Formas de Premiación en el Ciclismo Profesional: Más Allá de las Grandes Vueltas

Muchos aficionados se preguntan cuánto gana el ganador de la Vuelta a España, una de las competiciones de ciclismo más prestigiosas del mundo, atrayendo cada año a los mejores ciclistas en una competición que pone a prueba su resistencia, velocidad y estrategia.

En la edición 2025 de la Vuelta a España, la organización ha destinado un total de 1,1 millones de euros para repartir entre los ciclistas más destacados. Estos premios se distribuyen de manera similar a años anteriores.

Premios en la Vuelta a España

El premio para el ganador de la Vuelta a España 2025 es de 150.000 €. El premio por ganar una etapa de la Vuelta a España es de 11.000 €. El equipo que consiga el primer lugar en la clasificación general por equipos se llevará 12.500 €.

Otros premios incluyen:

  • Premio al Dorsal supercombativo: al finalizar la Vuelta, el ciclista declarado como más combativo conseguirá 3.000 €.
  • Premio al primer ciclista en subir el puerto más alto: El ciclista que suba el primero al puerto más alto de La Vuelta se llevará el premio “Cima Alberto Fernández” y 1.000 €. El premio lleva este nombre en honor al ciclista Alberto Fernández, que en 1984 quedó segundo en la Vuelta a solo 6 segundos del primer clasificado, y unos meses después murió en un accidente de tráfico.

Alberto Fernández, ciclista homenajeado en la Vuelta a España.

En comparación, en la Vuelta a España 2020, la suma total de premios fue ligeramente inferior, con aproximadamente 1 millón de euros en juego. En el Tour de Francia 2024, el ganador recibió 500.000 euros, con una bolsa total de premios de 2,3 millones de euros.

Diferencia de profesional y aficionado

Comparación de Premios
Competición Premio al Ganador Bolsa Total de Premios
Vuelta a España 2025 150.000 € 1,1 millones de euros
Vuelta a España 2020 N/A 1 millón de euros (aprox.)
Tour de Francia 2024 500.000 € 2,3 millones de euros

Como hemos visto, la Vuelta a España no tiene el premio monetario más alto, pero sigue siendo una de las competiciones más codiciadas en el mundo del ciclismo.

Los Critériums: Una Fuente Adicional de Ingresos

Más allá de la pura competición, los ciclistas profesionales asisten a otro tipo de eventos y pruebas de exhibición, donde pueden obtener un suculento extra de ingresos. Son los famosos critériums, pruebas con mucha historia que en verano viven su momento álgido.

Los critériums llevan siendo una parte muy importante del ciclismo desde hace casi un siglo. Comenzaron a tener popularidad a partir de los años 50, en la época de mitos como Coppi, Bartali, Anquetil o Bahamontes y alcanzaron su máximo apogeo en la década de los 60 y 70, principalmente.

Gino Bartali, una leyenda del ciclismo cuya era impulsó la popularidad de los critériums.

Las pruebas de exhibición y espectáculo del ciclismo han tenido altibajos a lo largo de los años. Todo en línea con los mismos altibajos de seguimiento del ciclismo profesional. Pero también se han diversificado y ya no hay sólo carreras de critérium para profesionales y ciclistas amateur y a final de temporada o tras el Tour, como había sido habitual en las últimas décadas.

Pero el formato original de critérium sigue vivo y el ciclista profesional el epicentro del mismo. Son carreras de exhibición, sin puntos UCI y cuyo premio principal es dinero repartido por lograr un determinado puesto.

Regulación y Funcionamiento de los Critériums

En este punto, conviene aclarar que carreras ciclistas del calendario UCI como el Critérium del Dauphiné, o el ya desaparecido Critérium Internacional, tienen esta denominación sólo por historia pero son pruebas de ruta convencionales. Porque sí, la Unión Ciclista Internacional (UCI) también está detrás del funcionamiento y la reglamentación de los critériums ciclistas, al igual que las carreras profesionales.

En la época dorada de los critériums, apenas había control del máximo organismo del ciclismo mundial y los propios organizadores, ya fueran públicos o privados, hacían y deshacían a su antojo Así, por ejemplo, pactaban o amañaban el resultado en muchas ocasiones para que ganase el corredor estrella, como en los famosos critériums kermesse (de mayor duración y abierto a la participación de amateurs) belgas y holandeses de los años setenta, que aún se siguen celebrando en la región de Flandes.

Actualmente, la UCI controla la reglamentación y el desarrollo de todos los critériums del calendario, en los que tomen parte ciclistas profesionales. De hecho, en el propio reglamento de carretera hay un capítulo especial (el VII) referente a ellos con unas normas muy definidas no sólo de la propia prueba.

Características generales de los critériums:

  • Duración: 30 min - 2 h 30 min.
  • Ubicación: Generalmente se ubican en centros urbanos.
  • Distancia: de 80 a 150 km.
  • Clasificación: por tiempos o puntos.

El Negocio de los Critériums

Buena parte del negocio de los critériums está en atraer a los mejores corredores del ciclismo profesional. Estos pueden exhibirse a título individual, escapándose de la disciplina del equipo para ganar un extra de dinero por los premios, primas o publicidad.

También, el hecho de que se celebre en centros de ciudades o pueblos con gran asistencia de público (hasta 20.000 personas), en algunos casos previo pago de una entrada, hace que los critériums sean eventos bastante rentables. Sobre todo en países con gran tradición ciclista, como Bélgica u Holanda.

Los aficionados además pueden ver más veces pasar a los corredores, en lugar de sólo una como en las carreras en línea. Además de acercarse a hacer fotos, que les firmen autógrafos.

En lo referente a las primas, las cantidades difieren dependiendo del evento. Pero en algunos critériums de los últimos años se han llegado a pagar entre 20.000 y 30.000 euros de prima. Todo esto sólo por hacer acto de presencia. Incluso los premios pueden ser menores de la propia prima que se pacta entre organizador y ciclista. Los más suculentos rondan los 10.000 euros por ganador, como el de la última edición del critérium holandés de Surhuisterveen, con triunfo para Fabio Jakobsen.

Critériums en Holanda atraen grandes multitudes y ofrecen premios lucrativos.

Precisamente por delante del esprínter que le tiró en la aparatosa y famosa caída de la Vuelta a Polonia 2020, Dylan Groenewegen. Para hacernos una idea de lo atractivo de estos premios, una victoria de etapa en el Tour tiene un premio de 11.000 euros. Dinero que el corredor dona a su equipo.

Critériums en Europa y Estados Unidos

Los dos países europeos llevan décadas organizando los critériums más prestigiosos y multitudinarios, con suculentas primas y premios en metálico para los corredores. Su celebración suele concentrarse en los días siguientes a la finalización del Tour. Localidades como Aalst, Rosendaal, Surhuisterveen, Geraardsbergen o la ciudad de Amberes se reparten fechas entre finales de julio y principios de agosto, además de corredores, para montar sus critériums, con éxito absoluto de público.

Estos además pagan su entrada correspondiente (entre 15 y 20 €) para ver de cerca a sus ídolos y disfrutar del espectáculo. Una tradición que ocupa desde hace ya medio siglo unas semanas del calendario escasas de carreras.

Asimismo, en los Estados Unidos la moda de las bicicletas fixies urbanas, con un sólo desarrollo, permitió crear un calendario propio de critériums, con el Red Hook de Brooklyn como principal evento. Estados Unidos es precisamente donde los critériums han tenido más éxito fuera de Europa. Un país que ha sabido extraer el carácter lúdico y de espectáculo de estos eventos deportivos, que tanto valoran allí.

Con grandes premios en metálico a repartir, de hasta 100.000 dólares, eventos como el Lion's Den de los Ángeles o el Salt Lake City Critérium son citas obligadas en el calendario.

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