Mucho se ha debatido sobre la relación entre el cáncer de próstata y el ciclismo. En el pasado, ha habido mucha especulación sobre el impacto que tiene el ciclismo en la próstata. Mucha gente asume que los hombres que pasan muchas horas encima de su bicicleta acabarán inevitablemente con problemas de próstata. Este artículo explora la evidencia científica actual, los posibles riesgos y las medidas preventivas que los ciclistas pueden tomar para proteger su salud prostática.

¿Existe una relación entre el ciclismo y el cáncer de próstata?
Un nuevo estudio ha planteado inquietudes para los ciclistas masculinos de larga distancia. Los investigadores encontraron que los ciclistas que montan más a menudo - varias horas por semana - pueden enfrentar un mayor riesgo para el cáncer de próstata. Como parte del estudio, más de 5,000 ciclistas masculinos formaron parte de una encuesta que se llevó a cabo del 2012 al 2013. Menos de 1 por ciento de los hombres reportaron ser diagnosticados con cáncer de próstata. De los 498 hombres que montaban más bicicleta, 17 de ellos (el 3.5 por ciento) dijeron que tenían cáncer de próstata.
Sin embargo, los ciclistas serios no deben preocuparse, dicen los críticos del estudio, ya que la investigación involucró a un número relativamente bajo de participantes, y estaba basada en respuestas anónimas por Internet. El autor principal del estudio, el Dr. Robert Puig, M.D., urólogo y cirujano de cáncer de próstata afiliado con Baptist Hospital of Miami y South Miami Hospital, dijo: “El estudio no debe alarmar a los hombres que practican el ciclismo seriamente y que se mantienen en buena salud general”.
No hay evidencia concluyente que indique que el ciclismo aumente el riesgo de desarrollar cáncer de próstata.
En primer lugar comenta, “que es muy complicado prevenir el cáncer de próstata, pues los principales factores de riesgo son no modificables (edad, raza e historia familiar no se pueden cambiar).
En cuanto a la investigación, la doctora asegura que “en los últimos años se ha avanzado mucho en la correcta estadificación de la enfermedad mediante nuevas técnicas de imagen. Al ser capaces de establecer mejor la extensión de la enfermedad, se pueden lograr mejores resultados con los tratamientos. Las intervenciones quirúrgicas y la radioterapia se han ido perfeccionando para tener menos efectos secundarios.
El PSA y el ciclismo
Hace unos años cundió cierta alarma entre ciclistas porque la literatura científica asociaba ese deporte con el aumento de los niveles séricos del marcador de cáncer de próstata (PSA en sus siglas en inglés). Un artículo publicado en 2013 en la revista científica PLos One por investigadores del Departamento de Medicina del Instituto del Deporte Victoria (Melbourne) fue de los primeros en advertir que pedalear largas distancias aumentaba los niveles de PSA en hombres a partir de los 50 años.
En aquellos momentos los investigadores australianos estudiaron los niveles de PSA en 129 varones que practicaban ciclismo entre 50 y 71 años de edad. A todos se les hizo doble determinación del antígeno: antes de pedalear de 55 a 160 kilómetros y 5 min después de haber realizado el esfuerzo. Así se comprobó que a más edad y más kilómetros recorridos más subía el PSA, que ascendió una media de 9.5%.
Dos años más tarde se publicaría una revisión sistemática sobre el efecto de la bici en el PSA (Prostate Cancer and Prostatic Disease 2015), elaborada por un equipo de kinesiólogos de Canadá, pero los resultados fueron poco concluyentes. De 8 estudios solo 2 mostraron aumento del PSA tras un pedaleo de duración variada. Otros 6 no arrojaron diferencias significativas entre los datos recogidos antes y después del recorrido en bicicleta.

No produce cáncer, pero puede hacer que un valor elevado de PSA en una analítica lleve al médico a recomendar una biopsia y a identificar un tumor que ya podía estar ahí y que no se hubiese identificado de no haber presentado una cifra elevada de PSA.
En la literatura científica, no obstante, se han presentado varias hipótesis para esa relación entre la bicicleta y el incremento del PSA: podría deberse a la presión mecánica directa sobre la próstata y a los microtraumas resultantes; o quizá, sería la respuesta a las contracciones y movimientos de los músculos pélvicos, que comprimen la glándula y el plexo prostático, aumentando el flujo sanguíneo.
Según Bernardino Miñana, director del Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra (CUN), la repercusión del ciclismo es variable de una persona a otra y sería provocada por la compresión ejercida sobre la próstata a través del periné.
El antígeno prostático especifico es una molécula presente en el semen normal del varón que se puede detectar en pequeñas cantidades mediante una simple determinación sanguínea.
Tenemos que tener en cuenta que el PSA va elevándose con la edad del varón, como consecuencia del aumento del volumen de la glándula, atribuible a la hiperplasia prostática benigna. Por ello un PSA de 3 ng/ml en un varón joven con una próstata de tamaño normal, en ausencia de otras causas, puede exigir una evaluación para descartar un cáncer de próstata”, matiza el experto.
De todas formas, subraya que el test de PSA por sí solo no es suficiente para diagnosticar un cáncer. “Ante la sospecha de un cáncer de próstata debido a la elevación del PSA, hecho que ocurre en dos de cada tres pacientes diagnosticados hoy en día, debe realizarse una resonancia magnética de la próstata que es capaz de visualizar zonas sospechosas en el 85% de pacientes con cáncer.
Si bien el ciclismo (y cuando decimos ciclismo siempre nos referimos a pasar muchas horas sentado sobre el sillín de una bicicleta) no causa cáncer de próstata directamente, puede aumentar el riesgo de inflamación. Esto, a su vez, puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata u otras afecciones, como la prostatitis.
Problemas urológicos y ciclismo
Miñana explica que la función principal de la próstata se relaciona con la fertilidad al contribuir con sus secreciones al 30% del volumen seminal, y en la juventud su problema más frecuente lo constituyen las infecciones (prostatitis), que es la causa más frecuente de consulta de un varón menor de 40 años al urólogo.
De forma paradójica cuando el varón va cumpliendo años y la fertilidad ya no forma parte de su proyecto vital, la próstata tiende a provocar problemas como consecuencia de su crecimiento (hiperplasia prostática benigna) o su degeneración maligna (cáncer de próstata) en un número significativo de varones.
La hiperplasia prostática benigna provoca síntomas que obligan a los varones a consultar con el especialista por la alteración de la calidad de vida que conllevan.
En otro orden de cosas, sin relación con el antígeno prostático, Miñana apunta que hay estudios que relacionan el ciclismo con la aparición de determinadas disfunciones del suelo pélvico del varón, “en especial las relacionadas con la compresión del nervio pudendo, que se manifiestan como molestias en la región perineal y genital”.
Algunos estudios como los publicados por el European Urology aseguran que el ciclismo puede derivar en pérdida de sensibilidad en la zona del perineo, disfunción eréctil, hematuria o aumento de los niveles de PSA. Otros apuntan que en hombres con edades comprendidas entre los 50 y los 70 años, se han detectado niveles ligeramente aumentados de PSA ( un 10%) tras la práctica del ciclismo.
Algunas condiciones dolorosas asociadas con el ciclismo frecuente pueden incluir la prostatitis, o irritación crónica de la próstata, la cual puede ser incómoda y dolorosa. Pero ningún estudio ha comprobado el vínculo entre la presión frecuente de estar sentado en una bicicleta y el cáncer de próstata. Otros estudios han vinculado el exceso de presión causado por los asientos de las bicicletas con la infertilidad masculina y los problemas eréctiles.
¿Qué es la prostatitis?
La prostatitis es simplemente la inflamación de la próstata que puede aparecer por diferentes causas entre las cuales podríamos situar perfectamente la mala colocación o elección del sillín en tu bicicleta.
Si bien el ciclismo prolongado puede causar molestias en la zona perineal, no es una causa directa de prostatitis crónica (inflamación de la próstata).
Los ciclistas que puedan estar preocupados por la salud de su próstata deben consultar con su médico primario. Los hombres mayores de 50 años se hacen un examen de rutina de la próstata como parte de su examen de salud general.
No importa lo que diga el estudio, es importante hacerse un examen de próstata regularmente y saber las señales de advertencia del cáncer de próstata, teniendo en mente que puede que no hayan síntomas obvios al principio”, dijo el Dr.
El cáncer de próstata es el más común entre los hombres. En relación con esto, los hombres cuyo padre o hermano han tenido cáncer de próstata tienen dos veces más opciones de desarrollar la enfermedad, que se eleva a cuatro veces en el caso en el que los familiares lo hayan tenido antes de los 65 años.
Próstata y bicicleta: el mito
Prevención y recomendaciones para ciclistas
Aunque hoy por hoy no es posible prevenir el desarrollo de un cáncer de próstata porque se desconocen sus causas, Bernardino Miñana hace algunas recomendaciones para evitar o demorar el empeoramiento de los síntomas miccionales que se relacionan con la hiperplasia prostática benigna.
- Al montar bicicleta, procura cambiar de posición periódicamente. Levántate del asiento, estira las piernas y ajusta tu posición. Durante los viajes largos, toma descansos y alterna con otras formas de ejercicio.
- Cuando estés subido en tu bicicleta, asegúrate de estar colocado correctamente para evitar lesiones y reducir el impacto del sillín en la zona perineal. Otra de las precauciones que deberías tomar es la de pedalear siempre con ropa adecuada. Es este caso es imprescindible el uso de un culote con una buena badana que amortigue el impacto. Otra opción a tener en cuenta si vamos a pasar mucho tiempo sentados en la bicicleta son los asientos ranurados antiprostaticos.
- Los sillines ergonómicos con apertura en el centro reducen la presión en la próstata y el perineo. Los sillines antiprostáticos están diseñados para reducir la presión en la zona perineal y, por ende, minimizar posibles molestias o riesgos asociados a la bicicleta.
- La correcta elección del sillín es fundamental para no tener problemas de próstata, pero en muchas ocasiones no se presta atención a este componente hasta que se tiene un problema o algún tipo de dolor. Por esto se crearon los sillines antiprostáticos.

Los sillines antiprostáticos además de favorecer un apoyo correcto evitan el adormecimiento de toda la zona genital y mejoran la circulación en toda la zona pélvica. El diseño de los asientos antiprostáticos es parecido al tradicional pero diferentes modificaciones especialmente en la zona del orificio central y de la punta del sillín son las que te van a permitir rodar durante horas sin sufrir ningún tipo de molestia.
La elección del sillín es muy importante pero no debemos menospreciar para nada otros aspectos de la postura ciclista fundamentales para evitar lesiones tales como la propia colocación del sillín. Colocar el sillín de tu bicicleta demasiado alto, demasiado bajo o colocado excesivamente para delante puede desencadenar a lo largo del tiempo problemas de salud.
Los sillines antiprostáticos SMP son seguramente uno de los mejores sillines antiprostaticos del mercado. Probablemente además de ser los más famosos y utilizados del mercado sean también los mejores en relación calidad precio. Sillines para todas las disciplinas y para todos los públicos: MTB, carretera, Triatlón y cicloturismo.
Alternativas al ciclismo
Si estás buscando alternativas al ciclismo, hay varias opciones de ejercicio que ofrecen beneficios a la salud cardiovascular y muscular sin generar la misma presión en la próstata.
- Natación: es un ejercicio de bajo impacto que no ejerce presión en el área pélvica. Es excelente para trabajar diversos grupos musculares y mejorar la resistencia cardiovascular.
- Ejercicio en el agua: además de la natación, otras actividades acuáticas como el aqua jogging o el aqua aeróbic proporcionan ejercicio cardiovascular sin impacto.
- Caminata: es una excelente opción para mejorar la salud cardiovascular. Puedes ajustar la intensidad según tus necesidades.
- Carrera suave: si te gusta correr, hazlo suavemente en superficies como la hierba o la tierra para no maltratar las articulaciones ni generar presión en el área pélvica.
- Remo: el uso de una máquina de remo es una opción de ejercicio de bajo impacto que trabaja tanto la parte superior como la inferior del cuerpo. Asegúrate de utilizar la técnica adecuada para evitar tensiones innecesarias.
- Elíptica: estas máquinas ofrecen hacer un ejercicio cardiovascular sin impacto en las articulaciones, y permiten trabajar tanto la parte superior como la inferior del cuerpo.
- Yoga: esta práctica mejora la flexibilidad, la fuerza y la relajación. Muchas poses de yoga pueden adaptarse para evitar la presión en el área pélvica.
- Pilates: dado que es una forma de ejercicio que se centra en la fuerza del núcleo y la flexibilidad, puede ser una opción de bajo impacto para mejorar la salud muscular.
- Entrenamiento con pesas: este tipo de ejercicios de fuerza con pesas, máquinas o el propio peso corporal, puede ser beneficioso siempre que no se ejerza presión en la zona pélvica.
- Ciclismo en Posición Vertical: una buena alternativa es el uso de bicicletas verticales (también conocidas como estacionarias). Estas permiten pedalear en una posición más vertical, reduciendo la presión en el área pélvica.
La elección del ejercicio depende de tus preferencias personales, nivel de condición física y cualquier consideración médica específica.

Hábitos saludables y recomendaciones adicionales
Entonces ya sabemos que es muy importante cuidar la salud de la próstata y en especial, cuando se llega a los 50 años. La mejor manera de hacerlo es adquiriendo hábitos saludables y siguiendo algunas recomendaciones.
- El ejercicio diario te ayudará a controlar los niveles de grasa de tu cuerpo. Recuerda que tener mucha grasa, especialmente en la zona abdominal, aumenta las probabilidades de contraer cáncer de próstata. Por lo tanto, evita a toda costa el sedentarismo.
- Los urólogos recomiendan seguir la dieta mediterránea, ya que esta dieta reduce el riesgo de desarrollar enfermedades.
- Acudir al urólogo es algo importante en hombres de avanzada edad. De hecho todos deberíamos hacernos un control anual a partir de los 50 años. Así que hazte revisiones anuales y acude al doctor, sobre todo si tienes síntomas como: dolor o molestia en la zona pélvica, dificultad para orinar y sangre en tu orina o semen.
- Como hemos comentado, una de las pruebas más significativas es la analítica de PSA.
Una cosa que mucha gente no sabe es que algunos de los mismos genes que causan el cáncer de próstata se comparten con el cáncer de mama. Por esa razón, recuerda que es muy importante ser consciente de las sensaciones corporales y los mensajes que emite nuestro organismo.
Conclusión
Como has podido comprobar no hay una relación clara y directa entre las patologías relacionadas con la próstata y el ciclismo, y mucho menos con el ciclismo indoor. En pocas palabras, los estudios realizados hasta la fecha no deberían impedir que los hombres se suban a una bicicleta y hagan ejercicio. De hecho, los beneficios de pasar horas subidos en la bicicleta probablemente superen los riesgos.