La Taberna del Triciclo: Historia de un Icono Gastronómico en Madrid

Cuando hace tres años se daba cuenta de la aparición en el panorama gastronómico madrileño de Arzábal, se titulaba irónicamente “El concepto es el concepto”. El concepto era, es, “una combinación de lo tradicional y lo moderno al servicio de una cocina actual con base clásica” que ellos (Iván y Álvaro) resumen en “taberna reinventada”. La historia es parecida, tres jóvenes cocineros con experiencia en algunos ilustres fogones desafían a la crisis abriendo local, en este caso en el pujante Barrio de las Letras, que atrae tanto a jóvenes o foráneos como a un público variopinto, y lo hacen con una oferta gastronómica en ese mismo camino en el que se unen perfectamente tradición y vanguardia.

En julio, Javier Goya y Javier Mayor celebran los 10 años de TriCiclo (restaurantetriciclo.com): «Creamos el restaurante con la idea de que fuera viable, de no perder el dinero invertido y de vivir de nuestro trabajo», reconoce Goya. Después de estos diez años, tiene la sensación de atesorar un gran restaurante. No le preocupan las modas, sino tener solidez y que sus comensales confirmen: «TriCiclo no falla. Tenemos varios negocios, pero la casa madre es Triciclo y si ahí no lo hacemos bien, no podemos crecer».

Javier Goya, Javier Mayor y David Alfonso pusieron en marcha este proyecto con la idea de crear el restaurante donde a ellos mismos les gustaría comer. Este grupo se ha consolidado como uno de los referentes de la escena gastronómica de la capital. En 2013 arrancaron con Triciclo, una casa de comidas contemporánea que apuesta por una cocina sencilla con productos de temporada. Según pasaron los años, los tres chefs ampliaron su propuesta con espacios con Sua, un asador moderno enfocado en las brasas y la cocina de mercado.

El grupo TriCiclo le ha cogido el gusto a la calle Santa María, donde ya satisfacen a los paladares que pasean por el Barrio de las Letras con su peculiar cocina en TriCiclo, el primero y el que alardea de poner la alta gastronomía a tu alcance, y Tándem, su hermano pequeño. Ahora completan la tríada reabriendo en el número 42 la Taberna La Elisa, un local que lleva sirviendo cañas desde 1907 y que ahora resucita con todo ese aire cañí que impregna sus maderas, pero incorporando cocina.

No hay semana en la que no descubramos un nuevo concepto que llega dispuesto a revolucionar la escena gourmet o una cocina inspirada en la más pura tradición que pretende devolvernos a nuestras raíces. Es por eso que hemos querido ponerte sobre la pista de los locales de moda en la capital hasta los restaurantes en los que comer muy (muy) bien pasando por las cafeterías más instagrameables de la ciudad o las terrazas en las alturas más impresionantes, entre otras muchas propuestas.

Ambiente y Decoración

Cuenta con el ambiente de una vieja taberna gracias a una clásica fachada comercial madrileña y, en el interior, a una equilibrada decoración en la que manda la madera “vieja” de unas mesas desnudas.

A pesar de ser una taberna de espíritu irlandés, se encontraron con que el local respiraba casticismo por los cuatro costados : típica barra de madera y estaño, azulejos, estanterías donde exponían cervezas... Apenas han tocado el local y eso hace que La Elisa sepa a algo 'de toda la vida'.

La Carta de Vinos

La carta de vinos es interesante, con la suficiente variedad de referencias que hoy exige el público que responde a este nuevo concepto de la restauración y que no se conforma con “lo de siempre”.

La Experiencia Gastronómica

Por llamar el mismo día tocó una de las tres o cuatro mesas altas con banquetas. Abrimos boca con unas Vieras laminadas en salsa Ponzu y alcachofas crocantes que siendo sabrosas fue quizás el plato que menos entusiasmó. Una concesión a la cocina oriental en la que el toque de la alcachofa se frustra puesto que no llega crujiente a la mesa. Sí que mereció nuestra aprobación el plato verduras salteadas cada una de ellas en su punto exacto de cocción. Pero todavía faltaba lo mejor, fuera de carta nos ofrecieron unas Manitas deshuesadas con garbanzos que alcanzan el nivel de sublimes y que por sí solas exigen una nueva visita a pesar de algún pero que pondré a continuación.

En una versión personal (y mejorada) Javier Goya ha diseñado un menú cerrado con grandes joyas de las tabernas y restaurantes icónicos de la ciudad. Es Triciclo (Santa María, 8), el buque insignia y el más aplaudido de sus restaurantes, donde Javier Goya acaba de estrenar lo que ha llamado Menú Madrid. Son 9 pases y dos postres. Y, entre emblemas de la capital se ha colado, porque también lo es en clave contemporánea, su propia versión del besugo a la madrileña.

Su carta es sencilla pero bien elaborada, con platos de toda la vida y buen producto, en formato raciones, elaboradas con el mimo de David Alfonso, que se queda a los mandos de Taberna La Elisa. Se pueden tomar desde unos Torreznos de aperitivo, recién hechos y bien crujientes, a unas Gildas con el vermú, unos Matrimonios o unas Patitas de calamar. En la misma línea de bocados para empezar a satisfacer el gusanillo, el Mejillón Tigre, hechos como siempre pero picantones; los Dados de bacalao crujiente, unos trozos de bacalao fresco y sabroso rebozados; y el Champiñón relleno con una crema suave, jamón muy fino y huevo de codorniz.

Metiéndose ya en materia, los Callos son imprescindibles, respetan la receta tradicional y los sirven bien finos y con esa salsa de mojar pan; también la Oreja de cerdo, que hacen muy crujiente y luego meten en un guiso sabroso con mojo y salsas. De postre, recuerdos de infancia. La carta es bien suculenta, pero si aún así se te antoja algo de sus otros restaurantes, ya sea un champagne o una de las tartas de Tándem, te lo acercan, que para eso son vecinos. La diferencia es que aquí lo tomarás con la solera de los años a tu alrededor.

La carta se divide en cuatro apartados y la mayoría de los platos puede pedirse en formato de medias raciones. Para empezar, 'con la mano de un bocado', un apartado con creaciones para comer con la mano y tomarlas por unidades: gildas, berenjenas de Almagro, ostras, una espectacular terrina de foie casera, chicharrones, bacalao crujiente, un champiñón relleno, más trabajado con una farsa hecha de champiñón con foie, un huevo de codorniz y un poco de jamón ibérico por encima... Además de croquetas de jamón ibérico cremosas o mejillones tigre.

El segundo apartado es 'el sabor cañí de Madrid por Triciclo' y aquí encontramos raciones como el matrimonio de boquerones y anchoas de Santoña, la gamba roja fresca, que sirven casi cruda y fríen del revés (echan el ajillo caliente por encima) , unas patas de calamar fritas, las bravas caseras con una buena salsa hecha en casa con puntitos de alioli, caracoles y otro de los clásicos de toda barra castiza que se precie, la oreja de cerdo (confitada durante cuatro horas y luego frita, para conseguir el crujiente exterior con un corazón meloso) .

Y no podían faltar otras referencias casqueras como las manitas de cordero con hueso, los callos a la madrileña, las mollejas de cordero con ajos tiernos o el morro rebozado.

El tercer apartado se dedica a 'la huerta de Castilla' con platos como los judiones de la granja con rabo estofado, el asadillo manchego, la ensaladilla rusa con escabeche casero de bonito y cebolletas encurtidas y el pisto manchego, entre otros. Y para terminar, siguiendo con el clasicismo, algunos platos dulces como el arroz con leche o las tejas con helado de vainilla y chocolate caliente.

Además han hecho una apuesta fuerte las cañas bien tiradas y por los vinos de Madrid, que sirven por copas entre 2 y 3 euros, adaptándose al tipo de local que quieren promover.

En definitiva, en la Elisa recuperan lo de antes, clavan los sabores de antaño y lo que consiguen es que te quedes con ganas de probar más.

Según pasaron los años, los tres chefs ampliaron su propuesta con espacios como Sua, un asador moderno enfocado en las brasas y la cocina de mercado. Allá por los 70 y 80 los vascos, en pleno movimiento de la ‘Nueva Cocina Vasca’, venían a cocinar a Madrid (por ejemplo, en las jornadas gastronómicas que organizaba el Bogui, restaurante en la esquina de Barquillo con Piamonte, fundado por Carmen Guasp, a su vez promotora de El Amparo).

Hay que recordar que el distrito de Las Letras lleva apenas 8 años escribiendo su propia historia gastronómica gracias a emprendedores como Javier Goya, Javier Mayor y David Alfonso, que en el verano de 2013 se quitaron la espinita de tener su propio espacio con la apertura de TriCiclo en la calle Santa María.

Ruta Gastronómica Madrid de las Letras 02

Premios y Reconocimientos

Coco Montes está en uno de los mejores momentos de su carrera. Tras recibir hace unos días el premio de la Academia Internacional de Gastronomía al «chef del futuro«, su restaurante logra ahora el galardón al mejor restaurante de Madrid este 2025.

Para Enríquez, este ha sido un año clave para consolidar el trabajo que ha realizado la Academia y explica que «se ha afianzado nuestra colaboración con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid en la promoción de nuestro territorio y su gastronomía».

Al acto de entrega, han asistido el alcalde de Madrid, José Luis Martínez- Almeida y el consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco.

Otros Proyectos del Grupo

Además de los espacios situados en la Casa de Campo, otro de sus conceptos es Sua (suabytriciclo.com), donde se come un productazo a la parrilla para disfrutar de una experiencia sin chorradas en un rincón precioso. Es decir, un pescado a la parrilla en su punto perfecto (rape, lenguado, rodaballo, besugo, corvina…), lo mismo que las carnes de Discarlux (chuleta de buey, rubia gallega...), las verduras y las setas (entre 60 y120 euros). Asimismo, La Elisa (laelisa.com) «se encuentra en el mejor momento de su historia». Siga el rollo a Javi, siempre tras la barra, y no querrá irse de esta más que divertida taberna madrileña en la que todo está bueno. Desde los guisos, a las croquetas, las patatas alioli, el tigre, los callos y las mollejitas de cordero. Seguimos. Tándem es la trattoria italiana del grupo, que también cuenta con un catering y con la cafetería del Real Jardín Botánico. La Esperanza y La Bodega Amores son proyectos personales de Goya, mientras que en Amano Matute, en Madrid, en su sede menorquina y en El Burdell de Foc, en la misma isla, son proyectos en los que se ha asociado con Fran Ramírez.

Direcciones Gastro Imprescindibles en Lavapiés

Aunque podríamos hacer infinitas guías con los "places to eat" de Madrid, no se puede negar que cada barrio de la capital es un universo único y cada uno tiene su propio encanto. Y hoy te hablamos del barrio de Lavapiés, donde las cocinas del mundo, las tabernas castizas y el moderneo madrileño conviven en perfecta armonía. Estas son sus direcciones gastro imprescindibles.

  • Taberna de La Elisa: Abrió sus puertas en 1907 y los chicos del grupo el TriCiclo quisieron mantener su esencia de taberna castiza cuando la reabrieron.
  • Moharaj: Trabajan con currys traídos de India y hemos jurado amor eterno a su pollo Madras y la selección de tandooris.
  • Sala Equis: Esta antigua sala de cine pornográfico, en la que podrás disfrutar de un picoteo distendido entre amigos mientras ves una película clásica o disfrutas de un concierto en acústico, es el hotspot más fotografiado de Lavapiés.
  • Suvlakeria Egeo: La carta de este local es Mediterráneo puro y nos encanta su ensalada Dakos de Creta a base de tomate, cebolla morada y queso feta, pero lo que realmente nos vuelve locas son sus suvlakis, unos deliciosos panes de pita enrollados y rellenos de deliciosas mezclas.
  • El Jardín de Arzábal: El culto al producto y la estacionalidad son los pilares básicos de estos reyes de la gastronomía y en este local puedes disfrutar de sus creaciones en su restaurante, en la terraza al aire libre o en la galería que tienen, ideal ver Madrid los días de frío.
  • Adorado: Acaba de abrir en Lavapiés para que tengas un punto de referencia en el que comer lo que quieras a la hora que quieras. Desde primera hora de la mañana hasta el anochecer, tienen materias primas frescas y de excelente calidad.
  • Los Titos: Un bar donde vas a encontrar una oferta gastro basada en los cocina mediterránea a manos del chef Antonio Brodsky.
  • Los Porfiados: Sus empanadas son de esas de las que te acuerdas toda la vida, mientras que el Tataki de salmón sellado en costra de sésamo y salsa teriyaki te dejará con ganas de más...
  • El Rincón del Cabo: Un restaurante en pleno corazón de Lavapiés inspirado en el Cabo de Gata, ese paraíso almeriense donde siempre queremos volver.
  • Achuri: Comida casera de calidad a mediodía y raciones para cenar.
  • Tatema Madrid: Te recomendamos el tartar frío de tomate tatemado con pani puri crujiente, el brócoli frito con aliño de sésamo y lascas de queso curado o los espárragos trigueros y queso brie a la parrilla, yema curada, crema de ajo asado y panceta ibérica embuchada.
  • La Taberna de Al Lado Lavapiés: Trato exquisito, platos para compartir con amigos y el mejor ambiente del barrio.
  • El Imparcial: Este majestuoso edificio es testigo de la efervescencia artística e intelectual que caracterizó a la ciudad en esa época.

Tapeo Clásico en Madrid: Una Selección de Establecimientos Centenarios y Modernos

Ante lo variado de la oferta, traemos una selección de locales centenarios y otros nuevos cuyas propuestas giran alrededor de lo clásico y que presentamos en orden alfabético.

Establecimiento Descripción Dirección Teléfono
La Ardosa Taberna que en sus orígenes servía vino a granel y que en los años 70 mutó en cervecería. Colón, 13 91 521 49 79
Bodegas Rosell Conserva el encanto de aquel despacho de vinos a granel con azulejos decimonónicos. General Lacy, 14 91 467 84 58
La Casa del Abuelo Establecimiento centenario que conserva su decoración original. Victoria, 12 / Núñez de Arce, 5 / Goya, 57 / Toledo, 11 N/A
Cuenllas Nombre clásico del tapeo capitalino con una tienda y wine bar. Ferraz 3 y 5 91 559 17 05
La Dolores Taberna que data de 1908, ubicada en el barrio de Las Letras. Plaza de Jesús, 4 91 429 22 43
La Elisa Tasquita y despacho de vino que mutó en pub irlandés y se reencarnó en taberna. Santa María, 42 91 421 64 09
Hermanos Vinagre Casa moderna, pero inspirada en las tascas más clásicas de la capital. Narváez, 58 / Gravina, 17 915 39 11 69 / 91 524 91 31
Lagasca 19 Las tapas clásicas reinterpretadas y las raciones "crecientes" de Barra Alta. Lagasca, 19 91 005 35 32
Manero Madrid Bar boutique neocastizo que replica el formato de tapas tradicionales gourmet. Claudio Coello, 3 965 14 44 44
Zalamero Bar de vinos con una oferta líquida de más de 350 referencias. Narváez, 67 N/A

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