Club Ciclista Riaza: Una Historia de Pasión y Éxito en el Ciclismo Segoviano

La historia del Club Ciclista Riaza es una historia de pasión por el ciclismo, de esfuerzo y dedicación, y de un impacto significativo en la comunidad ciclista de Segovia. Desde sus humildes comienzos, el club ha crecido hasta convertirse en un referente del ciclismo en la región, promoviendo este deporte y fomentando el espíritu deportivo entre sus miembros.

En sus inicios, el club tenía un fin muy modesto: "Éramos gente que había dejado el ciclismo y queríamos organizar un par de carreras". Todo funcionaba de forma muy artesanal, las placas que llevaban los coches de la organización tenían rótulos en marquetería porque era más fácil moldear la madera que pagar fotocopias. "Seguir la carrera con tu coche era un lujo, aunque pagaras la gasolina de tu bolsillo".

El Club Ciclista Riaza ha dejado una huella imborrable en el ciclismo segoviano.

Los Pioneros del Ciclismo en Riaza

Antonio Barrio es un historiador de cuatro décadas de ciclismo en Segovia. Su recuerdo hacia un «visionario» como Alfonso Martín 'Orejana', otro de los pioneros del club, es permanente. Él le buscó la primera bici con 19 años o le llevaba a Madrid para escoger material. Barrio corrió cinco años como aficionado, con servicio militar de por medio, y fichó por un equipo catalán, el Almogávares. «Fichar entonces significaba que te llevaban a las carreras. Igual salía un domingo por la tarde de Segovia y llegaba el lunes para correr la Vuelta a Jaén por la tarde. Si no me llevaba nadie, iba en tren o en autostop. Y era lo habitual».

No olvida un puesto de honor en la Vuelta a Segovia de 1978. «Iba subiendo la cuesta de Villovela y Alfonso iba en un coche animándome. Parece mentira, pero te ayuda». Entonces era peón de albañil y camionero; tuvo la suerte de que a su jefe le gustaba ir a las carreras y le llevaba.

Barrio lleva 30 años como delegado de ciclismo en Segovia, pero antes estuvo en las primeras juntas directivas del 53x13, nombre que respondía al máximo desarrollo de la época: el plato más grande y el piñón más pequeño. Y es una figura omnipresente desde entonces: «No necesito ningún carné». En la primera carrera que organizaron, la Vuelta a los Pinares -se mantiene desde entonces- el 27 de septiembre de 1981, Orejana y él corrieron; también Pedro Delgado, que estaba entonces en el Reynolds amateur.

La Influencia de Carlos Melero

Todos fueron hijos de Melero. «Cualquier cosa, recurríamos a él. Y cuando digo cualquier cosa, era cualquier cosa. ¿Cómo entreno? ¿Conoces esta carrera? El ciclismo en Segovia era entonces Melero; fue el primer profesional, el primer olímpico [Múnich 1972]… Era una época con medios de comunicación muy limitados y él nos contaba todo. Melero traía a sus compañeros del KAS como Nemesio Jiménez o Pepe Grande a La Granja a hacer la pretemporada; imaginen a Alberto Contador o a Alejandro Valverde jugando al fútbol con chavales que les adoraban.

La iglesia de Santo Tomás fue un punto de referencia importante en la historia del club.

Momentos Clave en la Historia del Club

A partir de 1985, cuando Delgado ganó la Vuelta a España, empezó una década de esplendor aderezada por su Tour de 1988, pero también por una cantera vivísima. Se organizaron pruebas en Alguilafuente, Cantalejo, Turégano, Riaza, Revenga, Otero, Navafría… Había viajes en autobús a París para ver el Tour o etapas de la Vuelta.

La guinda llegaría con el campeonato de España de 1995, gestionado por Unipublic bajo la organización del 53x13. «El club se embarcó sin pensar en las consecuencias. Quizás se nos escapó a todos un poco de las manos», reconoce Barrio en referencia a una semana de cortes de tráfico junto a la iglesia de Santo Tomás. «Fue un caos importante, pero durante 15 días todos los hoteles estuvieron llenos». La presentación la hizo Luis Ocaña -ganador de un Tour y campeón de España en Segovia en 1972- cuatro días antes de quitarse la vida.

El Legado del Club Ciclista Riaza

Armando Martín, conserje del campus de la UVA, se define como «presidente anecdótico». Salió de su primera reunión del 53x13 hace 11 años con el cargo de tesorero y ahora dirige el club. Estuvo cuatro años en las escuelas mientras Perico, con su bici de 15 kilos, ganaba alguna carrera en el polígono de El Cerro, pero no la mayoría. Armando solo ganó una vez, con la bicicleta de un amigo, porque la mejor que montó apenas tenía un plato y tres piñones. Es uno «de los cuatro de siempre, el bombero, otros dos, Antonio y yo» cuando toca organizar carreras de chavales como la de Sauquillo hace una semana.

Barrio se muestra autocrítico cuando analiza que ese 'boom perdido': «Lo fácil sería hablar de las circunstancias, pero no hemos sabido conservarlo ni hacer lo que ellos hicieron; la vuelta a Segovia tenía hasta seis etapas en los 60 y traían a Bahamontes a La Fuencisla. Sabían motivar a los chavales de escuela; tenían otra paciencia. Ahora vamos demasiados acelerados y esto no es solo ir allí y correr, todo empieza cuando los chicos hacen el viaje juntos».

Armando incide en otro aspecto clave: la seguridad vial. «Cuando sales con la bicicleta, tienes que intentar evadirte de que te pueda llevar por delante un loco. Ante todos los vaivenes, siempre quedará el socio número uno.

Porque, como dice Armando Martín, la Carrera del Pavo «es lo único en Segovia que abre y cierra un telediario». La fiesta del ciclismo sin cadena empezó con José María Heredero y tres amigos tirándose desde La Lastrilla a Vía Roma hace más de 80 años. Cuando el 53x13 se hizo cargo de ella, salía de la iglesia de Santo Tomás ,y después de la estación de autobuses. Lo habitual era llegar hasta el Arco del Socorro, pero un año alguien montó una bici de trial y llegó hasta el Alcázar. Cambió entonces el reglamento para que las dos ruedas estuvieran siempre en contacto con el suelo. En una de sus últimas ideas, Orejana elaboró el recorrido actual. «Una carrera por la Calle Real era impensable. La gracia del Pavo no es vallarlo; como en el Tour, al final se abre la gente», resume Armando.

Barrio asegura que el ciclista lo es para siempre. «Lo duro de salir y saber que tienes por delante cuatro horas de sufrimiento. El esfuerzo por superarse le da al ciclista una fuerza de voluntad para toda la vida».

Melero ilustra esa realidad. «Yo quería correr en los Juegos y en El Tour. Y lo hice. Pero no gané ni una cosa ni la otra. Esto no es boxeo, aquí salen 200 y solo gana uno».

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Eventos y Actividades del Club

Además de las competiciones, el club organiza regularmente eventos y actividades para sus miembros y para la comunidad en general. Estas actividades incluyen:

  • SalidasSenderistas por el Parque Natural de las Hoces del Río Riaza.
  • La Andada Escolar, evento deportivo que contó con la colaboración de los ayuntamientos de Morés, Paracuellos de la Ribera, Sabiñán, la Comarca Comunidad de Calatayud y la Red Natural de Calatayud, así como 30 voluntarios de la Asoc.
  • Salidas senderistas con raquetas de nieve por la Sierra de Urbión.
  • La Andada de Luna Llena que organiza la S.D. Comuneros.
  • Actividad deportiva de senderismo por la ruta de los Miradores que llevó a cabo la S.D. Comuneros.

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