La regulación de los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) avanza, pero siempre quedaba un vacío evidente: cómo comprobar si un patinete estaba trucado. La Policía Local de Valencia ha implementado un innovador dinamómetro, conocido como «cazapatinetes», con el objetivo de combatir el uso ilegal de patinetes eléctricos que superan la velocidad máxima permitida de 25 km/h.

Este esfuerzo responde a un notable incremento en los accidentes relacionados con estos vehículos, que se han duplicado desde 2018, superando los 900 incidentes en 2023. Por tanto, "es una obligación por parte de las administraciones públicas hacer algo al respecto", ha señalado el concejal de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de València, Jesús Carbonell.
¿Por qué se decidió controlar los patinetes eléctricos?
El mercado de patinetes trucados permite a algunos modelos doblar la velocidad permitida, lo que representa un grave peligro para los usuarios y peatones. La Policía Local de Valencia, consciente de este problema, ha comenzado a probar la velocidad máxima con este dispositivo innovador.
Actualmente, solo hay un ejemplar en uso como prueba, pero el objetivo es fabricar más unidades para frenar el creciente número de accidentes. La introducción del dinamómetro marca un hito en la regulación de este tipo de vehículos eléctricos, estableciendo un precedente para otras ciudades españolas.
Este dispositivo pionero en España ha sido desarrollado en colaboración con la Universitat Politècnica de Valencia y una empresa de ingeniería, tras nueve meses de trabajo. Al margen de las campañas de concienciación para los usuarios, el cuerpo municipal lleva nueve meses colaborando con una empresa de ingeniería valenciana que ha trabajado con la UPV para desarrollar un instrumento de medición homologado.
Funcionamiento del dispositivo
Su uso es sencillo y eficiente: el policía coloca este artefacto sobre la superficie del dinamómetro y presiona el acelerador al máximo. Siempre que supere la velocidad o la potencia, "la sanción contempla 500 euros en torno al reglamento general, además de la inmovilización del vehículo", ha recordado.
Si supera el límite de 25 km/h o los 1000 vatios de potencia que establece la ley, el conductor recibe una multa de 500 euros y el vehículo es inmovilizado. El mismo concejal, al hablar sobre las sanciones, ha detallado que "permite tramitarlas con todas las garantías porque facilita obtener un informe que sirva como prueba y con seguridad jurídica para los procedimientos".
“La sanción contempla 500 euros, además de la inmovilización del vehículo“"Hasta hoy no existía esta posibilidad y, a partir de ahora, la Policía Local de Valencia, va a poder sancionar estas infracciones, es una medida pionera en España", ha apostillado.

Valoraciones de la oposición
Preguntado por las críticas por parte de otras agrupaciones políticas, que han alegado que el equipo de Gobierno “enfatiza demasiado la caza a estos vehículos”, Jesús Carbonell lo ha negado y ha defendido que "la seguridad vial es fundamental para el Ayuntamiento, tanto la de los peatones como la de los conductores".
Por su parte, el comisario Paulino Parrilla ha explicado que "no se trata de criminalizar a estos vehículos, sino de que, después de su proliferación después de la pandemia, tenemos que convivir distintos usuarios de la vía". "Hay que favorecerlo, pero los cumplimientos manifiestamente ilegales hay que retirarlos de la vía", ha aseverado el comisario.
Estos vehículos no están obligados a pasar una inspección técnica y, por tanto, hasta este momento no existía una forma de verificar que un patinete es capaz de superar los 25 km/h de velocidad o los 1000 W de potencia que la ley establece como tope para ellos. Como es lógico, su mayor presencia en las calles de Valencia ha aumentado la siniestralidad, según ha indicado el Ayuntamiento en un comunicado.
Patinetes "trucados"
En cuanto a las consecuencias de accidentes con patinetes eléctricos, Parrilla ha reconocido: "Un VMP que circula a más de 50 kilómetros por hora, cuando colisiona con un peatón, es una bomba". De la misma forma, el comisario ha recalcado que "cada vez hay un mayor número de accidentes y cada vez, más graves".
Interrogado por los patinetes "trucados", Parrilla ha comentado que los hay, especialmente algunos que se comercializan por plataformas de venta online, donde no existe ningún tipo de control, o, incluso, por medios de algunos talleres mecánicos. En este sentido, ha apuntado que cada vez cuesta más detectarlos debido al avance de las tecnologías. Con respecto a esta situación, ha abogado por normativas que regulen el correcto uso de estos vehículos.
La falta de una normativa centralizada en torno a los Vehículos de Movilidad Personal (VMP) como los patinetes eléctricos se junta con una ausencia casi total de formación por parte de sus usuarios (y también comportamientos negligentes). Entre toda esta confusión generalizada, es importante fijarse bien en las características del VMP que vayamos a adquirir para poder circular con él de forma legal y comprobar que realmente es un VMP. Si llevas el patinete trucado, vienen curvas. Cada vez más ciudades están incorporando herramientas para detectar estas modificaciones y sancionar a sus usuarios.
A partir de enero de 2026 entrarán en vigor nuevas obligaciones: seguro de responsabilidad civil y certificado de circulación para poner estos vehículos en la vía pública.
DINAMÓMETRO ¿Cómo funciona y para qué sirve ?
Ejemplo de detección de patinete trucado
En Huesca, eso se ha acabado, al menos por ahora. Los dinamómetros -portátiles y homologados- permiten medir con precisión la velocidad máxima y la potencia del patinete. El modelo utilizado procede de una empresa de Catarroja, Sportdevice, informa 20 Minutos, y también lo emplea la Policía Local de Valencia.
El proceso es sencillo: el patinete se coloca sobre el dispositivo, se acelera hasta su rendimiento máximo y el equipo registra los valores. Aunque el dispositivo está en periodo de pruebas, ya ha dejado sus primeros multados. Según el Ayuntamiento de Huesca, durante una de las mediciones se detectó un patinete capaz de alcanzar los 35 km/h. Resultado: sanción.
Una campaña para el uso cuidado de los patinetes eléctricos
Además de la imposición de multas, la Policía Local de Valencia está llevando a cabo campañas informativas para educar a los usuarios sobre las normas de empleo de patinetes eléctricos. Estas campañas enfatizan la importancia de respetar los límites de velocidad y las consecuencias de utilizar vehículos modificados. La combinación de medidas punitivas y educativas es crucial para abordar de manera integral el problema de los trucados.
Conclusión
Este esfuerzo por parte de las autoridades busca no solo sancionar el uso ilegal de estos vehículos, sino también concienciar a la población sobre los riesgos asociados con la manipulación de estos vehículos. La seguridad vial es una prioridad, y la tecnología del dinamómetro representa un paso significativo hacia la reducción de accidentes.
En resumen, el dinamómetro «cazapatinetes» es una herramienta revolucionaria en la lucha contra los patinetes eléctricos ilegales. Su implementación no solo busca reducir los accidentes, sino también fomentar una cultura de responsabilidad y respeto a las normas de tráfico.