Cómo ajustar las calas de MTB: Guía paso a paso

Los pedales automáticos permiten enganchar los pies a la bicicleta, liberándolos con un simple movimiento de tobillo. Las calas, que se colocan en la suela de las zapatillas de MTB, son el nexo de unión entre tus pies y los pedales y son específicas para su uso con pedales automáticos.

A través de los pedales se transfiere tu energía a la bicicleta para poder moverse. Por eso es fundamental que, en caso de usar pedales automáticos, las calas estén correctamente ajustadas a tu postura de pedaleo. De no ser así surgirán varios problemas.

El primero de ellos es que una parte de esa energía que imprimas a la bicicleta no se aprovechará de forma eficiente. En segundo lugar, y quizás más importante, forzarás en exceso músculos y articulaciones en pies y rodillas causando molestias e incluso lesiones. Especialmente es muy importante realizar un buen ajuste de las calas para practicar ciclismo de carretera. Una modalidad en la que contar con una postura y cadencia de pedaleo eficaz es primordial para el rendimiento.

Cómo Ajustar Las Calas: Guía Para Ajustar Tus Calas

Da igual si es la primera vez que utilizas pedales automáticos o si llevas ya años utilizándolos: montar o cambiar las calas de unas zapatillas tiene su truco. Esta guía te orientará paso a paso y te ayudará a resolver cualquier problema que surja.

Al igual que sucede con tantas otras cosas del ciclismo, las calas y los pedales automáticos pueden parecer mucho más complicados de lo que en realidad son. Es cierto que unas calas mal montadas afectan a tu manera de montar, pero es fácil corregir la colocación de las calas si sabes en qué tienes que fijarte.

Al ser uno de los tres únicos puntos de contacto con tu bicicleta, y el único con una fijación física, es muy importante montar las calas en la posición correcta. Si no se corrige, una instalación incorrecta de la cala puede causar molestias mientras pedaleas e incluso lesiones, especialmente si ya tienes cierta propensión a sufrir problemas en el tobillo o la rodilla. Afortunadamente, la posición de la cala es fácil de corregir incluso una vez instalada, así que no te preocupes si no montas la cala en la posición correcta a la primera.

Antes de empezar, es importante saber un par de cosas para instalar bien las calas. Observa las zapatillas y las calas, y asegúrate de que las calas tengan todos los tornillos necesarios. También necesitarás una llave Allen (la mayoría de las calas utilizan una de 4 mm, que encontrarás en nuestra pequeña miniherramienta Canyon), grasa, un rotulador permanente y una llave dinamométrica.

Pasos para la colocación de calas

Estas zapatillas tienen un lugar específico con dos raíles y dos tornillos en cada rail para poder enganchar la cala. Para colocarlas, debes quitar los tornillos de las zapatillas, así te quedarán dos agujeros libres en cada zapatilla. Más tarde introduce los tornillos por los agujeros de las calas que hay en los laterales y coloca los tornillos de nuevo en los agujeros con la cala de por medio. Finalmente, aprieta con una llave allen los tornillos y antes de apretarlos del todo, modifica la posición de la cala según tus preferencias o gustos.

En cuanto a la posición, es recomendable llevar las calas en una posición centrada, incluso un poco hacia delante. Pero dependiendo de la disciplina que vayas a practicar te puedes sentir más cómodo con otras posiciones de las calas. En modalidades de pedaleo como el XC, suelen llevar las calas en una posición bastante adelantada, junto a unos pedales que no ofrecen mucho contacto con el resto de la suela de la zapatilla.

Un buen truco es buscar la cabeza de los metatarsos del dedo pulgar y el meñique, señalar dónde quedarían cuando nos ponemos las zapatillas y colocar la cala en una posición centrada respecto a ellos. También es recomendable hacerse un estudio biomecánico, así te enseñan cómo debes colocar tus calas exactamente.

Ahora te toca a ti, coloca tus calas, aprietalas fuerte y sal a montar. Las calas son el nexo de unión entre tus pies y los pedales.

Ajuste preciso de las calas

A continuación, te mostramos un ajuste muy sencillo y eficaz:

  1. Colócate descalzo apoyado sobre una pared, con los talones tocando esta última.
  2. Pon la hoja de papel bajo el pie izquierdo y con el bolígrafo o rotulador dibuja el contorno de la planta. El contorno y las marcas dibujados en la hoja de papel te servirá de plantilla para localizar el eje de la cala y realizar el ajuste.
  3. Coloca la zapatillas izquierda sobre el contorno dibujado.
  4. Pega una tira de cinta adhesiva alrededor de la zapatilla, haciendo coincidir la marca izquierda y derecha del metatarso. Así marcaremos la línea sobre la que deberemos colocar el eje de la cala.

Como norma general, habrá que instalar la cala centrada, en línea con el eje vertical de la suela, procurando dejar el mismo espacio tanto al lado izquierdo como al derecho. Muchas zapatillas poseen líneas horizontales y verticales como guía, que te podrán ayudar. No obstante, y en calas con poco ángulo de giro o libertad de movimiento del pie (como las azules o rojas de Shimano), habrá que afinar más el centrado.

Para ello hay que tener en cuenta la distancia de flotación, es decir, la distancia desde el centro del talón a la biela. Se puede tomar esta medida anclando la zapatilla al pedal, le damos la vuelta y, con una cinta métrica, mide desde el borde exterior de la biela hasta el centro del talón.

Después, debes consultar qué distancia de flotación de la cala recomendada por la marca y mover a izquierda o derecha zapatilla y cala para hacer coincidir esta medida de flotación recomendada. Una vez tengas centrada la cala en distancia (eje vertical) y flotación (eje horizontal), sólo queda fijar los tres tornillos de unión con una llave de Allen en sentido horario. Apriétalos con firmeza, pero sin pasarte, con un par de apriete entre 4 y 6 Nm. Queda repetir la operación con la zapatilla del pie derecho.

Se puede agilizar el proceso midiendo con el metro la distancia (longitud entre la parte inferior de la cala y la punta de la zapatilla) y la flotación (desde el lateral al centro de la cala).

Errores comunes y sus consecuencias

Saber la distancia y flotación adecuadas es fundamental para un ajuste correcto de las calas en las zapatillas y evitar así la aparición de dolores musculares:

  • Cala adelantada: si llevas puesta la cala muy cerca de la puntera, el pedaleo se hará de puntillas.
  • Flotación larga: si, por el contrario, llevas muy separado el pie de la biela, las molestias se desplazarán a la cara externa de la rodilla, además de sobrecargar el gemelo a la hora de subir cuestas.

Tomarse unos minutos para ajustar las calas a la fisonomía de tu pie es una manera sencilla de mejorar tu eficiencia de pedaleo y, de paso, evitar molestias y lesiones en tus pies y piernas. A la hora del ajuste te recomendamos consultar las características de tu modelo de calas (hay manuales disponibles en las páginas web de las marcas), qué ángulo de giro ofrece o qué par de apriete hay que dar a los tornillos.

Consejos adicionales

  • En primer lugar, ponte las zapatillas.
  • Identifica la protuberancia que hay detrás del dedo gordo del pie y márcala con un bolígrafo o un trozo de cinta.
  • A continuación, encuentra la protuberancia que hay en el lado opuesto del pie, detrás del dedo más pequeño, y márcala también.
  • Centra las calas entre las dos líneas que has trazado y fíjalas a la base de la zapatilla, pero sin apretarlas.

En general, las calas deben quedar justo debajo del metatarso del dedo gordo para poder transferir toda tu potencia a los pedales. Pero si notas que los pies se te adormecen o eres propenso a sufrir calambres en los gemelos, quizás te interese desplazar las calas un poco hacia atrás.

A continuación, engánchalas en los pedales, en el rodillo o apoyado contra una pared, y comprueba cómo se alinean los pies y las rodillas. Si los talones quedan demasiado hacia adentro o hacia afuera, inclina suavemente la parte trasera de la cala en la dirección en la que desees que apunte el talón. Del mismo modo, si las rodillas se cierran hacia adentro, mueve (sin inclinarlas) las calas hacia afuera, hacia el dedo pequeño del pie. Con la cala en posición, aprieta los tornillos con el par de apriete indicado.

¿Cuándo debes cambiar las calas de las zapatillas?

Da igual qué tipo de cala utilizas; todas se desgastan y, al final, habrá que cambiarlas. Los indicadores de desgaste varían de un tipo de cala a otro, y suelen ser más fáciles de detectar en las calas de plástico de 3 tornillos que en las de metal con 2 tornillos. Aquí tienes algunos indicios que te indicarán cuándo podría ser el momento de comprar un par de calas nuevas.

  • Las calas están deformadas, dobladas o agrietadas: Esto es más habitual en las calas de 3 tornillos, ya que el desgaste del plástico es más visible y a menudo se ve en los puntos de la forma triangular. Si las calas son ahora más delgadas, o si los daños te impiden fijar bien las zapatillas, ha llegado el momento de comprar un par de calas nuevas.
  • Dificultad para enganchar o desenganchar: Esto pasa con todos los tipos de calas, pero suele ser un indicador de que ha llegado la hora de cambiar las calas de 2 tornillos. Si tienes problemas para enganchar o desenganchar los pedales, comprueba en primer lugar si se ha metido algo en los pedales o en las zapatillas. Si no encuentras nada, hazte con un par de calas nuevas.
  • El pedal se desengancha con muy poco esfuerzo, o sin tu intervención: Esto puede ocurrir con las calas de 2 tornillos que ya están demasiado desgastadas. Si las calas son relativamente nuevas, asegúrate de comprobar primero la tensión y el juego de los pedales, pero si las calas tienen ya un año o más de antigüedad, es hora de comprar un par de calas nuevas.

Las calas se desgastan más cuando caminas sobre ellas, especialmente por superficies rugosas o abruptas.

Trucos para facilitar el montaje

Una vez que controlas la operación, el montaje de las calas es bastante sencillo, pero aquí tienes algunos consejos y trucos para facilitar aún más el proceso.

  • Antes de cambiar las calas, si tienes claro que están en la posición correcta para ti, primero márcalas con un rotulador (o con una cinta, si no quieres dejar marcas en las zapatillas). A continuación, quita las calas viejas y alinea las nuevas con la posición que has marcado.
  • Algunas calas, concretamente las Shimano SPD, tienen un acabado estriado que deja marcas en la parte inferior de la zapatilla para que puedas colocar fácilmente las nuevas calas justo sobre la huella que dejan las antiguas.

Haz las correcciones que tengas que hacer, sin miedo. Aunque el montaje de las calas es una operación sencilla, alinearlas puede resultar complicado, así que no te preocupes si no quedan perfectas al primer intento; toma nota de los problemas y ve haciendo ajustes pequeños hasta que quedes satisfecho con los resultados. Si es la primera vez que te dispones a montar unas calas, asegúrate de que tu primera ruta con las nuevas calas sea corta.

Errores comunes al instalar las calas

Al instalar las calas es fácil cometer varios errores habituales, aunque, por suerte, son fáciles de evitar si entiendes lo que estás haciendo.

  • Montar las calas con un ángulo demasiado marcado. En general, al cambiar cualquier aspecto que afecte a tu postura en la bicicleta, es mejor hacer ajustes pequeños para evitar pasarse de rosca. Y esto también afecta a la posición de la cala. Cuando ajustes el ángulo de las calas, hazlo en pequeños incrementos y deja un poco de juego para que el ángulo se ajuste a la perfección.
  • No engrasar los tornillos.

Ahora ya sabes todo lo que necesitas saber de las calas de ciclismo, pero recuerda: las calas pueden mejorar las prestaciones al rodar, pero no aportan ventajas para todo el mundo. Nuestras bicicletas urbanas e híbridas están diseñadas para utilizarse con pedales planos y con tus zapatillas de diario, es algo convencional. Pero eso no significa que tengas que engancharte a los pedales de tu bicicleta de carretera o gravel para disfrutar de tus salidas. Haz lo que a ti te parezca mejor.

Beneficios de los pedales automáticos

Los beneficios de los pedales automáticos son muchos y muy significativos. Saber cómo colocar las calas supone un momento importante: la potencia de tu pedalada queda a merced en muchos de sus vatios de que las calas estén bien colocadas y de que el ajuste y el encaje sea perfecto.

Para intentar ser sintéticos, vamos a numerar los pasos necesarios para colocar las calas en unas zapatillas de mtb o en unas zapatillas de ruta. Los pedales automáticos serán la primera parte a colocar en tu bicicleta, pero eso es pura mecánica.

En primer lugar, para colocar las calas debes centrarte en tu pie y en sus medidas. Así es, para colocar las calas de forma correcta lo primero que debes hacer es medir tu pie y saber cómo se estructura, ya que cada pie es totalmente diferente a cualquier otro.

La forma de hacerlo es descalzarte totalmente, y empezar a medirlo. Toma dos medidas: en primer lugar, pega tu pie a una pared y marca en el suelo la distancia que hay desde la pared hasta los conocidos como huesos sesamoideos. Sin tecnicismos: se trata de la zona en la que vas a ejercer la mayor presión, y es la zona en la que acaba el bloque del pie y empieza la primera falange de los dedos.

Después, toma tu zapatilla de ciclismo y mide aproximadamente el grosor de la parte del talón. Aproximadamente, esta distancia suele ser de entre 3 y 5 milímetros. Toma tu zapatilla de ciclismo y colócale dos pequeños trozos de cinta de carrocero a ambos lados, para poder pintar en ellas sin dañarlas. Toma la medida total anterior y coloca las calas de manera que el centro de la cala quede a esa altura.

Ponte la zapatilla de ciclismo, móntate en la bici y encaja la cala. Ahora imagina que vas caminando para colocar la cala de forma que sea coherente con tu pisada. Gira el talón a interior o exterior para que la cala se mueva bajo esa fuerte presión y se ajuste a tu pisada. Siempre es conveniente no ponerla del todo cómoda, es decir, intentar corregir ligeramente tu pisada natural para que la zapatilla quede lo más paralela a la bicicleta.

Haz lo mismo con la otra zapatilla. Una vez tengas las dos más o menos ajustadas, vuelve a quitarte las zapatillas de ciclismo para colocar las calas de forma definitiva. Para ello, mira los valores que aparecen en la suela de tus zapatillas, que suelen incluir valores numéricos para el ajuste de posición y de giro. Ajusta ambas zapatillas en los mismos valores, haciendo valer la media de giro de ambos pies, para que ninguno haga más esfuerzo o de forma diferente al otro.

Por supuesto, este se trata de un ajuste manual para colocar las calas de ciclismo, y considerando los tipos de calas más usuales. Prueba en las salidas para comprobar si verdaderametne estás ejerciendo toda la fuerza posible sobre los pedales. Si notas que no están en el punto correcto, quizá no hayas hecho un buen ajuste, así que vuelve a empezar desde el principio. Lo idóneo sería realizar un estudio biomecánico que analice tu pedalada y la ajuste a la perfección.

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