El Legado de la Vespa: Un Icono Italiano que Conquistó España

¿Recuerda a la mítica moto Vespa recorrer las carreteras españolas de ayer? Multitud de fotografías en blanco y negro muestran escenas con esa moto scooter a mediados del siglo pasado.

Esta moto llegó a España a partir de 1953 y se convirtió en un grito de libertad y de igualdad durante la España franquista. La publicidad de esta moto manifestaba que era “el pequeño coche de dos ruedas… Para la mujer. Para el sacerdote. Para el médico. Para el representante. Para el estudiante. Para el empleado. Para… Vd. Es cómoda, elegante, estable, segura y limpia”.

Las carreteras españolas, las calles, se llenaron de estas motos. Se convirtió en un utilitario para ir al trabajo, en un medio de transporte para hacer kilómetros e incluso para divertirse. Fue la moto de Correos, de la Policía Municipal de Alicante, la de empresarios y ciudadanos que necesitaban este vehículo para todo.

En Alicante proliferaron los concesionarios y los talleres como el de Sandalio, que pasó de arreglar bicicletas a Vespas; o el de Prudencio de la Viña; el de Motrasa con Juan Pastor en el taller o el de Casavespa. Este último era y sigue siendo de Miguel Bañón, que fue uno de los miembros de esa saga de fotógrafos profesionales que con ese apellido retrataron la vida cotidiana en la capital alicantina.

En una charla con Miguel, a la que asistimos el financiero Ramón Sancho, otro enamorado de la Vespa, y yo, escuchamos curiosas anécdotas relacionadas con la Vespa en la capital alicantina.

Si a esta moto le añadían el sidecar podía viajar toda la familia. Como la de Paco Villar (actualmente jubilado de la enseñanza). Su padre, practicante, visitaba a sus clientes con su Vespa. Los fines de semana le ponía el sidecar para poder llevar a la familia en largos paseos por Alicante.

Recuerdo una foto en blanco y negro de mi padre en su Vespa con sidecar. Con mi madre recorrieron - entonces novios - muchos kilómetros de asfalto en aquellas carreteras de Alicante y provincia. Mi tío Carlos rememora una visita con mi padre a Benidorm. Carlos iba sentado en el sidecar con el perro de la familia, Johann Wolfgang Goethe de nombre, a quien no le gustaba nada los túneles, como el que hay cerca de Villajoyosa por la carretera general.

Para que la Vespa de aquellos años se convirtiera en un éxito de ventas, y poco a poco en un mito, tuvieron que pasar muchas cosas. Permita que seguidamente se lo cuente.

El Nacimiento de un Ícono: Italia en la Posguerra

La Vespa nació en Italia en 1946, en un momento crucial de su historia después de la II Guerra Mundial. En aquel momento de reconstrucción de Italia después de la segunda guerra mundial, los italianos tenían que cicatrizar sus heridas, enterrar su pasado fascista y emprender juntos nuevas acciones para superar esa crisis social y económica.

Para reconstruir el país, la clase trabajadora necesitaba un medio de transporte sencillo y asequible económicamente a todos los bolsillos. Necesitaban una moto asequible para todos - esto pensaba Enrico Piaggio - y que llegara a todas las economías, sobre todo a las menos pudientes, así como que pudiera ser usada tanto por hombres como por mujeres, incluso por sacerdotes.

Estas fueron las premisas que siguió Enrico Piaggio para fabricar esta moto, resaltando que tenía que resolver una necesidad: que pudieran conducirla tanto hombres como mujeres. La falda y la sotana era una indumentaria con la que tenían que contar para que la Vespa pudiera conducirse por todos.

La Innovación Detrás del Diseño

Enrico Piaggio supo aprovechar todas las oportunidades que se encontraba para hacer de su sueño, una realidad. Tuvo el talento y la decisión para llevarlo a cabo. Aprovechó piezas almacenadas que aún tenía de su fábrica de aviones. La rueda del tren de aterrizaje sirvió para la rueda delantera de la Vespa; del pequeño motor que servía para arrancar los aviones, idearon uno que pudiera llevar una moto bajo el asiento.

En la película “Enrico Piaggio: un sueño italiano”, disponible en Netflix, basada en hechos reales, se ve muy bien la evolución de la empresa Piaggio, cómo levantaron la fábrica de los escombros tras ser bombardeada por los aliados en plena guerra mundial, cómo transformaron una empresa que fabricaba aviones de combate en otra que fabricara motos, cómo llegaron al primer prototipo de Vespa y se dieron cuenta que esta moto tenía que poder ser conducida por todos, cómo Corradino D'Ascanio dio con el diseño apropiado para evitar que las faldas o las sotanas fueran un impedimento para su uso, cómo tenían que hacerla asequible a todos los bolsillos por lo que idearon una forma de pago a plazos con pequeñas cuotas.

Incluso el nombre de la moto fue muy original e improvisado. Cuando Enrico Piaggio vio el prototipo dijo: “Bello, mi sembra una Vespa” (bello, me recuerda una avispa).

El Cine como Plataforma de Lanzamiento

Convencidos en acertar a la primera, sin embargo, tuvieron problemas iniciales para llegar al gran público. Una de sus soluciones para resaltar sus valores fue la publicidad en medios de comunicación, sobre todo en prensa escrita, y otra que la Vespa fuera protagonista en el séptimo arte en películas inolvidables. El cine fue muy importante para la Vespa, una ventana popular al público en general.

La Vespa: un ícono italiano de diseño, economía y estilo de vida

Así, la Vespa se popularizó mucho desde que esta moto fue protagonista - con Audrey Hepburn y Gregori Peck - en la película “Vacaciones en Roma”, dirigida por William Wyler (1953). No fue casualidad. Enrico se empeñó que así fuera. Durante la película los protagonistas iban a recorrer la ciudad eterna en una calesa tirada por bellos corceles, pero Enrico convenció al Director de Producción que tenían que ir montados en un “caballo” moderno de la época, en una Vespa.

Otros artistas se fotografiaron con una Vespa, no iban a ser menos. La lista es muy larga, se sorprenderá. Citaré solo a algunos: Paul Newman, Marilyn Monroe, Henry Fonda, Charlton Heston, Gary Cooper, John Wayne, Rock Hudson, Gina Lollobrigida, Elsa Martinelli, Katharine Hepburn, Brad Pitt…

Un Precio Asequible para Todos

¿Qué precio tenía la Vespa? En la publicidad del Modelo 1955 - “con los más modernos adelantos técnicos” - tenía un precio franco fábrica de 16.500 pesetas. Se podía pagar de golpe o en cómodos plazos a elección de 6, 12 o 18 mensualidades. Todo eran facilidades. ¿Cómo resistirse a tanto bueno? Vespa afirmaba en su publicidad su “supremacía absoluta al ser el scooter de mayor producción y el más solicitado”.

Vespa Clubs: Una Comunidad Apasionada

La Vespa se convirtió en una referencia entre los jóvenes que vieron en ella un medio de escape, de diversión, de libertad. Y con ella proliferaron los Vespa Club por todo el mundo, como el Vespa Club Alicante, entre otros muchos, que aglutinaron desde el principio pasión, entusiasmo y muchas ganas de compartir experiencias entre sus miembros. Organizaban y organizan encuentros y rutas que recorrer, sin ponerse límites. Como la que hicieron cada uno en su Vespa los fotógrafos Pepe y Enrique Iñiguez desde Villena a Alicante en 1960. Como los que realizaron otros muchos desde entonces con hazañas memorables con vueltas al mundo en Vespa y, más sencillas, por la Costa Blanca, el valle de Guadalest, el Camino de Santiago...

El Doctor Pellegrini y su Contribución en España

Para los veteranos scooteristas españoles la introducción de este tipo de moto en nuestro país va unida al recuerdo del Doctor Pellegrini, como director general de la fábrica Vespa en Madrid, hace sesenta años. A don Lelio Pellegrini se le llamaba también, amistosamente, el Marqués, porque su apellido coincidía con su titulo nobiliario. Era un italiano cordial, serio y simpático, entregado a fomentar la aceptación de la Vespa como vehículo social.

El Doctor tuvo la genial idea de crear los Vespa Clubs, extendidos rápidamente por toda nuestra geografía, y fomentó la celebración de gymkhanas, pruebas de habilidad demostrativas de la seguridad de las Vespas. Muchos vespistas equiparon su máquina con un sidecar, apropiado para trasladar a un tercer viajero y, en ocasiones, válido como cuna rodante del pequeñín de la familia.

El Doctor Pellegrini alentó a los Vespas Clubs y a las autoridades deportivas para la celebración del Rally Internacional de las 20 provincias Vespa. Se convirtió en un clásico de mucha categoría y descubrió a formidables pilotos vespistas de toda Europa.

La Vespa Hoy: Un Icono Modernizado

La Vespa fue y sigue siendo un icono que se ha ido modernizado con el paso del tiempo y que se sigue fabricando después de 75 años.

Este jubilado (probador y periodista) ha batido un curioso récord. El protagonista humano ha sido él. Pero la protagonista material ha sido en realidad una Vespa 50 Special de 1979. ¿El truco? 1.200 kilómetros en 24 horas. El escenario ha sido en España, Barcelona concretamente. El autódromo de Terramar es un circuito oval que tiene una longitud de 2 kilómetros. Allí Valerio Boni batió este 2024 el récord mundial de mayor distancia recorrida en 24 horas por un scooter de 50 centímetros cúbicos.

Valerio Boni, ahora con 63, llevó la misma Vespa cuando tenía 20 años (en 1979). La moto de 1979 le pertenece. Y tanto que si sigue viva, porque 24 horas dando vueltas a un óvalo tiene su mérito. No hubo tiempo para dormir, ni siquiera parar para repostar porque para lograr batir el kilometraje, tuvo que ir repostando en marcha a 60 kilómetros por hora.

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