La Milán-San Remo es una prestigiosa carrera de ciclismo, conocida como una de las cinco “Clásicas Monumento”. Atrae a los mejores ciclistas del mundo anualmente. Se extiende desde Milán hasta San Remo, cubriendo unos 300 kilómetros. La carrera es impredecible, adecuada para sprinters y resistencia. La edición 2024 se realizará el 16 de Marzo, siendo una de las primeras grandes pruebas de la temporada.
La Milán-San Remo es la carrera profesional en ruta más larga de la temporada y el primer monumento de la primavera. Un día precioso en la temporada ciclista, los mejores especialistas en clásicas y velocistas del mundo toman la salida. Echamos un vistazo a uno de los perfiles más duros de los últimos años en la ClassicissimaLa carrera profesional más importante del calendario.

El Recorrido: Un Desafío de Resistencia y Estrategia
Con casi 300 kilómetros de recorrido (288) y con hasta seis ascensos, siendo los dos últimos los que mayor trascendencia para el desenlace de la carrera: la Cipressa y el Poggio. Aunque con un recorrido ligeramente diferente, los 288 kilómetros (más la salida neutral) pesarán mucho en las piernas de todos al final, que tiene sus características habituales excepto la primera subida del día.
La ruta tradicional de la carrera, a través del mar de Liguria, incluye el Tre Capi. Aquí no se producirán ataques importantes, aunque los equipos que busquen hacer daño en las subidas podrían intentar apretar el ritmo.
Rápidamente, los pilotos pasarán a las características finales y decisivas.
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La Cipressa se incorporó a la 'Classicissima' en 1982, tiene poco más de 5,6 kilómetros de subida y una pendiente media del 4,1%. La Cipressa tiene 5,6 km y una pendiente media del 4,1%, lo que no la convierte en una subida especialmente dura, pero teniendo en cuenta que cuando los corredores la superen llevarán más de 6 horas de carrera. No suele ser escenario de ataques, pero es una imagen familiar ver a los equipos con puncheurs, escaladores y velocistas con garra ponerse al frente y apretar el ritmo, este año también los escaladores.
Los velocistas más puros intentarán permanecer escondidos, pero siempre bien posicionados, ya que el descenso de la Cipressa es muy técnico, por lo que no sólo habrá equipos intentando asfixiar a los velocistas en los primeros compases, sino que también habrá lucha por posicionarse antes de la subida y en la cima de la misma, lo que hará que el tramo de carrera sea muy nervioso y rápido.
Tras la bajada, el pelotón afrontará la ascensión al Poggio di Sanremo cuando sólo restarán 9 km para llegar a la meta. Son 3,7 km de subida, con una pendiente que va del 4 al 8%. Y la subida final es el Poggio di Sanremo, ¡la subida fácil más dura del mundo! Como todo en esta carrera, está influenciada por la distancia, 282Km disputados en la cima. Aquí es donde Matej Mohoric realizó su ataque decisivo en 2022 hacia la victoria.
La Vía Roma será el lugar donde se coronará al ganador. El final ya es familiar, una carretera llana y directa, lo que significa que las escapadas y las persecuciones siguen siendo muy posibles, lo que es una ventaja para los velocistas, pero para ello necesitan un buen apoyo y un sentido inteligente de la colocación.
Detalles de las Subidas Clave
- Capo Mele - 1,9Km; 4,2%; 52Km por recorrer
- Capo Cerve - 1.9Km; 2.8%; 47.4Km por recorrer
- Capo Berta - 1.8Km; 6.7%; 39Km por recorrer
- Cipressa: 5.6Km; 4%; 21.6Km por recorrer
Favoritos y Aspirantes: La Batalla por la Gloria
Y por fin llega el primer gran duelo de la temporada entre dos de las estrellas del pelotón que más relucen y capaces de llevar a cabo cualquier gesta, por imposible que sea: Tadej Pogacar y Mathieu Van der Poel. Todos pendientes de Pogacar, todos atentos a la vuelta de Van Der Poel en la Milán-San Remo, el primer momumento del año.
Mathieu van der Poel, con su impresionante palmarés y talento innato, se posiciona como el gran favorito para la Milan-San Remo 2024. Este ciclista holandés, conocido por su versatilidad, ha demostrado su capacidad en múltiples disciplinas del ciclismo. Van der Poel combina potencia explosiva en sprints con resistencia excepcional, haciéndolo una amenaza en cualquier terreno. Tras su excelsa temporada de ciclocross, el campeón del mundo en ruta debuta en la carretera este sábado, y frente a él el fenómeno de Tadej Pogacar.
'Pogi' sólo tiene una carrera en sus piernas, pero qué carrera, la Strade Bianche, en la que arrancó a 80 kilómetros de meta y nadie pudo seguirle. Pese a esta superioridad Van der Poel mantiene la calma. Ambos corredores centrarán todas las miradas, con el permiso de otros rivales que por clase y piernas pueden plantarles cara, como Mads Pedersen, Jasper Philipsen, Marc Hirschi, Olav Kooij, Christophe Laporte, Filippo Ganna o Thomas Pidcock.
El Equipo Detrás del Éxito
Detrás de cada gran ciclista, hay un equipo igualmente formidable. Alpecin-Fenix, el equipo de van der Poel, es conocido por su enfoque estratégico y apoyo incondicional a sus líderes.
Estrategias Innovadoras: La Tija Telescópica de Mohorič
En el recuerdo más fresco las estratosféricas victorias de Matej Mohoric en 2022, y el uso de la tija telescópica que sorprendió a muchos. Pocos ciclistas han arriesgado tanto para ganar una Milán-San Remo. Pocos ciclistas han tenido un plan tan claro. Lo que ha hecho Matej Mohorič (Team Bahrain Victorious) ya es historia del ciclismo.
Mientras tanto, días o semanas antes, el campeón de Eslovenia Matej Mohorič ya tenía claro lo que quería hacer y como hacerlo. Porque, que nadie se engañe, lo que hizo Matej Mohorič no se improvisa. Matej Mohorič es bien conocido por su habilidad bajando. El esloveno tiene una gran técnica y una falta de miedo más que evidente. Su apuesta estaba clara, si aguantaba la "guerra" de los favoritos en las subidas y llegaba con el grupo a la bajada del Poggio, atacaría cuesta abajo, sin hacer prisioneros y jugándose el pellejo en cada curva del Poggio.
Una buena prueba de que Mohorič tenía un plan es la atrevida configuración de su bici. Tija telescópica y Merida Scultura en lugar de bici aero (Reacto). En este caso, la Merida Scultura tiene dos ventajas claras: seguramente resulta más manejable en la bajada, su ligereza reduce el impacto del peso adicional de la tija telescópica y, sobre todo, puede montarla. La ventajaja de una tija telescópica en este caso es evidente cuando te vas a jugar la victoria y tu físico en una bajada. La tija telescópica es ya habitual en el MTB incluso en disciplinas como el XC. También empiezan a verse en algunos modelos de bicis de gravel. De hecho, ya hay modelos específicos para ambas disciplinas con un peso bastante reducido.

Historia y Evolución de la Carrera
Durante muchos años la única subida reseñable fue el passo Turchino, ascensión que hay que pasar necesariamente para luego bajar a la costa. Muy lejos de meta, a casi 150 km, era suficiente junto con la distancia para romper la carrera. A medida que las fuerzas de los ciclistas se fueron igualando y el ciclismo se fue profesionalizando, la organización se vio obligada a endurecer el recorrido en aras de hacer la prueba más selectiva. Es así como en 1960 se incluye el Poggio de San Remo muy cerca de meta. En 1982 se incluyó también la Cipressa, algo más larga y dura que el Poggio, pero situada a mayor distancia.
La primera edición fue en el año 1907 ganada por el francés Lucien Petit-Breton, ganador del Tour de Francia ese año y el siguiente. Desde entonces únicamente se suspendió en los años 1916, 1944 y 1945 por las Guerras Mundiales. Lleva por tanto 114 ediciones disputadas hasta el año 2021. Los triunfos no están muy repartidos y solo 12 países pueden presumir de tener corredores que han triunfado en San Remo. Por países la victoria italiana es aplastante, con 51 triunfos. Bélgica y Francia le siguen con números respetables de triunfos con muchos y diferentes corredores. Alemania tiene 7, pero no olvidemos que 4 de ellos corresponden a Zabel. Sorprende las 3 victorias de los Países Bajos.
El dominador absoluto de la prueba es Merckx con 7 triunfos conquistados entre los años 1966 y 1976. El astro belga es seguido muy de cerca por el italiano Constante Girardengo que entre los años 1917 y 1928 ganó la Classicissima en 6 ocasiones, fue segundo en 3 ediciones y tercero en otras 2: 11 podiums en total que suponen todo un récord. Téngase en cuenta que también resultó ganador en la edición de 1915, pero fue descalificado por equivocar parte del recorrido (apenas unos cientos de metros) y pese a dejar al segundo clasificado a más de 5 minutos de diferencia.