El mantenimiento de una bicicleta de montaña (MTB) es fundamental para alargar su vida útil y asegurar un buen funcionamiento durante muchos años. No es frecuente que llevemos la bicicleta a un taller, pero el mantenimiento de una bicicleta de ciclismo es muy sencillo, por lo que no hace falta recurrir a ningún especialista.
En este caso vamos a explicar cómo hacer una limpieza más profunda, paso a paso. Además, vamos a aprovechar para comprobar el estado general de la bicicleta y dejarla preparada y perfecta para una nueva salida. Aparte de que con la bici limpia y bien engrasada el funcionamiento va a mejorar mucho.
El momento del lavado es también una oportunidad ideal para chequear el estado del cuadro de la bicicleta. Una bicicleta sucia puede disimular algunos daños mucho más visibles con la bicicleta limpia. Aprovecha para observar el estado de cada tubo al final de la limpieza.
Lavar la bicicleta no es una cuestión solo de estética, retirar la suciedad que se acumula en el campo o en la carretera evita que los componentes envejezcan prematuramente.
Si la lavas con frecuencia, será más fácil eliminar la suciedad. No retrases el lavado de la bici cuando termines la salida con ella muy sucia, mojada, con barro… Eso es muy malo para la misma, ya que todos esos elementos pueden provocar problemas en las diferentes piezas. Además, cuando te pongas a limpiar, el barro se habrá adherido y te va a costar mucho más dejarla bien limpia. Una bicicleta limpia funciona mejor y durará más en buenas condiciones.
Has hecho una importante inversión y queremos que tu bicicleta dure mucho, mucho tiempo y en buenas condiciones. ¡Acabarás por ahorrar bastante dinero y disgustos!

Una bicicleta limpia y bien mantenida asegura un rendimiento óptimo y prolonga su vida útil.
Pasos para una limpieza profunda de tu MTB
- Preparación: Llena uno o dos cubos con agua y jabón específico para bicicletas. Ideal si tienes un soporte o “potro” de bicis específico. Retira lo que no quieras que se moje o se lave como la bolsa de repuestos, bomba, GPS, luces, etc.
- Retirar las ruedas: Si es posible, quita las ruedas (pon piñón más pequeño y plato grande), y coloca un tensor para la cadena (falso buje o dummy hub) que te permitirá girar las bielas sin que la cadena roce el cuadro, como si estuviese la rueda colocada en su sitio pero con toda la zona libre.
- Remojar: Remojar por primera vez toda la bici de arriba hacia abajo. Eliminamos el polvo y ablandamos y quitamos el posible barro. Este paso es fundamental para retirar sustancias que, de otra forma, podrían dañar la pintura si empezáramos a usar la esponja o cepillo con prisa… Si la bici no está muy sucia, será mejor proceder primero con el siguiente punto y limpiar la transmisión aplicando el desengrasante sin remojar toda la bici, dejando este punto para cuando hayamos limpiado la transmisión. Así el desengrasante será un poco más efectivo.
- Desengrasar la transmisión: Aplicar desengrasante en la transmisión haciendo girar las bielas para que llegue a toda la cadena. Pon cuidado en que no se contaminen los discos de freno y las pastillas, si tienes las ruedas puestas. Mejor si puedes taparlos mientras sea posible con algo que los proteja, como un trapo. La mejor forma de aplicar el desengrasante puede ser con una brocha, similar a las que se usa para pintar, llegarás mejor a todas las zonas del cassette, roldanas, platos (también en su cara interior), etc.
- Limpiar la cadena: Esperar un par de minutos y, si se tiene, usar herramienta de limpiado de cadena con desengrasante. También puedes usar cepillos específicos para este uso y brochas. Aprovecha el movimiento de la transmisión haciendo girar las bielas hacia atrás y dejando la herramienta o cepillos de limpieza en un punto fijo de la cadena.
- Limpiar el resto de la transmisión: Limpiar con un cepillo adecuado todo el resto de la transmisión como roldanas, plato, cambio y desviador. Si no quitaste la rueda, limpia también el casette, todos los piñones.
- Aclarar la transmisión: Aclarar bien con agua toda la transmisión eliminando todo resto de suciedad.
- Enjabonar el cuadro y horquilla: Con la transmisión limpia, remojar y enjabonar el cuadro y horquilla con esponja. En frenos de llanta o zapata, poner atención en limpiar las zapatas, se puede usar la zona posterior de la esponja (superficie más rugosa). No olvides enjabonar zonas como parte inferior del sillín, interior de la horquilla, interior de vainas y tirantes y parte inferior del pedalier.
- Limpiar la cinta de manillar: En bicis de carretera limpiar la cinta de manillar, incluyendo las zonas menos visibles donde suele acumularse suciedad por el roce con los guantes del ciclista o las manos.
- Enjabonar las ruedas: Enjabonar el conjunto de las ruedas con un cepillo de cerdas suaves, sin olvidar los radios y los bujes (hay cepillos que llegan mejor a estas zonas). En bicis con frenos de disco limpiar cuidadosamente ambos discos. En estas bicis con freno de disco evita, además, enjabonar las pinzas y pastillas de los frenos. No olvides también dejar bien limpias las cubiertas o neumáticos, así podrás inspeccionarlos bien en busca de posibles desgastes, cortes, desperfectos, etc. llevar bien las cubiertas es fundamental, por tu seguridad. Si tus ruedas son tubeless, sin cámara, comprueba que tengan líquido sellante.
- Aclarar la bicicleta: Aclarar o enjuagar con agua toda la bicicleta. Eliminar cualquier resto de jabón en discos de freno, zapatas y pistas de frenado de llantas.
- Limpiar la cadena: Limpiar la cadena con un trapo, paño, camiseta de algodón desechada, etc.
- Secar la bicicleta: Secar el resto de la bicicleta. Este punto es vital y hay que dedicarle tiempo suficiente, no se trata de unas simples pasadas a lo que veas más mojado. Lo mejor es usar papel que absorba la humedad cuidadosamente en todas y cada una de las partes de la bici, también en las menos accesibles. No introduzcas el papel dentro de las pinzas de freno, no es conveniente tocar las pastillas. Pastillas y discos se tratan aparte, no se deben usar los mismos papeles o trapos que para el resto de la bicicleta.
- Colocar las ruedas: Coloca las ruedas, ya secas, si las quitaste al principio. Cerciórate de que estén los cierres bien puestos, es vital para tu seguridad.
- Limpiar las suspensiones: En bicis con suspensiones limpiar con un trapo limpio o papel las barras y aplicar productos de limpieza y lubricación en barras y retenes.
- Lubricar la cadena: Aplicar lubricación a la cadena (aceite o cera), una vez que esta esté TOTALMENTE seca.
- Comprobar holguras y apriete: Comprobar posibles holguras y apriete de tornillería, por ejemplo de dirección, pedalier, ruedas… CUIDADO: comprobar que no están aflojados los portabidones.
- Mantenimiento de la tija: De vez en cuando es conveniente quitar la tija, secarla bien y aplicar un poco de grasa de montaje. Evitarás que acabe “soldándose” al cuadro y posibles ruidos. ¡Cuidado! Si la tija o cuadro es de carbono, hay que poner pasta (que no grasa), especial para el carbono.
- Abrillantar (opcional): Opcionalmente podemos aplicar producto de abrillantado, pulimento y protección de la pintura del cuadro y componentes de la bicicleta.
- Limpiar discos y pastillas: Dejamos para casi el final la limpieza de los discos y pastillas de frenos por si se pudiesen haber contaminado en algún momento con productos de limpieza y lubricación. Limpiar discos de frenos con productos específicos para discos y papel.
- Comprobar presiones y apriete: Aprovecha para comprobar las presiones de las ruedas, el apriete de tornillería (mejor con dinamométrica, especial para controlar el par) y estado de desgaste de pastillas o zapatas de freno.
- Chequear la electrónica: Chequea en transmisiones electrónicas el nivel de batería.
- Revisar las calas: Otro elemento a comprobar, aunque no forma parte de la bici en sí, son las calas de las zapatillas que se acoplan en los pedales automáticos.
- Reincorporar accesorios: Vuelve a incorporar a la bici elementos como la bomba de hinchado de ruedas y la bolsa donde lleves los repuestos para reparar un pinchazo.

Realiza el mantenimiento de tu bicicleta de montaña con regularidad para evitar problemas y prolongar su vida útil.
Consejos adicionales
Tu bici no es como la de un ciclista profesional. ¡¡¡Cuidado con las comparaciones!!! Aprovecha la limpieza para comprobar el estado general de la mecánica de la bicicleta, evitando así posibles holguras, roces, piezas con escaso par de apriete como manillar, tija y potencia, etc. (muy peligroso de ser así). Usa siempre que sea posible una llave dinamométrica.
Retira cualquier accesorio como bolsas de sillín, GPS, botellines, botellas de CO2… antes del lavado.
Considera la opción de proteger el suelo donde laves la bici, por ejemplo con cartón, para evitar tener que retirar los restos de grasa.
No laves la bici a presión en gasolineras o con hidrolavadoras. Habrá ocasiones donde seguro que estarás tentado de hacerlo. Nosotros te recomendamos evitarlo siempre que sea mínimamente posible. El agua a presión supone una posibilidad elevada de ruidos y, a medio plazo, averías.
¡Cuida la pintura de tu bicicleta! La pintura, lacados, vinilos, etc., también pueden dañarse en el lavado con máquinas. Un chorro a muy alta presión a poca distancia, con cierta frecuencia, puede acabar siendo un serio problema.
Incluso sin presión, pon especial cuidado en que el agua llegue lo menos posible a las zonas que están engrasadas (aunque supuestamente selladas), como bujes, pivotes de los basculantes (bicis de doble suspensión), rodamientos en dirección, eje de pedalier y algunas zonas donde se puede introducir el agua como la tija de sillín en su unión con el cuadro.
Evita también el agua en lo posible directamente en los guardapolvos y barras de las suspensiones de las bicis de montaña.
No mezcles en los cubos que uses los diferentes cepillos para la limpieza del cuadro y la transmisión si no quieres que la grasa llegue a ciertas partes de la bicicleta como los frenos.
No uses cepillos o esponjas abrasivas en el cuadro ni en las llantas de las ruedas.
Dedica tiempo a la transmisión, cadena, roldanas, plato, cambio y desviador. Esta parte es fundamental, seguramente la más importante. No te olvides de un buen engrase una vez que la bici esté limpia y seca.
Comprueba de paso el estado de la posible elongación de la cadena con un medidor adecuado para tu tipo de transmisión.
Prestad atención para no contaminar los discos de freno (aceite u otras sustancias que caen en los discos o zapatas, reduciendo mucho la capacidad de frenado y produciendo ruidos). Mejor taparlos cuando desengrases y engrases la cadena.
Aprovecha también la limpieza para comprobar el desgaste de zapatas o pastillas. Unas pastillas al límite de uso o gastadas de más pueden provocar problemas en los discos o en las propias pinzas y pistones de frenos.
Este es también un buen momento para comprobar las presiones de las suspensiones y ajustar de acuerdo a nuestro gusto y a nuestro peso, según las indicaciones del fabricante.
Cuidado con limpiadores con componentes agresivos con la pintura o el lacado de la bici. Ante la duda, usa preferiblemente productos específicos.
Usa lubricantes y productos de limpieza biodegradables, respetuosos con el medio ambiente. Además, deshacerse de ellos, tras su uso, será más sencillo.
Utiliza herramientas que no agredan la pintura. Mejor una esponja suave que cepillos (sobre todo evitar uso de cepillos de cerdas duras), en cuadro, horquilla, etc.
Además, un buen mantenimiento asegura una mayor durabilidad de cada uno de los componentes de tu bici.
Herramientas básicas para el mantenimiento de tu MTB
En esta guía básica que te ofrecemos a continuación te damos unos consejos muy básicos de cómo mantener algunos de los puntos más importantes de tu bici sin necesidad de tener herramientas muy específicas y con la premisa de que una limpieza y un buen engrase son claves para un mejor funcionamiento global de tu MTB. Con las herramientas básicas, un desengrasante, aceite de calidad y una manguera lo tendrás hecho.
- Juego de herramientas: No te va a valer de nada comprar herramientas de baja calidad, comprarás dos veces. Estas son las más básicas.
- Cambio de cables y fundas: Una de las tareas más básicas para que la transmisión de tu bici funcione a la perfección. Muy económica tanto si la haces en un taller como si la haces en casa. Hoy en día y debido a que la mayoría de los modelos de gama media-alta vienen con un solo plato, tan solo tendrás que cambiar el cable y la funda del cambio trasero.
- Limpieza y engrase de la transmisión: Lo ideal sería limpiar la transmisión después de cada salida, es decir, platos, casete, cambio trasero (sobre todo las roldanas o ruedecillas) y cadena. Te recomendamos aplicar desengrasante, esperar unos minutos y limpiar con agua caliente y un cepillo para que se vayan todos los restos de suciedad y aceite. Una vez que está todo limpio y seco, aplica aceite en la cadena (una gota en cada punto de giro de cada eslabón), haz pasar la cadena por todas las velocidades y limpia el exceso de aceite con un trapo limpio.
- Revisión y apriete de la tornillería: Muy fácil y rápido, la revisión y apriete de la tornillería de tu bici te puede evitar más de un problema. También existen llaves prefijadas de fábrica con par de apriete 4-5Nm que son muy comunes para manillares y potencias que son económicas, pequeñas y muy útiles.
- Mantenimiento de la dirección: La dirección es uno de los puntos de tu MTB más sencillos de mantener, pero también uno de los que nos olvidamos habitualmente. En MTB de gamas medias y altas los rodamientos son sellados y de alta calidad con lo que nos durarán mucho más tiempo. Pero si los limpiamos a menudo y los engrasamos ligeramente, tendrán una mayor duración.
- Mantenimiento de los bujes: Este es uno de los apartados más laboriosos de mantener, ya que dependiendo del tipo de buje se necesitan unas herramientas específicas (llaves de conos y extractores de rodamientos) y requiere un nivel de conocimiento mecánico un poco elevado. A la vez que limpias externamente los rodamientos del buje, debes de limpiar los ejes pasantes, engrasar los extremos de la palanca de los mismos y limpiar las roscas de arena, para que no se dañen las mismas.
- Mantenimiento de horquillas y amortiguadores: El mantenimiento de horquillas y amortiguadores es recomendable llevarlo a cabo en las tiendas autorizadas o en el servicio técnico oficial. Del mismo modo, se pueden limpiar los diales de ajuste (un compresor de aire te facilita mucho la tarea), para eliminar la suciedad y tierra que se haya acumulado, pero no lo uses en los propios retenes.
- Cambio de líquido tubeless: El líquido tubeless se deteriora y se seca con el uso, sobre todo en zonas de temperaturas muy altas. Conviene cambiarlo y limpiar el interior de la llanta y el neumático al menos una vez al año. Si lo haces más veces, siempre es bienvenido. Cuando no lo haces, el líquido se va acumulando en el neumático y puede formar una pasta muy sucia y difícil de eliminar.
- Mantenimiento de los puntos de giro (MTB de doble suspensión): En MTB de doble suspensión, los puntos de giro son muy importantes de mantener tanto con el par de apriete recomendado, como limpios y engrasados. Es muy sencillo sacar dichos ejes, limpiarlos y engrasarlos ligeramente. También puedes aprovechar una vez al año para limpiarlos bien y cambiar algún rodamiento si fuera necesario.
- Mantenimiento de los frenos de disco: Los frenos de disco tienen un mantenimiento básico bastante sencillo de realizar. Lo fundamental es comprobar el estado de las pastillas de freno. Si están gastadas se sustituyen y, si no, lo mejor es limpiar la superficie de frenado con un papel de lija fino. Con el uso la superficie se cristaliza (se queda brillante) y disminuye la capacidad de frenado. Del mismo modo se puede limpiar el disco con productos especiales, además de revisar los tornillos de apriete del mismo.
3 consejos básicos para el mantenimiento de tu bicicleta
Cómo limpiar y engrasar el eje pedalier de una bicicleta de montaña
Es muy importante limpiar y lubricar sus rodamientos de manera regular para asegurarse de que están siempre en condiciones óptimas.
- Eje pedalier roscado: las cazoletas del pedalier van enroscadas.
- Eje pedalier Pressfit: van como los roscados pero en lugar de a roscas, van a presión. Por ejemplo el BB86, el BB92, etc.
En primer lugar, quitaremos las bielas, dependiendo del tipo de bielas (también hay varios), necesitaremos unas herramientas u otras. Para este caso, con unas bielas Shimano XT Deore, será suficiente con dos llaves de allen. Quitaremos la cadena de la biela derecha y la extraeremos.
Una vez extraídas las bielas y el eje, revisaremos todo el conjunto, comprobando que no tenga rozaduras, erosiones ni ningún desperfecto.
Una vez extraídas las bielas, procedemos a revisar los rodamientos (pasando el dedo por ellos y haciéndolos girar, comprobando que giran suave, sin notar nada raro). Las limpiaremos muy bien con un trapo que no deje residuos o bien con un papel, que no quede ni grasa «vieja» ni restos de suciedad.
Limpiamos y revisaremos también la parte del cuerpo anclado al cuadro que sujeta las cazoletas. Esta parte puede coger suciedad, al igual que las cazoletas, y provocar ruidos.
Una vez limpios y revisados, vamos a engrasar (con grasa más bien densa) las partes que encajan en el soporte del cuadro. Si bien no son partes de rozamiento, sí conviene echarles grasa para una extracción posterior más cómoda.
Volveremos a insertar las cazoletas, los dos cuerpos, teniendo en cuenta que cada uno tiene su posición. Una vez introducido uno de los cuerpos, insertaremos el del otro lado. No haremos presión, dado que van a rosca, iremos enroscando con suavidad, debe enroscar recto y suave.
Mantenimiento de los rodamientos de las ruedas
Extrae el rodamiento de la rueda. El video en la parte superior muestra cómo extraer los rodamientos de una rueda.
Limpia el exterior de los rodamientos con la brocha, hasta que no quede suciedad alguna. Hay dos tipo de rodamientos: abiertos y cerrados. En los rodamientos cerrados, puedes extraer el protector con una chincheta. En algunos rodamientos, un pequeño clip en forma de 'C' sujeta el protector.
Pon el rodamiento en un recipiente con líquido desengrasante. Cierra y agita el recipiente durante unos minutos.
Saca los rodamientos del recipiente y escurre el resto del líquido desengrasante haciéndolos girar. También puedes secar el líquido con un compresor de aire.
Asegúrate de que el proceso de limpieza ha sido satisfactorio. Sujeta el rodamiento por el anillo interior y gíralo. Si no gira con suavidad o notas resistencia o un crujido, el rodamiento no está lo suficientemente limpio. Si es así, repite el proceso utilizando desengrasante limpio.
Compruebe la calidad de la limpieza. Coloca los rodamientos en un paño o trozo de papel de cocina para proceder al engrase.
Echa 1-2 gotas de aceite (3ml) en cada rodamiento (no más, para evitar atraer suciedad) distribuido de manera uniforme.
Tabla resumen de mantenimiento básico MTB
| Componente | Frecuencia | Acción |
|---|---|---|
| Cadena | Después de cada salida | Limpiar y lubricar |
| Transmisión | Mensual | Desengrasar y limpiar a fondo |
| Tornillería | Mensual | Revisar y apretar |
| Dirección | Semestral | Limpiar y engrasar |
| Bujes | Anual | Limpiar y engrasar |
| Horquilla y amortiguador | Anual (o según fabricante) | Mantenimiento profesional |
| Líquido tubeless | Anual | Reemplazar |
| Puntos de giro (doble suspensión) | Anual | Limpiar y engrasar |
| Frenos de disco | Según desgaste | Revisar pastillas y discos |
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