Club Ciclista Ermitagaña: Una Historia de Pasión y Legado en el Ciclismo

Los grandes del deporte son capaces de reunir personas sin su habitual atuendo deportivo. Si estás en la salida de una Vuelta, de un Tour o una Paris-Roubaix todo es más sencillo porque la propia carrera invita a que el público aplauda y admire al ciclista pero, con vaqueros y camisa, no todos son capaces de recibir ese reconocimiento.

El Club Ciclista Ermitagaña, un semillero de talento y pasión por el ciclismo, ha sido fundamental en el desarrollo de numerosos ciclistas, incluyendo a figuras destacadas como Imanol Erviti.

Este club, que vio crecer a Erviti, es un símbolo de la dedicación y el amor por este deporte en la región de Pamplona. La historia del club está intrínsecamente ligada a la de sus miembros, quienes han contribuido a forjar una comunidad ciclista sólida y unida.

Homenaje a Imanol Erviti: Un Legado de Amistad y Ciclismo

Recientemente, tuve el honor de asistir al homenaje de mi compañero y amigo Imanol Erviti. Viajé a Pamplona pensando que iba a ser una reunión de unos cuantos compañeros de pelotón, familiares y algunos amigos, pero cuando crucé la puerta del restaurante me quedé atónito. Generaciones y generaciones de ciclistas y auxiliares que habían compartido historias con Imanol y es que no en vano son 19 años en el profesionalismo.

Tras unos segundos comencé a dar abrazos y besos e iba entendiendo la fuerza de Imanol, esta sin emplear las piernas y los pulmones pero sí el corazón. Imanol llegaba con su familia al encuentro tras pedalear unos kilómetros con su grupeta y pasar un divertido rato con los más pequeños del Club Ermitagaña, ese que lo vio crecer y que tanto quiere. Sí, porque el ciclista de 1,90m y piernas de hierro también quiere, también se emociona.

Suena el txistu y tamboril mientras la artista interpreta el aurresku, frente a Imanol. Manos atrás del navarro y silencio de todos. La reverencia final al protagonista, de esta danza tradicional, me impresiona. Imanol saluda a todos los grupos que se han ido formando, le lleva un rato antes de dirigirnos a las mesas.

Asistentes Notables: Zandio, Arrieta, Chente, Lastras, Navas, Rubén Plaza, Koldo Gil, Jon Bru, Óscar Rodriguez, Cobo, Iván Gutierrez, Dani Moreno, Horrach, Juanjo Oroz, Sutherland, Mikel Nieve, Ion Izaguirre, Sheila Gutierrez, David López, Valverde…y más, muchos más.

Porque ellos son piezas fundamentales para que sucedan las cosas, son los que nos escuchan en los momentos de euforia pero también en los momentos de bajón. No son psicólogos pero muchos parece que tienen la carrera y con nota.

La mesa de Imanol en el centro y rodeado de familia y amigos que incluso viajaron desde Bélgica. Porque el ciclista necesita un gran equipo alrededor para disfrutar de lo que le gusta, para dar el máximo cada jornada, para que el sudor y esfuerzo sea compartido.

Hay una parte de ese equipo que luce un logo, una marca y que está en las carreras, concentraciones y entrenamientos. Después hay otro equipo que está en casa o al otro lado del teléfono, de la videollamada y que son la energía diaria para arrancar, el sentido de todo. Esposa, hijos, padres, hermanos, amigos que sin llevar tu sangre son uno más del hogar.

Fijaos que con unos y otros el ciclista llora y ríe, se alegra y se entristece y por eso teníamos que estar allí. No entrábamos todos en casa de los Erviti pero la comida fue como eso, como estar en su casa e incluso creo que podíamos haber ido en zapatillas. Ese ambiente con cientos de personas y todas tan diferentes no es fácil de conseguir, de crear.

También le entregaron un trofeo similar al de Roubaix, esa carrera que tanto ama Erviti. Una prueba en la que consiguió ser noveno, una hazaña para quien la hemos sufrido en manos y piernas, en cuerpo y alma.

Las luces se bajaron y las pantallas cobraron vida para emitir el video que habían preparado. Imanol ganando en Las Rozas y Vilanova y la Geltrú volvió a provocar el aplauso sostenido de todo el salón. Me giré para ver su cara y creo que su mirada estaba en las imágenes pero su cabeza en mucho más.

Algunos no pudieron estar pero no quisieron dejar de enviar un mensaje en el video: Nairo Quintana, Luis León, Andrey Amador, Sergio Henao, Arcas, Juan Mari Guajardo, Purito, Arroyo, Jose Herrada o Menchov fueron algunos.

Chente recordó, con micro en mano, una anécdota del primer día que conoció a Imanol. Valverde habló de la importancia de un gregario como Erviti para conseguir victorias y sobre todo recordaba una Vuelta a España, con etapa en Andorra, en la que si no es por él no llega a meta.

Un representante del Club Ciclista Ermitagaña nos contaba que siempre que ve a Imanol se preocupa por los chavales y por quedar para pasar un rato con ellos.

También pudimos ver a Imanol enfundarse la camiseta que le otorgaba su grupeta y en la que se podía leer: “Globero”. La competición deja paso a la bici como herramienta para disfrutar de otra manera, con presión tan solo en los tubulares.

Para terminar y antes del baile, nos asustaron con la noticia de que Imanol se pasaba al tenis pero, pese a su caracterización con peluca rubia, cinta de pelo y pantalón corto, el estilo dejaba mucho que desear.

Sería tan injusto perder a un profesional como él, a un maestro, a un tipo al que cualquier equipo se lo rifaría para estar en sus filas dirigiendo. Esperemos que pronto podamos conocer su futuro, estoy deseando.

Quería compartir lo que viví ese día porque sé que si tuviéramos que sentar a todos los que admiran a Imanol en la mesa, necesitaríamos todos los campos de futbol del mundo y aún así estaríamos un poco apretados.

Sarribikes: Un Capítulo que Llega a su Fin

La bicicleta unió a Joseba López y Xabier Echávarri hace más de 30 años, cuando compartieron muchas horas y kilómetros en el Club Ciclista Ermitagaña. La vida, la amistad, los intereses comunes les llevaron hace 13 años a emprender, entonces pusieron en marcha Sarribikes, una tienda de bicicletas que nació en Sarriguren y después se trasladó al polígono de Mutilva, y que a finales del mes de octubre echará el cierre.

Detrás de la decisión de cerrar el negocio, no hay unos malos resultados económicos. Al revés, el negocio va a toda vela. Es la necesidad de un cambio de modo de vida -los horarios, el tener que estar 24 horas pendiente de pedidos, aperturas cierres, etc- la que les ha animado tanto a Echávarri como a López a dar este paso, y buscar por separado nuevos horizontes en sus vidas. Eso sí, sin perder ni un ápice de su amistad, ni de su pasión y amor por la bicicleta. De hecho, en cuanto se estabilicen quieren retomar la práctica del ciclismo.

Sarribikes ha sido durante estos años una de las tiendas de bicicletas de referencia en Pamplona y comarca. Comenzaron con un local pequeñito pero lleno de vida en Sarriguren, donde permanecieron durante una década. Siempre con Joseba más pendiente de la atención al público, y Xabier en labores de mecánica, con un trabajo muy fino.

Crecieron, y de allí decidieron trasladarse hasta el polígono de Mutilva, donde han permanecido durante los tres últimos años en un local espacioso, con abundante género en cantidad, calidad y marcas.

En este tiempo Sarribikes ha dado cobertura y atención a miles de ciclistas y cicloturistas de Pamplona y la cuenca. También han apoyado a deportistas y equipos tanto de mountain bike como de gravel.

La comunidad ciclista de Pamplona seguro que les echa de menos, y seguro que les reencuentra en las carreteras.

El Club Ciclista Ermitagaña sigue siendo un pilar fundamental en la comunidad ciclista, promoviendo la pasión por el ciclismo y formando a futuros talentos. Su historia es un testimonio del poder del deporte para unir a las personas y crear lazos duraderos.

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