La historia del Grupo Intxausti Ciclismo está ligada a la trayectoria de ciclistas destacados como Beñat Intxausti, cuya carrera profesional ha sido notable, marcada por momentos de éxito y superación.

Beñat Intxausti durante una competición.
Inicios y Trayectoria Amateur
Beñat Intxausti dio sus primeros pasos en el ciclismo en las filas de la S. C. Amorebieta de Amorebieta-Echano. Desde joven, mostró un gran talento, entrenando en la pista de atletismo de la localidad. En 2001, siendo cadete, estuvo cerca del podio en varias ocasiones. En la categoría júnior, durante los inviernos de 2002-2003 y 2003-2004, destacó en ciclocrós, logrando victorias y podios en diversas competiciones, incluyendo un subcampeonato de Euskadi.
Además, Intxausti asistía cada año a la Klasika Primavera, una carrera de profesionales organizada por la S. C. Amorebieta. En 2005, ganó el Torneo Lehendakari, un reconocimiento al mejor ciclista de 19-20 años del ciclismo amateur vasco-navarro.

La Klasika Primavera, una carrera importante en la trayectoria de Intxausti.
Debut Profesional y Primeros Años
Tras su destacado año como amateur, Intxausti debutó como profesional en 2007 con el equipo Grupo Nicolás Mateos, filial del Saunier Duval-Prodir. Durante esa temporada, participó en varias carreras españolas de categoría Continental, incluyendo la Klasika Primavera. Sin embargo, la temporada del equipo se vio empañada por casos de dopaje.
En 2009, el equipo se renovó bajo el nombre Fuji-Servetto. Intxausti participó en la Volta a Cataluña y la Dauphiné Libéré, logrando un quinto puesto en el Campeonato de España. No obstante, el equipo volvió a verse afectado por un caso de dopaje.
Euskaltel-Euskadi y Movistar Team
En 2010, Intxausti se unió al equipo Euskaltel-Euskadi. En la Vuelta al País Vasco, fue segundo en la general final, superado por Chris Horner. Durante el Tour de Francia, se anunció que el equipo estaba en negociaciones para asegurar su continuidad en 2011.
En 2011, Intxausti firmó un contrato con el equipo Movistar. Su fichaje coincidió con un período de transición para el equipo, que buscaba un nuevo líder tras la sanción de Alejandro Valverde. En mayo, se preparó en Sierra Nevada para su debut en el Tour. En 2013, Intxausti se vistió con la maglia rosa del Giro de Italia tras ganar la 7.ª etapa.

Beñat Intxausti vistiendo la maglia rosa en el Giro de Italia 2013.
Team Sky y Retiro
En 2015, se anunció que Intxausti se uniría al Team Sky en 2016. Sin embargo, su rendimiento se vio afectado por una mononucleosis. Tras recuperarse, regresó al equipo Euskadi Basque Country-Murias, donde finalmente anunció su retiro del ciclismo profesional.
Logros Destacados
- Etapas en el Giro de Italia (2013 y 2015)
- Maglia Rosa en el Giro de Italia (2013)
- Tour de Beijing (2013)
- Vuelta Asturias (2012)
- Segundo en la Vuelta al País Vasco (2010)
- Cuarto en el Critérium Dauphiné
A lo largo de su carrera, Intxausti demostró ser un ciclista talentoso y perseverante, superando obstáculos y dejando su huella en el ciclismo español.

Beñat Intxausti durante una competición.
El equipo Movistar ha anunciado las renovaciones para los dos próximos años de Beñat Intxausti, José Joaquín Rojas, Giovanni Visconti y los hermanos José y Jesús Herrada, extensiones que se unen a las ya anunciadas de Pablo Lastras y Rubén Plaza.
Intxausti ha cubierto su campaña más destacada desde que llegara al profesionalismo en 2007 con su gran Giro de Italia, en el que ganó una etapa y terminó octavo en la clasificación general. Ahora, buscará rematar su temporada en la Vuelta a España, donde ya consiguió situarse en el 'top-ten' final en la última edición.
En la salida de la ronda española también estará José Herrada. El mayor de la saga ha sido una de las sensaciones del año con un constante protagonismo en las carreras más importantes del calendario.
Tras los buenos resultados en Giro y Vuelta la pasada temporada, el Movistar Team sigue confiando en Beñat como uno de los líderes del equipo para la temporada 2013.
La preparación de Beñat Intxausti para el Giro fue muy regular, consiguiendo dos puestos de mérito en Vuelta al País Vasco y Tour de Romandía (4.º y 5.º respectivamente). Estos resultados le hicieron llegar con una buena forma al Giro de Italia, donde acudiría como jefe de filas del equipo telefónico.
Tras un comienzo regular, el ciclista vizcaíno logró conseguir una buena posición en la general gracias al buen trabajo del equipo en la contrarreloj por equipos de la 2.ª etapa.
El 10 de mayo de 2013 se vistió por primera vez con la maglia rosa del Giro de Italia tras arrebatársela a Luca Paolini en la 7.ª etapa con final el Pescara. Fue una etapa accidentada donde uno de los gallos de la carrera el británico Bradley Wiggins perdió cerca de minuto y medio con el grupo de favoritos a causa de una caída. Después perdería el liderato en una contrarreloj muy difícil para él.
Beñat Intxausti (1986) afronta “ilusionado” su nueva etapa en el Team Sky, después de cinco temporadas de azul en el Movistar Team.
El escalador vasco cree que había llegado la hora de vestir otros colores y lo hará de negro, en el conjunto liderado por Chris Froome y al que también llegan Michal Kwiatkowski y Mikel Landa.
Intxausti se muestra “muy contento e ilusionado” por su fichaje. “El Sky es un referente y era una oportunidad que no podía dejar escapar. Se trata de empezar un nuevo ciclo y cambiar a un equipo que siempre me ha gustado por cómo trabaja. Es perfecto”, destaca a BiciCiclismo.
Además, tiene “otra motivación” por “volver a trabajar con Xavi (Xabier Artetxe, preparador físico del equipos británico), que le conozco desde amateur, en un mismo equipo y con todos los medios posibles”.
Atrás quedan cinco años en el Movistar Team en los que ha dejado su sello, como dos triunfos de etapa en el Giro de Italia, en 2013 y este 2015, o el Tour de Beijing en 2013. Y las grandes vueltas, fue octavo -vistió la maglia rosa un día- en el Giro 2013, y fue décimo en la Vuelta 2012.
“Aparte de resultados individuales, he aportado y he ayudado a los líderes en carreras importantes. Estoy satisfecho porque también he brillado cuando he tenido la oportunidad”, asegura.
A partir del próximo se enfrentará en la carretera a compañeros muy cercanos. “Antón, Castroviejo, los Izagirre,…Seguiremos teniendo la misma amistad, que es lo importante, porque eso es algo que te va a durar siempre, aunque ahora seremos rivales en carrera”, afirma.
En 2015, alzó los brazos en Campitello Matese, en el Giro de Italia donde luchó por la Montaña.
Beñat Intxausti ha dicho adiós a su etapa como ciclista profesional. Rodeado de amigos, familia, ex compañeros del pelotón y la prensa especializada, Intxausti ha repasado su trayectoria ciclista, desde la Sociedad Ciclista Amorebieta -"quién me iba a decir entonces que llegaría a donde he llegado y poder compartir este día con vosotros", se congratulaba- hasta el Euskadi-Murias.
"No he podido volver al nivel de antes, o al nivel que quería llegar yo. No ha sido posible, por mucho que lo he intentado. Ahora es el momento de anunciar que aquí es donde ha terminado mi carrera.
Brillante juvenil y sub-23, su trayectoria profesional fue notable hasta que una mononucleosis se cruzó en su camino en 2016 y lastró su rendimiento.
En su palmarés, destacan dos etapas en el Giro (2013 y 2015) y la maglia rosa en 2013 -"si no me equivoco, soy el único vizcaíno hasta ahora que la ha vestido. Es un orgullo con todos los grandes corredores que hemos tenido en Bizkaia -ha recordado-", Tour de Beijing (2013), Vuelta Asturias (2012), segundo en la Vuelta País Vasco 2010 y cuarto en 2011, tercero en el Tour de Polonia, cuarto en el Critérium Dauphiné, quinto en el Tour de Romandía...
"Después de mucho tiempo desde la enfermedad, con recuperaciones y recaídas, este último año me lo tomé como una última oportunidad. Ahora miro hacia adelante con optimismo y rodeado de mi entorno. Tengo varias cosas en mente, mi futuro está abierto, y las afronto con la misma ilusión que en la bici.
A sus 27 años de edad, Beñat Intxausti entra en la historia del ciclismo español. Se convierte en el decimoquinto corredor que consigue vestir la maglia rosa, la prenda que distingue al líder del Giro de Italia. Se suma a una lista de ilustres ciclistas con Miguel Indurain a la cabeza (29 días enfundó la maglia rosa el campeón navarro) y otros ciclistas como Alberto Contador, Abraham Olano, Joaquim Rodríguez, Miguel Poblet, Julio Jiménez o David Arroyo.
Esta séptima etapa del Giro de Italia 2013 pasa a la historia del ciclismo español en la corsa rosa, porque el ciclista del Movistar ha logrado ponerse líder tras un final muy tenso, en el que se han marcado importantes diferencias con algunos favoritos, en especial con Bradley Wiggins.
La lluvia ha hecho acto de presencia convirtiendo la carretera en una pista de patinaje. Intxausti merece todos los titulares de hoy, por supuesto, pero no podemos dejar de señalar también al ganador de la etapa, un magnífico Adam Hansen.
El corredor australiano del Lotto-Belisol ha conquistado una de esas etapas de gran valor, de muchos quilates. La más importante de su carrera.
Bajo la lluvia, viniendo de la fuga del día, en una jornada apoteósica y dantesca, con un perfil de serrucho que ofrecían las innumerables cotas que inundaban el recorrido, con esos imponentes muros de Chieti. Lo dicho, una victoria admirable.
Regresando a la batalla por la general y la gran alegría del día que nos ha dado Beñat Intxausti, la etapa se presentaba realmente exigente.
La única duda que teníamos sobre si habría o no batalla entre los gallos del pelotón se debía a la decisiva etapa de mañana, la crono individual de más de 50 kilómetros.
¿Reservarían los ciclistas? Pues no, no han reservado. Y eso que, según iban pasando los kilómetros, cundía cierta sensación de decepción en los aficionados que seguíamos la carrera por televisión, acostumbrados a que, en el Giro, todos los días son fiesta.
No se podía escapar una etapa así, con ese perfil tan escarpado, sin espectáculo. Sólo el Vini Fantini, equipo de Santambroggio y Di Luca, dio la cara desde el principio.
El equipo italiano se puso al frente del pelotón. El equipo italiano lanzó adelante a Taborre cuando se subía el muro de Chieti con la intención de poder echar una mano a Di Luca, que se movió poco después.
Con ese movimiento del veterano ciclista se armó el lío. Tras Di Luca se fueron Nibali, Scarponi y Gesink. Bradley Wiggins, por el contrario, se vio sorprendido en ese primer movimiento.
Sin embargo, logró recomponerse y reintegrarse en el grupo de los favoritos. Pero había mostrado ya su debilidad. Marchaba en la parte trasera del grupo, totalmente vendido ante posibles movimientos futuros.
Vincenzo Nibali, siempre combativo, mandó por delante a Kangert. Era el preludio del ataque que lanzaría El Tiburón poco después.
Saltaron a su rueda Caruso (Katusha) y Kiserlovski (RadioShack-Leopard). No sabemos hasta dónde habría llegado, porque el suelo mojado le jugó una mala pasada al líder del Astana que se fue al suelo.
Se subió rápido a la bicicleta, pero esa caída impidió culminar con éxito sus planes. Nibali seguía en el grupo delantero con los grandes favoritos, salvo Wiggins, que venía detrás.
El Sky decidió que Henao y Urán se quedaran con su líder. Con Paolini, maglia rosa, cortado y con Urán obligado a hacer labores de gregario para su jefe de filas, había motivos para soñar con un cambio de líder.
El día no pudo ser más aciago para Wiggins, que se cayó a falta de 3 kilómetros. El hueco se hacía más grande.
Wiggins está comprobando cada día lo que es el Giro, lo extraordinariamente complicado que es controlar esta carrera, lo atento que se debe correr cada día en cada metro, la cantidad de emboscadas y trampas que encierra el recorrido.
En resumen, el Giro es probablemente la carrera que menos casa con la concepción del ciclismo del Sky. Esa forma de correr que tan magníficos resultados le ha dado en tantas carreras consistente en apabullar a los rivales y controlar la carrera con su bloque sólido.
El Sky sufre en etapas como las de hoy. No hay más que recordar la Tirreno-Adriático que perdió Froome ante Nibali.
Están más incómodos cuando todo es mucho más abierto, menos propicio para su táctica. Con esto no pretendo criticar al Sky ni mucho menos menospreciarlo. Sólo constatar una realidad.
Hansen entró en la línea de meta, merecido ganador de etapa. El grupo de favoritos llegó a 1:07 del vencedor. Por cierto, quien dio tiempo al grupo fue Enrico Battaglin (nos quitamos el sombrero ante él).
Tercero y cuarto en la etapa hizo el Vini Fantini con Di Luca y Santambroggio. No pudieron lograr la victoria de etapa que tanto trabajaron, pero merecen un reconocimiento por su esfuerzo.
Tocaba estar pendientes del reloj, ver si pasaban el tiempo necesario para que Intxausti cogiera la maglia rosa. No hubo demasiada intriga, la verdad sea dicha, porque Urán y Paolini venían muy atrás.
El joven ciclista del Movistar lo había logrado. "Es un premio, no me lo esperaba" declaró ante los micrófonos de la RAI.
En efecto, es un premio al magnífico Giro que está haciendo él y su equipo. Pero ojo, que es más que eso. Es una prueba de que Intxausti es un corredor a tener en cuenta para la lucha por la general final.
Ha estado con los mejores todos los días y ya ha demostrado en ocasiones anteriores que puede responder en las etapas de alta montaña. Tal y como se está poniendo el Giro, sigo pensando que Nibali es el gran favorito seguido muy de cerca por Hesjedal, pero no dejaría mucho más atrás a Intxausti.
Mañana podría perder la maglia rosa, ya que las distancias en la general son mínimas y la crono es de las que dan lugar a amplias diferencias (Wiggins saldrá enrabietado y dispuesto a romper el cronómetro).
Mañana por la mañana analizaremos cómo queda la general y qué vuelco puede dar en la crono. También veremos el perfil de esa octava etapa y ampliaremos las reacciones a lo visto hoy, un día de gloria en rosa para Beñat Intxausti en el que también ha brillado, estando al lado de los mejores, Samuel Sánchez.
El escalador vasco solo ha competido 15 días este 2016, afectado por un virus que le ha impedido siquiera subirse al sillín en muchos momentos. Finalmente, ha pasado página, o al menos eso dicen sus últimos análisis, y se prepara con más “ilusión y ganas” que nunca para volver a brillar en la primera línea ciclista según la entrevista facilitada por su agencia de representación.
-El virus se ha ido, pero la temporada también.
-La verdad es que ha sido un año para olvidar a nivel deportivo, difícil por el virus. Ahora, una vez pasado, estoy de vuelta a la bici y he retomado los entrenamientos.
-¿Cuándo ha empezado a ver la luz al final del túnel?
-A partir de mediados de septiembre, cuando el análisis me dio negativo y me cambió hasta el ánimo. A partir de ahí empezamos a activar el cuerpo. Un mes después, repetí otra revisión y me salió negativo otra vez y confirmamos la evolución a mejor. Estoy contento del último mes que llevo.
-Su 2016 ha sido un querer y no poder: estuvo cuatro meses y medio inactivo y volvió para ser penúltimo en Eslovenia; y un mes después se retiró en Polonia.
-Quizá nos precipitamos un poco también. La cabeza me decía que sí; el cuerpo no me respondía. Yo quería seguir adelante por si mejoraba con el paso de los días. La verdad es que contra la salud no se puede ir, necesita su tiempo y recuperación, y en este caso aún más. No puedes ejercer el deporte y tu trabajo, y se ha hecho más largo y más duro de lo que queríamos en el equipo.
Es agua pasada y ahora hay que mirar adelante, con más ilusión y ganas para la temporada que viene.
-Ha tenido que ser un duro periodo en casa, mientras que sus compañeros entrenaban y competían con normalidad.
-Eso es. Se ha hecho duro estar en casa viendo las carreras en la televisión. Muy duro. Más aún, viendo a mi equipo haciendo buenas carreras y uno sin poder aportar su parte se hace largo y duro. Al final han sido muchos meses de baja y tampoco sabíamos cuándo iba a ser el final. El equipo ha hecho un gran año y el año que viene me gustaría aportar mi granito de arena para tener los mismos resultados o mejores.
-Tiene muchas ganas de reivindicarse.
-Sí, sin duda. Este año perdido el equipo me ha apoyado, ha confiado en mí y ha estado conmigo en todo momento. Ese apoyo que he tenido de todos ellos es para mí impagable y obviamente el año que viene quiere agradecérselo con un buen rendimiento y buenos resultados.
-Así que piensa en dar todo la próxima temporada.
-Sí, sí. Este año ya tenía muchas ganas. El invierno fue muy bien, las sensaciones eran muy buenas, empezamos muy bien -fue 2º en Xorret de Catí y acabó tercero la Volta a la Comunitat Valenciana- hasta que se fue todo al traste. Ahora estoy igual más o menos. Con la misma ilusión y ganas. Para mí es como empezar de cero con un equipo nuevo porque prácticamente he estado un año entero sin ver a todos los compañeros. Seré casi un corredor nuevo. Esperemos que la salud nos respete y podamos brillar.
-Se puede decir que es un fichaje más.
-La última vez que he estado en Manchester con el equipo me decían en broma ‘¿tú quién eres?, ¿el corredor nuevo? Ellos saben que he pasado un proceso largo y duro. Necesitaba estar junto a ellos, verme más como un ciclista profesional, volver a la rutina, y pensando en la próxima temporada.
-Quiere volver a ser competitivo y alcanzar su mejor versión.
-Sí, eso es. Ahora bien, tampoco quiero pensar a largo plazo. Voy día a día. No me quiero marcar objetivos. Mi objetivo es volver a correr, estar a un buen nivel y que llegue donde llegue. Dar el cien por cien y la carretera me pondrá en mi sitio. Ilusión y ganas me sobran y lo voy a dar todo.