El ciclismo en La Rioja, aunque no es una de las actividades deportivas mayoritarias, tiene una historia rica y fascinante. Desde sus inicios como simple festejo hasta convertirse en un deporte con sociedades y clubes dedicados, ha dejado una huella imborrable en la región.

Los Primeros Pasos del Ciclismo Riojano
La primera Sociedad relacionada con el ciclismo riojano se creó en Logroño hacia 1883, con el nombre de Veloz-Club Riojano. A principios del siglo XX, se creó la Unión Velocipédica Riojana, con la que se inició el enfoque del ciclismo como deporte y espectáculo. En la primera década del siglo XX, las Sociedades dedicadas al ciclismo, como "La Unión Velocipédica Riojana" y el "Cuerpo Auxiliar ciclista de Logroño", organizaban las carreras.
Amós Aguirre Agudo es el primer campeón de la provincia de "fondo" en carretera, como Gabino López lo es de pista, ambos en 1903. El más destacado de este período es Cesáreo Ruiz, que en la I Volta a Catalunya (1911) queda en sexto lugar después de ganar la 2ª etapa en Lérida, y que termina refugiándose en el diseño y construcción de bicicletas locales muy celebradas bajo la marca "VICTORIA". Su inquietud también se manifiesta por los reiterados intentos de organizar el ciclismo en una Sociedad local.
Nacimiento y Consolidación del Club Ciclista Logroñés
En los años veinte se incrementa la afición a la bicicleta concretándose en la formación del primer "Club Ciclista Logroñés " (12 de septiembre de 1923, con Fermín Gómez como Presidente) y en la aparición de un puñado de corredores que se dan a conocer en las carreras locales y en otras celebradas en el País Vasco.
El 18 de marzo de 1923, varios aficionados al ciclismo se reunieron en el Café Suizo con “el propósito de formar una sociedad ciclista”. Nació así el Club Ciclista Logroñés, formado por la siguiente junta directiva provisional: Vicente Palacios (presidente), Máximo Ortíz (secretario), Eladio San Pedro (tesorero-contador), Javier Adarraga y Pedro Ubis (vocales).
Un nutrido grupo de sportmans, entre los que sobresalían los aficionados a la bicicleta, pero también a otros deportes como la pelota, que se estuvieron reuniendo a lo largo de 1923, hasta que, finalmente, el 12 de septiembre de ese año inscribieron a esta sociedad en el registro de asociaciones del Gobierno Civil bajo la presidencia de Fermín Gómez y con la denominación citada.
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El Café del Comercio: Un Punto de Encuentro Emblemático
En estos años gestión es más frecuente las actuaciones musicales de piano y violín y con los nuevos tiempos vienen las promociones de las nuevas marcas de licores el coñac Copa Varela y en especial destaca este periodo por ser la sede a partir de 1923 del Club Ciclista Logroñés, que dará relevo al pionero Veloz Club Riojano desaparecido década antes y que como él vertebrara, ahora de forma más popular, esta actividad deportiva en Logroño. El Café Comercio será su sede social, pero también el punto de llegada y partida de las frecuentes carreras ciclistas que se darán en estos años.

La Vuelta a Piqueras: La Primera Gran Clásica del Ciclismo Riojano
A finales de los años veinte, y en dos años de la IIª República, se celebra en La Rioja una carrera ciclista de fondo en carretera, conocida con el nombre de "Vuelta Piqueras", que puede ser considerada como la PRIMERA GRAN CLASICA DEL CICLISMO RIOJANO. Se realiza coincidiendo con las Fiestas de San Mateo en los años 1927, 1928, 1929, 1930, 1931 y 1933. Es decir, llegan a celebrarse SEIS VUELTAS DE PIQUERAS antes de la Guerra Civil.
En 1935 se aplaza 'La Vuelta a Piqueras' por coincidir con el Campeonato Nacional y después se suspende definitivamente. En su lugar, y con el mismo nombre, se celebra, este año, el Campeonato de La Rioja. Reaparece en 1945 en plena posguerra, también en las mismas fechas. Se celebran otras cuatro Vueltas a Piqueras más, por lo menos, de las cuales nosotros tenemos documentadas tres: las de los años 1945 (VII), 1948 (VIII) y 1953 (X).
Palmarés de la Vuelta a Piqueras
Los corredores participantes, en especial los ganadores, pertenecen al selecto grupo de los mejores de cada época. En el palmarés hay campeones de España, y alguno, como Bahamontes, gana el Tour de Francia y otros participan.
La organización corresponde a el Club Deportivo Logroño y al Club Ciclista de la misma ciudad, y es patrocinada por instituciones e industrias de la capital de La Rioja.
| Año | Ganador |
|---|---|
| 1927 | Ricardo Montero |
| 1928 | Ricardo Montero |
| 1929 | Luciano Montero |
| 1930 | Federico Ezquerra |
| 1931 | José García, "Fanfa" |
| 1933 | Jesús Dermit |
Cesáreo Ruíz: Un Pionero del Ciclismo Riojano
El ciclista riojano Cesáreo Ruíz fue una de las principales figuras del deporte de las dos ruedas durante la década de 1920. Participó en representación de las entidades más señeras del ciclismo riojano (Deportiva Logroño, Agrupación Deportiva Gran Casino, Logroño Recreation Club, Club Ciclista Logroñés) en las principales competiciones de la época: Volta a Catalunya y diferentes carreras del campeonato de España de ciclismo en ruta.
En la competición catalana de 1913 logró hacerse con la victoria de la segunda etapa en Lleida, que le permitió concluir esta prueba en la sexta posición de la clasificación general. Y en las competiciones riojanas, donde fue el principal exponente durante varios años, obtuvo el triunfo en el campeonato provincial de bicicleta en carretera que organizó la Agrupación Deportiva del Gran Casino en 1911.

Javier Adarraga: Un Impulsor Clave
Uno de los factores que causó mayor interés por el deporte entre los riojanos fue la actuación de Javier Adarraga en los Juegos Olímpicos de París de 1924, donde obtuvo la medalla de oro en pelota vasca dentro de la modalidad de pala corta. Pero, al margen de este recibimiento, cabe destacar que el prestigio de Adarraga fue, a la postre, fundamental para que el ciclismo contara con mayores apoyos institucionales. Así, en septiembre de 1924, contando con la subvención del ayuntamiento de Logroño, el Club...
Si el deporte de las dos ruedas quería seguir funcionando en Logroño, este se veía abocado a la mercantilización y a programar eventos de manera asidua. Así, proyectaron la celebración de dos carreras en carretera en los circuitos de Entrena y Alberite para enero de 1924, y se entrevistaron con las autoridades locales de diferentes municipios para obtener donativos e interesaron a marcas como Alcyon, Toman, Diaman, Victoria y Toruiste para que exhibieran sus vehículos en estos eventos.