La Guía Definitiva para la Lubricación de la Cadena de tu Bicicleta MTB

Podría parecer que lubricar una cadena de bicicleta no es muy importante, pero el mantenimiento regular de su cadena es relativamente importante para mejorar la vida útil y el rendimiento de su bicicleta. Debido a su papel en el buen funcionamiento de su máquina, la cadena es una parte esencial de las piezas mecánicas de su bicicleta. La limpieza y lubricación de la cadena son acciones muy sencillas, pero cruciales en el buen mantenimiento de tu bici y, del mismo modo, muy importantes para que puedas aprovechar al máximo la potencia que aplicas sobre los pedales.

En este texto vamos a repasar los pasos esenciales para limpiar y lubricar la cadena, así como la importancia de esta tarea.

¿Por qué es tan importante lubricar la cadena de tu bicicleta?

Lubricar la cadena de tu bicicleta es una tarea de mantenimiento esencial que no debes pasar por alto. Hacerlo regularmente asegurará un funcionamiento adecuado de la transmisión y prolongará la vida útil de la cadena, coronas y platos. Aquí te mostramos algunas razones clave:

  • Reducción de la fricción: Reducir la fricción hasta en un 50%. Una menor fricción significa que se gasta menos energía pedaleando, lo que le permite rodar más rápido con menos esfuerzo.
  • Prolongación de la vida útil: Duplica la vida útil de tu cadena. Sin una lubricación adecuada, es probable que una cadena de bicicleta sólo dure la mitad de lo que podría durar con un mantenimiento regular adecuado. Hacer que tu cadena dure el doble significa que sólo tendrá que comprar la mitad de cadenas nuevas.
  • Evitar la corrosión: Limpiar regularmente la cadena reduce el riesgo de rotura de uno de los eslabones, así como el desgaste natural, en particular el óxido, que puede aparecer rápidamente.

En resumen, lubricar la cadena no solo mejora tu experiencia de ciclismo, sino que también te ahorra dinero a largo plazo.

Lubricante universal de larga duración para cadenas de bicicletas

¿Cuándo debes lubricar la cadena de tu bicicleta?

Ahora que tienes la motivación para lubricar la cadena de tu bicicleta, ¿cómo saber cuándo hacerlo? Puede juzgar mucho observando y escuchando su cadena:

  • Falta de brillo: Una cadena bien lubricada tiene un brillo sutil debido a la ligera capa de lubricante.
  • Acumulación de suciedad: Una cadena apelmazada con suciedad y arenilla no sólo está sucia, sino que también es probable que esté seca por debajo.
  • Chirridos: Uno de los signos más evidentes de que una cadena necesita lubricación es un chirrido persistente al pedalear. Esto sería señal de que la cadena necesita más atenciones.
  • Dificultad para cambiar de marcha: Si tienes problemas para cambiar de marcha con suavidad, puede ser señal de que tu cadena está seca.
  • Eslabones rígidos: Una cadena rígida o con eslabones que no se mueven libremente carece de lubricación.

Si sueles salir a montar con regularidad, es importante limpiar y lubricar la cadena al menos una vez al mes. Si sueles hacer gravel y te gusta llenar la bici de barro, deberías limpiar la cadena con más frecuencia.

Una cadena sucia y sin lubricación adecuada puede causar problemas en el rendimiento de la bicicleta.

Tipos de lubricantes para cadenas de bicicleta

Existen varios tipos de lubricantes para cadenas de bicicleta. Tendrás que adaptarte a tu estilo de conducción y a las condiciones meteorológicas. A la hora de elegir el lubricante ideal, los ciclistas se dividen entre el uso de aceite o cera. Aunque ninguno es superior al otro, la elección dependerá del uso que le des a la bicicleta, el tipo de terreno y el estado de la cadena, ya sea seca o húmeda.

Aquí te presentamos una clasificación:

  1. Lubricantes húmedos: Si practicas ciclismo en condiciones húmedas y fangosas, utiliza un lubricante húmedo. Es más espeso y se adhiere mejor a la cadena, protegiéndola de la humedad y el óxido.
  2. Lubricantes secos: Para entornos secos y polvorientos, utiliza un lubricante seco. Es más ligero y no atraerá tanta suciedad, manteniendo la cadena más limpia. En condiciones secas, el lubricante de cera es más efectivo, ya que mantiene la cadena limpia y reduce la fricción.
  3. Lubricantes de cera: Los lubricantes de cadena base cera son una opción popular entre ciclistas que buscan un lubricante limpio y duradero. Este tipo de lubricante se basa en cera líquida que, al secarse, forma una capa protectora sobre la cadena que no atrae suciedad ni polvo. Si practicas ciclismo de montaña, el uso de cera es recomendable debido a su capacidad para repeler el polvo y el barro, que son más frecuentes en este tipo de rutas.
  4. Lubricantes cerámicos: Los lubricantes cerámicos son una opción premium que incorpora partículas cerámicas dentro de su fórmula. Estas partículas ayudan a reducir la fricción entre los eslabones de la cadena, lo que mejora la eficiencia del pedaleo y reduce el desgaste. Si eres un ciclista de alto rendimiento, los lubricantes cerámicos son ideales para reducir la fricción y mejorar la eficiencia del pedaleo.

Si necesitas un lubricante completo, apto para diferentes condiciones climáticas y fácil de aplicar, opta por Extra Wet Lube y su fórmula a base de cerámica que aumenta la protección de la cadena. Con este lubricante, podrá soportar condiciones variables, incluso extremas, durante largas distancias. La Extra Dry Wax es la solución perfecta para condiciones más secas. Este lubricante a base de cera repele la suciedad y el polvo. Su aplicación puede durar hasta 200 km para bicicletas de montaña y 500 km para bicicletas de carretera. En el caso de la cera, es necesario aplicarla unas horas antes de la salida para que pueda aplicarse a la cadena.

Guía paso a paso para limpiar y lubricar la cadena de tu bicicleta

Antes de empezar, debes saber que limpiar la cadena de tu bicicleta es una tarea muy sucia. Por lo tanto, quítate el esmoquin, ponte unos guantes y ya podemos empezar.

Aquí tienes una guía detallada:

Paso 1: Limpieza de la cadena

La cadena suele acumular infinidad de partículas de suciedad que se adhieren al lubricante que usamos en ella regularmente. Se suele generar una sustancia pastosa, de color más o menos oscuro que se llama grasa y que, cuando es excesiva, resta suavidad y prestaciones a la transmisión. Antes de volver a lubricar la cadena es necesario eliminar esta grasa adherida a la suciedad que acaba deteriorando los elementos de contacto de la transmisión.

  • Desengrasa la cadena: Si dispones de una herramienta especial para limpiar la cadena, llénala con un desengrasante específico para bicicletas y cubre la cadena siguiendo las instrucciones. A continuación, con la otra mano mueve los pedales hacia atrás. Las cerdas del limpiador de cadena limpiarán todos los rincones y recovecos a la vez que almacenará los restos del desengrasante en el depósito.
  • Si no dispones de una herramienta especial: Utiliza un cepillo para desengrasar la cadena. Con un cepillo de dientes o de uñas es suficiente. Solo tienes que añadir desengrasante al cepillo, sujetarlo en la parte superior de la cadena y pedalear hacia atrás. Repite este paso con la parte inferior de la cadena, cepillando siempre la sección de cadena que está debajo de la transmisión. Para ello debes usar una sustancia desengrasante, aplicándola sobre la cadena y dejando que penetre y actúe durante unos minutos. Transcurridos 3 o 4 minutos podrás limpiar. Es posible hacerlo con agua a presión a una distancia no inferior a unos 40 cm de la cadena o con un cepillo húmedo y agua caliente, que arrancará la suciedad con más facilidad.
  • Frota la cadena con agua y jabón: Enjuágala para eliminar el exceso de desengrasante.

Limpiando la cadena de la bicicleta con un cepillo y desengrasante.

Paso 2: Secado de la cadena

  • Seca la cadena: Después de limpiarla, secala bien con un trapo limpio o déjala secar al aire.
  • A continuación, asegúrese de limpiar la cadena para que esté limpia y seca.

Después de limpiar, secar y desengrasar, vuelva a montar la cadena de su bicicleta en su transmisión utilizando su eslabón rápido.

Paso 3: Lubricación de la cadena

Cómo engrasar o lubricar una bicicleta

  • Aplica el lubricante: Aplica el lubricante con moderación en cada eslabón de la cadena mientras gira lentamente los pedales hacia atrás. Con la cadena limpia y libre de humedad, aplica el lubricante por la cara que contacta con los dientes de las coronas y el plato, y no por la otra cara. No es necesario ni recomendable que la cadena gotee lubricante. Si se trata de un lubricante denso, con una gota por eslabón es suficiente. La forma más eficaz de aplicar el lubricante que hayas elegido a la cadena de tu bicicleta es girar el plato cuando apliques el lubricante, para que se extienda por toda la transmisión sin que la grasa se acumule entre los dientes o en algunos eslabones. Aplique el lubricante en el interior de la cadena (en la parte inferior) y recuerde limpiar el exceso con un paño.
  • Dejalo reposar: Deja que el lubricante penetre en la cadena durante unos minutos. Este paso garantiza que el lubricante penetre en las partes internas de los eslabones de la cadena, proporcionando la máxima protección y eficacia.
  • Elige un lubricante: Utiliza un lubricante húmedo si sueles rodar en superficies embarradas y un lubricante seco si sueles rodar en seco.
  • Lubrica la cadena: Añade con cuidado una pequeña gota de lubricante en la parte superior de cada eslabón de la cadena. Introduce el lubricante directamente en los eslabones. Si hay lubricante en la parte exterior de la cadena, acumularás más suciedad.

Paso 4: Distribución del lubricante

Para que el lubricante que contiene la cadena se impregne por toda la transmisión debes hacer girar los pedales mientras que accionas las manetas de cambio de velocidades de forma que la cadena pase por todas las coronas y platos.

Paso 5: Eliminar el exceso de lubricante

  • ¡Elimina el exceso de lubricante y ya estarás listo! Ahora que ya sabes cómo mantener la cadena en buen estado, comprueba que no hay chirridos extraños.

Aplicando lubricante en la cadena de la bicicleta

¿Con qué frecuencia debes lubricar la cadena?

Una respuesta precisa a la pregunta principal de este artículo depende de su frecuencia de entrenamiento, las condiciones y el tipo de lubricante utilizado. Sin embargo, como punto de partida general, debería lubricar la cadena de su bicicleta cada 200 km. Si tiene una bicicleta de carretera y circula en condiciones suaves, el lubricante puede durar incluso 300 km.

Tabla resumen de lubricantes según condiciones climáticas

Para ayudarte a elegir el lubricante adecuado, aquí tienes una tabla resumen:

Tipo de lubricante Condiciones climáticas Ventajas Desventajas
Húmedo Lluvia, barro, humedad Mayor adherencia y protección contra la corrosión Atrae más suciedad
Seco Seco, polvoriento No atrae tanta suciedad Menor durabilidad en condiciones húmedas
Cera Seco, ciclismo de montaña Repele el polvo y el barro, cadena más limpia Requiere aplicación previa
Cerámico Todas las condiciones, alto rendimiento Reduce la fricción, mejora la eficiencia Opción más costosa

El mantenimiento de las piezas mecánicas de su bicicleta es esencial para garantizar su longevidad y buen funcionamiento. Esto ayudará a que perdure en el tiempo evitando la necesidad de cambiar sus componentes con regularidad. Lubricar la cadena, ajustar los cambios, revisar los frenos... Una cadena de bicicleta bien mantenida significa más placer y comodidad sobre la bici, ¡así que no te la saltes!

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