El ciclismo ha ganado un espacio importante en la sociedad chilena, no solo como un deporte, sino también como un medio de transporte sostenible y una forma de promover la salud y el bienestar. En este contexto, diversas organizaciones y clubes de ciclistas han surgido a lo largo del país, impulsando el uso de la bicicleta y fomentando una cultura de respeto y seguridad vial.

Ciclistas en Santiago, Chile.
El Día Mundial de la Bicicleta y su Significado
Naciones Unidas define al 3 de junio como el Día Mundial de la Bicicleta, para promover el uso de este transporte de propulsión humana, esto es por su cualidad medioambiental, sostenible e inclusiva. Según un estudio de la Universidad de Oxford, optar por transportarse en bicicleta en vez del automóvil, aunque sea solo una vez al día, reduciría las emisiones de carbono a partir de transporte del ciudadano promedio en 67%.
Organizaciones que Promueven el Ciclismo en Chile
Diversas organizaciones ciudadanas sin fines de lucro generan eventos y organizan jornadas participativas en torno a un uso responsable de la bicicleta. Promueven este vehículo a proporción humana como un bien medioambiental y comunitario. Participan en iniciativas con propósitos medioambientales y de inclusión.
Fue conformada después del Estallido Social como una organización colaborativa ciudadana. Promueven la sustentabilidad y la movilidad segura, han realizado más de 116 convocatorias. Una de sus proclamas más relevantes es la idea de proteger la vida del ciclista y la seguridad vial.
Algunas iniciativas realizan intervenciones urbanas, liberando calles del tránsito vehicular para disponer la vía para el ciclismo. Sus convocatorias son 100% gratuitas. Cada fin de semana congregan alrededor de 40 mil personas en Santiago y 5 mil en Viña del Mar.
Iniciativas Destacadas
- Iniciativa Socio-Deportiva: Su propósito es generar un impacto positivo en niños, niñas y jóvenes a través de un proyecto socio-deportivo. No sólo se dedican a los cursos, también generan activación de lugares para poder desarrollar el deporte.
- Comunidad de Ciclistas: Promueven actividades en conjunto y comparten conocimientos con la comunidad.
- Registro de Ciclovías: Promueven el uso de la bicicleta por medio del registro de las ciclovías del país, recopilación de material audiovisual, difusión de eventos, cicloturismo y un blog educativo.
Pedaleando Hacia la Salud: El Impacto del Ciclismo Urbano en Nuestras Ciudades
Héctor Pérez: Un Ícono del Ciclismo Chileno
En diciembre de 1966 el ciclista chileno Héctor Pérez fue campeón americano de 50 kilómetros y en febrero de 1967, corriendo en el equipo de la industria Ferriloza, obtuvo el segundo lugar en la “Primera Vuelta a Chile”.
Héctor Pérez Urzúa nació en Rengo en septiembre de 1944. Su padre se vino a trabajar a Santiago a la textil Caupolicán-Chiguayante y se mudaron a Renca, a metros de la estación del tren y muy cerca de la población de los obreros de Ferriloza donde vivía. Su primera bicicleta fue compartida con tres de sus ocho hermanos. El dueño era su hermano Fernando que se las prestaba cuando no la usaba. A los 14 años, cuando armó su propia bicicleta de un solo piñón, viajaron a Rengo (a 115 kms de Santiago) ida y vuelta en un mismo día.

Héctor Pérez Urzúa, ciclista chileno.
Fernando, que ya era ciclista, entusiasmó a Héctor para que comenzara a competir. El “maestro” Escolano lo detectó y lo llevó a trabajar y a correr en la industria CIC, en donde laboraban y militaban los mejores ciclistas del país. En CIC le permitían entrenar dos tardes a la semana como parte de su jornada de trabajo. En el año 1963, a sus 18 años y con el incentivo de sus compañeros Mario Nicodemis, Manuel Molina y Manuel Guzmán, el “chico” Pérez se incorporó al recién creado equipo de la industria Ferriloza, con Leonidas Carvajal y Juan Vallejos como los líderes y el ex campéon Andrés Moraga como entrenador.
En Ferriloza comenzó su etapa más fructífera ganando campeonatos metropolitanos en la pista de San Eugenio y varias carreras por caminos. En septiembre de 1963, corrió la Primera “Vuelta al Centro de la República”. En la etapa entre Quillota y Viña cogió la escapada que comenzó y le dio el triunfo final al experimentado astro del CIC Isaías Macaya. El “chico” quiso avivarse y ganarle en el embalaje pero Macaya lo encerró y no le permitió. “Eso no se hace” le dijo Don Isaías cuando cruzaron la meta y la lección jamás la olvidó.
Por su destacada campaña en los años 64 y 65 fue seleccionado para el X Campeonato Americano que se realizó en diciembre de 1965 con el que se inauguró el velódromo del Estadio Nacional. Fue el mejor de la cuarteta de 100 kilómetros que terminó en el cuarto lugar. La gran sorpresa se produjo en los 50 kms en pista. Pérez obtuvo la medalla de oro corriendo muy inteligentemente y, contando con la valiosa colaboración de su compañero Orlando Guzmán, superó a los favoritos de Argentina, Uruguay y Colombia. Sacó una vuelta de ventaja y ganó al puntuar también en el último embalaje, desplazando al uruguayo Etchebarne. Chile no obtenía medalla de oro desde que Exequiel Ramírez ganara la australiana en los panamericanos de Buenos Aires de 1951. Y lo insólito es que se logró sin contar con una pista para entrenar, puesto que el Velódromo del Estadio Nacional, inaugurado en 1965, solo se pudo volver a utilizar en 1967.
Por otra parte, Héctor Pérez tuvo su mejor actuación en ruta en febrero de 1967 corriendo la “Castro-Santiago” (la “Primera Vuelta a Chile”) de 1600 kilómetros divididos en 11 etapas, la carrera más larga hasta entonces en el país. Pérez terminó segundo a solo 16 segundos del ítalo-argentino Delmo Delmastro, relegando al mendocino Ernesto Contreras al tercer lugar por solo 11 segundos, gracias a los 20 segundos de bonificación obtenidos por llegar segundo en la última etapa. Pérez ganó dos etapas, obtuvo dos segundos lugares, un tercero y dos cuartos, demostrando sus grandes dotes de embalador.
En 1968, los hermanos Arrigoni contrataron a Héctor Pérez para que se dedicara exclusivamente a correr. En Audax Italiano y cumpliendo una labor de “peón” (de “sangre azul” como lo consignó la prensa de la época) ayudó a llevar al triunfo a Manuel González en la “Copiapó-Santiago” y a Arturo León en la tercera “Vuelta al Centro” (donde Pérez terminó tercero).
A fines de 1969, su amigo Augusto Silva lo llevó al club Ciclista Carteros. La empresa de Correos y Telégrafos lo contrató como cartero, siguiendo una vieja tradición que se había seguido con los ex campeones Cruz Orellana y José Santibáñez.
Héctor Pérez dejó el ciclismo con mucha tristeza. Representando a Chile en el extranjero quebró su bicicleta y se vio obligado a abandonar la carrera y vender su máquina. De vuelta al país se le negó la ayuda para adquirir una nueva bicicleta de competición.
El balance de la carrera deportiva de Héctor Pérez fue muy positivo llegando a ser campeón metropolitano, nacional y americano en carreras de pista y de ruta, individuales y colectivas, como líder o como gregario. De hecho, me confesó que su prueba preferida era la persecución por equipos, por la depurada técnica que requiere.
Hoy, a sus 72 años, a medio siglo de la cúspide de su carrera deportiva y con la impronta valórica heredada del ciclismo de entonces, Héctor Pérez disfruta una tranquila vida familiar con su esposa, cuatro hijos y ocho nietos.
Otros Impulsores del Ciclismo en Chile
Además de las organizaciones y figuras destacadas, existen otras iniciativas que contribuyen al fomento del ciclismo en Chile:
- Organización de Ciclismo de Ultra Distancia: Organización de personas que practican el ciclismo de ultra distancia. Reconocidos por la Audax Club Parisien, un club de ciclismo que data desde 1921 con presencia a nivel mundial.
- Espacio de Encuentro del Ciclismo Chileno: Se definen como un espacio de encuentro del Ciclismo Chileno. Su idea es poder llegar a todas las personas del ambiente de la bicicleta como usuarios, comunidad, autoridades, entrenadores y familias. Su intención es contribuir al fomento del deporte.
- Isabel Lorca Benavides: Es una egresada de derecho que decidió colocarse la meta de recorrer las 364 comunas de Chile en bicicleta. Registra su cruzada en Instagram, su visión es que este deporte es una forma de sanar.