El ciclismo, un deporte que exige resistencia, estrategia y valentía, también ha estado marcado por la tragedia y la controversia. Desde accidentes fatales hasta escándalos de dopaje, la historia del ciclismo profesional está llena de momentos oscuros que han dejado una huella imborrable.

La Trágica Muerte de Tom Simpson
Le faltaban solo dos kilómetros para llegar a la cima del Mont Ventoux, la rampa más cruel de aquel Tour de France de 1967. Tom Simpson cayó desvanecido sobre el asfalto ardiente. El ciclista inglés murió unos minutos más tarde frente a las cámaras y ante el público horrorizado. Los médicos que intentaron reanimarlo encontraron dos frascos de anfetaminas en los bolsillos de su camiseta, uno de ellos estaba vacío.

Monumento a Tom Simpson en el Mont Ventoux
La autopsia confirmó las sospechas, había muerto por una combinación letal de fármacos, alcohol y el calor abrasador de ese día, 13 de julio. Simpson tenía 29 años y se convirtió en la primera víctima mortal del dóping en el ciclismo. Una historia trágica que todos los ciclistas profesionales conocen y lamentan profundamente.
El Ascenso y Caída de Lance Armstrong
Lance Armstrong irrumpió en el Tour de France de 1999, solo nueve meses después de haber derrotado a un cáncer que casi había acabado con su vida. Llegó como el líder del gran equipo del US Postal Service y enseguida quedó claro que él y sus compañeros eran superiores. Armstrong se impuso con facilidad en la contra-reloj del prólogo y desde allí fue construyendo el camino hacia la primera de sus siete victorias consecutivas en el Tour.
En vísperas del estreno del documental 'Lance', ESPN.com tuvo una extensa y exclusiva entrevista con David Walsh, el renombrado periodista deportivo irlandés cuya investigación fue clave para el descubrimiento del programa de dopaje organizado por Armstrong y su equipo, el US Postal Service, dirigido por el belga Johan Bruyneel.
El Ascenso y la Caída de Lance Armstrong | El Engaño Más Grande del Deporte
La Perspectiva de David Walsh sobre el Dopaje en el Ciclismo
David Walsh: No hay que olvidar que el año anterior había ocurrido un enorme escándalo de dóping con el equipo Festina. Por ello, en 1999, el gobierno francés hizo muchísimos testeos. Después de ese vergonzoso escándalo, los periodistas, el público y todos pensamos que el ciclismo estaba cambiando, y queríamos que cambie. Se suponía que el de 1999 sería el 'Tour de la renovación'. Por eso había muchos corredores que estaban limpios. Es verdad que Lance fue el mejor de los ciclistas que se doparon. Pero hubo muchos que no lo hicieron.
Y hubo muchos que no pudieron entrar en la carrera porque no aceptaron doparse. Entonces un deportista decía: "Mi carrera se ha acabado por ser honesto y por jugar con las reglas, y eso a nadie le importa". A nosotros los periodistas tampoco, porque mirábamos a los que tomaban drogas para mejorar su rendimiento y los pintábamos como héroes. Eso era lo que Armstrong quería que hiciéramos. Él quería que pretendiéramos que todos estaban limpios y que él era el mejor, un gran campeón.
Ese año, yo vi cómo Lance amenazaba, uno por uno, a todos los corredores que estaban limpios. Eran los que decían, como Christophe Bassons, que los de adelante se estaban dopando.
Un día, este hijo los llama muy preocupado y les dice, “papá, muchos de mis colegas se dopan y, si pretendo tener éxito en este camino que elegí, yo también tendría que hacerlo, ¿qué me dices?”. Estoy seguro que todos le dirían a su hijo que debería pensar en otra profesión.
Porque todo el éxito que pudieran conseguir estaría basado en la trampa y en la mentira. Todas esas personas que dicen que el dóping existe, pero que no hay que obsesionarse con esa batalla, son en su mayoría espectadores o deportistas aficionados que aman los récords y las grandes performances. Es por eso que no les preocupa demasiado el tema.
A todos ellos les digo que estarían muy preocupados si un hijo suyo estuviera frente a la peor y más horrible encrucijada de su vida, en la cual, la única manera de progresar en su carrera fuera haciendo trampa y mintiendo. Eso no es aceptable y nunca debería serlo. Por eso debemos pelear de todas las formas imaginables contra este flagelo y jamás abandonar la lucha.
El Encuentro con Armstrong y las Dudas Persistentes
La primera vez que entrevisté a Lance fue el 13 de julio de 1993, en el día de descanso de su primer Tour de France. Él tenía 21 años y yo supe que era alguien especial. Era como una ola enorme que rompía y te arrastraba. “Tienen que conocer a este chico”, les dije a mis colegas esa misma tarde. Yo quedé muy impresionado. Supe que era alguien distinto, tenía ese deseo y supe que iba a ganar muchas carreras. Ocho años habían pasado desde entonces y los dos éramos personas muy distintas. De entrada Lance trató de intimidarme.
“Ok” dijo él. “Pregúntame todo lo que quieras sobre dóping”. Yo le hice preguntas muy simples y el me dio respuestas muy poco convincentes. Por ejemplo, su mejor amigo y compañero de equipo, Kevin Livingston, acababa de quedar involucrado en una investigación criminal de la policía italiana por trabajar con el doctor especialista en dopaje Michele Ferrari.
Le pregunté si había conversado sobre ese asunto con Kevin quien, según sus propias palabras, era como un hermano para él. Me contestó que no, que nunca habían hablado sobre eso. Le dije: “Vamos, es tu mejor amigo, está involucrado criminalmente en un caso de drogas y nunca hablaron del tema”.
Claro, el propio Lance ya estaba trabajando con Ferrari, algo que yo averiguaría más tarde. También le pregunté si sabía quién era Tommy Simpson y que opinaba de la tragedia en el Mt Ventoux en 1967. Me dijo que no conocía mucho sobre esa historia, salvo que Simpson nunca había dado positivo. Fue una respuesta bizarra.
No conozco una sola persona del ciclismo profesional que, cuando se habla de aquella tragedia, no se tome la cabeza con tristeza y lamente la suerte de Simpson.
En ese momento, mi tristeza vino porque una pregunta sobre un tema tan sensible recibió una respuesta en términos legales que no significaba nada, y significaba mucho.
En resumen, Lance debió haber pensado que invitándome a esa entrevista yo estaría contento y más proclive a ser indulgente. Lo cierto es que esa tarde me choqué contra una pared con cada pregunta. No pude probar que Lance se dopaba, pero si comprobé que era un mentiroso serial. Supe también que tenía que seguir escarbando y escarbando porque Lance nunca iba a decir la verdad voluntariamente.
Floyd Landis y el Principio del Fin
En el año 2002 el equipo US Postal Service incorporó al ciclista Floyd Landis. Este gran atleta fue una valiosa ayuda para Armstrong en el pelotón, convirtiéndose en uno de sus más importantes y sacrificados gregarios. Con Lance a punto de retirarse, en el año 2005, Landis dejo el US Postal y se incorporó al equipo Phonak. En 2006 Floyd Landis ganó el Tour de France, pero a los pocos días se supo que había dado positivo de testosterona en una etapa crucial del Tour.
En septiembre de 2007 fue declarado culpable y se le quitó el título y el premio.
DW: Él no era bueno para tareas que demandaran inteligencia emocional.
Floyd Landis fue su compañero de equipo por tres años y uno de sus principales y más leales gregarios. Landis sabía absolutamente todo de él y de su equipo, y estaba en problemas. Después de haber dado positivo cuando ganó el Tour en 2006 quiso volver al deporte en 2010.
Pero Lance le dio la espalda y le dijo, “lo lamento, te descubrieron y no tienes lugar en mi equipo”. Cualquier otro hubiera pensado: "esta persona sabe todo de mí, si yo lo desprecio ahora y le digo que no lo voy a ayudar, es posible que diga la verdad".
Lance no pudo ver eso. No pudo darse cuenta de que tenía que ayudar a Floyd Landis. Si lo hubiera hecho jamás lo hubieran descubierto. Landis tenía algún remordimiento por lo que había hecho y, aunque mintió cuando dio positivo y siguió mintiendo cuando cuestionó cada resolución judicial en su contra, finalmente, cuando Lance le cerró las puertas, su único camino posible fue la verdad. Y ese fue el principio del fin de Lance Armstrong.
El Legado de Armstrong y el Futuro del Ciclismo
Yo no confío en (Alberto) Contador aunque haya sido un ciclista extraordinariamente talentoso. De hecho dio positivo en 2010 y le sacaron ese título del Tour. No confío en (Andy) Schleck, ni en (Bradley) Wiggings y tampoco en (Chris) Froome. Sí confío en (Geraint) Thomas y definitivamente en el colombiano Egan Bernal, quien estoy seguro que ganó limpiamente el año pasado.
DW: Lance vio el dóping como una oportunidad y la abrazó. Él dijo, si nuestro “programa” de dopaje es el mejor, tendremos una gran ventaja. Lance fue diferente también por la manera en la que hizo 'bullying' a mucha gente.
Él no quería defenderse de los que lo acusaban de doparse. Él quería aplastar y destruir a todo aquel que se le oponía y lo cuestionaba. Si podía ganarte te ganaba, pero si además podía convertirte en polvo y pisotearte, él prefería hacer eso. Esa era su naturaleza y su carácter.
Lance me hizo un juicio a mí y al Sunday Times en 2006 y nos ganó. Porque, aunque varios testigos dijeron que vieron a Lance inyectarse y transfundirse, y destruir las pruebas ¿de qué manera podíamos demostrar nosotros que en esas jeringas había sustancias prohibidas?
Armstrong declaró bajo juramento en ese juicio que nunca se había dopado. Eso es perjurio, es un crimen, y Lance tuvo mucha suerte de no terminar encarcelado cuando se supo la verdad. Ese juicio le costó al Sunday Times un millón de libras. Pero lo peor fue que nos impidió legalmente seguir hablando.
A pesar de todo, yo creo que él tiene derecho a reconstruir su vida de la mejor manera posible. Me sorprende, cuando lo veo ahora en los medios, que haya tanta gente que no lo perdona. Él está haciendo unos podcasts en Estados Unidos y hay gente que los escucha. Pero desde mi perspectiva, si tiene suficiente dinero, debería tener una vida menos pública. Cuando va a esos lugares tan concurridos le gritan que es un tramposo. Muchos sienten que lo que hizo es imperdonable. De todos modos él pagó por sus errores. Tuvo que devolver y pagar muchísimo dinero. Perdió a sus sponsors. Le fueron sacados sus títulos del Tour y perdió también su derecho a competir como un atleta.
DW: Creo que se hizo justicia. Lance era tan poderoso que pudo hacer que la verdad no se supiera. Había mucha gente que no quería que la verdad saliera a la luz. La UCI no quería que Armstrong fuera desenmascarado. Tampoco la gente que controlaba el ciclismo en Estados Unidos. Todos ellos estaban del lado de Lance. Los sponsors también estaban de su lado, grandes empresas como US Postal, Nike y Trek. Los organizadores del Tour de France también querían que Armstrong siguiera ganando. Eso era muy bueno para el negocio. Ese fue el verdadero problema que tuvimos que enfrentar.
En el medio de su primer Tour de France Lance dio positivo de corticoide, pero los organizadores y la UCI (Union Cycliste Internationale) aceptaron una receta antedatada que le permitía usar esa medicación. Él no la tenía cuando se lo detectaron, o sea que ellos mismos rompieron las reglas para mantenerlo en la carrera. Fue parecido a lo que pasó en el Masters con Rory McIlroy, cuando golpeó la arena en el bunker del hoyo 18. Parecido a lo que ocurrió con Tiger Woods cuando firmó una tarjeta equivocada después de haber dropeado mal deliberadamente su pelota, también en el Masters. Los que tenían que tomar las decisiones dijeron "ellos son demasiado grandes para descalificarlos" y no lo hicieron. Lance ya era muy importante en 1999.
Hay que recordar que él estaba regresando solo nueve meses después de derrotar a un peligroso cáncer que casi había acabado con su vida. Todo el mundo supo que ese podía ser el regreso más grande de todos los tiempos. Más grande que el de Ben Hogan después de su accidente. Más grande que el de Greg LeMond en 1989. La de Armstrong era una historia demasiado romántica y por eso tanta gente la abrazó y quiso creerla.
Pero al final, como ocurre en muchas películas de Hollywood, el ladrón, que ha robado y ha escondido el botín, finalmente se retira a disfrutar de la vida. Y entonces llega alguien que le propone un último trabajo, y ese último trabajo es el que sale mal. Si Lance no hubiera regresado en 2009, para correr en el equipo Astana y luego con el Radio Shack, nunca lo hubieran descubierto. Nunca hubiera tenido lugar esa conversación con Landis y todos se hub...
Félix Cárdenas y la Vuelta Chile
No será la primera vez que Félix Cárdenas ruede por las carreteras del país. Lo hizo en sus inicios, en 1995, cuando su compatriota Ricardo Meza se coronó campeón. Desde entonces, ningún colombiano ha podido ganar la Vuelta Chile. El veterano de 38 años espera terminar con esa negativa tendencia en la carrera que comienza el próximo jueves desde La Serena y que abarcará 1.400 kilómetros en 10 días.
Según los expertos nacionales y la propia organización, el "Gato Félix", como puntal del GW Shimano, es uno de los principales candidatos a quedarse con el triunfo junto al campeón defensor, Gonzalo Garrido (Clos de Pirque), y la joven revelación Vicente Muga (R2 Arica).
Hay mucha ilusión. Hemos sacrificado la Navidad, trabajando 10 días seguidos en nuestra participación. No vamos para pasar inadvertidos, sino para hacer una buena carrera. Esta temporada ganamos 23 etapas del campeonato nacional y la Vuelta a Colombia. Tenemos gente competitiva en todos los terrenos y una gran responsabilidad.
Con sus compañeros y entrenador, Luis Alfonso Cely, ha estudiado el trazado minuciosamente, para saber a qué se enfrentará en la clásica rutera. El aumento de las etapas de montaña lo tiene confiado. Su especialidad son las cotas de altura. ¿Tendrá ventaja en esta versión con más inclinación?
Hemos estado mirando bastante en internet, familiarizándonos con la topografía. Se ve muy interesante la cuarta etapa, el primer ascenso importante (Viña del Mar-Santa Martina). Allí se puede empezar a encaminar la carrera.
La verdad es que no. Si bien no estará Marco Arriagada por suspensión, algo que me parece muy lamentable, hay muchos corredores que me inspiran respeto. Será una carrera difícil, porque los chilenos andan muy bien en su Vuelta. Los locales siempre tienen ventaja en su casa, pasa acá en Colombia y se vio recién en Costa Rica. Siempre serán favoritos.
Yo siempre he escuchado hablar de la Vuelta. Desde los '90 y también hace algunos años. Muchos compatriotas empiezan el año aquí, como pretemporada. Hubo una época muy buena, en la que competía el equipo Festina y el año pasado estaba la selección colombiana. Sé que no se estuvo realizando por un tiempo, pero me parece que ha recuperado el prestigio de antes.
"El nivel también es muy alto, hay dificultades importantes como el viento y la altimetría.
Víctor Hugo Peña y su Experiencia en el US Postal
Víctor Hugo Peña, ex compañero de Lance Armstrong en el equipo US Postal, comparte sus recuerdos y reflexiones sobre su carrera y el mundo del ciclismo profesional. En Chile, está disfrutando como asesor deportivo del equipo Lippi-Colorado Bikes, invitado por Max Alvear.
Peña recuerda con cariño su victoria en el Tour de Francia y la contrarreloj del Giro. En esa época, los ciclistas colombianos eran vistos con incredulidad en esas etapas. Sin embargo, su victoria marcó un antes y un después, abriendo puertas para otros colombianos que luego se convirtieron en referentes.
Actualmente, Peña está trabajando en la conformación de un equipo colombiano como entrenador, buscando aplicar las lecciones aprendidas en su carrera, incluyendo su tiempo en el US Postal.
Sobre Lance Armstrong, Peña admite que su caso fue triste y vergonzoso, generando pena por la gente que lo admiraba. Sin embargo, destaca que Armstrong asumió su error y dio la cara, en lugar de evitar la situación.
Ante las insinuaciones sobre su propia participación en prácticas de dopaje, Peña niega rotundamente haber recurrido a ellas. Afirma que competía en un deporte de élite, con reglas no escritas que todos asumían, y que nunca hubo demandas de sus contrincantes.
Peña reflexiona sobre el dopaje en el deporte profesional, comparándolo con una autopista donde todos exceden el límite de velocidad, frenando solo ante el radar. No defiende esta práctica, pero señala que es una realidad. Actualmente, se enfoca en educar a sus hijos deportistas para que sean personas íntegras, más allá de los resultados.
Sobre las acusaciones de Landis y Hamilton contra Armstrong, Peña señala que cada uno tiene su versión y sus motivos. En su caso, nunca tuvo conversaciones íntimas o secretas con Armstrong sobre dopaje.
Peña concluye que el tema del dopaje es complejo y que involucra a muchos actores, incluyendo marcas y aficionados. Sin embargo, el deportista siempre es quien paga la vergüenza. Él nunca se dopó y cree que muchos deportistas ganan sin recurrir a sustancias dopantes.
Christophe Moreau: Un Triunfo Inesperado en la Vuelta de Chile 1996

Christophe Moreau, ciclista francés, rememora su victoria en la Vuelta de Chile de 1996, un triunfo que no estaba en sus planes iniciales. Sin embargo, su victoria fue un espaldarazo para su carrera, que lo llevó a destacarse en el Tour de Francia y otras competiciones internacionales.
Para los jóvenes ciclistas, Moreau aconseja creer en sus sueños, aprovechando la creciente internacionalización del ciclismo y la visibilidad que ofrecen los patrocinadores y la televisión.
Sobre Chris Froome y Nairo Quintana, Moreau destaca que demuestran que el ciclismo no se limita a Europa. La bicicleta ha evolucionado, también el seguimiento a los corredores y todo se conoce a través de los medios y las redes sociales.
A continuación, se presenta una tabla con los resultados de la Vuelta de Chile 1996:
| Ciclista | Equipo | Tiempo |
|---|---|---|
| Christophe Moreau | Relojes Festina | [Tiempo] |
| Pascal Hervé | Relojes Festina | [Tiempo + 1 minuto y 39 segundos] |
El francés dice tener "un gran recuerdo de mi victoria en Chile, pese a que no quería ir. En la misma fecha (marzo) se corría la París-Niza, pero mi director deportivo no me dejó opción, así que tuve que prepararme y mi compañero Pascal Hervé, más experimentado que yo, me dijo 'no te preocupes, yo te cuidaré y harás un buen recorrido por Chile. Al final, fui muy motivado a correr allá".
Moreau ganó sin contrapeso la carrera. Basta con decir que por escasas 59 centésimas de segundo (mucho menos de lo que se demora un pestañeo) no fue líder a partir del prólogo. Se vistió con la tricota roja de puntero en Rancagua y la mantuvo durante diez días, hasta llegar a la meta final en Santiago. "La prueba fue muy dura, por las características del recorrido y por la presión que nos pusieron los otros equipos. No hay que creer que todo fue tan fácil para nosotros. Tuvimos que esforzarnos mucho para ganar, así que esta victoria es magnífica".
Después del súper entrenador que tuve, fui motivado a Chile. Estaba en buenas condiciones y me propuse luchar dignamente", rememora el ciclista que hoy tiene 46 años. Y continúa: "Finalmente gané la Vuelta, pero me entristeció dejar a un amigo chileno que hice durante la carrera. Al dejar el país, dejé muchos momentos lindos".
Si bien con 24 años Moreau prometía ser una figura del ciclismo mundial, la Vuelta de Chile lo marcó, y en cierta forma fue un espaldarazo para lo que vendría después.
Sin duda que mis mejores resultados y recuerdos están en el Tour de Francia (participó en 15 ediciones). Quizás el más hermoso es el día que gané el prólogo en el TDF de 2001 porque me vestí de amarillo (la tradicional tricota que usa el líder de la prueba) y porque superé a Lance Armstrong... Yo no era necesariamente el favorito en el inicio de la carrera y fue una gran sorpresa para mí, una gran sensación", cuenta Moreau.
Uno debe creer en sus sueños, más ahora que el ciclismo se ha vuelto muy internacional. Hay muchos más países que hace 20 ó 30 años que producen ciclistas competitivos... La presencia de eritreos, kazajos, africanos y cada vez más de sudamericanos hacen del ciclismo un fuerte factor internacional. También hay gran visibilidad para los patrocinadores y la TV lleva el deporte a todo el mundo", dice haciendo un llamado a todos aquellos que sueñan con llegar al primer nivel de este deporte.
Ambos demuestran que ciclismo no sólo existe en Europa. La bicicleta ha evolucionado, también el seguimiento a los corredores y todo se conoce a través de los medios y las redes sociales. Específicamente, Froome está llegando al final de su carrera y buscará hacer más historia ganando su quinto Tour de Francia.
Peter Tormen: Un Triunfo con Dedicatoria Histórica en la Vuelta a Chile 1987
Peter Tormen, ciclista chileno, recuerda su triunfo en la Vuelta a Chile de 1987, marcado por una dedicatoria a su hermano Sergio Tormen, detenido desaparecido durante la dictadura militar. Este gesto, transmitido en vivo por televisión, fue cortado de inmediato, pero quedó grabado en la memoria de los chilenos.
Tormen relata cómo su familia estuvo ligada al ciclismo desde la infancia, y cómo la injusticia sufrida por su hermano lo inspiró a participar en la Franja del No previa al Plebiscito de 1988.
Tras su dedicatoria, Tormen sufrió represalias y dificultades para encontrar trabajo. Sin embargo, su mensaje fue considerado un acto de valentía y representó a muchos silenciados durante la dictadura.
Tormen coincide en que la Vuelta a Chile fue utilizada por la dictadura para distraer a la gente de la realidad del país. Sin embargo, su triunfo y su mensaje se convirtieron en un símbolo de resistencia y esperanza.
tags: #ciclistas #colombianos #de #festina