Ignacio Echeverría: El Héroe del Monopatín en el Atentado de Londres

El 3 de junio de 2017, un atentado yihadista en el Puente de Londres conmovió al mundo. En medio del caos, un ciudadano español, Ignacio Echeverría, se enfrentó a los terroristas con su monopatín, convirtiéndose en un símbolo de valentía y altruismo.

Puente de Londres, escenario del atentado en 2017.

Un Apasionado del Skate

No había una mayor pasión para Ignacio Echevarría que su monopatín. Siempre con él, llevaba practicando este deporte desde niño; da igual donde fuese o cómo fuese vestido, de vacaciones, con traje y corbata para desempeñar su trabajo en el mundo de la banca. Ignacio, o "Abo" como lo conocían en el mundo del skate, había cumplido 39 años el 25 de mayo. Le gustaban los deportes que disparaban la adrenalina -también el surf- y otros más relajados como pasear por la montaña. Los veranos los pasaban juntos en la localidad cántabra de Comillas, cuyas calles son el escenario de algunos de los vídeos que Ignacio colgaba en su canal de YouTube practicando skate o BMX, una modalidad acrobática del ciclismo. Su horizonte más inmediato eran las vacaciones en Comillas, en concreto surfear en la playa de Gerra. Lo acompañaría su amigo Guillermo González-Arnao. Soñaba con su regreso: «...Y nos reiremos cogiendo olas en Gerra».

Tenía un nombre complejo -Ignacio Echeverría Miralles de Imperial- pero era un hombre muy sencillo, insisten quienes lo trataron. Nació en El Ferrol, ya que su padre, Joaquín, ingeniero, estaba destinado entonces en la central térmica de Endesa en A Pontes, donde la familia residió hasta que él cumplió los ocho años. Su madre, Ana, es abogada como él. Tenía cuatro hermanos, todos de espíritu cosmopolita, repartidos en las ciudades de Londres, París, Madrid, Santo Domingo...

El 3 de Junio de 2017: Un Acto Heroico

Premios IMF - Por Un Mundo Mejor 2018 - Ignacio Echeverría

Todo cambió el sábado 3 de junio de 2017. Ignacio se dirigía en bicicleta con unos amigos hacia la zona de Whitechapel cuando vieron a un hombre agredir a una mujer. En un principio parecían puñetazos, e Ignacio pareció dispuesto a detener la supuesta pelea. Bajó de su bicicleta y se subió a su monopatín, dirigiéndose a toda velocidad para ayudar a la mujer. Al acercarse, comprobó el horror: el atacante estaba asestándole puñaladas. Sin embargo, Ignacio vio que el atacante corría a agredir a un policía con su puñal. Nuevamente, decidió intervenir, acercándose para intentar reducirlo golpeándole con su monopatín.

Aquel día, un grupo de tres terroristas condujo por la acera del puente de Londres, atropellando a los viandantes y, acto seguido, los tres atacantes se bajaron del vehículo para apuñalar a numerosas personas, asesinando al menos a siete de ellas, encontrándose Ignacio entre ellas. Perdió su vida tras acudir en defensa de una mujer que estaba siendo atacada por los terroristas, a los que hizo frente con su monopatín, muriendo tras ser apuñalado, pero consiguiendo salvar quién sabe cuántas vidas con su heroica acción. Quizás ya había decidido con antelación cómo actuaría en un caso semejante, cuando unas semanas antes le había dicho a su hermano que si él estuviese en un atentado no moriría la persona a la que atacaban. Y eso fue precisamente lo que hizo. Con la único arma que tenía entre las manos, su monopatín, se abalanzó sobre el terrorista, golpeándolo. Aquello permitió que la joven escapase, y otras tres personas más salvaron la vida. Pero otro terrorista se acercó por la espalda e hirió a Ignacio gravemente.

Homenaje a Ignacio Echeverría en Las Rozas, Madrid.

Reconocimientos y Legado

Ignacio fue recibido con honores, condecorado con la Orden del Mérito Civil en su categoría de Gran Cruz por parte del gobierno español, y con la Distinción de los Tres Servicios por parte de la Policía británica, en reconocimiento por sus "extraordinarias acciones de valor" en aquel día. Por este acto de generosidad y valentía fue condecorado a título póstumo con la George Medal, distinción que otorga la reina Isabel II por actos de gran valentía; recibiendo en España multitud de homenajes y distinciones, destacando entre ellas la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil.

Su gesto heróico seguirá siendo recordado por todos, con incluso varios skateparks en varios puntos de la geografía nacional, que llevan su nombre, para honrar su pasión por su monopatín.

El Proceso de Canonización

Un mes después de que Ignacio muriera, el Papa Francisco introdujo una nueva posibilidad para canonizar a un miembro de la Iglesia: “La del ofrecimiento de la propia vida de aquellos que impulsados por el amor aceptan libre y voluntariamente una muerte cierta y en breve plazo”. El ofrecimiento de la propia vida se unía así a otras tres causas ya existentes. Cinco años después de su muerte, se abrió el proceso de canonización de Ignacio. Los impulsores de esta iniciativa creen que Ignacio Echeverría fue una persona ejemplar.

"Skate Hero": Un Musical Sobre su Vida

El musical ‘Skate Hero’, que ayer se representó en las tablas del Auditorio Municipal Maestro Padilla en el marco de la programación del ‘otoño cultural’ puesto en marcha por el Área de Cultura, Tradiciones y Fiestas Mayores del Ayuntamiento de Almería persigue dar a conocer su obra y su mensaje en el inicio del proceso de solicitud de canonización. La dirección del musical, gestación en la que han tenido mucho que ver el grupo de jóvenes que forma parte del elenco, corre a cargo de Javier Segura, que ha realizado la adaptación del guión del libro de Joaquín Echeverría junto a Víctor Fletes, David García y Pedro Castrillo. La representación contó con 30 personas, entre músicos, coros e intérpretes, con arreglos musicales del pianista y compositor Miguel Ángel Gómez González-Vallés.

SKATE HERO narra las veinticuatro últimas horas de la vida de Ignacio Echeverría. El joven abogado se encuentra con su grupo de amigos en el «skate park», con los que queda para encontrarse al día siguiente y patinar durante la mañana. Un joven musulmán, al que Ignacio ha visitado en el hospital durante su enfermedad, comparte sus inquietudes y preocupaciones con Ignacio. Esa misma noche se ve con su amigo Alexis, al que hace varios años que no ve y comparte con él lo que está siendo su vida. Un encuentro providencial, que su familia recordaría siempre como la despedida que Ignacio pudo hacer y en la que le transmitió su vida plena y gozosa. En ese encuentro Ignacio conoce el destino de una chica de la que él estaba enamorado, que le lleva a reafirmar su convicción personal de entregar la vida por los demás. La obra concluye en el momento en el que el padre acaba de escribir el libro y se prepara para el acto de homenaje a Ignacio que se va a realizar en el Ayuntamiento de Las Rozas.

Cartel del musical "Skate Hero".

Un Héroe para Recordar

El 25 de mayo, Ignacio habría cumplido 43 años, y ni su familia ni sus amigos le olvidan. “Eligió lo que tenía que hacer, y estamos conformes con su decisión”, confesaba su hermana en un homenaje el año pasado. Porque a pesar del dolor, la familia sabe que debe seguir hacia delante, y homenajear la figura de Ignacio con amor, y no con pena.

La noticia llegó a España y conmovió a toda la sociedad. Los reconocimientos más altos de las instituciones británicas y españolas se sucedieron, entre las que destaca la que Medalla de Jorge, al mérito civil que le concedió la Reina Isabel II de Gran Bretaña. Pero el mayor reconocimiento le vino del propio pueblo que reconoció su valor y se reconoció en él.

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