Puede que si no eres un experto mecánico no estés familiarizado con una llave dinamométrica. Sin embargo, se trata de una herramienta que todo buen aficionado al ciclismo debería tener en casa. ¿Por qué? Es fácil: te ayudará a alargar la vida de la bici. Y es que el uso de una llave dinamométrica puede evitarte sorpresas desagradables como una fisura en tu cuadro.
Una llave dinamométrica es una herramienta especializada utilizada para aplicar un par de fuerza específico al apretar tornillos, tuercas o pernos. Muchos de los componentes de las bicicletas tienen un nivel apropiado de par de torsión (este dato se puede encontrar cerca del tornillo) y la llave dinamométrica permite ajustarse a él.
En este post queremos que conozcas todo sobre una de las herramientas imprescindibles para tener tu bici siempre en las mejores condiciones. ¿Nos acompañas a descubrir las llaves dinamométricas?
Quizá alguna vez hayas oído hablar de las llaves dinamométricas y, o bien no sabes bien de qué se trata, o bien te suena a algo más relacionado con un taller profesional que con una herramienta que te puede resultar útil a ti como ciclista. Tanto en un caso como en otro, en este artículo te vamos a contar todo sobre las llaves dinamométricas y ya verás como vas a descubrir la importancia de contar con una junto a tu bici para tenerla siempre en perfectas condiciones.
Una palabra que define bien la utilidad de una llave dinamométrica sería “perfección”. Con ella, podrás tener la tornillería de tu bicicleta siempre perfectamente ajustada tal y como manda el fabricante. De esta manera, se evitan posibles averías y problemas derivados tanto de llevar los tornillos apretados en exceso o más flojos de lo debido.
Las llaves dinamométricas forman parte de las novedades de las Eltin Workshop Series, como ya te contamos en el artículo "las Eltin Workshop Series crecen con más herramientas y multiherramientas".
¿Por qué necesitas una llave dinamométrica para tu MTB?
Existen varias razones fundamentales por las cuales una llave dinamométrica es esencial para el mantenimiento de tu bicicleta de montaña (MTB):
- Protección de componentes delicados: Las bicicletas modernas, especialmente aquellas de gama alta, utilizan materiales ligeros y de alta tecnología, como el carbono o el aluminio. Estos materiales pueden ser sensibles al exceso de apriete, lo que podría causar daños o roturas en los componentes. La llave dinamométrica garantiza que se aplique la fuerza adecuada al apretar los tornillos, evitando daños costosos.
- Seguridad: Asegurar que los componentes de la bicicleta estén correctamente apretados es fundamental para garantizar la seguridad del ciclista. Un componente mal ajustado, como una potencia o un sillín, puede causar accidentes y lesiones. Utilizar una llave dinamométrica para ajustar estos componentes reduce el riesgo de que se aflojen o fallen durante el uso.
- Rendimiento y durabilidad: Apretar los componentes de la bicicleta con el par de fuerza correcto ayuda a mantener su rendimiento y prolonga su vida útil. Un ajuste incorrecto puede provocar un desgaste prematuro de las piezas o generar problemas de funcionamiento, como cambios imprecisos o problemas de frenado.
- Compatibilidad con las especificaciones del fabricante: Los fabricantes de componentes para bicicletas proporcionan recomendaciones de par de apriete para sus productos. Estas especificaciones están diseñadas para garantizar un rendimiento óptimo y una vida útil prolongada de las piezas.
El avance de la tecnología y la continua búsqueda de elevar el rendimiento ha llevado los materiales utilizados en las bicicletas a los extremos. Las tolerancias para un apriete óptimo se han reducido y los componentes (cada vez más ligeros) pueden aplastarse o resbalar con el uso. Imagina que ocurra, por ejemplo, en algo tan delicado como el manillar. Puedes poner tu integridad física en peligro.
Además, si provocas una fractura por haber apretado demasiado un tornillo, las posibilidades de aprovechar tu garantía quedan bastante reducidas.
Pese a ello, podrás encontrar algunos detractores de esta herramienta, pero si se trabaja con componentes delicados, el uso de una llave dinamométrica reduce las probabilidades de que las cosas vayan mal. Puede que veas que algunos mecánicos no hacen uso de ella, pero sus años de experiencia les han permitido adquirir el "tacto" necesario para apretar un tornillo. ¿Tú sabrías diferencias 4 Nm de 6 Nm? Ya sabemos la respuesta.
Tipos de llaves dinamométricas
Existen diferentes tipos de llaves dinamométricas en función del tamaño y del sistema que utilicen para ajustar los tornillos. Lo que es común a todas es que cuentan con un cabezal donde acoplar las cabezas de los diferentes tornillos, ya sean Allen o Torx, y un mango para ejercer el apriete.
Podrás encontrar llaves dinamométricas manuales o digitales.
Como ocurre con casi todo, hay varias "gamas" entre las que elegir a la hora de comprar una lleva dinamométrica. La opción más sencilla pasa por una llave dinamométrica de barra, que mide la flexión en los materiales. En cuanto a ciclismo, encontramos dos llaves habituales. Por un lado las llaves dinamométricas preestablecidas. Estas últimas funcionan de manera muy similar a una llave allen normal, pero con un mango. Apretarán el tornillo a la tensión ideal.
Por otro lado, las llaves dinamométricas de clic. Suelen venir como parte de un juego de carraca y llaves de vaso. Basta con seleccionar el tamaño adecuado y definir el nivel de par necesario (a menudo utilizando un dial en el mango).
Hay tres tipos de llaves dinamométricas comunes en ciclismo. Por un lado están las fijas, como la de Bontrager o Ritchey, que vienen con el par de apriete fijado a una cifra y no se puede mover. Su ventaja es que son pequeñas y es fácil llevarlas con nosotros para, por ejemplo, un viaje en el que tengamos que empaquetar y desempaquetar la bicicleta, o hacerle una pequeña revisión de vez en cuando.
Otro modelo de llave dinamométrica, el más recomendable y habitual, es el de tipo llave de carraca, que permite apretar y aflojar los tornillos, y que se marca el par de apriete girando el mango (se muestra la fuerza que vamos poniendo en una ventana). Es el modelo más caro, pero el más completo, ya que suele venir en un estuche con las puntas más comunes (Allen, Torx, etc.).
Existe una tercera variante, como la que incluye Canyon en su kit de montaje, que no saltan al llegar a un par de apriete determinado, sino que mediante una aguja y una escala nos va diciendo cuánto par estamos ejerciendo, de forma que somos nosotros los que decidimos cuándo parar.
La llave dinamométrica manual de Eltin Workshop Series, tal y como se puede ver en la imagen superior, cuenta con un mago ergonómico desde donde ejercer el movimiento para el apriete y una cabeza en la parte superior donde ajustar los cabezales (en este caso Allen 3,4,5,6,8,10 y Torx T25). A simple vista, esas son las dos partes más diferenciadas. No obstante, si te fijas, verás como el mango en su parte baja tiene una rueda para ajustar la presión a la que quieres ajustar el tornillo, que aparece en el medidor de la parte alta del mango. En el cabezal, se puede distinguir una pestaña, que será la encargada de hacer el “click” cuando se llegue a la fuerza indicada. A este sistema se le llama también “sistema de carraca” por el ruido característico que hace al llegar al máximo.
La llave dinamométrica digital de Eltin Workshop Series, por su parte, puede llegar a niveles de apriete más altos (posteriormente hablaremos sobre ello) y, como vemos en la imagen inferior, cuenta con una pantalla digital desde donde puedes controlar el nivel de aprite, que se va modificando girando la parte baja del mango. En el cabezal se acoplan los tubos Allen y TorxT25.

¿Cómo se mide el nivel de apriete o par de torsión en una llave dinamométrica?
Hemos estado hablando de la importancia de llevar siempre bien ajustados los tornillos y las piezas de tu bici, de cómo se puede realizar esto con una llave dinamométrica y los tipos que puedes encontrar. No obstante, de lo que aún o hemos hablado y nos parece importante que conozcas es sobre el nivel de apriete o par de torsión.
El par de torsión, o, lo que es lo mismo, apriete ideal del tornillo, es una medida debes tener muy en cuenta y cumplirla para tener tu bici en perfecto estado y prevenir posibles roturas y averías. Se refiere a la cantidad de fuerza que necesitas ejercer en cualquiera de los tornillos de la bicicleta. La unidad de medida para esto son los Newton-Metro (Nm). Esta unidad de medida lo que hace es medir la fuera, en newtons, por la distancia.
La diferencia entre una llave dinamométrica u otra es en muchos casos el par de torsión al que puede llegar, es decir, el rango de apriete. Por ejemplo, la llave dinamométrica manual de Eltin tiene un rango de 2 a 14 Nm y la dinamométrica digital de 5 a 50 Nm. Casi todos los tornillos de una bici no suelen precisar más de 14 Nm, por lo que una llave dinamométrica como la manual podrías solventar con éxito la mayoría de las intervenciones. La llave dinamométrica digital, por supuesto, te aporta mucho más rango y por tanto muchas más prestaciones más allá de la propia bicicleta.
Aunque te puede sonar raro todo esto, no te preocupes, porque para apretar un tornillo no es necesario que apliques ninguna fórmula ni hagas ningún cálculo. ¡Es muy fácil y te lo explicamos a continuación!
Tabla de pares de apriete recomendados
El par de apriete suele estar grabado junto al tornillo o indicado en las instrucciones, pero en caso de no encontrarlo, mide el diámetro de la rosca del tornillo con un calibre y aplica esta tabla.
| Diámetro de la rosca (mm) | Par de apriete (Nm) |
|---|---|
| 4 | 2.5 - 3.5 |
| 5 | 5 - 6 |
| 6 | 7 - 9 |
| 8 | 16 - 20 |
| 10 | 30 - 40 |
¿Cómo se utiliza una llave dinamométrica?
Para utilizar una llave dinamométrica lo primero que hay que hacer es saber a qué nivel de apriete queremos llegar. Lo normal es que todos los tornillos de tu bici incorporen una inscripción con el valor recomendado por el fabricante. Aunque de normal te lo encontrarás en el mismo tornillo, bien puede estar al lado o, de no ser así, debe ir detallado en el manual de instrucciones.
Una vez conozcas este valor, tienes que acoplar el cabezal de tornillo que precise según el tamaño y ajustar la llave para que cumpla con el par de torsión. Entonces, es cuando aplicarás la fuerza hasta que el “clack” o giro de la palanca indique que has llegado al objetivo.
Una llave dinamométrica, sobre el papel, funciona igual que cualquier otra llave: sirve para apretar tornillos. La gran diferencia de una llave dinamométrica con respecto a cualquier otra herramienta es sencilla: antes de apretar un tornillo, puedes indicar la presión que ese tornillo debe llevar en función de las indicaciones del fabricante.
Su modo de uso es sencillo: antes de apretar el tornillo en cuestión, debes indicar en su manivela o manubrio (que es giratorio) el valor de presión indicado y prescrito por la marca o fabricante. La llave dinamométrica, también conocida como llave de torsión o torquímetro, especifica estos valores del par de apriete para darle la presión necesaria y precisa, conocida como torque.
Una vez indiques el valor, podrás apretar el tornillo en cuestión. Cuando llegues a la presión prescrita, verás que la llave dinamométrica te hace dos señales: una sensitiva, con una especie de crujido, y otra auditiva, con un chasquido. La cuestión es que, en ese punto, la llave dinamométrica te acaba de indicar que la presión es la exacta. No es aconsejable apretar más.
Algo tan simple como un mal apriete puede conllevar problemas, incomodidades o daños a tu bici o mountain bike.
Para evitar que el material se deforme y los pares de apriete sean reales, deberás apretar los tornillos alternativamente (cuando haya más de uno, claro). Es decir: primero los aprietas a mano con una llave más manejable que la dinamométrica, hasta que encuentres una pequeña resistencia, entonces aprieta uno media vuelta con la dinamométrica al par adecuado y después otro, así sucesivamente hasta que la llave te avise que has llegado al par deseado en todos los tornillos. Y si son más de dos, apriétalos en cruz siguiendo un orden.
Acuérdate de dejar la regulación del par de apriete al mínimo una vez termines de usar la herramienta, así el muelle interno no se deformará y seguirá funcionando perfectamente durante muchos años. Y trátala con mimo, evita que reciba golpes fuertes, que se caiga al suelo...
El uso de una llave dinamométrica no exime los riesgos de pasar la cabeza de un tornillo, así que lo mejor es extremar siempre la precaución.
¿Qué debo tener en cuenta a la hora de comprar una llave dinamométrica?
A la hora de comprar una llave dinamométrica, debes tener en cuenta también los rangos de apriete de una bicicleta: suelen estar entre 3-7 Nm. Lo ideal sería tener llaves dinamométricas preconfiguradas para dichos rangos, pero es bastante complicado tener una para cada par de apriete y con los tamaño adecuados.
Es importante que cuando adquieras una llave dinamométrica te asegures que cuenta con los tubos que vas a necesitar, por ejemplo, con tubos Allen de bastantes medidas y algún Torx. Además, debes comprobar que cuente con un buen mango y agarre adecuado para ejercer la fuerza necesaria.
¡Ojo! Al aplicar la fuerza siempre debes hacerlo por la zona indicada para el agarre, de lo contrario, podrías estar haciendo la fuerza de forma incorrecta y llegar a dañar la pieza.
Otro de los valores que debes tener en cuenta es la tolerancia, que se mide en porcentaje. Midel el nivel de variación o desviación que puede presentar la herramienta al intentar ajustar al par de torsión. Cuanto menor sea este porcentaje, más preciso será el apriete y se estará más cerca del valor recomendado por el fabricante.
¿No tienes claro qué llave dinamométrica necesitas? Fíjate de que rango de par de apriete tiene para saber si es compatible con tu bici. Simplemente que es más fácil que termines rompiendo algún componente o que no funcione como debería. Por ejemplo, si aprietas más de la cuenta un tornillo que presiona rodamientos, los rodamientos no van a girar como deberían.
Consejos adicionales
- Usa pasta de montaje para carbono: El carbono, tal y como os comentamos en el texto sobre la llave dinamométrica, posee un rozamiento en su superficie inferior al metal, por lo que si utilizamos grasa normal para proteger y evitar que “se suelden" los componentes, éstos tendrán menos fricción aún y acabarán moviéndose por mucho que apretemos los tornillos. Para evitarlo se utiliza “pasta de montaje", que se caracteriza por incluir en su composición micro gránulos para dar más fricción a los componentes en contacto. Recuerda usar pasta de montaje en todos los componentes que vayan en contacto con el carbono, evitarás muchos problemas.
- Apretar los tornillos “a ojo" ya no es una forma fiable de hacerlo desde que se popularizaron los cuadros y componentes fabricados en carbono. Esto es debido a que si no aprietas con el debido par un componente, éste puede moverse debido al poco rozamiento de la superficie del carbono, y si lo apretamos en exceso podemos deformarlo o quebrarlo con el consiguiente peligro.
- Al guardar una llave dinamométrica de tipo carraca, lo mejor es hacerlo con la presión al mínimo.
- En las MTB hay un punto más a considerar, los puntos de giro y rodamientos de la suspensión, que normalmente van a un par de apriete superior al de los tornillos más pequeños.
- El carbono puede ser muy resistente, pero si nos pasamos apretando los tornillos, lo podemos romper, o lo que es peor, no lo rompes al momento, pero si cuando estás montando en bici que ejerces más fuerza.
Cómo usar una llave dinamométrica
¿Para qué sirve una llave dinamométrica?
Aunque seguramente ya te hayas percatado de la importancia de tener una llave dinamométrica y te hemos hablado de todas sus bondades, una buena manera de cerrar es recordando su utilidad.
Al apretar un tornillo a ojo, sin una llave dinamométrica, nunca sabes si queda correctamente apretado o si los apretado en exceso. Esto, como se ha comentado, puede conllevar problemas tan graves como la fisura del propio cuadro de la bicicleta. Por tanto, para evitarlos y conseguir llevar tu bicicleta como un auténtico profesional, es esencial que cuentes con una llave dinamométrica allí donde guardes tu bicicleta.
Con dos sencillos pasos y sin tener que aplicar fuerza excesiva, tendrás en un momento el tornillo ajustado a la tensión o par de torsión ideal recomendado por el propio fabricante.
Tu bicicleta merece una buena atención y cuidado profesional. Afortunadamente, cada vez existen más herramientas y soluciones que te ayudan a tener tu bici siempre en perfectas condiciones, y prueba de ello es la amplia gama de Eltin Workshop Series. ¡Las herramientas que utilizan en los mejores talleres a tu servicio!
Buena prueba de ello son las llaves dinamométricas, una herramienta que, como hemos definido, se asocia a perfección y ajuste milimétrico. ¿A qué esperas a tener la tuya? Para cualquier duda o más información, no dudes en preguntarnos a través de comentarios de nuestras RRSS.
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