Historia del Club Ciclista: Un Legado de Pasión por las Dos Ruedas

Para comprender la historia del Club Ciclista, es necesario remontarse a finales del siglo XIX, cuando se gestaban las primeras carreras organizadas por asociaciones de ciclistas que crearon escuela entre los jóvenes. El ciclismo, desde sus inicios, ha sido más que un deporte; es una tradición, una pasión y un símbolo de comunidad.

En este contexto, el Club Ciclista emerge como un faro de esta tradición, con raíces profundas que se entrelazan con la historia del ciclismo en España. A continuación, exploraremos los momentos clave, las figuras emblemáticas y los eventos que han dado forma a este club a lo largo de los años.


Una carrera ciclista.

Orígenes y Resurgimiento del Club

El Club Ciclista recoge el testigo de la Asociación «Velocípeda» fundada en 1890, cuya actividad se vio interrumpida por la guerra civil. Tras un período de inactividad, el club volvió oficialmente a la actividad en el año 1983, fundado por un grupo de amigos aficionados al ciclismo. En la actualidad, cuenta con más de 250 socios, lo que demuestra su arraigo y popularidad.

En 2007, el club celebró sus bodas de plata, 25 años dando pedales. Ya en 1912, la «Unión Velocípeda Montañesa» organizaba salidas que tenían como punto de partida «La Barrera» y en la que se realizaban carreras hasta el Pontarrón de Guriezo, entre otros trayectos. Esta asociación gestionaba marchas pedestres y ciclistas todos los 25 de diciembre, teniendo que suspender alguna de estas pruebas por el mal estado de las carreteras. Esta agrupación recaudaba fondos, creando sus propias insignias, que los socios podían adquirir en el garaje «The Cycle», al precio de 2 pesetas.

En el verano de 1913, se organizó una marcha para neófitos, en la que destacó como el más rápido Abel Barrón. Este mismo año hubo otra marcha que recorría 47km, llegando hasta Guriezo; en esta ocasión el ganador fue Domingo Tejedor, siendo esta carrera bastante accidentada para numerosos corredores que tuvieron que retirarse por diversas averías.

Figuras Clave y Eventos Destacados

Uno de los protagonistas de la época fue Chávarri, que triunfó en el campeonato de la provincia y que celebró su victoria con un banquete que tuvo lugar en el Hotel Universal de Santander. S. Chavarri, se configuró como un gran ciclista en otras muchas carreras que la Unidad Velocípeda Montañesa organizó en años venideros, siendo segundo en la prueba Madrid - San Sebastián. En Castro este esfuerzo no pasó desapercibido y se le homenajeó con una gran fiesta y banquete en el popular Parque, muchos aficionados del cercano Bilbao llegaron a Castro para festejar al campeón.

Castro también contaba con una fábrica de bicicletas, la de «Fernández», ubicada en la calle La Ronda. Muy cerca de allí se encontraba el taller de «Trecha», donde está actualmente Muebles Iriarte, gestionada por Enrique F. Chávarri, conocido ciclista. No podemos dejar de acordarnos de Gabriel Sáez, que además de vender, reparaba y alquilaba bicicletas junto al Matadero.

En 1935 se celebró la primera Vuelta a España, carrera que en esa época se paseaba por toda la piel de toro, siendo Castro una ciudad de paso. En esa prueba participaron 33 corredores españoles. Tras el éxito de la Vuelta entre los castreños, se dispuso el 29 de junio de ese mismo año una animada carrera que obtuvo mucho éxito, en ella participaron 38 corredores, el ganador fue Zacarías Herboso, del equipo «Fernández», siendo el premio de 70 pesetas. Recordamos que en 1947 se abre un nuevo taller de reparación de bicicletas por José Hernández (El Gallego) y que en la actualidad sigue funcionando; decir además que, El Gallego, también compitió en pruebas ciclistas.

A su vez, tenemos que recordar a otros ciclistas de Castro que hicieron vibrar a los castreños de la época, entre ellos: Rafael Cruz (Mero), Isidro Cabezas, Jaime Gutiérrez, Manuel Gutiérrez (Lolín), Eulogio (El Andalúz), Nino Ruiz, Carmelo Aras, los hermanos Morales. Otros ciclistas que se aficionaron a este deporte entre los años 60 y 80 fueron: Humberto Martínez (Cholo), Javier Echevarría, Emilio Alcalde, José Quintana (Quintanilla), Francisco Gómez (Paquito), Manuel González, Ángel M. Herboso, Pedro Palacios (Drin), José M. Basabe, Ramón Balseiro Bores, Enrique F. Chávarri (hijo de Chávarri), Rafa Cruz (hijo de Mero), Vicente Liendo, Juan J.

El VERDADERO ORIGEN de la BICICLETA

La Refundación y Consolidación del Club

El año 1982 fue un año en el que el deporte fue el protagonista en España con el Mundial de Fútbol. Se creó, sin duda, una gran expectativa a nivel deportivo en las nuevas generaciones en todos los ámbitos deportivos, así, también fue el año en el que un grupo de cicloturistas de Castro decidieron, en marzo, reunirse para crear el Club Ciclista Castreño, por ello, debían implicar a otros aficionados para poder formar una directiva que se encargara de dar forma a aquella bonita iniciativa.

Durante esa primera asamblea se toman una serie de acuerdos, por los cuales se constituye el club, mediante la escritura de formación de la sociedad, que se realizó el 19 de mayo de 1982, de esta forma se daba legalidad total al club, dotándolo de sus propios Estatutos. Finalmente, el último de los pasos para comenzar a andar era inscribirse en la Federación Cántabra de Ciclismo, Diputación Regional y en el Consejo Superior de Asociaciones Deportivas.

En dicha asamblea se acordó que la cuota anual que los socios debían aportar al club era de 1.000 Ptas. para el año 1983. De esta forma, los 43 socios fundadores, de forma altruista, habían creado un club ciclista que hoy en día sigue funcionando y al que se unieron posteriormente muchos más aficionados que consiguieron crear una escuela deportiva con mucho mérito. Destacar un dato referido a los considerados socios fundadores, en el libro de actas queda constancia de que se debe abonar la cuota del Club antes del 31 de mayo de 1982, por ello se decide que aquellas personas que hagan efectivo el pago en esas fechas se considerarán socios fundadores.

Una de las primeras pruebas que se disputaron fue la contrarreloj individual (CRI) cuyo trayecto era Guriezo-Alto de la Escrita y que ganó D.C. Vilella. La Federación Cántabra de Ciclismo es el organismo que se encarga de que todo funcione en nuestra comunidad autónoma en los relativo al deporte de dos ruedas, hay que tener en cuenta que su gestión debe estar perfectamente coordinada para que todos los engranajes se conecten correctamente y las pruebas ciclistas que se realizan durante todos los años se desarrollen sin incidentes.

Durante el año 1983 se tomaron decisiones como elegir el diseño de camisetas y culotes, que finalmente llevaron el blanco y rojo, tonos que se erigieron como los colores del club y que hoy en día se mantienen como signo de identidad de sus ciclistas. Con motivo del 25 Aniversario del Club se estrenaría un nuevo equipaje con el logotipo de la efemérides.

Hay que reseñar que, en el verano de ese año, se realizó la Primera Salida de verano para los socios. El lugar que se eligió para este evento fueron los Pirineos Franceses. Los aficionados disfrutaron de esa prueba durante 4 días.

Ya en 1984, la asamblea decide adquirir un local en propiedad. 76 socios fueron los que aportaron el capital necesario para poder ubicar en él la sede social del club, sede que, como todos saben, se encuentra en «La Plazuela». Hasta 1985 no se obtuvo la licencia de obra del mismo para realizar reformas de las que se encargaron los propios socios.

Pero hasta este momento hay que decir que los miembros del Club se reunían en otros aforos para dar lugar a esas asambleas, fueron testigos de esas reuniones: El Círculo Católico, el ya desaparecido Cine Teatro Argenta, el Bar Colón y en el local, también inexistente, Ciclos José «El Gallego».

En este año se produjeron numerosos acontecimientos, entre ellos, cabe destacar la creación de un calendario de salidas cicloturistas para los domingos y los días festivos, calendario dilatado, ya que desde marzo hasta septiembre (salvo agosto, hay que descansar) cuentan con excursiones programadas.

A su vez, se celebra el primer «Día de la Bici», que actualmente se sigue celebrando, en el que se contó con la asistencia de profesionales como Alberto Fernández, Eulalio García y Enrique Aja. No podemos olvidarnos de que esta celebración se realiza como un acto para reivindicar el deporte de la bicicleta e incentivar a los más jóvenes para que participen. Actualmente son muchos los chavales que no perdonan esta bonita cita, alrededor de 300 personas acuden cada año para apoyar esta iniciativa.

En este mismo año se comienza a perfilar lo que luego será finalmente la Escuela de Ciclismo del Club Castreño. Tras haberse formado los siguiente grupos, Escuela y Cadetes, y haber participado en las pruebas de Cantabria, finalmente se dota de ayuda económica a todos ellos, pudiendo fortalecer así el Club.

Las salidas de verano se han convertido en el buque insignia del club, y por ello en 1985 los socios se desplazan a Jaca para realizar la que fue la 3ª Salida de Verano. A su vez, durante este año, se organizaron numerosas pruebas ciclistas en Castro. Cabe destacar las «Marchas Gastronómicas», una iniciativa que comienza con la marcha a la Rioja, y que se realiza con el ánimo de continuarlas todos los años en la zona norte del país.

En el Club no se olvidan de las otras disciplinas del ciclismo como es el Ciclo Cross, por ello se celebra una prueba a nivel nacional que se disputa en el Barrio de Cotolino y el ganador es José Yurrebaso, también hace sus pinitos J.J.

Ya, en 1986, y una vez confeccionado el nuevo calendario de las marchas, se decide incorporar coches de apoyo para enriquecer las pruebas y atender a los compañeros que, por caída o por avería mecánica, no puedan seguir pedaleando. La elección del coche se realiza por sorteo. En abril de 1986 se decide comprar el primer coche financiado con publicidad y aportaciones de los socios para llevar los equipos a correr. Esta vez el Club decide realizar su salida de verano en Cistierna, y la Marcha Gastronómica tendrá lugar en «Labastida».

Por segundo año consecutivo el Club organiza la prueba de Ciclo Cross en Cotolino. En la directiva del Club surgen algunos cambios con motivo de la dimisión del Secretario y Vicepresidente.

En el verano del 87 se decide realizar dos «Salidas de Verano», una de ellas se dirigió a Los Alpes y la otra fue a Soria. Se acuerda dar esta alternativa a aquellos que no pueden acudir a Francia; de esta manera, éstos últimos podrán participar en la salida a Soria durante 5 días. Un año más continuarán con las ya famosas marchas gastronómicas, escogiendo esta vez Haro - Santo Domingo, no perdiendo así esa tradición que es una de las que más motiva a los ciclistas.

Tras varios años, después de adquirir el local, se decidió acometer diversas obras en el mismo para aportar funcionalidad a la marcha del Club, dotando de una zona más idónea para la estancia y disfrute de los socios.

Para realizar las pruebas deportivas es indispensable la ayuda de agentes exteriores al Club, por ello no nos podemos olvidar de la inestimable ayuda de organizaciones como Cruz Roja, Protección Civil, Guardia Civil, Policía Municipal y el Ayuntamiento de nuestro municipio que, en 1988, colaboraron para que todas las salidas se desarrollasen en condiciones normales. Esta ayuda proseguirá en años posteriores, sumándose otros tantos organismos, que sin ellos no sería posible el desarrollo de dichas marchas.

Durante este año, se confecciona un potente equipo juvenil para atender todo el calendario Cántabro. También se suceden numerosas pruebas en La Rioja, Asturias y Vizcaya, realizándose así un total de 56 días de competición. Cabe resaltar la celebración del primer Gran Premio Ciudad de Castro Urdiales, para juveniles. En esta ocasión el ganador será José Miguel Fernández Viñals, tanto de esta carrera y de otras muchas. Ya se empiezan a hacer eco los medios de comunicación regionales dando así más rango a estas pruebas.

El equipo de Cadetes este año fue sponsorizado por Hamburguesería Serman, y estaba compuesto por E. Talledo, J.M. Sarachaga, J.M. De Castro y F. Vilella. El escenario para la Salida de Verano, esta vez es la zona occidental de Asturias, y la marcha gastronómica se desarrolla de nuevo en La Rioja, esta vez en Santo Domingo-Valvanera.

Y como las buenas costumbres no se pueden perder, se vuelve a celebrar las pruebas sociales con el trayecto Guriezo-Villaverde y Subida a la Granja. Otra de las incorporaciones que se dan en la temporada 88 es la prueba en Santullán (Santiago), auqne a pesar de la ilusión que se depositó en aquella nueva carrera, a dos días de su realización tuvo que ser suspendida ya que la Dirección General de Tráfico no dio el visto bueno para que se llevase a cabo.

En esta campaña se acude de nuevo a la II Ruta del Asón, además se realiza de nuevo la famosa CRI que se disputa en Villaverde y La Granja. No obstante los socios del Club nunca han tirado la toalla en lo que a iniciativa se refiere. En todo momento han surgido innovadoras ideas, nuevas pruebas, trayecto, diseños de trofeos, camisetas… es decir, es un no parar de propuestas, siempre en beneficio de los propios socios y aficionados.

Por ello surge a finales de este año la Sección de Ajedrez que bajo el cobijo del Club Ciclista adquirirá protagonismo participando en diferentes Campeonatos y Ligas de la Comunidad Cántabra, dando cobertura a muchos jóvenes que querían desarrollar este deporte que tanta destreza e inteligencia requiere, siendo durante muchos años el único equipo que ha participado en el Trofeo de la Amistad, premio al que sólo acudían equipos de Euskadi además del Club Ciclista Castreño.

Manuel Ricol Giner: Decano de los Ciclistas Españoles

¿Por qué un turolense de Castellote y Barbastrense de adopción fue nombrado en el 3º Congreso de la Unión Velocipédica Española (1898) como «Decano de los Ciclistas Españoles«? Esta es su historia. Manuel Ricol Giner (Castellote 1849 - Barbastro 1920) nació en el Más de Ricol (termino municipal de Castellote) trasladándose con sus padres a los 8 años a Barbastro buscando mejores oportunidades.

En 1863, con 13 años, tomó destino a Zaragoza como aprendiz de oficial de relojero con el afamado fabricante de relojes de Besançon (Francia), D. Clovis Feunet. A instancia del Sr. Feunet se traslada a Madrid en 1869, con 20 años, consiguiendo abrir su propio negocio relojero en Plaza Matute en el año 1873. Después, junto a su esposa, deciden regresar y afincarse en Barbastro en el año 1877. Allí instaló una relojería en el número 22 de la calle Coso y residió hasta su muerte en 1920.

Desde muy joven, Ricol, se sintió atraído por los artilugios de dos ruedas que aunaban la sensación de velocidad, la destreza del piloto y la libertad del individuo. Por este motivo, tuvo contactos con varios artesanos con la intención de construir un velocípedo como los que había visto en alguna representación teatral.

Fue durante su estancia en Madrid cuando adquirió un biciclo alto y ligero conocido como «Jirafa» utilizándolo por los paseos del Prado y la Castellana, así como en el Retiro. Cuentan las crónicas que estos primeros velocipedistas eran agredidos por el «populacho», que les arrojaba piedras al pasar, incluso en una ocasión, Ricol, tuvo que refugiarse en una abadía confundido por una especie de «diablo» sobre caballo de hierro.

En 1873 su primera proeza recogida en el número 122 de «El Deporte Velocipédico», cuando realizó el recorrido Madrid - Huesca. Otros records que ostentó son:

  • 12 horas sin desmontar en 1888.
  • 24 horas en bicicleta en 1889.
  • 100 kms. sin desmontar en 1893 (revista El Ciclista nº 32) con el trayecto Barbastro - Huesca - Barbastro en 5 horas y 10 minutos.

Todas estas gestas lo convierten en un mito a nivel nacional, de lo que se hacen eco toda la prensa especializada y otros periódicos generalistas de la época.

Manuel Ricol se convirtió en el «especialista» del velocipedismo que era requerido por cualquier persona que tuviera algún tipo de inquietud relacionada con las dos ruedas. Estuvo presente en las primeras pruebas ciclistas realizadas en el Retiro de Madrid en febrero del año 1870, anunciándose en la prensa como «espectáculo no visto todavía del público madrileño«. También fue el encargado de la organización de las pruebas ciclistas durante las Fiestas del Pilar en 1886, posteriormente en 1888, organizó las primeras pruebas ciclistas de Lérida en el mes de Mayo y en Agosto organizó pruebas para las fiestas de San Lorenzo en Huesca.

Incluso llegó a construir un velódromo junto a su domicilio en Barbastro. Otra de sus aficiones consistía en realizar retos a nivel nacional, ofreciendo un premio de 1000 reales al ciclista que lograra realizar con menos tiempo que él o cualquier otro ciclista barbastrense el trayecto comprendido entre Barbastro - Mesón de Almudevar - Barbastro. Lo que lo convierte en un innovador en el «merchandising» del ciclismo.

Durante su estancia en Madrid, Ricol y otros amantes de los velociclos crearon la Sociedad Velocipedista de Madrid, en el año 1885, pionera en el asociacionismo deportivo en España en cualquier disciplina. También estaría presente en la creación de la Unión Velocipédica Española en 1895 (antecesora de la actual Real Federación Española de Ciclismo). En 1888 recibió de la Sociedad Velocipedista de Madrid, el título de socio de honor y decano del ciclismo español.

En junio de 1901, el periódico Los Deportes, dedica su portada a Manuel Ricol, indicando que había sido nombrado socio de honor por 19 sociedades ciclistas españolas. Todos las sociedad o clubes organizaban encuentros con Manuel Ricol, trasladándose a Barbastro y devolviendo éste la visita posteriormente.

Además era esplendido con su patrimonio y siempre se prestaba colaborativo en cuantas iniciativas pudieran llevar a la mejora de las condiciones de los ciclistas, por ejemplo, en la señalización de carreteras.

Otros documentos hacen referencia a Manuel Ricol y a su hija Mercedes, ya que ambos aparecen como miembros de la Unión Velocipédica Española, en el anuario de la U.V.E. de 1897. Mercedes Ricol desde muy joven acompañaba a su padre en largas excursiones, lo que probablemente le convierta en la primera mujer ciclista de Aragón.

Por último, el artículo del periodista especializado Canto Arroyo, con motivo del fallecimiento de Manuel Ricol nos da una imagen de la importancia que tuvo y como su legado se ha perdido hasta nuestros días. Únicamente el Club Ciclista El Pedal Aragonés, en 2014, tributó un bonito homenaje a Manuel Ricol colocando una placa en Más de Ricol, su lugar de nacimiento.


Manuel Ricol y su hija Mercedes.

Esta historia, de una de las figuras más importantes del ciclismo aragonés y español todavía sigue viva y vamos encontrando nuevos datos y curiosidades del «Padre de los Ciclistas Españoles«.

Eventos Contemporáneos y Participación

En 1987 se celebró el ‘Asedio a los Calatravos’, una marcha cicloturista no competitiva que atravesará el corazón del Campo de Calatrava. Hoy se ha presentado en rueda de prensa el Desafío Sport- Bike Ciudad Real ‘Asedio a los Calatravos’, una marcha cicloturista no competitiva que transcurrirá el próximo sábado 25 de octubre, por algunas de las localidades con más historia del Campo de Calatrava (Bolaños, Calzada, Villanueva de San Carlos, Argamasilla, Alcolea…), unos 180 kms y 1.400 metros de desnivel acumulado, que pondrán a prueba la resistencia y espíritu de los 716 aventureros inscritos.

La salida está marcada a las 8:15 en las inmediaciones del IFEDI y la llegada tendrá lugar en el Quijote Arena a partir de las 13:30 h. El Ayuntamiento de Ciudad Real ha respaldado este evento desde el primer momento.

El promotor del ‘I Desafío Sport - Bike Ciudad Real: Asedio a los Calatravos’, Óscar Galán, explica que ‘es un proyecto que nació hace tres años y que el sábado se materializará gracias al compromiso de instituciones, voluntarios, empresas y amigos que han creído en él’. Reconoce ‘ser un enamorado de su tierra y aficionado al ciclismo’ y promete que ‘la experiencia que viviremos todos los que nos subamos a nuestras bicis será inolvidable, recorreremos paisajes y escenarios increíbles, entornos con mucha historia’.

El ‘Asedio a los Calatravos’ contará con la participación de referentes del ciclismo como Óscar Pujol, José María López y Melisa Gómez entre otros. Después de la carrera, el IFEDI se abrirá para los participantes y aficionados, fiesta con varios escenarios, carpas y stands de empresas locales y marcas vinculadas al deporte, tecnología, y nutrición, foodtruck, y en la que habrá música en directo.

La Peña Ciclista El Prado de Ciudad Real ha comenzado este domingo su temporada 2025 en el lugar en que viene siendo habitual, el monumento de la Puerta de Toledo de la capital. En este emplazamiento emblemático, se realizó la fotografía tradicional de grupo, que este año ha contado con la presencia del alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, quien ha querido saludar y acompañar a los ciclistas en los momentos previos a la que en verdad es la quinta ruta oficial del año.

La Peña, que cumple ya 38 años de historia y cuenta con 149 socios, finalizará sus salidas oficiales con la del 26 de octubre, habiendo recorrido aproximadamente 3.500 kilómetros.

Tabla de Presidentes del Club

Periodo Presidente
1982-1986 Emilio Rodríguez Zaballa
1987-1990 Antonio Madrazo Pascual

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