eléctricos en París
Orígenes y Primeros Patentes
Es poco conocido que la historia de los patinetes eléctricos se puede rastrear hasta el 1895, cuando se presentaron las primeras patentes para vehículos de transporte personal eléctricos, conocidos como VMP (Vehículos de Movilidad Personal). El inventor que registró la primera patente de bicicleta eléctrica fue la Ogden Bolton Jr., en Ohio (EE. UU.), en 1895. Esta patente hace referencia a una “mejora” en las bicicletas eléctricas, sugiriendo que ya antes existían modelos similares.
A pesar de que podría parecer sorprendente, las raíces de la movilidad eléctrica se remontan a todavía un siglo antes, a finales del siglo XVIII. El año 1896, Humber, un fabricante británico de bicicletas, exhibió la primera bicicleta tándem eléctrica a Stanley Cycle Show. Este tándem consiguió una increíble velocidad de 60 km/h el 22 de mayo de 1897, a pesar de que utilizaba baterías de plomo-ácido que la hacían bastante voluminosa y pesada.
Competencia con los Vehículos de Gasolina
A diferencia de los patinetes eléctricos modernos, estos primeros patinetes no tenían competencia en forma de vehículos de gasolina. La primera motocicleta no eléctrica que se pudo comprar fue lanzada el 1894 en Alemania por Hildebrand y Wolfmüller. No obstante, fue un fracaso financiero a causa del elevado precio de venta y las dificultades técnicas de su construcción y no fue hasta el 1915 que aparecieron los primeros ciclomotores de gasolina viables, firmados por las marcas Motoped y Autoped.
Durante los siguientes 15 años, no se realizaron grandes innovaciones en el campo de las bicicletas eléctricas. Una de las razones principales fue el lanzamiento del Autoped de gasolina el 1916, que fue un éxito de ventas tanto en los Estados Unidos como Alemania hasta el 1922. El éxito inicial de los VMP en la década de 1910 impulsó la aparición de varios modelos de motores de gasolina, la mayoría de los cuales eran rudimentarios, incómodos y difíciles de conducir. Esto afectó la reputación de los patinetes como vehículos y requirió que pasaran un par de décadas para cambiar las opiniones sobre ellos. Esta situación también podría haber disminuido el desarrollo y la adopción de los patinetes eléctricos. Y así, los VMP eléctricos cayeron casi al olvido durante la primera parte del siglo XX.
La historia del patinete eléctrico
Resurgimiento y Evolución Moderna
Uno de los inventores que hicieron evolucionar el patinete eléctrico fue Maurice Limelette, quien, junto con su hermano Albert, fundaron una compañía de motocicletas eléctricas llamada SOCOVEL el 1938. En 1941, Maurice inventó, desarrollar y empezar a fabricar sus propios patinetes eléctricos para resolver problemas relacionados con la escasez de gasolina en Francia durante la ocupación nazi. El patinete eléctrico no solo podía funcionar sin gasolina, sino que también era ligero. En el primer año de existencia, SOCOVEL fue capaz de producir y vender más de 400 unidades, a pesar de tener un precio elevado.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la población de los EE. UU. también sufrió escasez de gasolina, lo cual motivó a un inventor de Long Beach (California), Merle Williams, a desarrollar su propio patinete eléctrico añadiéndole un remolque de una sola rueda. El que empezó como un pequeño proyecto se convirtió rápidamente en la ocupación principal de Merle. Después de fabricar y vender con éxito sus patinetes eléctricos en los Estados Unidos durando todo el periodo de la Segunda Guerra Mundial, Merle decidió asociarse con otro propietario de un negocio local y fundó la Compañía Marketeer. Es imposible dejar de mencionar al inventor tarraconense Joan Ferret, creador del popular Fervepatín en la década de 1960. Este patinete estaba equipado con un sistema de propulsión eléctrico, batería de 12 V con una duración aproximada de 8 horas y una capacidad de arrastre de 150 kg que conseguía una velocidad máxima de 8 km/h.
El prototipo buscaba facilitar la jornada laboral de los trabajadores que tenían que desplazarse continuamente dentro de las grandes fábricas. La tendencia que empezó a principios de los años 70 continuó con inventores independientes y entusiastas que desarrollaban sus propios modelos de patinetes eléctricos. Sus descubrimientos e innovaciones abrieron al patinete eléctrico que conocemos en la actualidad.
Así el 1996, Peugeot fue la primera gran empresa moderna al producir en masa un ciclomotor eléctrico, el llamado Scoot’Elec. Con una velocidad máxima de 45 km/h y una autonomía de 40 km, el patinete fue un gran éxito y se produjo en serie durante 10 años. A pesar de ser bastante pesado y no ecológico a causa de las baterías de Ni-Cd que utilizaba, el Scoot’Elec fue un paso muy importante en la evolución de los patinetes modernos.

Patinete eléctrico moderno
Propiamente, los patinetes eléctricos modernos han sido el resultado de la combinación del diseño reintroducido por GoPed, que ya no se podía denominar ciclomotor, sino patinete, y que incorporaba las últimas tecnologías en motores eléctricos y baterías. Para aprovechar al máximo los beneficios del patinete eléctrico como medio de transporte sostenible, es fundamental utilizarlo de manera segura. Desde sus inicios a finales del siglo XIX hasta los modernos patinetes eléctricos de hoy en día, este medio de transporte ha experimentado un resurgimiento impresionante. Su popularidad ha aumentado gracias a las ventajas que ofrece, como la portabilidad, la sostenibilidad o la eficiencia energética. Como medio de transporte respetuoso con el medio ambiente, el patinete eléctrico contribuye a reducir la congestión del tráfico y las emisiones contaminantes, haciéndolo una elección responsable para los desplazamientos urbanos.
Consideraciones al Comprar un Patinete Eléctrico
Es fundamental tener cuenta una serie de factores antes de la compra de patinetes eléctricos. Dependiendo de estos factores nos interesará más un modelo u otro. Entre ellos podemos destacar el peso, la distancia que se tiene pensado recorrer y la velocidad a la que se quiere ir.
- Peso: Dependiendo de quién sea el que va a usar el patinete interesará más un modelo infantil o uno para adultos.
- Autonomía: La autonomía de un patin eléctrico va a depender de muchos factores, como por ejemplo la envergadura del piloto, el terreno en el que se circule, etc.
- Velocidad: Estos conceptos nos ayudarán a decidirnos entre los distintos modelos de patinetes que existen.
Características Técnicas de un Monopatín con Motor a Gasolina
A continuación, se presentan las características técnicas de un monopatín con motor a gasolina:
- Motor: 49cc, 2 tiempos, 1 cilindro, refrigerado por aire, aprobado por CE
- Cilindrada: 49cc
- Potencia: 1.27hp
- Tipo de combustible: Mezcla gasolina/aceite sin plomo (relación 25:1)
- Sistema de arranque: Manual
- Velocidad Máxima: 21-30 km/h
- Consumo de combustible: 19 KM/L
- Capacidad del tanque de combustible: 2.0 Litros
- Rango máximo: 38 KM
- Frenos: Disco (delantero y trasero)
- Neumáticos: 9x3.5" (delantero y trasero)
- Peso neto: 22 Kg
Tabla de Especificaciones Técnicas
| Característica | Especificación |
|---|---|
| Motor | 49cc, 2 tiempos, 1 cilindro, refrigerado por aire |
| Potencia | 1.27hp |
| Combustible | Mezcla gasolina/aceite (25:1) |
| Velocidad Máxima | 21-30 km/h |
| Consumo | 19 KM/L |
| Peso | 22 Kg |

Monopatín a gasolina