El mundo del ciclismo, como muchos otros ámbitos deportivos, ha sido tradicionalmente dominado por una cultura que a menudo invisibiliza o margina a las personas LGBT. Sin embargo, cada vez son más las voces que se alzan para desafiar estos prejuicios y reclamar un espacio de igualdad y respeto.
A continuación, exploraremos algunas historias inspiradoras de ciclistas gay que han encontrado la valentía para vivir abiertamente su identidad y luchar por un deporte más inclusivo.
Historias en Bici - Ciclista especial
El Desfile del Orgullo Gay en Hanoi y el Matrimonio Igualitario en Vietnam
Hace algún tiempo, cien ciclistas homosexuales pedalearon por Hanoi en lo que se considera el primer desfile del orgullo gay en la capital vietnamita. No hubo mucho escándalo al respecto, al menos no en nuestra pequeña esquina occidental del mundo; supongo que ya iba siendo hora de que los del otro lado del mundo se dieran cuenta de que la gente tiene todo el derecho del mundo de pasar el rato con genitales iguales que los suyos.
Un día después, empezaron a circular rumores de que el gobierno vietnamita estaba considerando aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo. Esto convertiría a Vietnam en el primer país asiático en hacerlo, así que es muy importante, pero no creo que suceda en un futuro cercano. A la gente le gusta decir que son de mente abierta pero no actúan como tal.
Por ejemplo, cada vez que aparece una historia de una pareja gay en televisión, les difuminan la cara o posan de espaldas a la cámara. Cuando se trata de películas, los homosexuales aparecen idealizados o, como dije, como unos pervertidos sexuales. Nunca ves a las personas en sí. No ves que son personas de verdad.

La Experiencia de las Parejas Homosexuales en Vietnam
Según la fotógrafa Maika Elan, quien pasó el último año fotografiando parejas de homosexuales en sus momentos más íntimos, muchos de sus amigos son conscientes de su orientación sexual desde temprana edad, e intentan vivir tan abiertamente como pueden. Nada muy agresivo, pero todavía es imposible para una pareja de homosexuales, en especial si son hombres, mostrar su cariño en público sin que alguien los señale. Es extremadamente incómodo.
Por ejemplo, fui al mercado de flores con una pareja a la que estaba fotografiando y estaban caminando de la mano con flores, y todo mundo enloqueció."Cuando regresé a Vietnam, investigué un poco, volví a contactar al ICS, les expliqué lo que quería hacer y los convencí de que me pusieran en contacto con algunas personas. Después de eso, una pareja me presentaba a otra, nos veíamos a tomar café y después los seguía durante uno o dos días, o una semana."
Las fotos son muy personales, y me imagino que al enfrentarse a tantos prejuicios estas personas son más reservadas a la hora de dejar a una persona extraña entrar en sus casas.
Hay una pareja formada por dos tíos, y ambos están casados y tienen hijos y también son VIH positivos. Sus familiares conocen su relación, y aunque viven con ellos, también tienen su propio espacio. Otra cosa que me encanta de ellos es su apariencia, la cual choca con la estética general. Ambos son hombres fuertes y grandes, cubiertos de tatuajes, pero su casa es un nido romántico cubierto de adornos florales. Es un caso de yuxtaposición. Ambos tienen un pasado oscuro, y todavía consumen drogas, pero son las personas más enamoradas que he conocido. Incluso el hecho de compartir sus agujas fue, para mí, un gesto de amor.
Sinceramente, creo que no. El problema es que el ICS, la organización antes mencionada, es la única agencia que vela por los derechos de los LGBT. Trabajan mucho, organizan todos estos eventos para crear conciencia y quizá tengan las mejores intenciones, pero las cosas están empezando ahora. Hace tiempo presentaron una propuesta de matrimonio y una boda en una escuela.
Antonia Saelzer King: Rompiendo Barreras en el Ciclismo Chileno
Antonia Saelzer King, una diseñadora industrial chilena, es una de esas personas valientes. Matías era uno de los mecánicos de referencia en el ciclismo de montaña nacional. Además, fue rider de renombre en el descenso durante años. Comenzó por necesidad a los 14 años, arreglando los desperfectos que tenían las bicicletas de amigos y conocidos en su casa, en Concepción. Con los años, se especializó en las suspensiones, aunque no hay problema en una bicicleta que no pueda resolver.
Nadie sospechaba que Matías, el mejor mecánico de bicicletas del sur de Chile, era solo una fachada, un muro de contención para esconder el brillo de Antonia. Desde hace 22 meses ese brillo ya ilumina en libertad.

"Imagínate un unicornio rodeado de herramientas. Esa, básicamente, soy yo". Así, como ese ser colorido y de fantasía, se describe Antonia. Siempre fue así, aunque huyó mucho tiempo de ella misma. Siempre supo que algo andaba mal, aunque nunca le dio muchas vueltas. “Mi mundo era monótono, no le encontraba mucho sentido a las cosas, porque en verdad estaba en una depresión muy dura ¿Quién soy? Esa pregunta me daba pánico responderla”. Pero llegó un día en que ya no pudo rehuir.
En julio de 2017 sufrió una fractura en la muñeca que la dejó, siendo aún Matías, enclaustrada por tres meses. No podía pedalear ni trabajar. Y así comenzaron los cuestionamientos más profundos. No quiso comentarlo mucho. De a poco, su cuerpo fue transformándose en el lienzo donde expresaba el cambio al que se enfrentaría. Las uñas pintadas de muchos colores y el cabello largo fueron las primeras señales con las que avisó del cambio que se venía. “Nunca había tenido contacto con círculos sociales transgénero. No conocía a nadie, hasta que dije serlo”.
Antonia es mecánica de la tienda Multibike de San Pedro de La Paz. En ella se desempeña hace nueve años y es ahí el punto de encuentro con muchos pedaleros. “Jamás me he sentido discriminada por ellos. Es cierto que el ambiente muchas veces es machista y que antes, cuando a alguien le daba miedo hacer un salto, las bromas iban en torno al ‘eres niñita’, pero eso ya cambió”, dice. No perdió amigos, sino todo lo contrario: “En mi caso, no se alejaron, sino que muchas personas se acercaron. Muchas mujeres, sobre todo”.
2020 trajo muchas sorpresas para ella. En la pandemia, conoció a su actual pareja, con quien de a poco está formando su propia familia. “Una niña comenzó a hablarme por Instagram. Y esa niña es actualmente mi polola, porque sí, soy trans y lesbiana. Ella tiene dos hijos, la menor de dos años y el mayor es de seis”, cuenta.
El Sueño de Correr el Mundial y la Lucha por la Inclusión
Este mes, Antonia debió pausar su tratamiento hormonal. Se someterá pronto a la operación de cambio de sexo, el paso definitivo en su cambio de género. No ha sido fácil, pero al menos ahora vive como quien siempre quiso vivir.
Como su pasión son las bicis, está lejos de dejar de correr sobre ellas; de hecho, también está en la lucha por transformarse en la primera transgénero en pedalear federada por Chile. Se mantiene a la espera.
Patricio Alfaro, el asesor técnico del mountain bike en la nueva Federación Deportiva Nacional de Ciclismo de Chile, es quien está trabajando en su inclusión. “Primero, debe demostrar todo el tema hormonal esté en regla, para así incluirla, pero tenemos toda la disposición a que eso ocurra”, señala. Será la Comisión Técnica, guiada por el área médica del COCh, la que determinará cómo será su inclusión. “Es algo que tenemos que aceptar, algo fisiológico y hormonal. La idea es darle todas las oportunidades y que compita en su categoría”, asegura.
“He sido ciclista toda mi vida. Compito desde los 14, casi siempre en carreras de descenso, pero hace poco me moví al enduro, ya siendo Antonia”, dice. Y a diferencia de lo que se podría creer, los vestigios de su antigua identidad no le han favorecido demasiado en su camino deportivo. “Con el tratamiento hormonal he perdido mucho músculo, pero ganado masa ósea. Antes, yo era una persona de harta masa muscular, pero ahora me achiqué, soy una flacuchenta. Me siento pesada, tengo una relación entre peso-potencia súper mala. La única prueba que te puedo dar de eso es la testosterona que ahora tengo”. Lo único que jamás podrá perder, asegura, es la experiencia que durante años adquirió.
Por eso se tiene confianza sobre la bicicleta. Y como todas las corredoras la conocen, de a poco se fue acercando, para averiguar su parecer respecto a correr juntas en una misma categoría. Su mayor aliada en esa aventura ha sido Florencia Espiñeira, la mejor ciclista de montaña del país, reconocida activista por los derechos homosexuales, la primera deportista profesional chilena que se animó a declarar que es gay. “La Flo siempre me ha ayudado, ha dado sus opiniones, siempre ha sido súper amistosa y abierta. Ahora me está ayudando a federarme, para dejar de correr como un favor y hacerlo oficialmente”.
En cuanto al resto, entiende que giran muchas interrogantes en torno a su figura. El desconocimiento, cree, es el motor que activa las dudas entre las mujeres: “Las otras niñas, en general, son buena onda, pero sí hay muchos cuestionamientos y dudas. No sé si se sienten en desventaja o qué, pero es un tema complejo”.
Pero no desfallece en su lucha. Ya se ha subido a podios en algunas carreras que, aunque no son federadas, sí congregan a buena parte de los mejores del país. Y aunque entiende que no será sencillo convencer al resto de que puede correr en igualdad de condiciones, está dispuesta a cumplir con todas las exigencias impuestas por la Agencia Mundial Antidopaje (encargada de regular el juego limpio) y la UCI. “Quiero solo que me miren como una más. En un año hay un mundial máster de descenso. Quiero correrlo, pero en mi corazón quiero ganar”.
Por ahora, Antonia corre muchas carreras en paralelo, todas sobre la bicicleta. Quiere que con su ejemplo otras como ella puedan soñar con ser felices, libres, para evitar el sufrimiento por vivir una vida obligada tal como la que ella vivió. “Quiero comunicar y enseñar sobre mi historia, para que más gente tenga la oportunidad de ser quien quiera ser.
Florencia Espiñeira: Visibilidad y Activismo en el Ciclismo de Montaña
En un costado de una estantería, la bandera arcoíris del movimiento LGBT (Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales) colorea el living de Florencia Espiñeira (23) con un mensaje. Y el tema de la diversidad sexual está muy presente en su cabeza. Como lo estuvo en un histórico día del año pasado, cuando la ciclista de mountain bike flameó el estandarte multicolor con una frase: "Yo soy gay, y si decirlo sirve para que todos en la misma situación hagan lo mismo, perfecto", dice la campeona latinoamericana de enduro a La Tercera, siendo así la primera deportista profesional del país en declarar públicamente su homosexualidad.
Flo confiesa que se pronunció al respecto sin pretender ni siquiera un aplauso. "Pensé que sería apenas una frase más en medio de otras de diversos homosexuales. Ni sabía que sería la primera deportista en salir del clóset. Lo haría cien veces más", cuenta la ciclista, elegida Héroes del Deporte 2015 por los lectores de este medio.
El año pasado, dijo que el escenario deportivo es "uno de los más retrógrados de la sociedad chilena", ¿por qué?
Con excepción del fútbol, que tiene escuelas por todos lados, para practicar otras disciplinas en Chile debes tener plata. El deporte es elitista y los de clase alta son más conservadores. No es raro encontrarse, por ejemplo, con gente que sea Opus Dei.
¿Le sorprendería ver otro deportista nacional reconociendo su homosexualidad?
Sí. Pero no por el hecho de que sea gay, sino porque siento que ninguno lo hará. Principalmente los futbolistas, que llegan a personas a quienes no les gustaría ver eso. ¡Que por favor lo hagan!
¿Ve diferencias en el trato a gays y lesbianas en el deporte chileno?
Creo que, en general, el deporte está asociado a virilidad y fuerza. Un hombre quizá sea más cuestionado que una mujer, vista como más masculina. En el caso de ella, quizá la gente lo espera más por esa asociación.
¿Una salida del clóset puede salirle cara a un deportista nacional?
Aunque no me ocurrió, podría quitar algún auspiciador. Sobre todo, si eres hombre, y más aún futbolista. Para jugadores de fútbol el costo podría ser más fuerte, por la exposición que tienen. Si recibí comentarios como que no debería compartir camarín con mujeres por ser pervertida, imagínate con un futbolista o tenista. No sé hasta dónde podría llegar la homofobia de la gente.
¿La sociedad nacional es retrógrada o acepta la diversidad?
Si fuera de otro país, igual diría que se están haciendo cosas como el Acuerdo de Unión Civil (AUC), hay movimientos LGBT, se está aprendiendo sobre la transexualidad... Ante países más homofóbicos y desarrollados, Chile está en un término medio y avanza firme. Pero aún lo veo muy atrasado.
¿En dónde radica ese atraso?
La homosexualidad aún es tema, y vivirla abiertamente todavía es un activismo. Encuentro ridículo que se tuviera que apelar a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para que el Estado se diera cuenta de la aberración del AUC, que es la discriminación misma. Queremos matrimonio igualitario, pero nos hacen esta figura legal para que podamos unirnos. Además, hay gente en Chile que dice "no soy homofóbico, pero no quiero verte besando a tu pareja", y todavía hay quienes gritan en la calle, violentan y discriminan.
¿Hay un trato distinto a gays y lesbianas en el país?
Pienso que es al revés del deporte. Como Chile es muy clasista, está el gay cuico, una persona sofisticada que se viste bien y viaja harto; y el de clase más baja, que es el típico cola que trabaja de peluquero, por ejemplo. Ambos son más aceptados que las lesbianas, vistas como camionas. Siento que al ser lesbiana te empoderas y dices: "No necesito un hombre". Y eso no le gusta a la gente.
Hay quienes plantean que no aprueban actos homosexuales, pero que no tienen problemas en presenciar parejas besándose.
Es tolerante esa actitud, pero una persona así me parecería homofóbica si votara una ley contra los LGBT. Por ejemplo, que no se puedan casar. ¿Por qué coartar mi libertad de hacer lo que me gusta?
¿Y qué hay de bueno en el país respecto de la tolerancia?
La ley antidiscriminación fue un tremendo avance. Una vez, estaba abrazada con mi polola en el supermercado y un viejo nos empezó a insultar. Lo desafié a llamar a Carabineros, porque ahora hay una ley que me protege. Es bueno que exista y se esté reformando. También vivimos un proceso de cambio, te encuentras con gente que valora la diversidad.
En la votación de Héroes del Deporte, ¿ese cambio pesó en su victoria?
Fue importante, porque la confesión me dio tribuna y me ayudó a hablar más de mis logros.
¿Y lo principal que falta?
Deberíamos ser más honestos, no vanagloriarnos de nuestros avances y tener leyes a la vanguardia de cambios, como la del matrimonio igualitario. Y si dices que no eres homofóbico, no lo seas.
Futbolistas que Salieron del Clóset: Un Camino Lleno de Desafíos
En el mundo del fútbol, la visibilidad LGBT sigue siendo un tema tabú. ESPN informó en junio de 2023 que, a pesar de que nueve jugadores han hablado abiertamente sobre su orientación sexual, algunos de ellos tuvieron que abandonar el fútbol por el acoso y la falta de apoyo.
El checo Jakub Jankto ha sido el último jugador que se declaró abiertamente homosexual siendo futbolista en activo. En un universo de más de 60 mil jugadores activos actualmente, sólo algunos han dado el paso a reconocer su sexualidad. Los que hablaron públicamente de sus preferencias han tenido que enfrentar el acoso, los insultos y la soledad, aunque también ha habido muestras de apoyo y respaldo para algunos de ellos.
Algunos de los futbolistas que han salido del clóset son:
- Jakub Jankto (2023)
- Jake Daniels (2022)
- Joshua Cavallo (2021)
- Andy Bremman (2019)
- David Testo (2019)
- Collin Martín (2018)
- Robbie Rogers (2013)
- Anton Hysén (2011)
- Justin Fashanu (1990)
Estos son solo algunos ejemplos de ciclistas gay que han encontrado la valentía para vivir abiertamente su identidad y luchar por un deporte más inclusivo. Su historia nos inspira a seguir trabajando por un mundo donde todas las personas, independientemente de su orientación sexual o identidad de género, puedan sentirse seguras y respetadas en el ámbito deportivo.