Rafael Mira "El Ayalo": Biografía de un ciclista noveldense

Rafael Mira, conocido como "El Ayalo", es un nombre que resuena con admiración en el Club Ciclista Noveldense. Nacido en las Casas de Sala en 1955, fue el quinto de los seis hijos de Antonio "El Ayalo" y Josefina. Aunque el apodo era una tradición familiar en Novelda, en el pelotón ciclista se le conocía por su apellido, Mira.

La familia se mudó al barrio de Las Horcas cuando Rafa tenía 12 años. Su futuro parecía encaminado hacia la albañilería, como su padre y hermanos mayores. Sin embargo, su pasión por el ciclismo lo llevaría por otro camino.

Imagen ilustrativa de una carrera ciclista

Sus inicios en el ciclismo

Desde niño, Rafa mostró interés por el deporte. En el colegio Jorge Juan, jugaba al fútbol con Teodoro Pérez "Teo", quien se convertiría en su vecino, amigo y compañero ciclista. Juntos compartían sueños deportivos.

El interés de Rafa por el ciclismo creció gracias a su padre y hermano Paco, quienes también competían en bicicleta. Gracias a Corbí, un ciclista veterano del Chinorlet, "Teo" adquirió su primera bicicleta. Rafa a veces conseguía prestada la de su hermano para "darse una vuelta" por las carreteras circundantes, algo que le encantó desde un primer instante.

Licencia federativa y el equipo La Casera

Con 16 años, Rafa obtuvo su primera licencia federativa como juvenil. En aquel entonces, los ciclistas competían sin equipo, cada uno con sus propios recursos y esfuerzos. Sin embargo, su talento no pasó desapercibido. El equipo profesional La Casera - Bahamontes, que buscaba jóvenes promesas, se fijó en él.

Domingo Muñoz, un talentoso sprinter de Elche, acompañaba a Rafa en muchas carreras. Ambos representaron a la Federación Valenciana, y Muñoz llegó a ser campeón nacional en Soria. La propuesta de unirse al equipo amateur de La Casera fue un sueño hecho realidad para Rafa, a pesar de no tener un sueldo fijo, sino que dependía de los premios que se repartían entre los ciclistas del equipo. El equipo tenía el propósito de "profesionalizarle", pues Rafa experimentó mejoría en sus entrenamientos y prestaciones.

Federico Bahamontes, ciclista español que da nombre al equipo La Casera-Bahamontes

Una de las carreras más memorables para Rafa fue la de Juveniles que se celebraba en Novelda durante las fiestas de Julio. Aunque aún no tenía la edad para participar en la competición principal reservada a aficionados, logró la victoria. También obtuvo triunfos en Alicante, Elche, Crevillente, Espinardo, Molina de Segura, entre otras ciudades, sumando once victorias en 1973. Su padre fue su mejor seguidor, llevándolo a las carreras, y en ocasiones también lo acompañaba Adrián padre, un vecino muy aficionado y futuro suegro de "Teo".

El equipo de La Casera contaba con corredores de toda la Comunidad Valenciana. Domingo Muñoz, su compañero de Elche, era un sprinter casi imbatible en las pruebas amateurs, aunque al pasar al profesionalismo quizás le faltó complexión atlética para destacar en las llegadas masivas. En una ocasión, Rafa y Domingo viajaron a Castellón de la Plana para competir en tres pruebas consecutivas, sin la programación del equipo. Domingo ganó dos jornadas y Rafa un día, lo que provocó que el director local les retirara la licencia por un tiempo como castigo.

En aquellos años 70, existían otros buenos equipos amateurs, como el Moliner Vereco (donde se formaron Alberto Fernández y Perico Delgado), el Mercury de Valencia, el catalán Cervezas Moritz y el andaluz Coosur. Las victorias eran difíciles de conseguir con tantos rivales de nivel. Rafa coincidió con jóvenes que lograron dar el salto al profesionalismo, como Mariano Sánchez, Vicente Belda y Jesús Suárez Cuevas.

A veces, se disputaban pruebas Open donde competían amateurs y profesionales. Rafa recuerda haber coincidido con el veterano Jesús Manzaneque. En estas pruebas, los amateurs daban lo mejor de sí para ser observados y tener la oportunidad de pasar al profesionalismo, aunque era difícil conseguirlo en España debido a la escasez de equipos.

El equipo Mogavares y la falta de oportunidades

HISTORIA DEL CICLISMO EN ASTURIAS JUAN ALVAREZ

Siguiendo la tradición familiar, Rafa trabajaba en la construcción y se trasladó con su hermano Paco a Euskadi durante tres meses. En su tiempo libre, entrenaba y logró ganar una prueba en Arrate, cuyo recorrido era un continuo sube y baja. Tras tres temporadas en La Casera, el equipo consideró que aún no estaba "maduro" para dar el salto al profesionalismo. Desafortunadamente, la empresa dejó de patrocinar al equipo, y cada ciclista tuvo que buscar su propio camino.

Rafa contactó con el equipo catalán Mogavares, un equipo semimilitar dirigido por un capitán con pocos conocimientos de ciclismo. En este equipo, coincidió con Salvador Fortiá y Pepe Recio, quien años después sería jefe de filas en el conjunto Kelme. Participaron en varias Vueltas, como las de Toledo, Burgos, Málaga, Sedaví y la del Vino. En la Vuelta a Burgos, Rafa recuerda haber llegado segundo en una meta en cuesta, tras la catedral. En la Vuelta a Málaga, fue segundo al sprint en una etapa, solo superado por un ciclista inglés, y terminó tercero en la siguiente etapa, logrando una buena clasificación final.

Rafa se considera un corredor "todo terreno", capaz de obtener victorias en escalada, llano e incluso al sprint en grupos reducidos. Sin embargo, el paso al profesionalismo seguía siendo un objetivo difícil de alcanzar debido al reducido número de equipos.

La dificultad para ingresar en un equipo profesional era tal que, según se rumoreaba, algunos ciclistas pagaban para ser incluidos, cubriendo así parte de los gastos del equipo. Incluso se comentaba que un médico valenciano asesoraba a los equipos sobre qué jóvenes estaban "preparados" para ser admitidos. El padre de uno de estos jóvenes, distribuidor de automóviles, ofreció dos coches seminuevos al equipo, que fueron aceptados y pintados con los colores del conjunto, asegurando así el ingreso de su hijo al equipo profesional, aunque fuera como gregario.

Imagen ilustrativa de un ciclista escalando una montaña

El final de su carrera ciclista

Con 23 años, tras disputar el GP de Náquera por etapas y ganar la contrarreloj por equipos en Peñíscola, Rafa sufrió una caída inesperada al meter la rueda delantera en un bache. La lesión resultante y la falta de oportunidades desvanecieron sus ganas de seguir compitiendo. Decidió abandonar el ciclismo, reincorporarse a la empresa familiar de construcción y casarse con su novia, Mª Carmen, con quien tuvo dos hijos.

Durante algún tiempo, Rafa formó un equipo de toda la provincia llamado "Clubes Alicantinos - Construcciones Mira", financiado por su empresa. Aunque le costó asimilar que no sería profesional, levantó la cabeza y siguió adelante.

Aunque sus hijos no siguieron sus pasos en el ciclismo profesional, su hija practicó diversos deportes en el colegio y el instituto, y su hijo formó parte de la Escuela de Ciclismo local del Club Ciclista Noveldense.

Palmarés

A continuación, se muestra una tabla con algunas de las victorias más destacadas de Rafael Mira "El Ayalo":

Año Carrera
1973 Carrera de Juveniles (Novelda)
1973 Carreras en Alicante, Elche, Crevillente, Espinardo, Molina de Segura
[Año] Prueba en Arrate (Euskadi)

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