Alicante es uno de los paraísos del ciclismo en nuestro país: con una larga tradición de grandes equipos y destacados corredores que han marcado la historia de este deporte en el ámbito nacional e internacional, la Costa Blanca se ha convertido también en un destino idóneo para su práctica gracias a su escarpada orografía, carreteras poco transitadas, las bondades del clima y la calidad de sus infraestructuras y oferta de alojamientos. Te desvelamos las claves para que puedas practicar este deporte en un entorno perfecto.

Escalar un puerto puede ser tan exigente como satisfacer el paladar de un cliente caprichoso. Conquistar una gran vuelta no debe ser tan distinto a recibir una estrella Michelin. Del asfalto a los fogones. De ciclista a cocinero. Hablamos con el excorredor Eduardo Quintana, quien tras despuntar en el ciclismo de joven pasó a ser cofundador y chef de La Bicicleta de Hoznayo, un revolucionario restaurante cántabro que reinventa a diario conceptos como autenticidad, sabor, sostenibilidad y la más alta cocina.
No importa si buscas una excursión en familia, un largo viaje cicloturista de alforjas, un entrenamiento exhaustivo o, simplemente, descubrir un paraíso a pedales: Navarra mezcla mil contrastes y maravillas. Gastronomía, naturaleza, cultura e historia os esperan a ti y a tu bici: ¡a por ello!
Vitoria-Gasteiz fue el escenario del Campeonato Ibérico de Mensajerxs en Bicicleta de 2024, que tuvo lugar del 30 de agosto al 1 de septiembre. Hablamos con algunos de sus participantes.
En ocasiones tengo la sensación de que vivimos en un mundo totalmente aburrido. Quizás perdemos cierta perspectiva de los logros alcanzados porque la vida avanza a un ritmo vertiginoso. O, quizás, somos menos intrépidos que en el pasado. De una manera o de otra, lo cierto es que la cantidad de locas historias que nos encontramos cuando echamos la vista atrás es casi abrumadora.
Por ejemplo, hemos hablado de la historia de Bertha Benz y su primer viaje a bordo de un automóvil. O de Marcel Leyat, quien intentó popularizar los automóviles movidos por hélices. Quizás por los avances que se han llevado a cabo o porque todavía no tienen esa pátina de romanticismo nostálgico, miramos con cierta conmoción algunas historias del pasado. O, incluso, tratamos de emularlas.
Esto mismo hizo Porsche hace ahora cuatro años cuando volvió a fijarse un difícil objetivo: superar los 240 km/h a bordo de una bicicleta. Aunque el récord batido por Porsche hace referencia a una historia de 1978, mucho antes, ya en 1962, alguien se había propuesto alcanzar los 200 km/h con una bicicleta. El secreto, cómo no, radicaba en la aerodinámica.
José Meiffret era un apasionado del ciclismo que llegó a intentar probar suerte en el profesionalismo en la primera mitad del Siglo XX. Lamentablemente, Meiffret no parecía poseer las cualidades físicas exigidas para ser un ciclista. Desanimado tras intentarlo en París, Meiffret volvió a su Niza natal donde descubrió que sí podía hacer carrera en la búsqueda de un loco récord de velocidad.
La pista ofreció una segunda oportunidad a Meiffret. Entonces ya se habían popularizado los récords de velocidad. De hecho, el 15 de septiembre de 1909, Paul Gignard se había convertido en el primer hombre en superar los 100 km/h subido a una bicicleta. Lo conseguía en velódromo de Munich-Milbertshofen, detrás de una motocicleta. Durante aquellas primeras décadas del Siglo XX, los récords fueron cayendo y, conforme aumentaba la velocidad, la logística se complicaba.
Alfred Letourneur, en 1941, alcanzó unos asombrosos 175 km/h en una autopista californiana, detrás de un Playmouth que competía en las 500 millas de Indianapolis. Animado por una sensación de velocidad única, José Meiffret se decidió a alcanzar el siguiente hito: los 200 km/h. Una barrera que consiguió romper el 19 de julio de 1962, armado con una bicicleta con plato de 130 dientes y un piñón de 17.
Detrás de un Mercedes 300 SL convenientemente modificado para eliminar la mayor cantidad de aire posible, el objetivo estaba conseguido. Había pasado a la historia tras registrar una velocidad de 204,778 km/h. A partir de entonces, el ritmo de récords de velocidad en carretera fue decayendo lentamente. Se habían alcanzado unos límites que parecían insalvables y una caída a semejante velocidad, probablemente, acabaría siendo fatal.
De hecho, el propio José Meiffret llegó a sufrir una caída a 135 km/h. Se tuvo que esperar hasta 1973 para que Allan Abbott, superara los 223 km/h pedaleando justo por detrás de un Chevrolet. El siguiente paso se lo propuso Jean-Claude Rude. Había llegado la hora de romper la barrera de los 240 km/h.
Para conseguirlo, Rude contactó con Henri Pescarolo, un mito de Le Mans al que tuvo que convencer para que formara parte de su proyecto, pues las primeras tentativas acabaron en fracaso. Finalmente, Pescarolo acabó cediendo y decidió que llevaría a Jean-Claude Rude por encima de los ansiados 240 km/h. Esta vez, el vehículo sería el Porsche 935 Turbo con el que Pescarolo competía en carreras de resistencia. Un turbo que también suponía un problema.
El piloto francés temía seriamente por la vida de Rude. El Porsche 935 era difícil de domar. Si el turbo no actuaba, el coche no corría lo suficiente, pero cuando el turbo entraba en funcionamiento, casi volaba. Ser fino con el acelerador era imprescindible, pues sacar a Rude de la campana de aire creada por el deportivo (y por tanto del rebufo) a 200 km/h, garantizaba una caída instantánea.
El 23 de agosto de 1978, en la pista de Volkswagen en Ehra-Lessien, Alemania, una bicicleta con un plato desproporcionado, una motocicleta y un Porsche 935 Turbo intentaron lo, hasta entonces, imposible. La moto empujó a Jean-Claude Rude hasta los 150 km/h, cuando debía liberarse para pedalear por detrás del Porsche 935 Turbo dominado por Henri Pescarolo. Lamentablemente, la rueda trasera de la bicicleta, inesperadamente, acabó estallando y un trozo de caucho, atrapado en el cuadro, la terminó por bloquear.
Con gran pericia, Rude consiguió dominar la situación, haciendo derrapar la rueda trasera y saliendo del percance sin mayores daños que lamentar. Eso sí, el susto para todos fue tan importante que allí se abandonó el proyecto. Hasta que 40 años después, en Porsche estaban seguros de que podían conseguirlo. Esta vez el elegido fue un Porsche Cayenne Turbo, armado con un motor 4.0 V8 biturbo de 550 CV de potencia. Esta vez no se iba a fallar. Porsche lo puso todo para conseguir el récord.
Al SUV deportivo se le instaló una mampara para quitar el aire a Neil Campbell, el ciclista elegido para la ocasión. La bicicleta, diseñada por Moss Bikes, fue impresa en 3D utilizando fibra de carbono, con una distancia entre ejes mucho mayor a la de una bicicleta tradicional y con unos neumáticos especialmente diseñados para la prueba.
Andy Frost, especializado en carreras de aceleración, llevó colgado del Porsche Cayenne a Campbel hasta los 177 km/h. En ese momento, fue soltado desde dentro y comenzó a pedalear, ganando velocidad poco a poco hasta alcanzar los 240 km/h. Gran parte del secreto, una vez más, estaba en la aerodinámica pero también en la modificación de la bicicleta.
Su enorme longitud permitía a Campbell ganar en estabilidad pero también montar un doble desarrollo con el que avanzar una enorme cantidad de metros con cada zancada. La más bella carrera en el país cincelado para el ciclismo.
El primero de ellos es un periodista italiano nacido en 1864. El segundo de ellos, Armando Cougnet también periodista, pero éste nacido en Francia, concretamente en Niza. A los 18 años empiezó a escribir sus primeros artículos en la Gazzetta. En su inicio, fruto de la unión entre “Il Ciclista” y “La Tripleta” unas revistas dedicadas al ciclismo. El color de sus páginas eran verdosas, pero este color duró seis años.
Con una clasificación por puntos según el orden de llegada en cada etapa, Luigi Ganna sería el primer vencedor del Giro de Italia. Hicieron una amistad tan grande que fueron apodados “Los tres mosqueteros”. Profesional entre 1946 y 1958, sumó 70 victorias en su carrera. Llega 1950 y su fama se dispara al ser el primer no italiano es decir, el primer internacional en ganar el Giro de Italia. Sumó dos segundos puestos en el Giro además de la ya mencionada victoria.
Se desarrolló con un recorrido de 3162 km en 8 etapas. Con todo es la primera vez que el Giro sale de Italia. Etapas maratonianas como viene siendo habitual. Gaetano Belloni se llevo aquel Giro de 1920. Dos ediciones de la Milán-Sanremo y tres giros de Lombardia fueron sus mayores logros. Lo hizo con Luigi Strada, hombre moderno y sin prejuicios.
Para sacarse esa espina clavada ese mismo año regresa a , acabaría vigésima primera. La corsa rosa de 1947 era un mano a mano entre Bartali y Coppi. Si en 1947 se produjo la primera retransmisión radiofónica, en 1953 fue la primera retransmisión por televisión. Metro Goldwin lleva una caravana con un León auténtico. Su palmarés habla por sí solo. Nueve veces campeón de Italia, seis veces la Milán-Sanremo, tres veces el Giro de Lombardía, otras tantas veces en el Tour del Piamonte y sus dos Giros de Italia.
“Ha corrido. No hecho otra cosa. Es decir, sí que ha hecho otra cosa más: ha vencido. Ha vencido permanentemente desde 1913. Tenía tantas competiciones para ganar, Girardengo que no pudo permitirse ninguna distracción. Algunos lujos sí, las dos villas, el campo, el coche. Su entrada en el ciclismo profesional fue tardía, con 26 años. De San Maurizio Canavese. En 1920 pasó a profesional. Es decir estuvo lidiando de forma constante en el Giro durante los años 20.
El Giro de Lombardía también se lo llevaría para casa de la misma manera que una Milán-Sanremo. 1925: le ven ganar los giros de Italia y de Lombardía. En su honor se creó el Trofeo Alfredo Binda-Comune di Cittiglio. “Mi padre era un católico ferviente. Casi nunca nos habló de lo que hizo durante la guerra. En ese Giro cobra vida una de sus hazañas más célebres: 192 km de escapada y victoria de etapa.
Considerado el tercer hombre al saberse por detrás de Coppi y Bartali. Ganó tres veces el Giro de Italia, una el Tour y una la Vuelta. El Fénix, como así era conocido ganó 14 etapas entres las tres grandes. En 1973 le hacen entrega del Mendrisio de Oro, premio internacional al mejor ciclista profesional del año. Ganó el Tour de Francia y el Giro de Italia cinco veces, y la Vuelta a España, una vez. No obstante su carrera profesional no deja de estar bajo la sospecha del dopaje.
En 1969 se le encontró fencamphamine. La segunda vez dio positivo por norefedrina. Se retiró del ciclismo en 1978 en el Tour of the Waasland. En 1996 el Rey de Bélgica lo eleva a Barón. Cuatro días después lo volvió a batir pero no se le dio por bueno al llevar una rueda lenticular. Una de sus grandes victorias fue la Lieja-Bastogne-Lieja en 1980. Dos dobletes consecutivos. Se retiró del ciclismo en 2010. En 2003 queda séptimo y en 2004 sube al pódium en tercer lugar.
En la Operación Puerto fue sancionado por dopaje durante dos años. El primer y único español en ganar las tres Grandes vueltas por etapas. La mancha del dopaje le salpicó en 2010 al encontrarle clembuterol un análisis que le habían realizado. En 2017 corriendo la 20ª etapa de la Vuelta con ascenso al Angliru, Alberto Contador disparaba por última vez en una carrera profesional. Este ciclista es el más laureado del Giro de Italia.
Era un tipo controvertido capaz de presentarse a una Vuelta a España para que su equipo fuera invitado y en la primera etapa abandonar. Natural de Montcada i Reixach, Barcelona nació en 1928. Comenzó como profesional con el equipo Kas. Una enfermedad le hizo enfrentarse a un trasplante de riñón, dos meses después fallecía. En eso era un especialista Luigi Malabrocca, e éste se las sabía de todos los colores, lo mismo se escondía en un bar que en un bosque.
Il Pirata e Il Mortirolo, indisolubles. Ese año Coppi se llevaría Giro y Tour. En los Alpes, en la frontera entre Francia e Italia tenemos este coloso, el tercero en altura en toda Europa, 2744m de altura tienen la culpa, con 21.3km de ascensión y una pendiente media del 9.3% llegando en algunos tramos al 15% lo hacen temible. Tiene dos vertientes como muchas otras cimas pero estas terroríficas las mires por donde las mires.
Con una altitud de 1750m este monte de los Alpes Cárnicos supera en una de sus vertientes se superan en 10.5km nada menos que 1210m de desnivel. Una media de 11.5% y rampas del 22%. Centenario de la prueba italiana. Vinos, pizza y gelatti. El país coge tintes de pintura, escultura y arquitectura. La gente y sus pueblos entregados en cada calle o en cada esquina. Los tenderos se frotan las manos con tal cantidad de gente venida de todas partes para ver el paso de los corredores o en mejor suerte el final de la etapa.
En ese periodo nombres como Binda, Learco Guerra, Coppi o Bartali fueron los que pasaron por este equipo. Vía Nirone nº7, Milán. Color azul pantone 332, dicen que es el color del cielo de Milán, o de una ex-reina de Italia. Clásicas de un día, campeonatos nacionales, grandes vueltas, Bianchi ha bebido el ciclismo auténtico y ha ganado como un campeón.
En su primer año en el equipo en 1946 ganó Milán - San remo, Giro de Lombardía, GP de las Naciones, Giro de la Romagna y segundo puesto en el Giro De Italia. Pasó por el Scic en la que ganó el Giro de Italia en 1979 mención aparte del Tour de Romandía o Midi Libre de ese mismo año. Ese año corría en Giro de Italia que ganaría Fiorenzo Magni. En el Tour de l’Avenir de 1961 consigue su primera victoria y ahí empieza la marca a crecer. En ese periodo Miguel Indurain forjó una leyenda.
El Giro ha tenido seis directores a lo largo de su historia. Desde su primer organizador, Armando Cougnet, hasta al actual Mauro Vegni. El primer ganador de la carrera fue Luigi Ganna. El jersey rosa se instauró en el año 1931. El Giro llegó a tener su maglia negra, para identificar al último clasificado de la general. Cuenta la leyenda que los ciclistas peleaban por esta clasificación con tanto ahínco como por la maglia rosa.
Si bien, el Giro contabiliza otras muchas clasificaciones aunque no luzcan maglia, como por ejemplo las metas volantes, la clasificación por equipos, la combatividad o el premio al ciclista que más kilómetros llevaba en fuga. Hablando de puertos de montaña, el Giro no catalogaba su dureza por números sino por colores. A la montaña de mayor altura de cada edición se la denomina Cima Coppi. El Mortirolo es, posiblemente, la cima más mítica de cuantas se suben en el Giro por su dureza.
La clasificación de la montaña se instauró en 1933. Varios españoles han ganado la clasificación de la montaña. Puedes vivir un resumen diferente de cada etapa del Giro 2018 en nuestros especiales etapa a etapa. Por fin llega, el fin de semana, las etapas importantes. Las primeras etapas del giro, que pondrán las cosas en su sitio. Ver los protagonistas en su pleno rendimiento. La victoria de Tom Dumoulin en Jerusalén abrió la edición 101 del Giro de Italia que continuó con las dos victorias de Elia Viviani en Israel. El primer filtro de la bota estuvo en el Gran Sasso, en el corazón de los Apeninos donde Simon Yates demostró que va muy en serio a por el Giro, tanto que en Osimo se dio otro baño de masas, nada más y nada menos que frente a Tom Dumoulin.
En Ciclosfera tenemos tendencia a soñar. A soñar, sin ir más lejos, con que esta nueva revista os entretenga, os descubra cosas, os dé ganas de pedalear. También soñábamos, siendo sinceros, con terminarla de una vez. Como todos los números de primavera, ha sido difícil de rematar: son muchos los proyectos explicados, las historias, los intereses y energías depositados en él. Solo me queda pedir perdón por el retraso, pero esperamos haber estado a la altura.
Tabla de Ciclistas Destacados
| Ciclista | Logros |
|---|---|
| Luigi Ganna | Primer vencedor del Giro de Italia |
| Gaetano Belloni | Ganador del Giro de Italia 1920 |
| Alfredo Binda | Múltiple campeón del Giro de Italia y otras competiciones |