Si quieres comenzar a tener una vida más activa y saludable, el andar en bicicleta es una excelente opción. Es un deporte que puede realizar casi toda la familia. Recuerda siempre usar medidas de seguridad -casco y protecciones necesarias-.

Preparación y prevención de lesiones en ciclismo
El ciclismo, aunque es un deporte de bajo impacto, no está exento de riesgos. Las lesiones en ciclistas suelen ser el resultado de una combinación de factores, como una mala técnica, ajustes incorrectos de la bicicleta, sobreentrenamiento o falta de calentamiento.
Para evitar contratiempos, es fundamental preparar el cuerpo adecuadamente:
- Calentamiento muscular: Los muslos asumen la mayor cantidad de trabajo, especialmente los isquiotibiales, cuádriceps y aductores. Por eso, es necesario preparar estos músculos antes de pedalear de forma enérgica. Un calentamiento adecuado puede ser la misma práctica, pero destinando los primeros cinco minutos a “despertar” los músculos.
- Hidratación: Los músculos necesitan electrolitos, presentes en el agua y otras sustancias hidratantes, para hacer correctamente su función y no sufrir calambres o contracturas. Se debe considerar medio litro de agua o hidratante por cada 30 minutos de actividad física ininterrumpida. Es importante no esperar a sentir sed para comenzar a tomar líquido.
- Ajuste de la bicicleta: "Aquí hay muchos factores a considerar, pero uno de los más importantes es la correcta altura del asiento", explica el doctor Max Ekdahl, traumatólogo CLC. Cuando el pedal está abajo, la rodilla debe quedar con un mínimo grado de flexión al estar sentados en la bicicleta y los pies apoyados sobre los pedales. Un asiento muy bajo se asocia a mayor presión en la articulación de la rótula y puede generar dolor de rodilla. Un asiento muy alto genera tensión excesiva en la musculatura posterior del muslo y caderas y se puede asociar a lesiones en esa zona.
- Cadencia constante: La velocidad a la que giramos los pedales -cadencia- es variable y bastante individual, pero lo ideal es mantenerla constante.
- Protección: El casco es fundamental y obligatorio, independiente del nivel y tipo de práctica. Hoy existen sistemas de protección nuevos incorporados en los cascos de mayor gama que disminuyen considerablemente el riesgo de trauma encefálico.
Lesiones comunes en ciclistas
Además del dolor de rodillas, los ciclistas pueden experimentar otras lesiones:
- Fractura de muñeca, clavícula y codo.
- Esguince de los ligamentos de la clavícula con el acromion, estructura de la escápula, que está sobre la articulación del hombro.
- Síndrome de fricción de banda iliotibial: derivada de la fricción excesiva de la banda iliotibial en la zona lateral de la rodilla.
- Disfunción patelofemoral: en general se debe a una sobrecarga de la zona anterior de la rodilla o la articulación patelofemoral.
- Neuropatía cubital y mediano: Se produce por una sobrecarga al tomar el manubrio de la bicicleta.
- Dolor lumbar y cervical: por la posición en flexión de la columna lumbar y la hiperextensión de la columna cervical al practicar ciclismo, pueden aparecer molestias en estas zonas.
Síndrome del trasero muerto (amnesia glútea)
Si tu rutina implica que pases varias horas sentado y no sueles tomar medidas como darte espacios periódicos para ponerte de pie o caminar, es probable que hayas experimentado una afección que es conocida como síndrome del trasero muerto o amnesia glútea. Pese a que es normal sentir cierto grado de rigidez después de pasar mucho tiempo sentado en un auto o frente a un escritorio, este padecimiento se caracteriza -como su nombre lo sugiere- porque los músculos de los glúteos “olvidan” su propósito principal.
Este consiste en sostener la pelvis y mantener el cuerpo en la alineación adecuada, explican los médicos de Healthline. Acciones como moverse más y pasar menos tiempo sentado pueden ayudar a prevenir el síndrome. Pero los doctores advierten que debe tomarse en serio, ya que si no se toman medidas al respecto, puede desencadenar múltiples problemas a la salud.
La especialista en medicina física y rehabilitación de la Clínica Mayo, Jane Konidis, afirmó al New York Times que “el nombre parece un chiste, pero los efectos secundarios son graves”. “El glúteo mayor es uno de los músculos más fuertes del cuerpo y uno de los mayores amortiguadores (...) Si no funciona bien, puede causar un efecto dominó de dolencias, desde desgarros en los isquiotibiales y ciática, hasta calambres en las canillas y artritis en las rodillas”, explicó la doctora.
También precisó que la mayoría de las personas no siente dolor por esta afección hasta que sale a correr o hacer caminatas más intensas. Es por esto que recalcó la importancia de reconocer cuándo los glúteos están desactivados y qué se puede hacer para que vuelvan a funcionar óptimamente. Aclaró que el síndrome del trasero muerto no se traduce en que esta parte del cuerpo literalmente esté muerta, ya que si esto fuese así, “no podríamos mantenernos en pie”.
Cómo saber si se tiene el síndrome del trasero muerto
Konidis dijo que una prueba sencilla para saberlo es ponerse de pie sobre una pierna, para luego dejar colgar la otra. Tras dicha acción, el glúteo del lado que cuelga debería sentirse blando. Después, pone peso en esa pierna y aprieta el trasero. En ese momento, deberías sentir que el músculo se reafirma sutilmente. Sin embargo, si este es débil, puede que sea necesario apretarlo más veces antes de que puedas notarlo, agregó la experta al periódico estadounidense.
Según los médicos de Healthline, entre los síntomas de una posible amnesia glútea se encuentra que, después de estar sentado mucho tiempo, los glúteos pueden sentirse entumecidos o experimentar un poco de dolor. En esas situaciones, caminar y hacer algunos estiramientos suaves pueden ayudar. No obstante, en casos más graves, puede aparecer dolor o rigidez en otras partes, tales como las caderas, la baja de la espalda y las rodillas.
Si el síndrome del trasero dormido no es tratado, puede producirse una pérdida de fuerza en los glúteos y los flexores de la cadera.
Una de las causas principales de la amnesia glútea es tener un estilo de vida sedentario, lo que se traduce en pasar demasiado tiempo sentado, acostado o no moverse lo suficiente.
Pero, a diferencia de lo que se podría suponer, esta afección también puede darse en deportistas. “Curiosamente, las personas que corren mucho tienen un mayor riesgo de sufrirlo si pasan gran parte del tiempo que no corren sentados en un escritorio. El esfuerzo que supone correr largas distancias, o cualquier ejercicio extenuante, puede ser excesivo para los músculos y tendones que pasan largos períodos en la misma posición. Otros tipos de deportistas y bailarines de ballet también tienen un mayor riesgo”, aseguran desde Healthline.
Cómo prevenir la amnesia glútea
La estrategia más común para prevenir este padecimiento es interrumpir los largos periodos en los que se está sentado. Aquello puede hacerse a través de caminatas periódicas y subir y bajar escaleras. Los especialistas sugieren que puedes poner una alarma en tu teléfono para que te avise cada 30 minutos o una hora.
La doctora de la Clínica Mayo dijo que, en la mayoría de las personas sanas, los glúteos deberían ponerse en marcha al entrar en movimiento. Cuando hagas esos breves ejercicios periódicos durante tu rutina, puedes golpear suavemente las nalgas con la punta de tus dedos. “Ese pequeño estímulo recuerda al cerebro que esos músculos están ahí”, enfatizó Konidis.
Los expertos de Health enfatizan que es clave destinar al menos 5 minutos por hora a esas instancias de ejercicio. “El movimiento no necesita ser vigoroso o prolongado; algunos saltos de tijera o sentadillas funcionarán. Es cuestión de constancia”.
Si tu tiempo es muy limitado y crees que no puedes tomarte estos espacios, plantearon que, por ejemplo, atender tus llamadas telefónicas mientras caminas de un lado para otro ya puede contribuir.
- “Practica una postura adecuada mientras estás sentado: una postura adecuada significa que tus codos deben estar doblados en un ángulo de 90 grados, tus caderas deben estar en un ángulo de 90 grados y tus rodillas deben estar en un ángulo de 90 grados”.
- “Estírate todos los días, sin relación con tu entrenamiento: concéntrate en estirar la parte delantera de tu cuerpo, que tiende a tensarse cuando estás sentado. Esto incluye el pecho, los hombros y las caderas. Haz estos dos movimientos durante al menos 2 minutos (o 1 minuto por pierna): el estiramiento de cadera de rodillas y el puente de glúteos en marcha. Incorpóralos a tu día”, recomiendan desde Health.
Los ejercicios también pueden incluir círculos con las caderas, sentadillas y planchas laterales, por mencionar solo algunos que podrían ayudar a activar los glúteos.
La gran ventaja de la mayoría de estas medidas, es que no necesariamente requieren de equipamiento para poder adoptarlas en tu rutina.
Jane Konidis subrayó al Times que “cuando un eslabón de la cadena es débil, todo se derrumba, y los glúteos deben ser tu eslabón más fuerte”. Agregó que si notas signos como no sentir cansancio en el trasero a pesar de trabajar constantemente los glúteos o tienes dolores al hacer ejercicios como correr, se debe consultar con un médico.
Cabe recordar que siempre es recomendable acudir a un profesional de la salud para evaluar tu caso y las mejores formas de abordarlo.
SÍNDROME DEL TRASERO MUERTO
Dolor en las rodillas sobre la bici: Causas y soluciones
El dolor de rodillas es una dolencia común que afecta a personas de todas las edades y estilos de vida, y puede afectar significativamente la calidad de vida.
Antes de abordar cómo aliviar el dolor, es importante entender algunas de las causas comunes:
- Sobrecarga del tendón: La principal causa de las tendinopatías, y en particular de la tendinitis cuadricipital, es la sobrecarga del tendón.
- Mala alineación de la bicicleta: Suele deberse a una altura incorrecta del sillín o una postura inadecuada.
- Lesiones: Las lesiones en la rodilla pueden incluir desgarros de ligamentos, daño al cartílago o al menisco, y fracturas que suelen ocurrir en deportes de alto impacto o accidentes.
- Desgaste natural: Con la edad, el desgaste del cartílago que amortigua las rodillas puede provocar condiciones como la osteoartritis, que es una de las causas más comunes del dolor crónico en las rodillas.
- Sobrecarga: El uso repetitivo de las rodillas en actividades diarias como correr, caminar largas distancias, o levantar objetos pesados puede conducir al dolor, especialmente si no se toma el tiempo adecuado para recuperarse.
- Condiciones médicas: Enfermedades autoinmunes como la artritis reumatoide pueden causar inflamación y dolor en las rodillas, al igual que otras afecciones como la gota o la tendinitis.
Síntomas de la Tendinitis Cuadricipital
Los síntomas más importantes son, por un lado, el dolor a nivel del polo superior de la rótula, que se presenta a la palpación, a la contracción activa del cuádriceps y a la elongación pasiva de éste.
Diagnóstico de la Tendinitis Cuadricipital
El diagnóstico de la tendinitis cuadricipital es clínico en primera instancia. Se puede complementar a su vez por un estudio de resonancia magnética, sin embargo, en general éste se solicita cuando no se tiene claro si la causa del dolor proviene del tendón rotuliano o de la rótula.
Remedios Caseros y Alivio Inmediato
Algunas personas experimentan alivio del dolor de rodillas mediante remedios caseros sencillos. Aquí hay algunas estrategias que pueden ayudar:
- Hielo y calor: Aplicar hielo en la rodilla durante 15-20 minutos cada dos horas puede reducir la inflamación y el dolor agudo, especialmente si hay hinchazón. Alternativamente, aplicar calor suave puede relajar los músculos y mejorar la circulación sanguínea en casos de rigidez o dolor crónico.
- Elevación y descanso: Mantener la rodilla elevada por encima del nivel del corazón mientras descansa ayuda a reducir la inflamación. Es fundamental descansar la rodilla lo suficiente después de cualquier actividad intensa para prevenir el dolor recurrente.
- Compresión: Usar una venda elástica o una rodillera puede proporcionar soporte adicional a la rodilla, limitando la movilidad excesiva y reduciendo la inflamación.
- Analgésicos de venta libre: Medicamentos como el ibuprofeno o el paracetamol pueden ofrecer alivio temporal del dolor y reducir la inflamación. Sin embargo, es importante no abusar de estos medicamentos y consultar a un médico si el dolor persiste.
Ejercicio y Fortalecimiento Muscular
El ejercicio controlado es una de las formas más eficaces de prevenir y tratar el dolor de rodillas. Al fortalecer los músculos alrededor de la rodilla, como los cuádriceps y los isquiotibiales, se reduce la tensión en la articulación y se mejora la estabilidad.
- Estiramientos: Realizar estiramientos suaves, especialmente en los músculos de la pierna, ayuda a mantener la flexibilidad y reducir la tensión en la rodilla. Estiramientos de los cuádriceps, los isquiotibiales y los músculos de la pantorrilla son particularmente beneficiosos.
- Ejercicios de bajo impacto: Actividades como la natación, el ciclismo o caminar son excelentes para fortalecer los músculos sin ejercer demasiada presión sobre las rodillas. También se recomienda el uso de máquinas elípticas en lugar de correr para evitar el impacto repetido en la articulación.
- Fortalecimiento del core: Fortalecer el núcleo (músculos del abdomen y la espalda baja) también puede aliviar el dolor de rodillas, ya que mejora la postura y la alineación del cuerpo, reduciendo la tensión en las piernas y las articulaciones.
- Ejercicios específicos: Algunos ejercicios específicos para las rodillas, como levantamientos de pierna recta, sentadillas parciales o ejercicios con bandas elásticas, pueden ayudar a mejorar la estabilidad y el rango de movimiento de la rodilla.
Cambios en el Estilo de Vida
Modificar ciertos aspectos del estilo de vida puede contribuir significativamente al alivio y prevención del dolor de rodillas a largo plazo:
- Control de peso: El exceso de peso corporal aumenta la presión sobre las rodillas, lo que puede acelerar el desgaste del cartílago y aumentar el riesgo de desarrollar dolor crónico. Perder peso, si es necesario, puede reducir esta carga y aliviar el dolor.
- Calzado adecuado: Usar zapatos con buen soporte y amortiguación puede marcar una gran diferencia. El calzado incorrecto o desgastado puede afectar la alineación de las piernas y aumentar la tensión en las rodillas.
- Evitar posturas prolongadas: Permanecer en una posición durante largos períodos, ya sea de pie o sentado, puede aumentar el dolor de rodillas. Es importante cambiar de postura con regularidad y hacer pausas para caminar o estirarse.
Tratamientos Médicos
Si los remedios caseros y los cambios en el estilo de vida no son suficientes, existen diversas opciones médicas disponibles para tratar el dolor de rodillas:
- Fisioterapia: Un fisioterapeuta puede ayudar a desarrollar un plan de ejercicios personalizado para fortalecer los músculos que rodean la rodilla y mejorar su funcionalidad. También pueden aplicar técnicas de masaje, estiramiento y terapia de calor o frío para aliviar el dolor.
- Inyecciones de corticosteroides: En casos de inflamación severa, un médico puede recomendar inyecciones de corticosteroides directamente en la rodilla. Estas inyecciones pueden proporcionar alivio temporal del dolor y la inflamación, pero no son una solución a largo plazo.
- Ácido hialurónico: Las inyecciones de ácido hialurónico pueden mejorar la lubricación de la articulación, reduciendo el dolor y mejorando la movilidad, especialmente en personas con osteoartritis.
- Cirugía: En casos extremos, cuando otros tratamientos no funcionan, puede ser necesaria una intervención quirúrgica. Las opciones quirúrgicas pueden incluir la reparación de ligamentos o meniscos dañados, la realineación de la rodilla, o incluso el reemplazo total de la articulación.
Prevención a Largo Plazo
Prevenir el dolor de rodillas es más fácil que tratarlo. Algunas estrategias para mantener las rodillas sanas incluyen:
- Ejercicio regular: Mantenerse físicamente activo, pero evitando actividades de alto impacto que puedan dañar las rodillas.
- Mantener una buena postura: Tanto al caminar como al sentarse, mantener una postura adecuada puede prevenir la tensión en las articulaciones.
- Escuchar a tu cuerpo: Si sientes dolor en las rodillas durante una actividad, es importante detenerse y descansar.
Hoy en día se sabe que antes de realizar actividad física se debe hacer una rutina de puesta a punto de calentamiento y las elongaciones son fundamentales. Eso permite prevenir tanto lesiones musculares como tendinosis.
Tendinopatía Glútea
La Tendinopatía Glútea, es una lesión que se reconoce por la inflamación de los tendones glúteos que se ubican alrededor de la cadera. Son tres los tendones que se inflaman, conocidos como el glúteo mayor, glúteo medio y glúteo menor y los más afectados en esta patología son el glúteo medio y menor generando dolor en la zona lateral de la cadera, dice el Dr.
Los pacientes que se les ha diagnosticado una tendinopatía glútea, sienten dolor en el aspecto lateral de la cadera, ocasionando una gran incomodidad al estar de pie o, incluso, al dormir de lado.
Se realiza a través de una ecografía de partes blandas. Es una lesión que, generalmente, en el primer diagnóstico médico se confunde con la bursitis trocanteriana de cadera.
También se realizan ejercicios terapéuticos específicos para este tipo de problemas. Se pretende fortalecer la musculatura, progresivamente, según la tolerancia del paciente.
Por lo general la respuesta a tratamiento es muy satisfactoria, sin embargo existen tratamientos de segunda línea que se reservan para aquellos casos más complejos o refractarios a tratamiento.
Retorno Deportivo
Según explica el Dr. Gonzalo Umaña, traumatólogo, luego de haber hecho la correspondiente rehabilitación en Kinesiología, el objetivo de un deportista es volver a realizar su actividad a un óptimo nivel, de la manera más rápida y segura posible.
ESCALA VISA
La ESCALA VISA permite una clasificación clínica basada en la gravedad sintomática, la capacidad funcional y la capacidad deportiva, que ayuda tanto al fisioterapeuta como al paciente a cuantificar el progreso y, además, permite la detección precoz de cualquier empeoramiento de los síntomas. Este cuestionario consta de 8 ítems con un rango de valorización de 0 a 100.
Requisitos para el Alta Médica
Los deportistas deberán cumplir determinados requisitos para poder ser dados de alta médica en una tendinopatía cuadricipítal. Siempre realizar ejercicios de forma progresiva y relacionados con el deporte específico.
Lesiones Deportivas Comunes
Practicar deporte sin conocer los riesgos es como correr con los ojos cerrados: el entusiasmo inicial puede terminar en contratiempos evitables. En Chile, el 63% de los aficionados experimenta algún tipo de molestia durante su primer año de actividad física, según datos del Instituto Nacional de Deportes.
Los problemas físicos se dividen en dos grandes grupos. Las agudas aparecen de golpe: una torcedura de tobillo al pisar mal o un golpe durante un partido. Suelen causar dolor inmediato e hinchazón. En cambio, las crónicas son como invitados que llegan sin avisar: se desarrollan por meses de movimientos repetitivos, como la tendinitis en tenistas.
| Condición | Causas | Síntomas | Tratamientos |
|---|---|---|---|
| Síndrome del trasero muerto | Estilo de vida sedentario, pasar mucho tiempo sentado | Entumecimiento o dolor en los glúteos, dolor en caderas, espalda baja y rodillas | Caminatas periódicas, estiramientos, ejercicios específicos |
| Tendinitis Cuadricipital | Sobrecarga del tendón | Dolor en el polo superior de la rótula | Reposo, hielo, fisioterapia, en casos severos cirugía |
| Tendinopatía Glútea | Inflamación de los tendones glúteos | Dolor en la zona lateral de la cadera | Ejercicios terapéuticos, fortalecimiento muscular |