Si eres de los que les gusta vivir y sentir la música, muchas veces habrás echado en falta algo, o mucho... cuando la oyes en el coche.
Porque, claro, las motos tienen muchas ventajas pero también sus inconvenientes. Entre otros, la mayoría no está equipada de serie con equipos de audio que permitan escuchar programas radiofónicos, temas musicales o la información del tráfico durante un trayecto.
Visto así, lo de disfrutar de un sistema de audio parece complicado…, a no ser que dispongas de un generoso presupuesto y adquieras una motocicleta que monte de origen un equipo específico.
En ocasiones en grado extremo, puesto que se comercializan unidades con sistemas que entregan 200 vatios repartidos en 10 altavoces.
Si eres de los afortunados que posee semejante “arsenal”, procura ser respetuoso con tu entorno y no poner el volumen “a tope”.
En carretera, durante un viaje, es posible que no molestes al resto de usuarios de la vía. Pero en ciudad, sobre todo en determinadas franjas horarias, lo más probable es que perturbes el descanso de los vecinos y, de paso, manches la reputación del colectivo de los motoristas.
Importante: asegúrate que los altavoces son robustos y quedan perfectamente fijados a tu montura. Si no fuese así, podría desprenderse alguno mientras conduces y provocar un incidente en la vía por la que circules. Y también han de ser impermeables para evitar que las inclemencias meteorológicas acaben estropeándolos.
Dentro de dichos segmentos, las últimas motocicletas te permitirán escuchar la radio y, además, conectar dispositivos externos a través de conexiones auxiliares o puertos USB, facilitando así que la ruta sea más entretenida y llevadera.
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Conceptos básicos del car audio
El car audio podría describirse como el conjunto de técnicas que buscan mejorar los equipo de sonido de origen de un coche, con el fin de colmar nuestras expectativas musicales. Esto nos pasa a muchos. No es nuevo... y es que desde siempre ha existido ese anhelo por conseguir hacer, del coche, un entorno en el que disfrutar la experiencia de escuchar nuestros temas preferidos, con mayor calidad, emoción o realismo.
Si queremos dar el paso y mejorar la calidad de sonido de nuestro coche, previamente habremos de tener claros unos conceptos básicos, que nos ayudarán a entender y planificar la mejora que podremos realizar, ya sea por nosotros mismos, o con la ayuda de un instalador profesional.
La fuente de sonido
La fuente de sonido es el cerebro del equipo de sonido. Lo que todos conocemos como el Radio CD o reproductor multimedia. Se encarga de leer la música, grabada digitalmente, en cualquier soporte (CD, USB, tarjetas SD, Bluetooth desde el móvil, iPod, radio, etcétera), y la convierte en una señal eléctrica.
Dependiendo de la calidad con la que la fuente haga esta conversión (de datos grabados, a señal eléctrica), este sonido inicial, tendrá mayor o menor calidad. De ahí que la calidad de este componente sea una de las claves en un equipo de sonido.
No hay que olvidar que, además, cada fabricante tiende a dar un toque de "color" propio a su sonido, por lo que siempre sería aconsejable oír varias fuentes antes de decantarse por una u otra, ya que aquí entramos en una sutil cuestión de gustos.
El voltaje de salida de preamplificación: útil si vamos a utilizar amplificador externo.
El amplificador
El amplificador aumenta la potencia de la señal de audio que ha generado previamente la fuente. La mayoría de las veces, las fuentes de serie que vienen en nuestros vehículos, así como los Radio CDs que podemos encontrar en el mercado, ya incluyen un pequeño amplificador interno. Por esta razón van conectadas directamente a los altavoces en los equipos de serie.
El parámetro más importante a la hora de escoger un amplificador es la potencia. Hemos de fijarnos siempre en el valor, dado como "potencia RMS", y no fiarnos de cualquier comparación que no sea declarada de esta manera.
El Damping Factor: cuanto mayor sea, mejor controlará el movimiento del altavoz en los sonidos graves.
El altavoz
El altavoz es el elemento encargado de convertir la señal eléctrica, proveniente del amplificador, en la música que perciben nuestros oídos.
Sensibilidad: cuanto mayor, menos potencia necesitará el altavoz para sonar igual de fuerte que otro menos sensible.
El número de vías: lo tipico y suficiente es dos, o hasta tres. ¡¡huyamos de esos coaxiales que anuncian 4, 5 o hasta 6 vías!!!
El rango de frecuencias capaz de reproducir: recomendable que sea lo más amplio posible.
Algo que se debería considerar a la hora de elegir un altavoz es el material del que está construido su cono, ya que dependiendo de éste, el sonido también tendrá un "color" propio y personal.
Materiales como el papel y el polipropileno nos proporcionarán un sonido confortable y natural, aunque con cierta distorsión a altos volúmenes.
Por otro lado, materiales más duros, como el kevlar, fibra de vidrio, el carbono o el aluminio, nos proporcionarán un sonido con menos distorsión a altos volúmenes en su rango de frecuencias de uso, pero requerirán un tratamiento del sonido más exhaustivo, en el filtro, por parte del fabricante; ya que la distorsión fuera de su rango útil de frecuencias suele ser mucho mayor.
Un sólo altavoz no sería capaz de reproducir todas las frecuencias que contiene la música, con un mínimo de calidad y realismo.

A la izquierda, altavoces coaxiales. A la derecha, vías separadas.
Los altavoces coaxiales son altavoces de dos o más vías, puestas de manera concéntrica, en un mismo altavoz físico.
Las vías separadas, donde el tweeter y el woofer son altavoces físicamente separados. Están destinadas a una mayor calidad de sonido, ya que nos permiten instalar el tweeter más cercano a la altura de los oídos, para mejorar la percepción de los sonidos agudos y la recreación de la escena y profundidad sonora.
El Subwoofer
¿Quién no ha oído hablar, o incluso no ha tenido su propio subwoofer?
Famosos por no faltar, por ejemplo, en toda instalación tuning que se precie, el subwoofer es comúnmente el altavoz elegido por los aficionados novatos, como la primera, y a veces única, mejora en un equipo de audio, debido a las grandes sensaciones que produce en nosotros el impacto de los sonidos subgraves.
El subwoofer es un altavoz de gran diámetro, que esta especializado en reproducir sonidos graves y subgraves. E irremediablemente, necesita de amplificación. No se puede conectar directamente a la salida de un Radio CD.
Esta última es una característica muy importante para un subwoofer. Y es que, dependiendo del tipo de recinto o caja en el que lo instalemos, tendremos diferentes ventajas y desventajas.
- Free air: consiste en poner el subwoofer en la bandeja trasera del habitáculo, sin caja propiamente dicha. La ventaja es que no nos quita espacio con una caja propia. La desventaja es que, a altos volúmenes, el movimiento del cono se descontrola, dando un sonido difuso, y pudiendo llegar a romperse si no vamos con cuidado.
- Caja sellada: Se trata de instalar el altavoz en una caja herméticamente cerrada, con el volumen recomendado por el fabricante. La ventaja es que el sonido es más hi-fi, de gran calidad, preciso y controlado.
- Caja Bass Reflex: se trata de una caja, con un respiradero específicamente calculado, para reforzar la respuesta del extremo más grave. La ventaja es que el sonido es más profundo, y necesita menos potencia para sonar fuerte.
Otros aspectos a considerar
Aparte de lo comentado hasta aquí, hay mas aspectos a conocer y a tener en cuenta si lo que buscamos en una instalación al detalle, y de la máxima calidad.
Insonorización del vehículo: Proporciona resultados que sorprenden, a la hora de buscar una buena reproducción de los sonidos graves y medios, eliminando parte de las resonancias en el habitáculo.
Batería: Cuando estamos hablando de sistemas con ya una cierta potencia, la batería es un elemento a tener en cuenta.
Cableados: En este sentido hay mucho mito y leyenda, que no desaprovechan algunos fabricantes para vender sus productos como un elemento diferenciador de la instalación.