Fibrilación Auricular y Ciclismo: ¿Existe un Riesgo Real?

En los últimos años, se ha investigado la posible relación entre el ejercicio físico intenso, como el que realizan maratonianos, ciclistas y esquiadores de larga distancia, y el desarrollo de fibrilación auricular (FA). La fibrilación auricular (FA) constituye la arritmia cardiaca más frecuente en la población general. Se caracteriza por un ritmo irregular, en ocasiones rápido, que se genera en las aurículas.

La pregunta que nos hacemos es por qué algunos (y pocos) deportistas desarrollan FA: no hay respuesta fehaciente. Tal y como se ha indicado en varios estudios, los deportistas de mediana edad sin factores de riesgo cardiovascular pueden ser más propensos a la FA inducida por el ejercicio, que asociado a una variabilidad interindividual (genética) puede facilitar el desarrollo de una remodelación patológica que finalice en FA. La importancia de este trabajo radica en que pretende establecer el riesgo de FA en los deportistas y dilucidar la influencia del tipo de deporte y los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular en el riesgo de desarrollar FA.

Aunque la práctica de ejercicio de forma regular tiene innumerables beneficios sobre nuestra salud física y mental, ha demostrado mejorar todos los factores de riesgo cardiovascular. En los pacientes afectos de FA adrenérgica la realización de ejercicio de forma regular y controlada ha demostrado disminuir el número de episodios y la tolerancia a estos.

¿Qué es la Fibrilación Auricular?

Esquemáticamente en el corazón normal el estímulo inicial se produce en el nódulo sinusal y es trasmitido por el tejido de la aurícula hasta el nodo auriculo-ventricular y de ahí por el haz de Hiss a los ventrículos. La fibrilación auricular (FA) es una arritmia benigna, nunca es causa de muerte ni problemas mayores en deportistas sin cardiopatía.

Se trata de una actividad auricular desorganizada que podemos intuir con una auscultación cardiaca arritmica y confirmar mediante electrocardiograma. En la FA, el ritmo no se genera a partir del foco normal sino que existen múltiples puntos de origen de los impulsos eléctricos que anulan el fisiológico. Este caos hace que cada célula se contraiga a su bola, lo que conlleva que la aurícula no se contraiga de forma eficaz en su globalidad sino que fibrile. De ahí le viene el nombre a esta arritmia.

Cualquier situación que provoque un cambio o distorsión de la estructura de las aurículas, como la dilatación y la fibrosis, producida en determinadas cardiopatías, en la hipertensión crónica y en el corazón del atleta, favorecerá el riesgo de esta arritmia. Se ha descrito una relación directa entre las horas acumuladas de práctica deportiva y el riesgo de FA, porque la probabilidad de padecer un corazón de atleta así como el grado de los cambios estructurales como la dilatación y fibrosis de las aurículas aumenta conforme aumenta el volumen de entrenamiento. A más horas de entreno, más probabilidad de dilatación de aurículas y por lo tanto, más riesgo de FA.

Tipos de Fibrilación Auricular

  • FA Paroxística: La arritmia no está presente en todo momento, alternando el ritmo sinusal normal con episodios de FA, habitualmente con frecuencia cardiaca superior a 100. Esta es la más frecuente en deportistas.
  • FA Persistente: Está siempre presente, sustituyendo el ritmo sinusal normal de forma permanente. La frecuencia cardiaca suele estar por debajo de 100 y a menudo no genera síntomas.

Fibrilación Auricular y el Corazón del Atleta

Se ha descrito una relación directa entre las horas acumuladas de práctica deportiva y el riesgo de FA, porque la probabilidad de padecer un corazón de atleta así como el grado de los cambios estructurales como la dilatación y fibrosis de las aurículas aumenta conforme aumenta el volumen de entrenamiento. A más horas de entreno, más probabilidad de dilatación de aurículas y por lo tanto, más riesgo de FA.

El Estudio en Ratas y su Implicación

Cuando el mecanismo de una enfermedad se desconoce una buena forma de desentrañarlo es desarrollar un modelo animal con dicha patología, para poder analizar el problema con profundidad. Eso precisamente hacen un grupo de investigadores que publican recientemente un trabajo en JACC con el objetivo de evaluar los mecanismos que subyacen a la promoción de la fibrilación auricular por la práctica de ejercicio. Los resultados, muy interesantes, motivan un editorial anexo que resulta muy recomendable también.

La susceptibilidad a la fibrilación auricular se evaluó mediante estimulación programada en ratas después de 8 (Ex8) y 16 (Ex16) semanas de entrenamiento en pasarela rodante 1-h al día, junto con 4 y 8 semanas después del cese del ejercicio y los controles coincidentes en el tiempo sedentarias (Sed). La presencia de remodelación estructural se evaluó mediante el uso de ecocardiografías seriadas.

En cuanto a los resultados, someramente, respecto a la inducibilidad de fibrilación auricular se observó un aumentó después de 16 semanas de entrenamiento (por ejemplo, fibrilación auricular >30 s en el 64% de Ex16 ratas vs 15% de las ratas Sed, p<0,01) y rápidamente volvió a los niveles basales con el desentrenamiento. La atropina restauró el ritmo sinusal en 5 de 5 ratas Ex con fibrilación auricular sostenida >15 min.

Se vio también el desarrollo de dilatación auricular y fibrosis tras de 16 semanas de entrenamiento, aspectos que no se recuperaron completamente con el cese del ejercicio. El tono parasimpático se incrementó en las ratas Ex16 y se normalizó dentro de las 4 semanas de desentrenamiento. Las respuestas de frecuencia cardíaca barorrefleja inducida por fenilefrina por aumento de la presión sanguínea y la sensibilidad IKACh al carbacol aumentaron en las ratas Ex16, lo que implicaría tanto mecanismos centrales como de los órganos diana (hipertonía vagal).

En conclusión, el ejercicio de resistencia crónica aumenta la susceptibilidad a la fibrilación auricular en ratas, con cambios autonómicos, dilatación auricular y fibrosis identificadas como posibles mecanismos contribuyentes. Desde luego, falta hacer la traslación de estos resultados a los humanos y atar muchos cabos. No obstante, los resultados del presente artículo, por similitud, apuntan en una dirección bastante razonable de los que puede estar ocurriendo en el corazón humano cuando se somete a un ejercicio de resistencia intensivo.

Diagnóstico y Tratamiento

El diagnóstico se realiza mediante electrocardiograma. En los casos de FA paroxística puede ser más difícil dado que la arritmia es episódica y fuera del episodio, el electrocardiograma será normal. Para estos casos, se realiza un registro electrocardiográfico de 24 o 48 horas o incluso de una semana, lo que aumenta la probabilidad de que se produzca la arritmia en el momento de estar monitorizado.

El tratamiento más adecuado se establecerá de forma individualizada, teniendo en cuenta varios factores como la causa de la FA, su frecuencia, otras patologías del paciente, etc. En términos generales, cuando la FA aparece en forma de episodios autolimitados o resueltos con tratamiento (paroxística) la estrategia inicial suele ser farmacológica.

Durante la última década se ha ido desarrollando una nueva estrategia de tratamiento para esta arritmia, la ablación de FA. Esta consiste en “quemar” mediante un catéter específico las zonas del corazón donde se desarrolla la arritmia, las venas pulmonares y ciertos puntos de las aurículas. Así, en estos casos, la ablación de FA podría considerarse el tratamiento de elección.

Muerte Súbita y Genética

El primer mensaje que debemos trasladar a nuestros deportistas es de tranquilidad, puesto que los episodios de muerte súbita en deportistas son muy bajos. En España, basándonos en datos no oficiales se registran unos 20 casos al año, que es una cifra muy baja comparada con los millones de practicantes que existen. El fútbol y el ciclismo son los deportes en los que ocurren más muertes súbitas al año, sobre todo porque son los 2 deportes con más practicantes.

Este evento cardíaco es una patología que se da en personas jóvenes (menores de 40 años), generalmente asociadas a problemas arrítmicos del corazón; es decir, en personas jóvenes con enfermedades cardiovasculares hereditarias o congénitas a menudo no diagnosticadas.

Se han identificado cuatro genes cuyas modificaciones en su secuencia de ADN se han asociado con la fibrilación auricular: KCNQ1, KCNE2, KCNJ2, KCNH2.

En el área cardiovascular, y más concretamente en las patologías arritmogénicas el estudio genético debería ser primordial, teniendo en cuenta, además, que su coste tampoco es muy elevado, ya que puede llegar a salvaguardar una vida aunque en ocasiones el conocimiento genético de la enfermedad es más limitado, y la ausencia de las alteraciones genéticas conocidas no puede descartar completamente la presencia de la enfermedad.

Recomendaciones para Deportistas

  • Reducir la Actividad Deportiva: Reducir drásticamente o incluso interrumpir la actividad deportiva mientras el deportista esté con síntomas recurrentes y al menos tres meses.
  • Reconocimiento Médico: Es necesario un buen reconocimiento médico, y particularmente cardiológico (electrocardiograma, ecocardiografía y prueba de esfuerzo).
  • Estudio Genético: En el área cardiovascular, y más concretamente en las patologías arritmogénicas el estudio genético debería ser primordial.
  • Ejercicio Moderado: La actividad física y el ejercicio mejoran la salud cardiovascular, asociándose a una reducción de la morbilidad y la mortalidad.

Si lleva tiempo sin hacer deporte, deberá iniciar su rutina de ejercicio de forma progresiva, siguiendo las indicaciones de su médico de referencia. A modo de ejemplo y suponiendo que su estado de forma física es bajo (aunque siempre se deben individualizar los casos), un protocolo de entrenamiento sencillo y progresivo podría ser: 15-20 min de ejercicio aeróbico a una intensidad baja-moderada como caminar, nadar a ritmo suave o montar en bicicleta de paseo al menos 3 días a la semana. Si ha tolerado la rutina previa, en la tercera semana podrá aumentar de forma progresiva la duración del entrenamiento aeróbico y la intensidad y añadir a este una rutina de fuerza de baja-moderada intensidad.

Acompañe este cambio de estilo de vida de ejercicio con una dieta saludable. Su médico evaluará su caso particular y será el encargado de indicarle si es conveniente volver a su nivel alto de entrenamiento previo.

Fibrilación auricular: qué es, causas y riesgos de la arritmia

Estudio en Mujeres Deportistas de Élite

Estudios anteriores han encontrado que la actividad deportiva de resistencia aeróbica está asociada con un mayor riesgo de fibrilación auricular (FA) en hombres. Sin embargo, aún no está claro si los deportes de resistencia aeróbica también influyen en el riesgo de FA en mujeres.

El objetivo de esta investigación fue examinar si la participación en deportes de resistencia aeróbica puede afectar el riesgo de FA en atletas femeninas. Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo emparejado de deportistas de resistencia aeróbica femeninas suecas de élite (n = 228) y personas de referencia (n = 1368) de la población general utilizando el Registro de Población Total de Suecia, emparejando individualmente en una proporción de 6:1 a las deportistas femeninas.

Durante el seguimiento (media de 28.8 años; DE ± 4.4), se diagnosticaron 33 casos de FA, incluyendo 10 (4.4%) entre las deportistas y 23 (1.7%) entre las personas de referencia.

Conclusión

En definitiva, podemos concluir que sigue habiendo una falta de estudios de alta calidad con metodologías consistentes para cuantificar cual es la "dosis" regular máxima o volumen de entrenamiento más seguro antes de que el riesgo de FA sea significativo. Todos conocemos los beneficios del deporte para todas las edades.

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