Historia del Ciclismo Urbano: Un Viaje a Través del Tiempo y la Movilidad Sostenible

El ciclismo urbano consiste en la utilización de la bicicleta como medio de transporte urbano, generalmente para distancias cortas. Sin embargo, en la actualidad muchas personas han optado por utilizar la bicicleta como principal medio de movilidad.

La bicicleta es probablemente el medio de transporte urbano más común en todo el mundo. La bicicleta resulta el segundo medio de transporte más utilizado después del transporte a pie. Aún no se tiene claridad sobre la fecha exacta de la creación de la bicicleta, dado que existieron muchos prototipos y diferentes autores. Pero lo claro es que la aparición de la bicicleta se da en Europa a finales del siglo XVIII.

La historia del ciclismo comienza a principios del siglo XIX, con la invención del "laufmaschine" o "draisiana", creada en 1817 por Karl von Drais. Este vehículo sin pedales fue el primer intento serio de crear una máquina que permitiera a las personas desplazarse sin la necesidad de caballos.

Poco después, en la década de 1860, los franceses Pierre Michaux y Pierre Lallement incorporaron pedales a la rueda delantera, creando lo que se conoció como el "velocípedo". A finales del siglo XIX, surgió un diseño revolucionario: la "bicicleta de seguridad". Este modelo, que se parecía mucho más a las bicicletas que conocemos hoy en día, tenía dos ruedas de tamaño similar, un marco de acero y una cadena que impulsaba la rueda trasera. En esta época también se desarrollaron los neumáticos inflables, una innovación que mejoró significativamente la comodidad y el rendimiento de las bicicletas.

El ciclismo como deporte organizado comenzó en Europa a fines del siglo XIX, con la primera carrera registrada en París en 1868. En los años siguientes, se establecieron varios eventos icónicos, siendo el Tour de Francia (inaugurado en 1903) uno de los más famosos y prestigiosos. A lo largo del siglo XX, el ciclismo deportivo se expandió a nivel mundial, con carreras importantes en todos los continentes y una base de aficionados que seguían a los ciclistas con devoción.

Este apogeo de la bicicleta duró hasta el final de la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, para finales de los sesenta, en algunos países de Europa empezaron a cuestionarse sobre el uso del carro particular. Para entonces, ya se estaban generando embotellamientos, contaminación y sobretodo una alta accidentalidad en las ciudades principales.

Todo esto se vio reforzado cuando, a comienzos de los setenta, se presenta la crisis mundial del petróleo, específicamente en 1973; debido al bloqueo que la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo (OPAEP) les impuso a Estados Unidos y a los países de Europa Occidental que habían apoyado a Israel en la Guerra de Yom Kippur. Este hecho, hizo reflexionar a los dirigentes sobre la utilización de medios alternativos de energía y de movilidad.

Posteriormente, en los noventa y especialmente a raíz de la Cumbre de Río de 1992, se entró en una etapa de reflexión mundial acerca del calentamiento global y se introdujo la palabra sostenibilidad. El primer fenómeno de Masa Crítica, con ese nombre, fue en 1992 en la ciudad de San Francisco, Estados Unidos. Desde entonces, ha habido un crecimiento de movimientos homólogos en diferentes partes del mundo.

Para mencionar lo que ha ocurrido en el siglo XXI, se puede decir que muchas ciudades en el mundo cuentan con diferentes mecanismos que promueven el uso de la bicicleta. Principalmente, se puede hablar de la proliferación de políticas públicas que incentivan el uso de la bicicleta con argumentos sobre el medio ambiente, la economía (ahorro de dinero, tiempo, espacio, infraestructura) y la salud.

Entre dichas políticas se encuentra la creación y ampliación de vías exclusivas para ciclistas, así como campañas de sensibilización sobre la vulnerabilidad de los ciclistas en la vía y la importancia del ciclismo urbano.

En la actualidad, las bicicletas son máquinas increíblemente sofisticadas. Con el uso de materiales ligeros como la fibra de carbono, sistemas de cambio electrónicos y frenos de disco, las bicicletas de hoy en día son más rápidas, eficientes y cómodas que nunca. El ciclismo no solo se ha modernizado en términos de tecnología, sino también en su impacto social.

La historia del ciclismo es una historia de innovación, perseverancia y evolución. Desde las primeras draisianas hasta las bicicletas eléctricas y los campeonatos mundiales, el ciclismo ha dejado una marca indeleble en la cultura global.

El Ciclismo Urbano en Bogotá: Un Caso de Éxito

Para hablar de lo que representa la bicicleta en la ciudad de Bogotá hay que remontarse a los años setenta, pues en esa década se crea la ciclovía, específicamente en 1974; debido a protestas de un grupo de ciclistas llamados “Procicla”, pidiendo un espacio exclusivo para la bicicleta los domingos. Desde entonces y hasta el presente, aparece la ciclovía como la única política pública en el mundo que, los domingos, destinaba un espacio exclusivo para bicicletas, quitándole espacio al vehículo particular. Esta política ha sido exitosa y se ha copiado en diferentes partes del mundo. Por citar un ejemplo, en la ciudad de Los Ángeles.

Por un lado, Mockus promovió el uso de la bicicleta como un incentivo a la cultura ciudadana, que fue el eje central de su Administración. Por su parte, Peñalosa incentivó el uso de la bicicleta en un contexto de desarrollo urbano en el que privilegió la construcción de infraestructura exclusiva para ciclistas, a la que denominó ciclorruta. Desde 2000, en la segunda Administración de Mockus, se continuó con la política de infraestructura ciclística y fomento de la bicicleta que venía manejando la Administración de Peñalosa. A partir de 2004, la ejecución de dicha política disminuyó un poco bajo el gobierno de Garzón, pues sus prioridades eran más de índole social. Desde 2012 hasta en la actualidad, se logró una alianza entre Distrito y ciudadanía en la promoción del uso de la bicicleta, durante el gobierno de Petro.

Hoy en día, según la Secretaría Distrital de Movilidad, Bogotá cuenta con 376 km de vías exclusivas para el uso de la bicicleta, lo que la pone en el primer lugar en todo el continente americano. Así, a Bogotá le falta un sistema serio de bicicletas públicas, pues el que tiene es sumamente precario y no está pensado para la movilidad a gran escala en toda la ciudad. Igualmente, le falta mejorar mucho la cultura vial de los diferentes actores de la movilidad en relación con el ciclista.

Ciclovía en Bogotá, un ejemplo de espacio exclusivo para ciclistas.

Diversidad en el Mundo del Ciclismo Urbano

La proliferación de ciclistas en muchas ciudades del mundo ya no es algo nuevo y está dando incluso para poder hablar de grupos dentro de un colectivo que cada vez es más grande. Lo que en su día fueron ciclistas esporádicos, ha crecido y se han asentado múltiples personajes y perfiles.

  • Fixeros: Quizá el más común de los grupos, pues los vemos al doblar cada esquina, son los “fixeros”, llamados así por recuperar bicicletas de piñón fijo como un concepto de simplicidad y limpieza en el dibujo. Un cuadro, sillín, manillar y dos ruedas componen su ideal de bicicleta. Como decimos esta gente se mueve en bicicletas de piñón fijo, o sobre bicis que parecen llevarlo. Acusan una estética muy marcada. Sus bicis son muy minimalistas, tomando como base una máquina de carretera clásica o una de velódromo. Se preocupan de las miles de combinaciones de colores y accesorios para que cada bici sea completamente diferente a las demás.
  • Bromptom Maniacos: Paralelamente tenemos a los “bromptom maniacos”, que no tiene que ser exclusivamente ciclistas de bicis plegables. Se trata de estos practicantes que sólo quieren hablar de esta marca en concreto.
  • Amantes de las bicis clásicas: También existe el amante de las bicis clásicas que se mueve con bicis antiguas intentando conservar la estética pura de la bici y siempre al acecho de la pieza que les falta para completar el puzle de su bicicleta. Tienen cierto perfil de ratón de biblioteca y se interesan por el origen y la historia de lo que llevan entre las piernas. Si tu bici es la más rara y autentica de la historia eres el amo. Esto ha generado un pequeño circuito de carreras cicloturistas inspiradas en esta estética retro donde la gente se disfraza de época y recorre parajes que intentan rememorar las antiguas gestas.

Nuestra conclusión es que cada uno adopta una estética concreta que se acaba de definir con su bici. La gente ha pasado de comprar la bici que le venden a comprar la bici que quieren o que les gusta por estética o coherencia. El estilo cada día forma más parte de los usuarios de las bicis en las ciudades más importantes del mundo, pero ojo que también existen quienes van en bici y no les dan importancia a todas estas cosas.

Decir bicicleta urbana o ciclismo urbano es casi un sinsentido, si no fuera por el surgimiento del ciclismo de montaña y porque el uso de la bicicleta prácticamente fue relegado al deportivo y recreativo por obra del automóvil. El ciclismo en esencia es urbano, se originó para los traslados en pueblos y ciudades. Gracias a la presión de clubes ciclistas en Estados Unidos y Reino Unido se pavimentaron las carreteras, lo que no se hizo originalmente para los coches, y éste, es un proceso de urbanización.

Otra forma diferente al ciclismo urbano es el de ruta, que se realiza en carreteras y caminos, de ahí su nombre: road cycling en Inglés o cyclisme sur route (carretera) en Francés, de donde pasó al Español como ruta. Floreció en Francia a principios del S. La bicicleta de montaña, que nació para ser usada en el cerro, para descensos por veredas escabrosas o sin ellas, ha estado de moda durante años para su uso en la ciudad, y paradójicamente resulta la más inadecuada para este propósito y aún más las imitaciones baratas de verdaderas bicicletas de montaña que son lo que más abunda.

Por muchas razones, la bici de ruta es mucho mejor para este efecto, aunque no ofrece una posición de conducción erguida, que es la ideal para poder vigilar el tráfico que viene de atrás y usar una vestimenta formal. Hay una tendencia de bicicletas que consiste en réplicas de modelos antiguos, las llaman vintage, bintach, retro o como se diga, que algunas tiendas venden baratas y las hay donde venden bicis corrientes como si de verdad fueran de lujo, a causa de la moda.

También las hay buenas, por lo cual hay que ser selectivos al comprar. No son la mejor opción, resultan pesadas, poco prácticas, sus componentes muchas veces son lo peor de la calidad china e hindú. Hay que saber escoger este tipo de bici vintage. En la actualidad siguen vendiéndose y han resurgido las bicicletas tipo inglés, holandés y alemán, que son las más adecuadas para hacer ciclismo urbano y circular con vestimenta formal, se montan en posición erguida y son confortables. Afortunadamente las marcas reconocidas han tomado vela en el entierro, ante el resurgimiento del ciclismo urbano, y ahí, la historia cambia.

El diseño de avanzada en bicicletas ha traído en tiempos recientes variantes radicales en comparación con las bicicletas urbanas originales. Suelen tener rodada 700C, al igual que la bicicleta de ruta, que ofrece un desarrollo más adecuado para el pavimento y largas distancias. Los manubrios son de bicicleta de montaña y permiten una posición erguida, también toman de la MTB las palancas de cambio y freno. La transmisión es típica de MTB aunque de gama baja, lo que permite subir cuestas cómodamente o llevar carga.

Las más acabadas usan cambios internos, como Alfine y Nexus de Shimano que compiten con la tradicional Sturmey Archer, la cual no vemos por estos lares desde aquella versión de tres velocidades por ahí de los 1960. Alubike Spicy Nexus. La mayoría se equipan con parrillas de carga y salpicaderas. Trek Lync 3. La bicicleta de pista es la de mayor pedigrí. Pensada y fabricada exclusivamente para competencias en los velódromos, sirve para las pruebas de velocidad más especializadas en campeonatos mundiales y olimpiadas.

Es la expresión misma de la pureza, y paradójicamente por esto mismo resultó la bicicleta ideal para los mensajeros neoyorquinos que a partir de ella construyeron una cultura, una forma de vida. La llaman fixie por su característico piñón fijo, falto de rueda libre, lo que te obliga a pedalear continuamente mientras la bici siga rodando. Una versión menos brutal es la single speed, que tiene rueda libre y frenos.

El argumento: «Es buena para banquetar» lo he escuchado de varios ciclistas urbanos para fundamentar su preferencia por la bicicleta de pseudo-montaña para usarla en la ciudad. Estoy seguro de que ninguno de ellos ha rodado por una vereda montañera en su vida. Banquetear equivale a circular por las aceras, que es la expresión más imbécil de ciclismo por el riesgo que conlleva para los peatones. Las bicicletas son vehículos con los que se debe circular por el arroyo vehicular. Además, cualquier ciclista mediano de ruta es capaz de subir a una acera de un salto, que no es el caso.

Banquetear es una cobardía, porque se rehuye al coche y se violenta al débil, el peatón, o peor un niño o un anciano. Los sistemas de alquiler de bicicletas compartidas en algunas urbes, como es el caso de EcoBici en la ciudad de México han traído consigo diseños particulares que han venido a ser algo así como el concepto oficial de bicicleta urbana, equipada con luces y generadores; salpicaderas, una forma de canastilla y el sistema de fijación a las bici estaciones, este mismo diseño lo he visto en Washington cuando era SmartBike DC -aunque ahora hay un diseño y sistema nuevos-, y es el mismo del sistema Bicing de Barcelona en España.

Un diseño que ha prendido en varias ciudades de América y Europa. En otros países como Alemania y Holanda, la bicicleta urbana para ciudad es obligatoria. Una de mis bicicletas de ruta que es una Focus alemana -de carreras pura sangre-, tiene una etiqueta con la leyenda que reza: «Dieses Rad darf nitch aus öffentichen Straßen benuzt werden» (Esta bicicleta no debe utilizarse en la vía pública). Aparentemente en Holanda aplica algo similar, Global Cicling Network tiene un video muy divertido que ilustra esto. Los presentadores usan bicicletas urbanas en lugar de deportivas para la vista previa del la 1ª Etapa del Giro de Italia 2016, porque es obligatorio «por ley» usar bicis decentes, después de todo, se sienten es su derecho, ¿ellos inventaron la bicicleta holandesa, o no?

No. Para mi gusto, estos germanos son demasiado civilizados. Si me lo preguntan, para mi, desde siempre, la bicicleta ideal para la ciudad es una de ruta hecha con Cromoly. Un factor importante en las bicis es el peso, los ciclistas de competencia procuran bicicletas ligeras, a veces hasta el límite y los ciclistas urbanos, excepto los fixeros, no. El peso es importante a la hora de almacenar la bicicleta y este es un factor que todo ciclista debe tener en cuenta.

Equipamiento y Seguridad en el Ciclismo Urbano

Cualquier bicicleta puede ser apta para su uso por ciudad, aunque las de carácter más deportivo pueden resultar más inapropiadas. Con la popularización de las bicicletas de montaña no es raro verlas circular por ciudad, aunque como su propio nombre indica se diseñaron para otro entorno.

  • Faros: Luces para una mayor visibilidad tanto del ciclista como de los conductores hacia el ciclista.
  • Tacos: Consisten en 2 varas cortas de hierro que se colocan una a cada lado del eje que sostiene la rueda trasera y sirven para que en la cicla se puedan transportar dos personas más cómodamente (una sentada pedaleando y manejando y otra que va parada sobre los tacos).
  • Vestimenta: Durante las temporadas correspondientes, llevar una buena cazadora impermeable (o poncho) para la protección contra la lluvia ocasional.
  • Pinzas de pantalones: para sujetar los bajos del pantalón, hay clips, cintas con velcro, con relectantes o sin ellos.
  • Elementos o prendas reflectantes: Pueden ser cinturones o chalecos, siendo habitual el uso de chalecos de coche aunque los hay específicos para ciclistas. Aunque hay quien piensa que su uso debe ser obligatorio, esto no ocurre en la ciudad, reservándose la obligatoriedad de la prenda reflectante para vías interurbanas y de noche.

En el medio urbano domina una política de segregar las bicicletas en ciclovías. Dichos carriles bici suelen ser de uso exclusivo para ciclistas, vehículos de discapacitados y patinadores. En algunos lugares, como por ejemplo en España en vías interurbanas, es obligatorio circular con casco. Sin embargo, apenas existen carriles bici.

Otras formas de protección son los guantes de cuero, rodilleras y coderas; estos últimos complementos se utilizan especialmente en modalidades de ciclismo de alto riesgo.

Diversas estrategias se han intentado para ayudar a la gente a sentirse más cómodos y seguros al utilizar la bicicleta en el entorno del tráfico urbano.

  • Pacificación del tráfico urbano.
  • Autorización de transportar bicicletas en los medios de transporte público, como el autobús o el metro.

Sistemas de Bicicletas Públicas

La implantación de sistemas de bicicletas públicas en algunas ciudades, como Copenhague, Ciudad de México, Medellín y Buenos Aires libre de costo para uso público ponen a disposición a un grupo de usuarios una serie de bicicletas sencillas y robustas, sin cambios o con cambios internos de 3 velocidades y de un modelo fácilmente reconocible, lo que disuade a los ladrones. Estas bicicletas por lo general se anclan en aparcamientos específicos con sistemas similares a los de los carritos de supermercado: se desbloquea introduciendo una moneda que se recupera cuando se vuelve a dejar la bicicleta.

En España, la ciudad de Vitoria fue la primera que estrenó, en 2004, un sistema público y gratuito de préstamo de bicis. Actualmente el sistema gratuito previsiblemente cambiará a otro de pago, pero dando servicio las 24h. En Barcelona se implantó el servicio Bicing el 22 de marzo de 2007 con 14 estaciones, 200 bicis y poco más de 250 usuarios, el éxito ha sido tal, que al año el servicio contaba con 276 estaciones, más de 3.500 bicicletas y 115.000 usuarios. En mayo de 2008, la red contaba ya con 321 estaciones y más de 4000 bicicletas.

En Sevilla, en julio de 2007 entró en marcha el servicio SEVICI, gestionado por JCDecaux, con 250 estaciones y 3200 bicicletas extraíbles las 24 horas todos los días del año. En la misma ciudad, el Consorcio de Transporte Metropolitano del Área de Sevilla ha puesto en marcha un novedoso plan piloto denominado «BUS + BICI» para incentivar el uso combinado del transporte público y la bicicleta, facilitando de forma gratuita bicicletas públicas a los usuarios del transporte público metropolitano que acceden a Sevilla desde su área metropolitana usando los bonobuses del Consorcio. Los usuarios sólo deben presentar un bonobús cancelado ese día y su DNI.

En Medellín (Colombia) se implementó a principios del año 2012 el programa EnCicla, por medio del cual se hacen préstamos gratuitos de ciclas para circular por la ciudad. Hay puestos de EnCicla en diversas estaciones del Metro y lugares estratégicos del centro de la ciudad y unidades deportivas. En México, aparte del sistema Ecobici, existe un programa llamado Mejor en Bici, el cual hace préstamo gratuito de bicicletas. Cualquier persona puede ir a alguna de las estaciones que se encuentran en el DF, Playa del Carmen y Guadalajara, deja un depósito de $200 pesos y una identificación oficial, los cuales son devueltos cuando se entrega la bicicleta.

Promover el uso de la bicicleta en los desplazamientos diarios y por motivos de trabajo y de estudios es económicamente rentable, comercialmente acertado y ecológicamente razonable al ayudar a resolver los problemas relacionados con la protección del medio ambiente, la congestión del tráfico y la salud persona y la salud pública. Las iniciativas adoptadas en este sentido en los últimos años por la administración central de los gobiernos regionales y locales, y las empresas privadas en varios países de la Unión Europea y fuera de ella, han dado resultados muy positivos.

Ir a trabajo en bicicleta con traje puesto es factible cuando se trata de trayectos cortos y fáciles en tiempo seco, y por lo general en ciudades con infraestructura tradicional para el transeúnte, en cualquier otro caso que requiera un ejercicio más vigoroso, es aconsejable llevar vestimenta más cómoda. A este respecto están surgiendo algunas iniciativas que apuestan por fabricar y comercializar una vestimenta adecuada capaz de conjugar los desplazamientos urbanos en bicicleta con el hecho de ir vestidos como exija la ocasión durante el resto del día.

Los ciclomensajeros o bicimensajeros se encuentran con mayor frecuencia en los distritos comerciales centrales de las áreas metropolitanas. Estos ciclistas curtidos, deportistas para quienes ir por la ciudad en bicicleta es un deporte, implica un riesgo al hacer recorridos diarios unos 100 km en sus bicicletas, ser un ciclomensajero no es solo un trabajo absolutamente demandante, es un estilo de vida y una subcultura. Para los mensajeros, el tiempo es oro, cuantas más entregas hagan, más dinero ganan.

Las bicicletas de los mensajeros tienen que ser ligeras, rápidas, ágiles, seguras y por lo general, bicicletas de una velocidad por la mínima mantención y simplicidad mecánica.

Activismo Ciclista y Masa Crítica

El activismo ciclista consiste en conseguir que el ciclismo adquiera los derechos que merece. El transporte en occidente esta políticamente dominado por el automóvil, al quien sostienen grupos de presión mediante contribuciones a los partidos políticos.

«El impacto cultural de automóviles, motocicletas y camiones está destruyendo el único planeta en el universo que puede sostener los seres humanos. En algunas ciudades del mundo, los ciclistas urbanos se nuclean en agrupaciones para promover el uso de la bicicleta como medio de transporte sustentable difundiendo sus beneficios ambientales, sociales y económicos, demandando la necesidad de desarrollar infraestructura ciclística.

Con este nombre se conocen unos paseos en bicicleta, generalmente mensuales, de ciclistas urbanos para festejar y reivindicar el uso de la bici. El nombre viene de la película «Return of the Scorcher» de Ted White, en el que se enseñaba un fenómeno que se da en China. Dada la ausencia de semáforos y la irrupción de los vehículos de motor, para poder cruzar grandes avenidas, los ciclistas se paran y esperan hasta que sean suficientes como para poder cruzar todos juntos con seguridad.

El auge del ciclismo urbano ha traído la proliferación de distintas publicaciones, tanto impresas como en línea, relacionadas con esta práctica. Algunos referentes en inglés son Momentum Mag, publicada en EE. UU. y Canadá, y Urban Velo, que dejó de existir en 2014.

Las personas que se desplazan en bicicleta en lugar de hacerlo en coche reducen su probabilidad de padecer efermedades del corazón. Practicar ejercicio con la bicicleta a diario es recomendable para todo el mundo, y es un ejercicio que se hace "sin sentir" y sin tener que dedicar un tiempo extra en actividades deportivas. Y no sólo mejora tu estado de salud personal. Contribuyes también a una mejora en el Medio Ambiente, menos sustancias nocivas emitidas al aire, y de ruido. Por no decir el espacio de aparcamiento que liberas para los que realmente necesitan el coche en su trabajo.

El ciclismo urbano contribuye a la salud pública y al medio ambiente.

Tabla 1. Beneficios del Ciclismo Urbano

Beneficio Descripción
Salud personal Reduce el riesgo de enfermedades cardíacas, mejora la condición física general.
Medio ambiente Disminuye la contaminación del aire y acústica, reduce la huella de carbono.
Economía Ahorro en combustible y estacionamiento, menor necesidad de infraestructura vial.
Movilidad Alternativa rápida y eficiente en ciudades congestionadas.

Transporte: los beneficios del ciclismo urbano

tags: #historia #del #ciclismo #urbano