Marc Márquez: La Reconquista Consumada y el Séptimo Título de MotoGP

En una jornada cargada de emociones, Marc Márquez ha logrado una hazaña que hace tan solo tres años parecía inalcanzable: coronarse campeón del mundo de MotoGP por séptima vez. El piloto español, enfundado en el mono del equipo oficial de Ducati, ha demostrado una vez más su talento y perseverancia, consolidando una temporada de ensueño que culminó en el Gran Premio de Japón en Motegi.

Marc Márquez celebrando una victoria. Fuente: Wikipedia

Un Dominio Apabullante

Desde el inicio de la temporada, Márquez ha ejercido un dominio casi absoluto. Ha acumulado diez dobletes -sprint y carrera- de un total de 17 que se han puesto en juego; con 11 victorias en domingo y 14, en sábado. En todos aquellos grandes premios en los que no se ha caído, Márquez ha terminado en el podio.

Como advirtió Bagnaia el jueves, nada más llegar a Motegi, Márquez no ha tenido rival en un ejercicio que ha dominado sin que se le recuerde ningún cara a cara épico, de esos que tantas veces coprotagonizó en el pasado.

Probablemente, ni en sus sueños más edulcorados, Marc Márquez se esperaba una campaña así para culminar 'La Reconquista'. Jamás ningún piloto, en ninguna de las tres categorías, había ganado el título mundial faltando otras cinco carreras. Ni la suya de 2019, ni la de Mick Doohan en 1997 o las de Valentino Rossi en 2002 y 2005, que pasan por ser las más brillantes de la categoría reina con la actual puntuación, estuvieron a este nivel.

Faltan esas cinco carreras y Marc Márquez ya lleva el título con récord de puntuación, once victorias, quince podios y ocho poles.

MARC MÁRQUEZ y la ELECCIÓN en MOTOGP que puede ser decisiva en el MUNDIAL | Minuto 116

Motegi: El Escenario de la Consagración

El circuito de Motegi, en Japón, ha sido testigo de momentos clave en la carrera de Márquez. Aquí celebró tres de sus seis coronas anteriores, siempre defendiendo los colores de Honda, que le tuvo que dejar ir antes de tiempo (2024) para que sanara de todas sus heridas. Algunas, físicas; otras de un cariz más psicológico, anímico si se quiere.

46.303 espectadores estuvieron pendientes de la cuarta coronación de Marc Márquez en Motegi y especialmente de esa salida con Bagnaia en la pole, Joan Mir desde el segundo puesto de la primera línea y Marc Márquez desde el tercero. En la segunda vuelta, Bagnaia ya ha logrado un colchón de un segundo sobre Acosta, que estaba haciendo tapón a Marc Márquez.

Han entrado en una etapa de conservación de neumáticos guardando distancias para evitar sobrecalentar el neumático delantero. Y en el undécimo giro ha llegado el adelantamiento de Marc Márquez sobre Pedro Acosta en la curva 3 y Bagnaia a 3"8 por delante. En el ecuador de la carrera se quitaba de un plumazo el problema de enfrentarse a dos peleones frenadores como Acosta y Mir peleando por la tercera posición.

A 10 del final ha empezado a salir un sospechoso humo del tubo de escape de Bagnaia, aunque los tiempos no reflejaban problemas, manteniendo su margen con su compañero Márquez, al que han avisado ya de 'track limits'. Mir ha empezado a rodar tres décimas por vuelta más rápido que los Ducati y se ha ido acercando.

Pero Bagnaia ha podido llegar a meta con cierto margen sobre un Marc Márquez al que poco le importaba ganar en Motegi, cinco años después quería ese título de vuelta a 'casa 93', el primero como 'rosso' Ducati, el fin de la maldita pesadilla para volver a hacer historia de MotoGP.

Un Camino de Superación

Desde aquel fatídico domingo de Jerez, en 2020, en el que comprobó que los superhéroes también se rompen, el catalán ha luchado contra todos los elementos. Antes que volver a hacerlo en la pista y frente a sus rivales, estuvo tres años peleándose con su cuerpo y su cabeza, que estuvo a un tris de jugarle una mala y embocarle a la retirada.

Por suerte, para él y para todos los aficionados, esa etapa tan sombría es solo un recuerdo cada vez más tenue, que después de este domingo quedará todavía más sepultado.

Pero lo suyo no ha sido un 'happy end' de ficción, ha sido de lo más real. Ha sido el protagonista principal de una de las mejores historias jamás contadas en el motociclismo, la de llegar de forma casi inconsciente a ser una imbatible superestrella, a tocar fondo y atravesar un inacabable desierto, a impulsarse de nuevo hacia la cima con mayor determinación si cabe.

Tras la tempestad ha llegado la calma a la vida de Marc Márquez y cinco años después se ha vuelto a mover el casillero de sus títulos.

Marc Márquez celebrando el campeonato. Fuente: Sky Sports

El Significado del Número 9

No ha necesitado Marc Márquez sumar la victoria 100, eso llegará más temprano que tarde. Su objetivo por encima de todos era ganar el título más especial de su ya dilatada carrera deportiva. El 9 es más que un número, es una gesta, una de las más grandes de la historia del motociclismo.

Celebración y Emoción

Sexto ha entrado Alex Márquez, que ha acariciado muy cariñosamente al hermano. Si alguien sabe por lo que ha pasado el 93 es justamente el 73 que han gritado de rabia y de emoción a la vez. Nada de aguantarse las lágrimas ante la pantalla colocada en la curva 12 que le ha mostrado la gesta que acababa de rubricar. 'More than a number' (más de un número) y emoción desatada de nuevo con los abrazos con Jose Martínez, su asistente, y Javi Ortiz, su mecánico.

Todo fue rojo, la victoria de Bagnaia, agónica con humo blanco saliendo del escape, para preceder a su compañero Marc Márquez, de nuevo campeón del mundo de MotoGP por séptima vez.

Piloto Victorias en Domingo Podios Poles
Marc Márquez 11 15 8

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