Elegir correctamente la talla que mejor nos encaje a veces puede resultar complejo, ya que un error en este punto repercutirá en molestias físicas e incluso puede provocar lesiones. En 2025, con las innovaciones de las marcas y sus diferentes formas de indicar las tallas, puede parecer más complicado que nunca.
Aunque hace mucho tiempo que el Reach y el Stack se han demostrado como la mejor forma de acertar con la talla adecuada, todavía nos encontramos muchos casos que siguen usando el viejo sistema de ajustarnos sólo a la estatura del rider como único parámetro para hacer esta elección y, sin embargo, es un grave error.
La talla va en función de la altura total, aunque a veces la altura de la entrepierna ayuda a ajustar mejor la talla.
Cómo ajustar la bicicleta a nuestras medidas
¿Cómo calculamos la talla?
Un error muy común es trasladar la talla que tenemos en carretera a montaña y viceversa. Esto no debe hacerse ya que en muchas ocasiones no corresponde, puesto que la geometría y el empleo de sistemas de suspensión (especialmente en las dobles) hace que las bicicletas sean diferentes.
Es importante saber que la forma en que se mide una bicicleta varía dependiendo del tipo. Para las bicicletas de montaña, las tallas suelen indicarse en pulgadas. Por ejemplo, una MTB de talla 17,5 pulgadas significa que el tubo vertical, el que conecta el pedalier con el sillín, mide eso mismo: 17,5 pulgadas.
Antiguamente esta medida marcaba la distancia desde el centro del eje del pedalier hasta la parte superior del tubo del sillín. Es decir, la misma fórmula que en carretera se expresa en centímetros. Pero con los cuadros con mayor slooping, esto no tiene sentido. Muchos fabricantes mantienen esta medida teórica, pero que no se aplica en la realidad.
Las cosas no siempre han sido tan complicadas. Hasta los años 90, las tallas de las bicicletas eran bastante universales. Una talla 54 de una marca como Orbea era prácticamente la misma que una talla 54 de Colnago. Pero esto cambió cuando Giant introdujo los cuadros con sloping. Este término hace referencia al ángulo de caída del tubo horizontal, lo que alteró las dimensiones de la bicicleta y cómo se medían.
Para añadir más complejidad, algunos fabricantes prefieren usar un sistema de tallas basado en letras: XS, S, M, L, XL... mientras que otros se mantienen en el sistema numérico: 50, 52, 54, etc. ¡Un auténtico lío, lo sabemos!
Vale, ya sabes que las tallas pueden variar entre marcas y tipos de bicicletas. Pero, ¿cómo puedes saber cuál es tu talla? La mayoría de fabricantes ofrecen guías basadas en la altura, aunque debes tener en cuenta que la altura no lo es todo. Para conseguir una talla aún más precisa, la clave es medir la longitud interna de tus piernas.
Existen dos fórmulas básicas para calcular tallas, la habitual de la estatura (cada marca recomienda una u otra en función de lo que mide el rider) y el cálculo del largo de nuestra entrepierna. Este segundo modelo consiste en multiplicar esta medida (en cm) por 0,21 y obtendremos la talla que nos corresponde en pulgadas.
Para tomar la medida de la entrepierna: Colócate descalzo con los pies junto a una pared y sujeta un libro entre tus piernas apoyándolo en el perineo. La distancia que hay desde el lomo del libro hasta el suelo es lo que miden tus piernas. Es importante tener en cuenta que el resultado obtenido no es 100% aplicable a todas las personas ya que las medidas corporales son muy variables.
Descálzate, ponte de pie con las piernas rectas y mide la distancia desde el suelo hasta tu entrepierna. Puedes ayudarte con un libro para marcar la altura. Si es una bicicleta de montaña, multiplica la medida de tus piernas por 0,21. Para una bicicleta de carretera, multiplica la longitud por 0,65. Este método es mucho más fiable que solo basarse en la altura, aunque no es infalible.

Criterios adicionales para afinar tu elección
- Criterio biomecánico: Mide tu envergadura (la longitud de tus brazos de punta a punta). Si es mayor que tu altura, elige la talla más grande.
- Criterio de uso: Si buscas una bicicleta para competir o hacer rutas exigentes, elige la talla más pequeña.
Reach y Stack: Medidas clave
Desde principios de siglo se están utilizando estas dos medidas, que hay que tener muy claras a qué corresponden, para elegir qué cuadro nos puede ser más apropiado. Vamos a definirlos: se denomina Reach al alcance del cuadro, es decir, su longitud, pero medido desde la vertical del centro del eje de pedalier.
Calcular el Stack es relativamente sencillo, debería ser 2/3 de nuestra distancia de entrepierna, o lo que es lo mismo, multiplicar esta medida por 0,67. Para medir el Reach debemos conocer la medida de nuestro brazo desde el hombro hasta el dedo corazón y sacar una fórmula que nos diga nuestro torso en virtud a esta medida, la de la entrepierna y la estatura.
El Reach y el Stack lo que nos dice es si el cuadro es más largo o corto, si es más alto o bajo que otro cuadro de la misma talla. Hay que recordar que muchas veces la misma talla varía de un modelo a otro. Incluso que nos encontremos que de una marca a otra necesitemos tallas diferentes.
De esta forma, obtenemos un resultado en el que no ha influido la potencia o el uso de espaciadores, quedando estos factores para los ajustes posteriores más precisos, para lo que recomendamos leer este artículo de biomecánica o acudir a un centro especializado a hacernos un estudio completo.

¿Qué hacer si estás entre dos tallas?
Es cierto que puede haber algunos casos en los que, incluso valorando el Reach y el Stack, se puede estar a caballo entre dos tallas. En este caso posiblemente sea mejor opción decantarnos por la más pequeña y luego hacer adaptaciones con los componentes (longitud de bielas y potencia, cantidad de espaciadores en el tubo de la dirección, retroceso del manillar, etc.
Tendencias actuales en geometría de MTB
Además, la tendencia actual es seguir rebajando el ángulo de la dirección (lo que lanza aún más la rueda delantera) y hacer más largo el tubo superior para que el tubo diagonal pueda ir más bajo (bajando el centro de gravedad de la bici) para dotarle de mayor manejabilidad y dejar más espacio entre la rueda y el cuadro.
Ejemplo práctico
Como la mejor forma de terminar de entenderlo es con un ejemplo, vamos a ello. Mi estatura es de 1,72 m, con una medida de entrepierna de 83 cm. Teniendo en cuenta mi estatura debería optar casi siempre por una talla S. Sin embargo, vamos a afinar más los cálculos. Con la medida de la entrepierna tengo una talla M (83x0,21=17,43”) y mi Stack es de 55,61 cm (83x0,67). Es decir, que mi elección natural debería estar a caballo entre esas dos tallas. Por ello la mejor elección sería la talla M de un cuadro que tienda a tener un Reach algo más corto.
Consideraciones finales
Siempre hemos de elegir la talla que nos corresponde, siempre. Si apostamos por una MTB más grande seguramente acabemos con dolores en la espalda y cuello, además de que bajaremos mucho peor con ella ya que su manejabilidad estará comprometida. Aplicar las fórmulas que hemos visto y conocer los datos de Reack y Stack de los cuadros es la mejor manera para que elijamos correctamente.
Elegir la talla de bicicleta correcta puede parecer complicado al principio, pero con la información adecuada y algunas mediciones sencillas, puedes hacerlo mucho más fácil.