Si te estás iniciando en el ciclismo y necesitas cambiar los pedales de tu bicicleta, o simplemente quieres asegurarte de que están correctamente ajustados, esta guía te proporcionará toda la información necesaria. No te preocupes, cualquier ciclista ha pasado por tu situación. Incluso si llevas ya un tiempo montando en bici, es muy posible que nunca te hayas planteado cómo quitar y poner los pedales porque ya te los habían puesto en la tienda. También es posible que tengas una bici vieja con unos pedales que necesitan ser renovados.
Instalar pedales es una tarea sencilla que puedes hacer tú mismo sin necesidad de acudir a un mecánico. Solo necesitarás una herramienta básica y seguir unas indicaciones claras. En esta guía paso a paso, te mostraremos cómo instalar los pedales de forma rápida y segura, además de recomendarte las mejores herramientas para hacerlo. Al finalizar, tendrás todo listo para disfrutar de tu bicicleta sin problemas.
Cómo Cambiar Los Pedales De Tu Bicicleta
¿Qué herramientas necesitas para cambiar los pedales?
Para cambiar los pedales de tu bicicleta de manera segura y precisa, necesitarás una herramienta específica: una llave forjada para pedales. Esta herramienta está diseñada para ajustar los pedales con firmeza y evitar daños en las roscas. La mayoría de los pedales requieren una llave fija de 15 mm o una llave Allen de 6 u 8 mm, según el tipo de pedal. En algunos pedales, la llave fija de 15 mm se puede sustituir por una llave inglesa.
En las primeras vueltas, puedes enroscar los pedales con la mano para colocarlos en posición. Sin embargo, cuando el pedal esté más introducido en la biela, necesitarás la llave para terminar de ajustarlo correctamente y asegurar un montaje firme.

Llave fija para pedales y llave Allen son las herramientas básicas.
¿Cómo colocar y ajustar los pedales de tu bicicleta paso a paso?
Cambiar los pedales de tu bicicleta correctamente es un proceso sencillo, pero requiere prestar atención a algunos detalles para evitar errores comunes. En esta guía paso a paso, te explicaremos cómo identificar cada pedal, colocarlo en su posición correcta y ajustarlo con la herramienta adecuada. Ya sea que estés cambiando pedales viejos o instalando unos nuevos, sigue estos pasos para lograr un montaje seguro y eficiente sin dañar las roscas de las bielas.
1. Identifica la posición de los pedales
Antes de comenzar a cambiar los pedales de tu bicicleta, es esencial identificar cuál es el pedal derecho y cuál el izquierdo, ya que cada uno tiene una posición específica. Antes de empezar, es importante saber que los pedales tienen roscas diferentes y hay que identificar cada pedal. En el extremo del eje de cada pedal encontrarás una marca:
- «R» (Right): Pedal para el pie derecho.
- «L» (Left): Pedal para el pie izquierdo.
Este detalle es importante porque los pedales tienen roscas opuestas para evitar que se aflojen mientras pedaleas. Montarlos en el lado equivocado puede dañar las roscas de las bielas.
2. Enrosca los pedales en las bielas
Una vez identificada la posición de cada pedal, colócalo en el agujero correspondiente de la biela e inicia el enroscado a mano. Este paso te ayudará a asegurarte de que los pedales están bien alineados sin forzar la rosca.
Para facilitar el montaje, aplica un poco de grasa en las roscas antes de enroscar los pedales. Esto mejora la durabilidad, reduce el riesgo de óxido y facilita su desmontaje en el futuro. Coloca una pequeña cantidad de grasa en las roscas de los pedales.
Importante: Asegúrate de enroscar cada pedal en la dirección correcta para evitar dañar las roscas:
- Pedal derecho (R): Sentido de las agujas del reloj.
- Pedal izquierdo (L): Sentido contrario a las agujas del reloj.
Comienza el ajuste manualmente y termina de apretarlos con la llave específica para pedales.
3. Ajusta los pedales con la llave
Después de enroscar los pedales manualmente, utiliza una llave específica para pedales para apretarlos correctamente. Coloca la llave en la base del pedal y gira en la dirección correspondiente:
- Pedal derecho (R): Sentido de las agujas del reloj.
- Pedal izquierdo (L): Sentido contrario a las agujas del reloj.
Gira hasta que notes resistencia y el pedal quede bien sujeto. Evita apretar en exceso para no dañar las roscas de las bielas. Añadir un poco de grasa en las roscas antes del apriete final puede ayudar a prolongar su durabilidad y facilitar futuros desmontajes.

Ajusta los pedales con la llave específica, girando en la dirección correcta.
Como puedes leer, cambiar los pedales no tiene mucha ciencia, pero puede ser un poco difícil la primera vez si no sabes que cada pedal debe de ir en su lado correspondiente porque se enroscan y desenroscan de forma diferente. La mayor complicación surge cuando los pedales están apretados por Hulk o están atascados. Si no puedes aflojarlos, no insistas porque te puedes hacer daño, te vas a desesperar en el intento y vas a perder tiempo sin llegar a solucionar el problema. Lleva la bici al taller y deja que manos expertas se encarguen del problema.
Ajuste de los Cambios
Para brindar una experiencia de pedaleo eficiente y suave es importante un sistema de cambios debidamente ajustado. Esto debe realizarse independientemente de que la bicicleta se utilice en terrenos montañosos o en la ciudad. Lo mejor de esto, es que no es necesario ser experto para lograrlo. Solo necesitas las herramientas necesarias, paciencia e instrucciones claras, para que dicha tarea sea satisfactoria y sencilla.
Con los cambios de una bicicleta se presentan algunos problemas comunes. También se debe inspeccionar los componentes visualmente: ¿están los cables tensos y sin desgastes? ¿La cadena parece limpia y correctamente lubricada? Se debe identificar principalmente que el problema sea del desviador delantero o trasero antes de que inicie el ajuste. Asimismo, la verificación del estado de la cadena y de los cables también se debe tomar en cuenta.
Lo primero que debes hacer es colocar la bicicleta en el soporte de reparación si tienes.
- Si notas que la cadena tarda en subir o bajar entre los piñones, es posible que necesites ajustar también la tensión del cable.
- Posiciona los cambios en el plato más pequeño y el piñón más grande. Ajusta el tornillo L (límite inferior): verifica que la parte interior del desviador esté lo suficientemente cerca de la cadena, pero sin rozarla.
- Cambia al plato más grande y el piñón más pequeño. Comprueba la alineación del desviador.
- Afina la tensión del cable. Usa el barril ajustable del desviador para hacer pequeños ajustes.
- También es útil comprobar la alineación del desviador respecto a los platos.
Con este ajuste, tu bicicleta estará lista para enfrentar cualquier terreno sin contratiempos. Si los cambios no son precisos, la tensión del cable podría estar mal ajustada. Este paso es crucial para garantizar un funcionamiento óptimo del sistema de cambios. Unas pruebas finales bien ejecutadas evitarán sorpresas desagradables al salir a rodar. Prestar atención a estos detalles garantizará un resultado exitoso.
Ajustar los cambios de tu bicicleta puede parecer complicado al principio, pero con práctica, se convertirá en una tarea sencilla.

El ajuste de los cambios es crucial para un pedaleo eficiente.
Mantenimiento de la Bicicleta
El mantenimiento de la bicicleta es esencial para su correcto funcionamiento y, por ello, si utilizamos la bicicleta a menudo, de vez en cuando necesitamos realizar revisiones periódicas para asegurarnos de que todas las piezas continúan teniendo una buena calidad. Más allá de todo esto, también podemos encontrarnos ante la situación de que necesitemos instalar nuevas piezas en nuestra bicicleta después de que estas hayan sufrido daños y necesitamos repararlos o reemplazarlos.
Cómo puedes imaginarte, cada bicicleta es diferente, si queremos saber cómo quitar el pedal de la bicicleta vamos a necesitar seguir unas instrucciones generales. También resulta importante que tengamos en consideración los ajustes concretos de cada marca y cada estilo de bicicleta. Pese a que puede parecer innecesario, lo cierto es que en cada manual de instrucciones de las bicicletas encontraremos el manual de mantenimiento, lo que puede resultar bastante útil si queremos saber cómo quitar el eje de los pedales de la bicicleta.
En el caso de que no tengamos a mano este manual de instrucciones de la bicicleta, tampoco es el fin del mundo, ya que simplemente podemos determinar qué herramientas hacen falta para desmontar los pedales de la bicicleta echándole un vistazo al acople hexagonal que podemos encontrar en el brazo de la biela. Lo más habitual es que las bicicletas utilicen una llave hexagonal, ya sea de 6 mm o de 8 mm, para el proceso de montaje.
Como ya hemos mencionado, una vez que tengamos claro si encontramos el acople hexagonal o no, podemos pasar directamente a probar la llave que nos hace falta. Si no tienes clara la medida, prueba a introducir una llave hexagonal de 6 mm y otra de 8 para ver cuál se adapta mejor y, una vez que una de estas encaje, ya habrás encontrado la llave para desmontar el pedal de la bicicleta.
Este es el apartado más importante y donde ya vamos a comenzar a quitar los pedales. Una de las preguntas más comunes es la de dónde se aflojan los pedales de la bicicleta, y lo cierto es que cada uno de los pedales se afloja en una dirección diferente. Es imprescindible tener esto en cuenta, puesto que de lo contrario no seremos capaces de quitar los pedales. Para ello, hay que saber que el pedal derecho gira en el sentido contrario a las agujas del reloj y el pedal izquierdo gira en el sentido de las agujas del reloj.
Habiendo ya deducido qué llave hace falta para desmontar el pedal de la bicicleta, lo siguiente será introducir esta llave en el acople. En este caso, giramos hacia la derecha para poder extraer el pedal izquierdo. En algunas ocasiones, inclinar la biela hasta que el pedal quede inclinado hacia abajo puede ayudarnos en la extracción.
Otro consejo es que resulta muy importante que en ningún momento forcemos la herramienta. Cuando aplicamos fuerza debemos asegurarnos de que la herramienta está bien introducida en su sitio, ya que de lo contrario podemos terminar por estropear el tornillo y, en ese caso, no seremos capaces de extraer el pedal. En este caso, tendremos que repetir la explicación que acabamos de comentar. Situándose en una posición adecuada y cómoda, colocaremos la biela hacia abajo para asegurarnos de que la llave se introduzca correctamente en el acople correspondiente.
Una vez que ya hemos retirado ambos pedales de la bicicleta, llega el momento de sustituirlos. Primero debemos cerciorarnos de que las roscas en el interior de la biela y en el pedal están limpias, lubricarlas e insertarlas en su sitio, repitiendo el proceso de extracción del pedal pero a la inversa. Es importante que los movimientos que realicemos sean fluidos y suaves y que en ningún momento forcemos ninguno de los mecanismos, puesto que si lo estropeamos entonces el pedal quedará inservible.
Motivos para Cambiar los Pedales
Como bien hemos comentado al comienzo del artículo, los motivos para cambiar el pedal de una bicicleta pueden ser muy diferentes. En algunas ocasiones podemos cambiar los pedales de la bicicleta porque son demasiado pesados, porque ocupan demasiado espacio y molestan a la hora de guardar la bicicleta, porque simplemente se han gastado o se han roto, etcétera. También podemos cambiarlos por motivos estéticos o funcionales.
Quien lleva años montando en bici lo sabe: los pedales automáticos Shimano parecen eternos. Sin embargo, llega el momento en el que aparecen holguras, crujidos, y flotabilidad en el pie. De la correcta colocación de las calas depende un pedaleo natural, efectivo y libre de lesiones en las articulaciones de las piernas.
Colocación de las Calas
El procedimiento ideal para encontrar la posición perfecta es la realización de un estudio biomecánico, que analiza nuestro pedaleo y establece como han de colocarse para nuestro caso en particular, pero hay una colocación inicial o neutra que puede encajar con la mayoría de nosotros y que al menos sirve como buen punto de partida. Vamos a buscar el centro geométrico de la zapatilla y las posiciones de los primeros metatarsos de los dedos gordo y pequeño de nuestros pies, para colocar las calas en su intersección.
Si es el momento de sustituir tus gastadas calas, sean de la marca que sean, o montar unas nuevas, sigue estos pasos:
- Cinta adhesiva.
- Cordel.
- Destornillador.
- Llave plana o fija de 15 mm.
- Llaves Allen. Algunos pedales también tienen llave Allen de 6 mm o de 8 mm.
- Rotulador.
- Brocha, cepillo o pincel.
- Calas de repuesto.
Pasos para la Colocación de Calas
- Con la llave plana de 15mm o la Allen de 6/8 mm (según tus pedales) afloja el eje los pedales. ¡Ojo! El pedal derecho (pie derecho) afloja en sentido normal, antihorario, en cambio el izquierdo gira al revés.
- No pierdas esta arandela, si tus pedales la llevan. Es muy habitual en bielas SRAM, pero no en Shimano, por ejemplo. Sirve para evitar que al apretar fuertemente el eje de los pedales éste no se “clave” y pueda dañar la biela.
- Limpia bien la rosca con un cepillo y un trapo.
- Ahora lubrica la rosca. Utiliza grasa consistente, no aceite, que perdura más en el tiempo.
- El pedal adecuado, en el lado correcto. Como hemos mencionado anteriormente, el izquierdo tiene la rosca inversa o al contrario. Lo identificarás por la letra L (Left). El R es el derecho (Right).
- Coloca la arandela en el pedal nuevo, y róscalo a mano hasta donde puedas; debería entrar casi hasta dentro. Si se traba no lo fuerces, ni se te ocurra empujarlo con llave, porque podrías estar roscándolo torcido y dañarías la rosca.
- Ahora sí, dale el apretón final con llave. Si no tienes la fija plana de 15 puedes usar la Allen por el lado interior de la biela. No aprietes a lo bestia, sólo al tacto para que queden fijados.
- Un buen indicador de desgaste es la numeración de las calas (en el caso de estas Shimano): si se deja de ver, toca cambiarlas.
- Al caminar, arena o chinas se quedan incrustadas en las embocaduras de los tornillos. Antes de meter la llave Allen de 4 mm, limpia bien, para que encaje recta y hasta el fondo.
- Aplica un poco de spray aflojatodo o antióxido y deja que actúe unos minutos antes de aflojar los tornillos.
- Una vez fuera, asegúrate de que las roscas quedan bien limpias para luego meter los tornillos nuevos, que vienen junto a las calas. Usa un cepillo o una brocha.
- Comenzamos con el “truco” para encontrar el lugar de colocación de las nuevas calas. Este punto será un punto de partida, lo ideal sería hacerse un estudio biomecánico.
- Esto hay que hacerlo con los dos pies. Cálzate las zapatillas y localiza palpando, a través del material, el primer metatarso del dedo pequeño.
- Ahora marcaremos el eje longitudinal de la zapatilla, desde el centro de la puntera al centro del talón. En algunas zapatillas, la costura del talón te puede dar una pista para encontrar el centro.
- El punto de cruce de ambos cordeles es el punto central de colocación de la cala. ¡Pero cuidado!
- Encontrada la posición inicial sólo resta apretar los tornillos. No los aprietes demasiado, es mejor revisarlos periódicamente que sobreapretarlos (si se oxidan un poco se pueden quedar bloqueados).
Ajustes Básicos Obligatorios
7 ajustes básicos obligatorios que debes realizarle a tu bici siempre que sea nueva o lleves tiempo sin utilizarla:
- Comprueba el apriete de los pedales: Antes de montarlos, engrásalos bien. Ten en cuenta que la rosca de la pierna izquierda va a ese mismo lado y lo mismo con la derecha. Una vez colocados, con una llave Allen y por la parte interna del pedalier, procede a apretarlo para que queden bien ajustados. Recuerda siempre un truco: “se aprieta hacia adelante”. Siempre ten en cuenta el par de apriete recomendado y que queden bien ajustados.
- Comprueba el apriete de las ruedas: Si la bici viene sin las ruedas, hay que proceder a montarlas, siendo de extrema importancia apretarlas correctamente. Con la llave Allen correspondiente debes comprobar que el tornillo esté apretado correctamente. Para esto, como para toda la tornillería de la bici, te facilita mucho el trabajo contar con una llave dinamométrica que ajuste el apriete al par que le indicas, pero en el caso de que no cuentes con una, puedes hacerlo perfectamente con una llave normal. ¡Muy importante! La tornillería de las ruedas, por el uso y los kilómetros, tiende siempre a aflojarse poco a poco, por lo que pueden surgir chirridos y ruiditos molestos. Para evitar esto, hay que comprobar el apriete cada 5 o 6 salidas. Es una labor de mantenimiento fundamental.
- Ajusta el ángulo del manillar de la bici: Para ajustar el ángulo del manillar, debes usar los tornillos que lo unen a la potencia. Es necesario comprobar que está bien centrado, y para esto puedes guiarte de las propias marcas del manillar. Luego, elige el ángulo al que quieres llevar el manillar. Lo recomendable es que el arco esté ligeramente hacia arriba, hacia el pecho, sin subirlo mucho para que no suban las puntas. Pero, al final, esto va al gusto y ergonomía de cada uno y lo ideal es realizarse un estudio biomecánico.
- Ajusta la dirección a-head: Ajustar la dirección a-head equivale a ajustar la altura a la que te vas a encontrar el manillar. Generalmente tiene tres tornillos, dos en la potencia y uno en la tapa de la dirección. Para ajustar esto, puedes jugar con los separadores de dirección. Si quieres ir más “racing”, más hacia abajo, quitarás uno o varios de estos separadores para bajar el manillar y colocarlos luego por arriba para volver a cerrar la tapa. Al acabar este proceso y apretar la tapa para cerrar la dirección, NO la aprietes en exceso, ya que no es recomendable para los rodamientos. Apriétala lo justo para eliminar la holgura, pero sin pasarte.
- Ajusta la posición de las manetas de freno y cambio de la bici: Para ajustar la maneta de freno, un primer apunte importante es no pegarla en exceso al puño, ya que en ruta esto puede causar rozaduras en la mano y resultar incómodo. Con una pequeña llave Allen, podrás ajustar la distancia entre el freno y el cambio tanto longitudinalmente como verticalmente, es decir, el espacio que quede entre ambos. Lo ideal es que vayas probando varias posiciones y viendo cuál te resulta más cómoda. Lo ideal es que tenga recorrido pero que cuando la pastilla toque completamente con el disco y “active” el frenado el dedo esté apretando la maneta y quede perfectamente a 90 grados. Por último, hay que regular el ángulo de la maneta de freno con respecto a tu posición en la bici. Si te colocas en posición encima del sillín, la maneta te debe quedar en línea con la posición de tu brazo estirado para que la muñeca esté lo más cómoda posible. Cabe destacar que una vez ajustada una maneta, se tiene que ajustar la otra. Para ello, y para no complicarse, es recomendable usar un metro para medir las distancias escogidas en una maneta y ajustarlas en la otra. Lo que funciona en una, debe funcionar igual de bien en la otra.
- Ajusta el sillín de tu bicicleta: Para poder cómodo mientras ruedas en bici, es primordial que tanto el sillín como su posición sea la adecuada. Para ello, es muy recomendable que acudas a un especialista que te realice un estudio biomecánico, que determinará tu posición óptima encima de la bici y evitará que tengas molestias o desarrolles posibles lesiones. Para colocar el sillín, primero debes ajustar el ángulo. Sea cual sea la forma del sillín, siempre debes procurar no dejar la punta muy alta, porque es algo que suele molestar. Normalmente el ángulo se ajusta de los tornillos delantero y trasero de la tija. Si se aprieta el delantero cae la punta, y si se aprieta el trasero se va hacia atrás., por lo que hay que ir jugando con el ajuste de ambos simultáneamente. Tras esto, se pasa a ajustar la altura de sillín. Un buen ajuste aproximando para saber a qué altura debes llevar el sillín es medirte la entrepierna y multiplicar por 0,885. La medida que obtienes es la que debe haber desde el centro del eje hasta el sillín.
- Comprueba la presión de las suspensiones de tu bici: En el caso de que estés poniendo a punto una bicicleta de montaña, debes comprobar que la presión de las suspensiones es la correcta. Si es rígida, solo tendrás la suspensión delantera, y si es doble, ambas. Para ello, se utiliza una bomba para la suspensión que te servirá para llenar la suspensión a tantos PSI como indique la tabla que suele llevar toda suspensión en una pegatina. Esta tabla suele dar los PSI en función de intervalos de peso del ciclista, por lo que tendrás que ajustar a tantos PSI como los indicados para tu peso. Para comprobar que se ha hecho correctamente, se puede comprobar el SAG con la gomita y ver que se queda en torno a la horquilla con un 20-30%, más o menos. Esto se hace montado a la bici y saltando un poco para que las suspensiones hagan su función.
Con estos consejos y siguiendo los pasos adecuados, podrás mantener tu bicicleta en perfecto estado y disfrutar de cada paseo. ¡No dudes en ponerlos en práctica y experimentar la diferencia!