Ducati Diavel V4: Prueba y Análisis Detallado de una Máquina Inigualable

La Ducati Diavel V4 ha llegado para desafiar las convenciones y redefinir el concepto de motocicleta deportiva. Con una combinación de diseño audaz, potencia deslumbrante y tecnología de vanguardia, la Diavel V4 se posiciona como una opción emocionante para los amantes de las dos ruedas que buscan una experiencia de conducción única. En esta prueba exhaustiva, exploraremos cada aspecto de esta innovadora máquina.

Un Diseño que Desafía las Convenciones

Desde el primer vistazo, la Ducati Diavel V4 se presenta como una obra de arte en movimiento. Su diseño aerodinámico y futurista mezcla líneas agresivas con curvas elegantes, creando una apariencia imponente y seductora. El carenado de líneas limpias le otorgan a esta motocicleta un aspecto moderno y distintivo que la diferencia de cualquier otra en el mercado.

La Diavel V4 es una moto icónica, con una personalidad arrolladora y emblemática llamada a ser una clásica en el futuro. Su depósito escultural, las tomas de aire laterales, sus anchos hombros, la parte trasera ligera, esbelta y afilada, un escape de cuatro salidas… Cualquier elemento presenta un excepcional equilibrio entre forma y función. Buen ejemplo de ello son las estriberas retráctiles del acompañante y el asidero extensible escamoteable que se esconde bajo el asiento del pasajero cuando no se precisa para no romper la armonía visual de la zaga.

El grupo óptico trasero está formado por una matriz de LED con puntos de luz independientes. Otro elemento distintivo de la Diavel V4 es su lateral derecho, con la salida cuádruple del escape y el enorme neumático trasero 240/45. Las llantas son de aleación con cinco palos y un perfil embellecido con superficies mecanizadas, que son uno de los elementos más refinados de la estética de la Diavel V4.

Con un nuevo faro, unas aletas laterales completamente rediseñadas, unos intermitentes deslumbrantes, una zaga aún más minimalista y un bastidor semidescartado, la Diavel de 2ª generación sabe renovarse con demostración. Las líneas se han suavizado para dar paso a una finura casi atlética. El perfil se ha afinado en línea con la XDiavel, y también han desaparecido los tubos de escape del lado derecho. Los gases de escape se canalizan a través de un tubo de escape doble, reducido al mínimo para mantener despejada la rueda trasera.

Motor V4 Granturismo: El Corazón de la Bestia

En el corazón de esta "muscle cruiser" late el motor V4 Granturismo, una maravilla de la ingeniería capaz de entregar una potencia descomunal de 168 CV a 10.750 rpm y un par motor de 126 Nm a 7.500 rpm. La aceleración es impresionante, llevando esta motocicleta de 0 a 100 km/h en tan solo 2.6 segundos.

Se trata de un motor de cuatro cilindros en V a 90° y 1.158 cc con 4 válvulas por cilindro, cigüeñal contrarrotante, orden de encendido Twin Pulse y refrigeración líquida que garantiza un alto rendimiento, combinando una notable suavidad y regularidad en un régimen de giro medio con un genio inusitado y una fuerza de empuje descomunal en la zona alta del cuentavueltas.

Este propulsor entrega 168 musculosos CV y un par motor de 12,8 kgm, que es mucho. Por suerte, también cuenta con ayudas que se nos antojan como prácticamente imprescindibles, como son los modos de conducción, control de tracción, antiwheelie, ABS en curva, etc. Otra característica de este motor es que al ralentí o a muy baja velocidad desconecta los cilindros traseros. De este modo, se reduce el consumo y el calor que le llega al conductor.

El Testastretta DVT 1262 sigue teniendo dos cilindros a 90°, pero difiere del antiguo bloque 1198 en que tiene una mayor relación volumétrica, una carrera de pistón más larga (de 67,9 a 71,5 mm), cuerpos de mariposa elípticos de 56 mm y distribución variable de admisión y escape.

El par, de 13,2 mkg a 7.500 rpm, aprovecha la abundancia de tecnología para estar más presente y ser más lineal en la gama media, al tiempo que permite que la potencia se exprese a altas revoluciones.

El V4 aporta más suavidad y potencia, pero también más cosas. Por ejemplo, un menor mantenimiento: cambio de aceite a los 15.000 km y reglaje de válvulas cada 60.000.

Para estirar cada una de sus seis marchas es preciso agarrarse al manillar con una fuerza como en ninguna otra montura. Su sorprendente empuje permite que incluso a medio régimen y en sexta velocidad la recuperación sea súbita, inmediata y la aceleración, impensable. Igualmente, a partir de 5.000 o 6.000 vueltas, con independencia de la relación engranada, la ‘violencia’ de su empuje es absoluta, demoledora, inacabable.

Esta descomunal “patada” se prolonga casi infinitamente hasta la zona roja, que se sitúa muy, muy arriba. Esta moto es tal extrema que permite imaginar a la perfección qué siente un piloto de MotoGP. Esta percepción, que permite imaginar a la perfección qué siente un piloto de MotoGP, se acompaña de un sonido que en bajos posee el característico “castañeteo” de Ducati, pero que a medida que el motor se estira, se vuelve ronco, grave, amenazador y del todo embriagador.

Desde la marca afirman que el orden de encendido Twin Pulse, junto con el sistema de escape dedicado desarrollado con gran atención a la “calidad del sonido”, son los responsables del inequívoco sello auditivo de este V4 Granturismo.

Parte Ciclo y Manejabilidad

El chasis de la Diavel V4 está construido en aluminio y utiliza una configuración de suspensiones de alta gama, con componentes refinados y eficaces, con una horquilla invertida de 50 mm y un amortiguador tipo cantilever, ambos totalmente regulables. El sistema de frenado se basa en pinzas Brembo Stylema® y doble disco delantero de 330 mm. El conjunto de "metales nobles" garantiza una excelente estabilidad y facilidad de conducción, tanto en carreteras sinuosas como en rectas a alta velocidad. El peso equilibrado (223kg en vacío) y la distribución adecuada permiten una agilidad sorprendente.

Como muchos de los modelos del fabricante, la Diavel ha reducido el tamaño de su bastidor. Como en la XDiavel, sólo queda la mitad del entramado tubular para sujetar la columna de dirección. Gran parte de la rigidez la proporciona la estructura que descansa sobre los cilindros. Un nuevo basculante de aluminio de grandes dimensiones también está anclado al motor, rodeado por dos placas de aluminio forjado.

La horquilla sigue siendo enorme, con 50 mm de diámetro. Totalmente ajustable, ahora se sujeta mediante tes biseladas. Un extremo alberga pinzas de freno radiales Brembo M4.32 en torno a discos de 320 mm. En el otro extremo hay un manillar de sección variable en el que el piloto puede sentarse en la misma posición que antes. Los pasajeros seguirán apreciando el asa extraíble escondida en la popa.

Y es que pese a lo voluminoso de su aspecto, su manejabilidad y usabilidad es mayor de lo esperado, tanto para moverla como para dirigirla con una notable agilidad y un dinamismo elevado para una moto de sus características. Eso es gracias a una importante reducción de peso (sólo 223 kg en vacío, lo que supone un ahorro de más de 13 kg respecto a la Diavel 1260 S) y a un centro de gravedad bajo, con las masas muy concentradas.

Otro punto fuerte de la Diavel es un chasis con bastidor monocasco y basculante monobrazo, ambos de aluminio, que ofrece una posición de conducción erguida y natural, con los brazos altos y abiertos, propia de una confortable touring de medio recorrido. El manillar está 20 mm más cerca mientras que la óptima situación de los mandos, las estriberas, el depósito y, en especial, un asiento cómodo y bajo, a 790 mm del suelo, facilita el control y la confianza en parado, simplifica las maniobras a baja velocidad e invita a realizar recorridos largos sin excesiva fatiga.

En las largas curvas de este magnífico trazado las estriberas rozaban largamente por el suelo. A pesar de eso -y aunque no lo parezca- permiten buenos ángulos de inclinación, ya que los avisadores son muy cortos, pero con los Diablo Rosso III que monta de serie y el pegajoso asfalto el límite lo marcaban las estriberas.

Cuando inclinas notas que el 120/70 delantero está por la labor de meterse rápido en curva. El enorme 240 trasero hace un pelín más el remolón, especialmente en los últimos grados de inclinación, pero también transmite mucha confianza con la moto muy tumbada. Los Diablo Rosso son neumáticos de carretera deportivos y el perfil es considerablemente agresivo, incluso el del inmenso 240. De este modo, las inclinaciones son rápidas y progresivas, y los cambios de dirección, sorprendentemente rápidos.

Encima de la Diavel te sientes cómodo. La posición es relajada y cualquiera llega con ambos pies al suelo. El asiento es bastante ancho y mullido en la zona de las nalgas y estrecho en la parte del depósito, lo que facilita moverse en las curvas o maniobrando. El pasajero dispone de un asiento muy decente, oculto bajo una tapa de colín extraíble. Las estriberas de éste se repliegan, quedando casi invisibles, así como el asa extensible que hay justo detrás del asiento.

Tecnología de Vanguardia

La Diavel V4 está equipada con la última tecnología en cuanto a sistemas de asistencia y conectividad. Cuenta con un avanzado sistema de frenos ABS, control de tracción, control de crucero adaptativo y modos de conducción personalizables. Dispone de tres Power Modes y cuatro Riding Modes: Sport, Touring, Urban y el nuevo Wet, diseñado para superficies de baja adherencia. Los Riding Modes permiten al piloto adaptar la entrega del motor y la intervención de los sistemas de ayuda a la conducción (Ducati Traction Control en versión Cornering, ABS Cornering y Ducati Wheelie Control) a la situación y preferencias del piloto.

El equipamiento electrónico también incluye un asistente de parada y arranque, control de crucero, 3 modos de conducción (Sport - Touring - Urban), arranque sin llave, toda la iluminación LED, cancelación automática de los intermitentes, mandos retroiluminados y un conjunto minimalista de indicadores en el manillar, apoyado por una pantalla TFT de 3,5 pulgadas delante del depósito de combustible. Además, ahora hay cuatro modos de visualización disponibles. El modo predeterminado muestra lo esencial.

El Cruise Control permite que los desplazamientos en autopista sean más relajados, mientras que el Launch Control proporciona arrancadas abrasadoras y el Ducati Quick Shift up & down hace que los cambios en general sean menos cansados y más efectivos en conducción deportiva. Además, la pantalla TFT de 5.0 pulgadas con conectividad Bluetooth para vincular con tu móvil y utilizarlo para llamadas, mensajes de texto y música, o utilizar el sistema de navegación Turn-by-turn (disponible como accesorio) a través de la App Ducati Link.

Los locales suelen usar esta carretera como su habitual circuito. Hay sensibles diferencias de respuesta en sus cuatro modos de conducción: Sport, Tourism, Urban y Wet, que afectan a la potencia, a la entrega de la misma, al control de tracción y al ABS. La entrega inicial, incluso con el modo Sport, es más suave que con la V2, pero ¡amigo!, si mantienes el gas abierto y dejas que el V4 coja vueltas, más vale que te agarres fuerte al manillar.

Con este modo es casi imposible resbalar, ni acelerando ni frenando. Insistimos en que, a pesar de su corpulento aspecto, relajada posición de conducción y considerable distancia entre ejes, la Diavel V4 puede mantener una conducción deportiva al más puro estilo Monster. En todo caso, esta sería una Monster hipertrófica… Pero garantizamos que tiene un comportamiento que es mucho más deportivo de lo que aparenta.

Tabla de Especificaciones Técnicas

Característica Especificación
Motor V4 Granturismo, 1.158 cc
Potencia 168 CV a 10.750 rpm
Par Motor 126 Nm a 7.500 rpm
Peso en Seco 223 kg
Capacidad del depósito 20 litros
Suspensión Delantera Horquilla invertida de 50 mm, totalmente ajustable
Suspensión Trasera Amortiguador tipo cantilever, totalmente ajustable
Frenos Delanteros Doble disco de 330 mm, pinzas Brembo Stylema®
Altura del Asiento 790 mm

La Ducati Diavel V4 es una moto muy especial; pesa cerca de 240 kilos, es larga y baja, y monta un descomunal neumático trasero de 240mm. Con todos estos condicionantes, lo lógico sería pensar que su comportamiento fuese perezoso; pero la Ducati parece haber hecho un pacto con el “diablo” y ofrece una experiencia dinámica: deportiva, cómoda y hasta polivalente.

Es una moto muy particular y por tanto para un público muy especial. Tampoco es barata (28.990 €), pero es que no puede serlo, con todo lo que equipa. Lo que está claro que no defraudará a quien la pruebe; más bien le sorprenderá.

Llegar al éxtasis. Las sensaciones que ofrece la Diavel V4 son épicas; una auténtica dragster que acelera de 0 a 100 en solo 3 segundos. Sorprende por sus prestaciones deportivas. Es ágil y te atrapa definitivamente en los fulgurantes cambios de dirección. Su motor es progresivo y con una capacidad de tracción espectacular. Es muy fácil meterla en curvas, sin esfuerzo alguno, y los frenos te permiten apurar hasta el mismo ápice de la curva, con seguridad y confianza.

Acelerando en 2ª, 3ª y 4ª la Diavel es un misil. Tienes que agarrarte fuerte al manillar porque la Ducati quiere descabalgarte. Perfecto aquí el antiwheelie, que impide que la rueda delantera apunte al cielo, pero tampoco corta la aceleración. No puedes relajarte en la carretera de Jebel Hefeet porque rápidamente llega un cerrado garrote a derechas (de hecho, toda la carretera es un continuo de curvas de todo tipo). Frenas fuerte con los poderosos discos delanteros mientras bajas marchas a saco usando el quickshifter de subida y bajada. Incluso puedes entrar aun frenando, porque el Cornering ABS lo permite. Excelente el freno delantero, potente y con tacto.

Sorprende lo fácil que entra, porque aun siendo 13 kg más liviana que la V2, la V4 no es una moto ligera (más de 230 kg en orden de marcha), y además tiene una considerable distancia entre ejes y una rueda trasera de 240 mm. Pero sí, inclina con mucha facilidad y una vez lo ha hecho mantiene la trazada que le marcas. En las largas curvas de este magnífico trazado las estriberas rozaban largamente por el suelo.

El cambio es suave y preciso, y el quickshifter hace bien su trabajo, tanto en subida como en bajada. Lo primero es ideal para aprovechar la fuerte aceleración y lo segundo para bajar marchas mientras frenamos, especialmente si venimos de una recta rápida y nos encontramos con una curva cerrada.

La inclinación solo se ve limitada por el roce de las estriberas, aunque permiten inclinar bastante.

La Ducati Diavel V4 2023 es una motocicleta que combina la potencia y el rendimiento de una deportiva con la comodidad y versatilidad de una cruiser. Su diseño vanguardista, su motor impresionante y su tecnología de última generación la convierten en una opción emocionante para los amantes de las dos ruedas que buscan una experiencia de conducción única, independientemente de su talla.

La Ducati Diavel V4 es una moto musculosa, deportiva y exagerada pero a la vez elegante. Así es como Ducati define a la nueva DIAVEL V4. Sin duda alguna, solo viendo su estética es imponente y parece que esté ciclada. ¿Es solo la apariencia? Aunque la estética es algo subjetivo y la suelo pasar un poco por encima, en este caso, es digna de mención.

Es cómoda, divertida y te permite hacer cambios de dirección con agilidad pese a su peso y tamaño. Es mucho más divertida de lo que uno se espera y no hay curvas que se le resistan. Si quieres ir tranquilo y disfrutar del paisaje puedes, y si lo que quieres es darle chicha también. Sus frenos te permitirán frenar fuerte en cada entrada a curva y luego dejarla correr en su paso. Y si lo que te preocupa es rascar las estriberas por ser este estilo de moto cruiser, no va a ser así. Si te lo propones lo conseguirás, pero te resultará bastante difícil.

Delante doble disco de 330 mm con pinzas monobloque Brembo Stylema 4 pistones radial y bomba brembo radial. Efectivos, contundentes y modulables a partes iguales. La nueva frenada ha reducido un poco el peso. Lleva un depósito de combustible de 20 litros. Suficiente para hacer buenas tiradas de kilómetros, aunque no te engañes, la moto consume lo suyo… según la marca 6,4 litros a los 100 km. Sueltas el embrague y a lo loco. La respuesta del motor es muy bestia, aunque también la puedes llevar suave si así lo deseas.

Una línea inimitable. Imponente desde el primer vistazo, la Diavel V4 exhibe músculo y sofisticación. Las masas, concentradas en la parte delantera y un colín ágil y estilizado, firma junto a los grupos de luces delanteras y traseras y los intermitentes, un aspecto inconfundible de la Diavel V4.

La Diavel estaba esperando el momento adecuado para revigorizarse. Quería un motor y una boca para ello, para contar un poco más el gruñido de las piedras de molino del garbo.

La Diavel V4 de Ducati canarias está equipada con la última tecnología en cuanto a sistemas de asistencia y conectividad. Cuenta con un avanzado sistema de frenos ABS, control de tracción, control de crucero adaptativo y modos de conducción personalizables. Dispone de tres Power Modes y cuatro Riding Modes: Sport, Touring, Urban y el nuevo Wet, diseñado para superficies de baja adherencia. Los Riding Modes permiten al piloto adaptar la entrega del motor y la intervención de los sistemas de ayuda a la conducción (Ducati Traction Control en versión Cornering, ABS Cornering y Ducati Wheelie Control) a la situación y preferencias del piloto.

Es una moto potente, ágil y divertida para cualquier piloto. Tampoco es necesario demostrar una especial habilidad para disfrutarla a buen ritmo gracias a las asistencias electrónicas y a unos excepcionales componentes que lo hacen todo más fácil. La comodidad en marcha es otra de sus virtudes, siempre y cuando no te dediques exclusivamente a ir por autovía, con peligro para tus cervicales.

Una moto, en definitiva, para los verdaderos amantes del motociclismo.

Precio Ducati Diavel V4 2023.- Desde 25.790 euros

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