La industria cinematográfica tiene la capacidad de inventar grandes historias, sea en clave de comedia o de drama, pero también consigue encontrar en el mundo real los sucesos más disparatados y transformarlos en películas. Jennifer Lawrence vuelve a la gran pantalla y todo el mundo lo sabe.
Una chica de treinta y tantos que trabaja como conductora de Uber está a punto de quedarse sin coche y de perder su casa. A la desesperada, acepta un singular trabajo: salir con un chico de 19 años que está a punto de ir a la universidad y que apenas ha salido de su cuarto.

Jennifer Lawrence en la premier de 'Sin Malos Rollos' en Nueva York.
La visita de la popular actriz a España hace tan solo una semana no ha pasado desapercibida y la presentación en Madrid de su nueva película ha hecho crecer la expectación ante su nuevo trabajo, una comedia "coming of age" que se aleja bastante de la mayoría de sus trabajos anteriores y con la que, definitivamente, sale de su zona de confort, pero en la que se mueve como pez en el agua. En ella comparte protagonismo con el joven actor Andrew Barth Feldman (Foul Play) bajo la batuta del guionista de The Office Gene Stupnitsky, quien repite como director en la que supone su segunda película tras Chicos buenos en 2019.
En 'Sin malos rollos', Jennifer Lawrence interpreta a Maddie, una chica de 32 años que lleva toda su vida viviendo en el mismo lugar, combinando trabajos poco gratificantes y mal remunerados y tratando de salvar su casa de la expropiación. Maddie heredó aquella casa de su madre y siempre se ha autoimpuesto el deber de protegerla, así que, cuando una serie de impuestos que no puede pagar amenaza con arrebatarle todo por lo que en su día renunció a abandonar aquel lugar en busca de sus sueños. Un lugar en la que ella y sus amigos de toda la vida viven una vida humilde, pero que se ha convertido en un lugar de un gran interés turístico que acaba afectando a los lugareños.
En este contexto, Maddie lee una oferta en un periódico: Unos padres quieren contratar una novia para su hijo y a cambio ofrecen un coche. El objetivo de estos desesperados y entrometidos padres es espabilar a Percy (Andrew Barth Feldman) antes de que se vaya a la universidad y así es como Maddie y Percy comienzan a forjar una relación que experimenta bastantes giros a lo largo de la película.
"I’m already naked!" Jennifer Lawrence and Andrew Barth Feldman on No Hard Feelings
Una premisa sencilla que ofrece un 2x1 al mezclar elementos de la comedia romántica y la comedia gamberra y sexual y en la que vemos a Jennifer Lawrence explorando una faceta diferente en lo interpretativo, pero que se sintió atraída desde el principio hacia el proyecto en un momento de su vida en el que, realmente, "no buscaba hacer una película". Según explicó la ganadora del Oscar a SensaCine en su visita a España con motivo de la promoción de la película, ni siquiera estaba buscando volver al trabajo cuando su amigo Stupnitsky le ofreció el papel. Así, podríamos decir que el director tuvo un buen golpe de suerte, porque, según explicaba él mismo en su entrevista -puedes verla al completo sobre estas líneas-, nunca tuvo un plan B que no fuese básicamente rogar Jennifer Lawrence le decía que no. Realmente no había plan B. "Ella era mi única esperanza y fui afortunado", sentenció.
En el caso de Andrew Barth Feldman, su entrada fue mucho más clásica, con un proceso de casting enorme en el que quedó claro casi desde la primera vez que le vieron que era el mejor. Y luego remataron con la enorme química que había entre ellos. "Es una de las mejores personas que he conocido nunca", repiten el uno sobre el otro asegurando que ahora son grandes amigos. "Tuvimos un montón de espacio para improvisar, pero raramente lo necesitamos porque Gene es una mente muy brillante", contaba el joven intérprete sobre la experiencia de trabajar en Sin malos rollos. Un rodaje cómodo y divertido en el que se dejaron disfrutar sin que ninguna de las escenas más incómodas o subidas de tono les afectaran especialmente: "Creo que si te avergüenzas fácilmente, esto no es en lo que hay que meterse, no somos personas que se avergüencen muy fácilmente", añade Feldman.
La película estará en las salas de cine este viernes y su director tiene un mensaje para los espectadores: No solo es una comedia. "¿Quién quiere apagarse el cerebro? Nunca entendí eso de 'Voy a olvidarme de todo'. No te olvides de todo. Disfruta, reír es importante, pero creo que el público espera un segundo más.

Jennifer Lawrence y Andrew Barth Feldman en El Hormiguero.
'El hormiguero', nuestro programa más cosmopolita, recibió el jueves 15 de diciembre a dos de las celebrities más atractivas de Hollywood. Los actores internacionales Jennifer Lawrence y Chris Pratt charlaron con Pablo Motos y su equipo sobre su nueva película, convirtiendo el programa en uno de los más divertidos de la semana. La guapa actriz de Hollywood Lawrence y su compañero de reparto nos han contado cómo han llevado rodar las escenas más subiditas de tono de su nueva peli, que se grabaron "por toda la nave", como la propia actriz desveló, tapándose la cara simulando vergüenza. Jennifer confesó que era la primera vez que hacía escenas de sexo y que, a pesar de estar nerviosa, se alegraba de haberse estrenado con su "colega" Chris Pratt: "Según se acercaba el momento me iba poniendo más nerviosa, así que abrí una botella de whisky y a partir de ahí ya la cosa salió muy natural y acabamos en la cama con la botella. Y la verdad es que estoy bastante segura de que salí del estudio arrastrando el whisky". La actriz bromea con que "hay que ir a ver la película porque a Chris se le ve el culo", una frase que el actor aprende a pronunciar en perfecto castellano provocando las carcajadas del público.
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