Independientemente de lo que ocurra en su último cara a cara contra Carapaz, Isaac del Toro ya ha hecho historia en el Giro de Italia. Precisamente, el que más posibilidades tiene de lograrlo es Del Toro. El Giro de Italia 2025 se decidirá este sábado, con una etapa 20 de máxima emoción. Solo 41 segundos separan a Isaac del Toro y Richard Carapaz en la lucha por la clasificación general. Con el colosal y mítico Colle delle Finestre como juez definitivo, los dos ciclistas latinoamericanos buscarán llevarse a casa la maglia rosa.

El ciclista de 21 años ha batido un récord que tenía ¡85 años! de vigencia. Isaac del Toro se convierte en el primer mexicano en subir al podio de una Gran Vuelta, y rompe una racha de 23 años sin que un ciclista de este país ganara una etapa del Giro al coronarse en la etapa 17.
Un Giro Clásico y la Irrupción de Del Toro
Un Giro clásico, decíamos. Media montaña con líder para uno de casa, pesetazo mayúsculo de cualquier starlet, sterrato, caída de Primož Roglič, el equipo de Ayuso comportándose de manera un poco lupanaresca. Visto 1.000 veces, ya saben.
La Etapa de Sterrato y el Despegue de Del Toro
Y luego el sterrato. Siena, que es precioso Siena, que merece irse a la Toscana solo por ver Siena. En Siena inventaron una movida muy cuca, que se disputó primero en versión cicloturista y luego entre los pros. L'Eroica era, en principio, más bien Montepaschi Eroica, porque los bancos renacentistas aún dan sus ricas rentas a día de hoy, y meter un Medici en cualquier rollo hace que mejore cualquier historia. Y eso, que era un percorso original, uno que pretendía repensar el futuro desde un mirar al pasado.
Strade bianche, les decían, carreteras blancas, y básicamente hablamos de caminitos con grija, sin asfalto, solo polvo, reventones y légamo color caca cuando llueve. Por ahí entrenaba Bartali, seguramente, porque en ocasiones la mejor forma de afrontar grandezas pasadas sin perder ímpetus presentes es... en fin, eso. Fijarnos en lo que nos hizo grandes, en la leyenda, en aquello que todos seguían cuando todos nos seguían.
Más que le pese a algunos. Y eso, que la Clásica (la carrera de un día, mejor, porque no puede ser clásica algo que parece clásico, pero se disputa por vez primera cuando ya existe el Youtube) es un éxito, y en el Giro se acogen, y en el Giro dicen que guay, que a ver esto qué tal por la Corsa Rosa, y lo meten en 2010, y sale un día de barro, y van Vinokourov y Evans en plan Belisario contra los disidentes, y va el sacerdótico Basso en plan "por qué, por qué no llevo ruedines". Vamos, referencial. Y repiten, obvio.
Allí arranca del Toro, que va por las entrevistas diciendo que su ciclista predilecto es Stephen Roche, que menudo Giro el del 1987, que muy guay todo aquello. Y entonces empiezan a pasar cosas. Caídas, resurrecciones, debates, escaqueos.
La resurrección es Egan Bernal. Egan Bernal que lleva desde su Giro rosáceo sin sentirse ciclista del todo. Tuvo problemas, tuvo un accidente bien gordo, tuvo una bajada de nivel grande, tuvo calendarios que te los diseña un mono hasta el culo de farlopa. Cuando gana aquí, Egan se exhibe en el sterrato, y es un tío que siempre tuvo patada grande. Vamos, que puede irle, el terreno. Pero es que a Bernal no le iba nada en el último lustro.
El debate viene por Isaac del Toro. Que se mete con el grupito de Bernal (buenos galgos allí), que releva un par de veces, que le metieron (puede) sus buenos gritos por la radio. Isaac del Toro, que tiene por delante en la general a Ayuso, pero es que tampoco está tan por delante, y tampoco es Jacques Anquetil. Con todo... a veces pareciera que ese equipo lo dirige Coriolanus Snow.
Porque, encima, a veinte de meta pega un arreón gordísimo del Toro, y solo puede ir con él Wout van Aert (estaba de parranda) y un poco más lejos Egan Bernal. Tiene, del Toro, las miras en el rosa. Delirio mexicano. De Miguel Arroyo a esto. ¿Hizo bien? Discutible, pero el ciclismo es un deporte profundamente darwiniano.
Y cuando nos hablan del Giro 1987 todos recuerdan la traición de Roche, pero suelen olvidarse de que Visentini perdió ese día seis minutos. Vamos, que nervios, presión y lo que ustedes quieran, pero... Van Aert ganó la etapa.
Graciosísimo Adam Yates. Plantados los naipes... delante se entienden, detrás (sobre el minuto a veinte de meta) gasta Ayuso, más detrás (sobre los dos minutos a veinte de meta) tira Primož Roglič y se va erosionando hasta que acelera y va solo durante unos instantes. Y es entonces, precisamente entonces, cuando va empezando el Colle Pinzuto. Subida en tierra. Subida muy exigente en tierra. Y todo termina por reventar.
Un Final de Infarto en Siena
Porque del Toro prueba, y Bernal no puede, y van Aert puede metiendo chepazos, y recuerda van Aert al van Aert aquel que subió a pata la Piazza del Campo, y sufre van Aert como si estuviera trabajando para Vingegaard. Pero aguanta. Bueno para Isaac, aunque parezca paradójico. Roglič parece ir con dificultades; Tiberi, Ayuso y Ciccone quieren abrir más hueco.
Bernal revienta cual batracio (pero revienta el ciclista después de reventar la carrera, eso siempre es destacable). Ayuso tiene nervios, se mueve mucho, juega a las jefaturas internas. Ayuso tiene ese puntito de chulería que puede agradarte, pero a los de su cuerda tampoco les agrada siempre.
Nos acercamos al final y... Cuesta, problemas para Ayuso. Problemas para Ayuso, del Toro. Que va como quiere, que es elegante, que tiene muy buen aspecto. Exhibición. No es aún favorito, si me preguntan, pero vete tú a saber si cuneguea un pocuco.
Acelera Isaac camino a la Piazza, saca un metro a Wout, los dos van en pie sobre los pedales, a chepazos, es una imagen bellísima, es pura estética, es una demostración de por qué este es el deporte más bonito del mundo. Y entonces van Aert adelanta a del Toro, y juega en plan clasicómano (curva suicida al final included), y levanta los brazos, y ha sido una etapa increíble, ha sido una preciosidad. Detrás vienen Ciccone y Richard, que llegan al minuto. Ayuso pierde con ellos ocho segundos, porque cuando se te cruza la tarde es que se te cruza la tarde, macho. Primož Roglič llega un minuto después, así que del Toro le ha cascado dos minutos y medio, y Ayuso, en un día tontorrón, otro minutín.
Enhorabuena para Wout van Aert, pero especialmente enhorabuena para Isaac del Toro, que se viste de rosa, que pinta fenómeno.
Del Toro y Ayuso echando el café y leyendo la Gazzetta... Me encanta el olor a puñaladas en el Giro de Italia.

"Es una pena que no haya ganado, pero hay que admitirlo, eso me hace que tenga más hambre de ganar para otra ocasión, para el futuro. El que hace menos errores en estas carreras gana, y espero no tener el error de ayer en Le Finestre. El ciclista de Ensenada, de 21 años, se llevó la conclusión positiva de que puede conseguir grandes cosas. "Me siento orgulloso de mí, he visto que puedo conseguir grandes cosas. Para la próxima espero disfrutarlo más, y trabajaré muy duro para conseguirlo.
Del Toro comenzó como gregario del español Juan Ayuso, pero enseguida se vio como líder del UAE y del Giro. "He sido optimista y muy feliz de ser el líder y espero para la próxima vez estar más cerca del ganador. Mi Giro ha sido una sorpresa para mucha gente. Agradezco al equipo la confianza depositada en mi. Volveré.
El lunes, jornada de descanso en el Giro, en mitad de la conferencia ante los medios, Juan Ayuso, que a su lado tiene a Josean Fernández Matxin y un poco más allá a Isaac del Toro -y en su rodilla derecha tres puntos de sutura tras el corte sufrido en la caída en el 'sterrato'-, lanza un avioncito de papel que provoca las risas de su director y su, a priori, gregario en el UAE Emirates. La sensación que pretende transmitir el mejor equipo del mundo en el Giro es de normalidad, hasta de felicidad (justificada, tiene a cuatro de sus corredores entre los 10 primeros). El problema es que el supuesto gregario viste, desde su exhibición por los caminos blancos hacia Siena, de rosa.
Isaac del Toro, a su llegada a Siena. Juan e Isaac son amigos. Comparten juventud, carácter latino y hacen grupeta dentro del equipo con Igor Arrieta. El asunto es que son dos talentos irrefrenables y el boom del mexicano de Ensenada parece haber llegado en su segunda gran vuelta. "Estoy en una buena posición, pero no creo ser el líder. Para mí, en mi cabeza, ellos son los líderes», dijo tras acabar segundo en Siena por detrás de Van Aert y convertirse en el primer azteca en la historia en vestir la maglia rosa.
¡ISAAC DEL TORO EN LA STRADE BIANCHE! POGACAR BUSCA 4TO TITULO ¡EL DUELO INTERNO QUE NADIE ESPERABA!
La pasión por la bicicleta le viene a Del Toro de su padre y sus tíos. Y de su madre, que siempre quiso que él y su hermano Ángel hicieran deporte. Se enamoró del Tour mientras veía las etapas desayunando antes de ir a clase, especialmente los duelos entre Nairo Quintana y Froome. Pero Isaac no dejaba de ser una rareza. En 2019, con 15 años, tuvo que abandonar el hogar para viajar a Europa, a San Marino, con la oportunidad que le brindaba el AR Monex.
Destacó en mountain bike y ciclocross y pronto Matxin le echó el ojo. También el Caja Rural y el Movistar, que estaban dispuestos a firmarle cuando en 2023 todo se precipitó. Ese verano, a las órdenes de Piotr Ugrumov, Isaac estalla en el Tour del Porvenir, una victoria inolvidable en el Col de la Loze, destrozando a Riccitello, Piganzoli y Pellizzari. Lo que precipita su fichaje por el UAE.
En su primera carrera como profesional, al comienzo del 2024, gana la etapa del Tour Down Under y acaba tercero en la general final. La confirmación. La temporada pasada, con 20 años, debutó en su primera grande, la Vuelta a España. Todo eran lecciones para el mexicano, quien fue intimando con Tadej Pogacar, recibiendo "tips".
Ayer mismo confesaba que el esloveno, a quien precisamente ayudó a conquistar la última edición de la Strade Bianche, le había enviado un mensaje instándole a aprovechar su oportunidad, a confiar en sí mismo.
El problema para Ayuso o la bendición para el UAE (y para Matxin) es que todo es tan nuevo para Del Toro que nadie es realmente consciente de lo que es capaz. «Quiero poder atacar como Alaphilippe y subir con un ritmo impresionante como Froome. Pero también ser polivalente, ir bien en contrarreloj, Ni siquiera sé en lo que soy mejor. Si tienes piernas vas y si no, no».
Este martes, en Pisa, se enfrenta a la crono más larga de su corta carrera. Con 1:13 de ventaja sobre Ayuso. El ciclista Isaac del Toro (UAE) se convirtió este domingo, al término de la novena etapa del Giro de Italia, en el primer mexicano en enfundarse la 'maglia' rosa de líder de la general de esta icónica y prestigiosa carrera.
Del Toro, que a sus 21 años disputa su primer Giro, fue segundo en la meta de Siena detrás del belga Wout Van Aert, y aventaja en la general a su compañero español Juan Ayuso en un minuto y 13 segundos. El mexicano se convierte en el corredor más joven en lucir la preciada túnica rosa en el siglo XXI.
Isaac y el ganador del día protagonizaron un bonito final en los caminos blancos de la Strade Bianche que albergaron el último tramo de la etapa, y que causó más daños de los esperados entre algunos favoritos para la general. El belga del equipo Visma se impuso al esprint en la Piazza del Campo de Siena por delante del azteca.
Ambos corredores se habían desembarazado del colombiano Egan Bernal y del checo Mathias Vacek a 15 km de meta. Llegaron con cerca de un minuto de ventaja sobre un primer grupo de favoritos en el que figuraban Giulio Ciccone, el ecuatoriano Richard Carapaz, Bernal, Antonio Tiberi, Ayuso y los hermanos Yates.
Primoz Roglic, que primero sufrió una caída y después un pinchazo, fue el principal damnificado de una etapa palpitante, corrida como una clásica con un pelotón cortado en varios grupos. El esloveno terminó a más de dos minutos de Van Aert y concedió más de uno al resto de aspirantes de la general.
Isaac del Toro continúa haciendo historia en el Giro de Italia. El joven ciclista mexicano del UAE Emirates-XRG defendió con éxito un día más la maglia rosa tras la exigente decimoquinta etapa con final en Asiago, donde resistió los ataques de sus rivales y amplió su renta sobre Primoz Roglic (Red Bull-Bora).
El ciclista de Ensenada, que afronta su primera gran vuelta con apenas 20 años, no escondió su sorpresa por la situación que está viviendo: "Llevo la maglia rosa, pero me siento nervioso en carrera porque todos los que están conmigo son mis ídolos. Soy fan de ellos y ahora tengo que seguir sus ataques.
Del Toro, que ya acumula siete días como líder de la general, se mostró agradecido y prudente, consciente de lo que le espera en la decisiva tercera semana del Giro. "Personalmente, no sé cómo responderé en la última semana. La formación emiratí cuenta con tres bazas de alto nivel para afrontar la última parte de la carrera: además del propio Del Toro, el equipo alineó a Juan Ayuso, tercero en la general, y a Adam Yates, quien también ha rendido a buen nivel en jornadas anteriores.
El líder mexicano reconoció que todavía no hay un jefe único designado: "Aún tenemos que ver quién es el líder del equipo. Del Toro también valoró el alto ritmo del Ineos Grenadiers durante la jornada, especialmente en el Monte Grappa, uno de los puntos calientes del día: "No podía asegurar que iban a atacar, pero me gusta cómo corren. Cuando pasaron a gran velocidad, me puse a rueda y esperé el ataque de Egan Bernal.
Logros de Isaac del Toro en 2025
| Competición | Logro |
|---|---|
| Campeonato de México de Ruta | Campeón |
| Giro de Italia | Ganador de Etapa, Maglia Rosa |