Mariana Pajón, es un prodigio del deporte que practica. De un envión, sola, vertiginosa: Mariana Pajón, como vimos, está metiéndose, a punta de talento y disciplina, en esa lista de deportistas que van, juego olímpico tras otro, por la medalla más valiosa.

Como vimos, ganó la medalla de oro, ciclismo BMX, en los Juegos Olímpicos de Río 2016, luego de sacarle una ventaja considerable a todas sus rivales en las rondas semifinales y de adelantarse muy prontamente a las demás en la carrera final. Es la segunda medalla de oro en su pecho y con eso asumimos de entrada que ingresa no solamente al rango de las mejores del mundo, sino también al de la gloria deportiva, que dura décadas: la facilidad con la que arranca, la fuerza grácil que tiene para hacerse del primer puesto en 30 segundos, la capacidad de mantenerse en el primer puesto lejos de las demás. Mariana es excepcional en lo que hace.
Colombia contará con 70 deportistas en la delegación que acudirá a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Y se trata de un país que puede sumar la decena de medallas sin problemas gracias a atletas consolidados como Caterine Ibargüen en triple salto y Anthony Zambrano en los 400 metros lisos con otros jóvenes exitosos como Leidy Solís y Mariana Pajón.
Las competencias del Campeonato Mundial de BMX Racing han dado inicio en la pista de Rock Hill, Estados Unidos, con la presencia de 3.500 deportistas representando a 45 países. Entre ellos, destaca la delegación colombiana, compuesta por 272 talentosos deportistas de la Selección Colombia de BMX. Guadalupe Palacios, se ha convertido en un referente del deporte colombiano gracias a su talento y dedicación. Sus logros anteriores, como los títulos de campeona panamericana y nacional de bicicross, así como su reciente coronación en el Mundial de Ciclismo BMX en Glasgow, respaldan su posición como una contendiente seria en este evento.
Si se trata de aportar, es mucho más que BMX. Las mujeres en el BMX están dejando huella. Desde Mariana Pajón, toda una leyenda, hasta Adriana Domínguez, la reina del BMX en España y más allá. No solo compiten. ¿Quién es tu rider favorita? Cuéntanoslo en comentarios.
Stefany Hernández no pudo lograr el título proyectado en el BMX, pues se vio involucrada en una caída en la que también rodó la monarca olímpica Mariana Pajón de Colombia, pero el sábado demostró que cualquier expectativa en torno a su rendimiento estaba justificada, cuando se coronó en el Mundial de Zolder.
La historia de las mujeres en el BMX es una narrativa de perseverancia, talento y cambio. Su pasión ha ayudado a desafiar y cambiar percepciones, demostrando que el ciclismo BMX es un deporte para todos, independientemente del género.

Desmontando mitos: ¿El BMX es un deporte de tíos? Las mujeres llevan dándole al pedal desde el principio. Desde pioneras como Kath Schachtel hasta campeonas olímpicas como Mariana Pajón, las mujeres en el BMX han demostrado que lo que importa es el talento, la pasión y seguir dándole caña. Y no solo en competiciones. Día a día hay proyectos que están cambiando el juego, como «Woman Bike Evolution». Su misión es promover la igualdad de género y dotar a las mujeres de los medios necesarios para que compitan y destaquen en las disciplinas ciclistas.
Este enfoque en la inclusión y la diversidad dentro del BMX no solo mejora la percepción del deporte, sino que también enriquece la comunidad rider con talentos y perspectivas tan variados como las personas que la integran.
En una competencia de ciclismo en pista, cuando la ciclista británica Laura Trott, ganadora de cuatro oros olímpicos, se acercó a felicitar a su prometido Jason Kenny, también ciclista, que acababa de ganar una medalla de oro, el comentarista de la BBC, Chris Boardman aseguró que ella estaba sintiendo la emoción por los dos, mientras él la estaba mirando como diciendo: «¿Qué hay de comida?».
El éxito de la reina del BMX colombiano
El sexismo en la prensa deportiva y Mariana Pajón
No deja de sorprender, sin embargo, la prensa sexista que rodea a Pajón en los eventos deportivos. Y sí, sabemos que deportistas de ese calibre son casi como miembros de la farándula, y sabemos, también, que los lectores están buscando agotar todas las historias que sobre ellos existan: no hay sino que ver la prensa que le han hecho al nadador estadounidense Michel Phelps: sobre el tamaño de sus brazos, su dieta, su hijo, la razón por la que se puso unas copas en el cuerpo que le dejaron manchas rojas todas las olimpiadas. Poco, o más bien nada, habla la prensa de lo lindo -- o feo-- que es. Incluso, un artículo de The Onion , el Actualidad Panamericana gringo, salió diciendo que el atleta volvería a Sea World, como las ballenas. Pero nada sexista. O, si lo hay, es más bien difícil de encontrar.
Y si nos venimos acá, a Colombia, poco o nada existe sobre Óscar Figueroa, el pesista, primer colombiano que ganó oro en los Olímpicos de Río, mucho más allá de su carrera y logros y biografía deportiva. El periodismo que cubre a las mujeres deportistas, sin embargo, tiene, en todo el mundo, un tufillo sexista. En Colombia lo vivimos al extremo el día en el que César Augusto Londoño, de Caracol Radio, le preguntó a Catherine Ibargüen, cuando ganó la plata en Londres 2012 (hoy, oro en salto triple) que quién era el machucante oficial: que quién se la comía.
Colombia no fue la excepción. A Mariana le llegaron con esto:«El triunfo de Mariana Pajón trajo otra revelación: su nuevo y sexy tatuaje». Así tituló el portal de internet del Canal Caracol una nota breve en la que Mariana, en un video, mostraba un nuevo tatuaje en sus costillas. El hecho de que su tatuaje se describa como «sexy», puede leerse como un detalle pequeño, sin mucha importancia y, realmente, no tan sexista. Sin embargo, hasta ahora, no hay medio o artículo que se refiera a Óscar Figueroa, a Carlos Ramírez o a Yuberjén Martínez, los tres medallistas en sus disciplinas (pesas, ciclismo BMX y boxeo) como sexys, hermosos o sonrientes. Ni tampoco que dedique una nota entera a sus novias, o «a la francesa que los trae locos». Los de Mariana abundan. Búsquenlos.
Y no sólo le pasó a Mariana. La cosa fue peor cuando un periodista del mismo canal le preguntó a la boxeadora Ingrid Valencia que si, a pesar de ser luchadora de boxeo, seguía siendo femenina. Aparentemente los deportes son una cosa de hombres, y las mujeres que se le miden a practicarlos no pueden perder lo que las «hace mujeres»: sonreir, maquillarse o tener novio.
Campeona olímpica y todo, gloria mundial, no escapa al machismo de los medios.