El mundo necesita héroes, y los hombres necesitan roles que imitar. En este contexto, surge Fénix, un personaje que encarna el arquetipo del héroe en una serie animada de 2008, destacándose por su color rojo característico y su inseparable motocicleta.

Un producto evidente de su época, fruto de la moda de convertir películas de éxito en productos para la pequeña pantalla despojándolas de todas sus señas de identidad. Al menos Fénix era medianamente entretenida y explotaban muchas cosas. Normal que le molase tanto al pequeño Viru.
La Necesidad de Íconos en la Cultura Popular
Si nosotros necesitábamos dichos modelos, ¿qué podemos decir de los críos? Rambo era uno de los héroes de América y un auténtico ejemplo para los niños, que veían como no se dejaba pisotear por el amenazante poder rojo y llevaba la lucha a su terreno, llegando a aliarse con ese valiente y noble pueblo de guerreros que eran los talibanes para hacer retroceder a los rusos tierras afganas.
El Contexto de la Serie Animada
Un producto evidente de su época, fruto de la moda de convertir películas de éxito en productos para la pequeña pantalla despojándolas de todas sus señas de identidad.
La animación corría a cargo de Ruby & Spears, una productora americana que no contó con ninguna serie de éxito.
Por ello, Rambo en los dibujos no mataba a nadie, al contrario, se dedicaba más bien a rescates y otro tipo de actividades heroicas no muy del agrado de los responsables de los servicios de pompas fúnebres.
En nuestro país el engendro fue editada en diferentes cintas de video con varios capítulos. La primera, que recogía la miniserie de cinco episodios que sirvió de antesala a la serie, fue recibida con algarabía entre los chavales, y propició la edición de posteriores entregas.
TODO Explicado Dark Phoenix Análisis con SPOILERS – Reseña / Crítica
La Trama y los Personajes Secundarios
Rambo se embarcaba en peligrosas misiones en todo el mundo, enfrentándose normalmente a las tropas malignas del general Warhawk y su organización S.A.V.A.G.E. Sus planes iban desde robar un tanque experimental con lásers a bombardear a los americanos con canciones de Rosana hasta que perdieran la cordura.
Por supuesto, no podía ir solo: le acompañaban un afromaricano y una asiática-camericana (no-vietnamita), además de El coronel Truman en una autocaravana. Ella era una experta ninja y él un aguerrido piloto que dejaba a Alonso a la altura de Richard Pryor en No me chilles que no te veo. Se hacían llamar La fuerza de la libertad, aunque más bien tendría que se La fuerza de los liberales.
En las arriesgadísimas misiones en las que tomaban parte, nunca, jamás hubo muerto alguno.
El Fracaso del Merchandising
Como no podía ser menos, la serie propició la salida de una serie de muñecos basados en los personajes, que fue un fracaso absoluto, y algo de merchandising. No es de extrañar que los juguetes no vendieran, ya que la serie no funcionó en audiencia y tras una temporada de 65 episodios (diarios en sindicación) fue cancelada.
Comparativa con Otras Series Animadas
Al menos corrió mejor suerte que la de Chuck Norris, que apenas duró 13 capítulos y de la cual hablaremos en el futuro. Normal que se estrellase, al igual que el resto (véase la de Karate Kid). Menos mal que en los 90 la moda remitió, porque sino hubiéramos visto serie de dibujos de, no sé, El cuervo. Si ya hicieron una de Los inmortales en dibujos y era peor que ver Torrente 3 en mandarín.
