Dentro del asociacionismo civil andaluz, el de naturaleza deportiva es uno de los más numerosos y arraigados en esta Comunidad Autónoma. Este artículo explora la historia y el significado de un club ciclista emblemático, el Club Ciclista Las Chimeneas, destacando su contribución al deporte y la cultura local.

Orígenes y Fundación
Las actividades asociativas y deportivas del Real Club Recreativo de Huelva y del Real Club Recreativo de Tenis de Huelva se remontan a fines del siglo XIX, al constituirse la primera Junta Directiva de la entidad «Huelva Recreation Club», el 23 de diciembre de 1889, mediante acta firmada en el salón de chimeneas de la Casa Colón de Huelva.
La fundación del Real Club Recreativo de Huelva está íntimamente vinculada al establecimiento de una notable colonia británica en la provincia de Huelva desde el último tercio del siglo XIX. El empresario alemán Guillermo Sudheim y Giese, afincado en Huelva, medió entre el Estado español y un consorcio financiero europeo en la compra-venta del yacimiento minero de Riotinto.
En la noche del 18 de diciembre de 1889, tal y como aparece recogido en las fuentes documentales, se reúne un grupo de relevantes miembros la comunidad británica en el Casino Inglés, situado en la calle Odiel núm. 7 de la capital onubense, ante una concurrida asistencia formada por británicos y españoles, con el fin de crear el «Huelva Recreation Club».
La primera presidencia la ocuparía el ingeniero escocés Charles Adams que, junto a Gavino M. Spiers, A. Gough, E. W. Palin, José Muñoz, A. Lawson y Juan Croft, constituyó la primera Junta Directiva del Club.
El 23 de diciembre de 1889 tiene lugar en los salones del Hotel Colón de la capital, actual Casa Colón, la primera sesión de la sociedad donde se procedería a constituir la Junta Directiva oficial en la que ya aparecerían miembros tanto del poder civil y militar de la provincia como un mayor número de españoles de la burguesía onubense.
Junto a la práctica del fútbol, el Recreativo de Huelva organiza encuentros de diversas disciplinas deportivas propias de la comunidad británica como partidas de «lawn-tennis» -predecesor del actual tenis-, carreras de velocípedos, encuentros de golf, enfrentamientos de criquet, pruebas de equitación o «boxing».
Por todo ello, el Club se considera como introductor en el territorio español de numerosas prácticas deportivas hasta entonces ajenas a la sociedad española. Desde el primer momento, el Recreativo de Huelva difundió su actividad más allá de la capital onubense teniendo lugar encuentros deportivos con otros clubes de ingleses repartidos por toda la geografía española.
Primeros Años y Desarrollo
El 29 de diciembre de 1889 el «Huelva Recreation Club» celebra el primer partido de fútbol contra un equipo compuesto por marineros de barcos atracados en el puerto de Huelva. El 13 de agosto de 1892, coincidiendo con los actos de celebración del IV Centenario del Descubrimiento de América, se inaugura el Estadio del Velódromo, primer campo de fútbol construido en España, el cual además contaba con unas pistas destinadas a las carreras de velocípedos, mientras que los encuentros de «lawn-tennis» continuaban practicándose en los jardines del antiguo hotel Colón -actual Casa Colón-.
En este sentido, el club inicia, el día 9 de abril de 1906, su andadura en el Campeonato de España de Foot-ball, desplazándose hasta el Hipódromo de la Castellana de Madrid. La instalaciones del Velódromo, inauguradas el 13 de agosto de 1892 con motivo de las conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento de América, acogerían gran parte de las actividades deportivas que organizó el club junto con la R.T.C.L. para festejar tan señalada efeméride.
Dichas instalaciones, situadas en los terrenos cedidos por la R.T.C.L. En febrero de 1912 el secretario del Club realiza una petición a la Casa Real para entregar un trofeo en el torneo de tenis que venía organizando anualmente, recibiéndose en nombre de Alfonso XIII una copa de 52 cm.
Actualmente dicha competición continúa celebrándose gracias a la organización del Real Club Recreativo de Tenis de Huelva, siendo sus instalaciones deportivas las que albergan la competición en cuestión. Fruto de la comunicación establecida con la Casa Real, a finales de 1915, el Club Recreativo de Huelva ofrece al Rey la Presidencia Honoraria del Club, quien gustosamente la acepta, obteniendo la condición de Real Club a partir de enero de 1916.
La incipiente profesionalización del fútbol, que arranca de finales de los años veinte del siglo pasado, tiene su reflejo en el Recreativo de Huelva mediante la incorporación de los primeros jugadores de fútbol profesionales.
Evolución y Transformación
Finalmente, tras cincuenta años de desarrollo único, la sección de tenis se independiza de la entidad originaria en octubre de 1939, registrándose en el Gobierno Civil como «Club Recreativo de Tenis de Huelva». Desde entonces hasta la actualidad, el Club ha desarrollado su actividad de forma ininterrumpida bajo el mismo modelo asociativo de «club de socios».
La década de los años 70 y 80 del siglo XX supusieron para el Real Club Recreativo de Huelva el reconocimiento político, social y deportivo de la entidad como pionera en la introducción de la práctica del fútbol en España y su contribución a la expansión de la misma. Fruto del devenir socioeconómico y deportivo de la entidad centenaria, a instancias del equipo de gobierno de la Alcaldía de Huelva, el Real Club Recreativo de Huelva se transforma en Sociedad Anónima Deportiva en el año 1999, suponiendo un cambio hacia una mayor profesionalización del club y a su regularización con respecto a la mayoría de clubes deportivos españoles.
No obstante, el hecho del cambio en el modo organizativo no supone en absoluto menoscabo en su naturaleza de actividad asociativa deportiva. En este sentido, tras diversas crisis deportivas y, fundamentalmente, económicas, en el año 1999, el Real Club Recreativo de Huelva se ve abocado a modificar su originaria modalidad asociativa pasando a convertirse en una Sociedad Anónima Deportiva.
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La relación de los socios con el Club sufre un profundo cambio en tanto que, desde entonces hasta la actualidad, ya no poseen potestad consultiva en las decisiones adoptadas por la entidad, correspondiendo al consejo de administración de dicha Sociedad todas las determinaciones de índole económico-deportivo.
Impacto Cultural y Social
Una numerosa e importante comunidad británica se asienta en la provincia de Huelva debido a la venta por parte del Estado español de gran parte de las explotaciones mineras a diversas compañías extranjeras. Su implantación supuso un importante movimiento migratorio de personal de alta cualificación de origen británico que, junto con sus modelos productivos y relaciones laborales, trajeron consigo distintas manifestaciones culturales propias como la arquitectura victoriana, celebraciones festivas anglosajonas, rituales religiosos protestantes, entre muchas otras.
Esto supuso para la sociedad onubense del último tercio del siglo XIX la irrupción de unas dinámicas sociales ajenas a la propia idiosincrasia que, en el largo periodo de presencia británica en tierras onubenses, fueron asimilando progresivamente hasta el punto de dotarlas algunas de ellas de un significado propio. La actividad asociativa desarrollada por el Real Club Recreativo de Huelva y por el Real Club Recreativo de Tenis de Huelva pueden considerarse como una manifestación viva y dinámica del proceso de aculturación iniciado en el último tercio del siglo XIX por la sociedad onubense.
En la actualidad, tal y como sucediera casi a lo largo de toda su historia, el valor simbólico del Recreativo de Huelva resulta indiscutible. La ciudad de Huelva y, en menor medida el resto de municipios de la provincia, ha considerado uno de los símbolos identitarios de la misma, al margen de la afición al deporte que puedan tener sus vecinos y, por supuesto, más allá de su participación activa como socios de la entidad.
En este sentido, junto a la gesta del Descubrimiento de América, se consideran los referentes identitarios fundamentales de la actual sociedad onubense. En gran medida, esto se debe gracias a la participación y presencia del Recreativo de Huelva en el tejido empresarial onubense, en las principales festividades del municipio, en el resto del tejido asociativo local como hermandades religiosas o peñas futbolísticas, en el fomento de la práctica deportiva, e incluso, en el mecenazgo a través de la Fundación Recre.

Salvaguardia del Patrimonio
Se entiende por salvaguardia lo recogido textualmente en el artículo 3 de la citada Convención: «las medidas encaminadas a garantizar la viabilidad del patrimonio cultural inmaterial, comprendidas la identificación, documentación, investigación, preservación, protección, promoción, valorización, transmisión -básicamente a través de la enseñanza formal y no formal- y revitalización de este patrimonio en sus distintos aspectos».
Un Ejemplo Inspirador: Ángel Balbás
Para ilustrar el espíritu del ciclismo local, podemos recordar la historia de Ángel Balbás, un joven ciclista de la Rotxapea que participó en numerosas pruebas por las carreteras vasco-navarras. La afición seguía sus andanzas a través de las crónicas de los periódicos, y la prensa lo consideraba el futuro del ciclismo navarro.
Aquel 11 de mayo de 1924 sorprendió a la crítica en una prueba-entrenamiento, gracias a la cual fue seleccionado para acompañar al campeón ciclista de España, José Saura, que se encontraba realizando la mili en Pamplona. Dos semanas más tarde, Balbás disputaría la carrera Tolosa-Iruñea-Tolosa, en la que se impuso el corredor del Athletic Club de Bilbao, Domingo Gutiérrez.
En 1925, ‘La Voz de Navarra’ destacaba el ambiente que se generaba alrededor de cada prueba: «Nos hallamos en plena fiebre ciclera», «lo más parecido a sanfermines», a decir del cronista. En Euskal Herria el ciclismo gozaba de muy buena salud; aquel año se disputó la Vuelta al País Vasco por vez primera (Gran Premio revista Excelsior) cuya primera etapa finalizó en Iruñea.
Ya desde entonces, su apellido y figura eran habituales en todas las carreras que se organizaban en las diferentes localidades; como en el Campeonato Navarro cuyo final fue accidentado y catastrófico. Un sidecar se cruzó en la trayectoria de Meca, cuando este disputaba la carrera con Dióscoro Alonso, y el infortunio hizo que cayera al suelo el villavés.
Posteriormente, el mismo sidecar arrolló a Balbás, dando este una vuelta de campana. Estos incidentes indignaron al público. «De Balbás huelgan los elogios. Bien claro lo hemos dicho antes de ahora: al ‘crack’ de la Unión Ciclista Navarra le esperan muchos días de triunfo; aún es muy joven».
Era el favorito de los cronistas ‘Txiri’ (Antonio Gárriz) del ‘Diario de Navarra’ y de Jokintxo Ilundáin en ‘La Voz de Navarra’. «Ángel Balbás, de Osasuna, por ejemplo, suple a su potencia con una escuela que le lleva hoy al triunfo entre los suyos, y que con un poco de constancia le hará llegar a ser un ‘as’ del ciclismo.
La necesidad de fortalecer la identidad de barrio y de organizarse colectivamente, también con el deporte, le lleva apenas dos años después a abandonar Osasuna, y junto a Ventura, Legarra y Arrondo, los chicos de la Estación, apostar por el Sporting Club Navarro. Esta experiencia deportiva, que años después tuvo en otro club su continuación, la compaginaba con su militancia política.
En abril de 1936, Ángel era para la prensa un recuerdo del pasado. Con motivo del Circuito de Pamplona, uno de sus críticos escribe: «Ni Meca, ni Balbás, ni Dióscoro, ni Iriberri, ni Alcelay se podrían comparar con los Ganuza, Andiarena, Nepote y otros que actualmente ruedan por carreteras de Navarra».
Estos mismos ciclistas fueron anunciados para acudir a la Olimpiada Popular (alternativa a la de Hitler), que no llegó a celebrarse puesto que el mismo día comenzó la guerra.
| Nombre | Logros Destacados | Club | Período |
|---|---|---|---|
| Ángel Balbás | Participación en la carrera Tolosa-Iruñea-Tolosa; Favorito de la prensa local | Unión Ciclista Navarra, Osasuna, Sporting Club Navarro | 1924-1936 |