Cecilia Sopeña: De Campeona de Ciclismo a Estrella de OnlyFans y su Lucha por el Olvido Digital

La vida de Cecilia Sopeña parece sacada de una película de Hollywood, donde una belleza ansiosa se abre paso entre una infancia complicada, una mente superdotada para las matemáticas y una exitosa carrera deportiva que se detiene abruptamente. A sus 38 años, Cecilia ha sido ingeniera, profesora, ciclista profesional y, más recientemente, creadora de contenido en OnlyFans.

Cecilia Sopeña durante una competición ciclista.

Una Infancia Marcada por la Adversidad

Como en cualquier biografía digna de ser contada, la niñez de Cecilia no fue fácil. "Mi padre era Ángel Sopeña Quesada, uno de los mejores ginecólogos de España, que además fue muy sonado y polémico en su momento porque reconstruía el himen a mujeres de etnia gitana", recuerda. "Y mi madre era cantante. Todavía lo es, además de profesora de francés. Es una bestia del trabajo, y los fines de semana o en verano tiene sus actuaciones. ¿Te acuerdas de la serie de dibujos Chicho Terremoto? Pues la voz de la banda sonora es la suya".

Su infancia se resume así: "Mi padre se fue a Paraguay huyendo de Hacienda, y dejó a mi madre, que tenía 22 años, solita en Madrid con dos niñas. Mi madre las pasó canutas para sacarnos adelante. Pero lo hizo. Pasábamos temporadas sin saber nada de él, y de pronto aparecía y... 'Mañana os venís conmigo de viaje a Cuba'. Y dejábamos un mes el cole y nos íbamos a Cuba. Tuvo 17 hijos de muchas mujeres. Y yo adoro a todos mis hermanos".

A pesar de la ausencia paterna, Cecilia mantuvo una relación con su padre en sus últimos años: "Pues aunque habíamos perdido la relación, cuando se puso malito, su último año y medio fui yo quien le cuidó. Pensaba: "¿Con qué me quedo, con la experiencia de no haber tenido un padre o con la sensación de haber estado con él hasta el final?".

Del Aula a la Bicicleta: Una Trayectoria Académica y Deportiva Imparable

Cecilia es graduada en Ingeniería de Recursos Minerales y Energía, tiene un Máster de Formación al Profesorado y es un portento de las Matemáticas que incluso dio clases particulares a grupos de universitarios que le sacaban varios cursos, además de profesora interina en institutos. Y aunque nunca dejó de pedalear, se graduó en Ingeniería de Minas por aquello de darle el capricho al abuelo, también ingeniero. Fue así compaginando la Universidad con el deporte, creciendo, independizándose, comenzando a despuntar entre el resto de alumnos, donde enseguida vio un filón: dar clases particulares a estudiantes que iban varios cursos por delante en el salón de su propia casa -"lo cuento porque ya ha prescrito; todos aprobaban con mi método"-.

Además de su éxito académico, Cecilia también fue ciclista profesional; tal es su palmarés que un millón de pedaladas después le cuesta llevar la cuenta de los oros, las platas y los bronces que le cuelgan del pescuezo. Eso sí, recita todas las modalidades que ha practicado como quien reza un Padre Nuestro: "Carretera, pista, mountain bike, enduro, descenso, trial y BMX". "He ganado más de 100 carreras y, en puntos UCI (Unión Ciclista Internacional), he estado entre las 50 mejores del mundo", sostiene.

"Nadie en mi familia me ha apoyado en la competición. El único que siempre ha creído en mí ha sido mi padrino, que es el dueño del Palacio del Hielo de Madrid", explica Cecilia. Él le regaló su primera bicicleta cuando cumplió 9 años. Era una mountain bike del supermercado Continente, muy básica, que le costó 16.000 pesetas. Y después de tantos años esa bici sigue rulando por ahí, porque me la robaron, alguien la compró de segunda mano y hace poco se la vi a un niño con todos los componentes que yo le había puesto. Y le dije, muy contenta: "Que sepas que de esa bici ha salido una campeona".

El Salto a OnlyFans: Un Giro Inesperado

El salto de Cecilia del deporte a los contenidos de alto voltaje comenzó tras una carrera en el verano de 2022: "Yo iba la primera, y en una cuesta, alguien gritó: '¡Venga, Cecilia, que te pesa el culo!'. Como yo lo grabo todo con mi cámara GoPro, me bajé de la bici y fui a contestarle: 'Tú eres tonto, ¿sabes?'. Y ese vídeo se viralizó, pero de una manera... Salió en los informativos, en redes, en todas partes. Y no te imaginas la cantidad de odio que cayó sobre mí. Millones y millones de haters llamándome feminazi, criticando el flaco favor que le hacía a las mujeres enseñando escote... Con todo lo que yo me estaba esforzando, haciendo un trabajo excepcional y luchando por mi deporte, compartiendo mis logros, mi alegría, mi buena energía... ¿Qué hice entonces? La deportista impecable, perfecta, la buena compañera... dejó el ciclismo de competición y se abrió una cuenta en OnlyFans".

Pero por una vez, haremos spoiler. ¿De dónde salen los 50.000 euros mensuales que, de media, se embolsa Cecilia a día de hoy? De su cuenta de OnlyFans, una plataforma que permite a sus creadores compartir material exclusivo con sus seguidores. En el caso de Cecilia, más de 40.000 seguidores de los que 3.000 pagan una cuota mensual de 17 euros por adentrarse en su universo de fantasías sexuales que ella misma se encarga de alimentar con decenas, cientos, miles de vídeos y fotografías de puro placer.

Sobre la modalidad de su cuenta en OnlyFans, explica: "Hay gente que interactúa con sus seguidores. Yo no puedo atender las demandas de 38.000 personas. Yo subo los vídeos para toda mi comunidad y cada uno tiene una tarifa: la mayoría cuesta 10 euros, pero los hay de tres, de cinco o de 17 euros. Y el que quiera, lo paga y lo ve. Una vez, un tipo me ofreció 30.000 euros para que le enviase, sólo a él, un vídeo haciendo pis. Pues grabé el vídeo, lo lancé en cerrado para todo el mundo, y lo cobré a 10 euros para todo el que quisiera verlo".

Al principio, Cecilia compartía contenido sola, pero luego comenzó a colaborar con su "empotrador": "Son las siete de la mañana y ya he subido dos vídeos", cuenta a este periodista. "Uno de anoche, con mi empotrador, y otro hace un rato, yo sola, pensando en lo que hicimos anoche. Nos conocimos hace tres meses y sólo hago vídeos con él. No haría nada con nadie más. Soy muy leal. Creo que me estoy enamorando".

A pesar de haber ganado más de un millón de euros desde su desembarco en la plataforma del placer (también tiene cuenta en Loverfans, la versión made in Spain), Cecilia sigue viviendo "en la casa en la que vivía con mi madre cuando éramos pobres, pues no le doy ninguna importancia al dinero".

Hoy, la cosa está estancada -bendito estancamiento- en 50.000. -Aunque la pregunta parezca obvia, ¿qué tipo de contenido empezaste a compartir?-Se me fue la olla, me volví loca. Todo lo que yo he sido de sexy con mis novios, todo lo caliente que me ponía... Pues eso. Me grababa, me hacía fotos, y cuando lo hacía, me encendía tanto que todos los días llegaba al clímax... Al principio, yo sola, ¿eh? Para que te hagas una idea, sólo durante el primer año subí 2.000 vídeos, y en el primer mes gané 50.000 euros. El segundo, 60.0000. Ha habido meses de 80.000.

Cecilia Sopeña reveló sus ingresos en OnlyFans.

El Derecho al Olvido Digital: Un Nuevo Capítulo

Tras el acoso sufrido y buscando una etapa más consciente, Cecilia ha decidido eliminar cualquier registro que una su nombre con OnlyFans. "Tengo derecho a proteger mi imagen. Tengo derecho al olvido. En virtud del Artículo 17 del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), he activado con mi equipo legal el derecho al olvido: el derecho a eliminar de Internet todo aquello que ya no refleja quién soy ni cómo deseo ser recordada", explica.

Además, ha anunciado acciones legales contra la difusión no autorizada de su contenido. "Cualquier contenido que esté siendo difundido, compartido o almacenado fuera de sus plataformas originales y privadas. Esto incluye vídeos, imágenes, extractos y enlaces que estén fuera de contexto o filtrados sin consentimiento", apunta.

Lejos de quedarse ahí, ha anunciado que emprenderá acciones legales contra "cualquier contenido que esté siendo difundido, compartido o almacenado fuera de sus plataformas originales y privadas. Esto incluye vídeos, imágenes, extractos y enlaces que estén fuera de contexto o filtrados sin consentimiento", apunta.

En internet las cosas no caducan, al menos la mayoría, pero sí que se puede 'luchar' para que desaparezcan de buena parte de las redes sociales, en el caso de los perfiles de sus usuarios.Eso mismo es lo que quiere intentar llevar a cabo la ciclista española Cecilia Sopeña, que tras su incursión en la red de contenido exclusivo OnlyFans, ha decidido eliminar cualquier registro que una su nombre con la web.

La decisión llega después del acoso sufrido a partir de su llegada a la plataforma y de darse cuenta que busca "una etapa más consciente, más ordenada, más digna", alejada del dinero fácil que reportan las subscripciones.

La ciclista apela al "derecho al olvido digital", una medida que está recogida por la legislación española en la que se trata de "impedir la difusión de información personal a través de internet", según apunta la Agencia Española de Protección de Datos, eliminando los "resultados de las búsquedas en internet realizada por tu nombre".

Lejos de quedarse ahí, ha anunciado que emprenderá acciones legales contra "cualquier contenido que esté siendo difundido, compartido o almacenado fuera de sus plataformas originales y privadas. Esto incluye vídeos, imágenes, extractos y enlaces que estén fuera de contexto o filtrados sin consentimiento", apunta.

Mediante el mismo escrito, la madrileña ha realizado una reflexión acerca de su nueva etapa. "No necesito validación externa. Mi nueva libertad es poder decidir lo que ya no quiero. Y ya no quiero estar expuesta. Ya no quiero ser explicada. Ya no quiero ser interpretada", ha transmitido. Y ha sentenciado su texto con una corta frase que resume sus vivencias: "Mi historia ha sido intensa, pero mi presente es limpio. Y mi futuro... mío".

Palabra de ciclista. O de ingeniera. O de influencer del placer. Cecilia Sopeña ya no necesita a patrocinadores para costearse su carrera como ciclista.

Cecilia Sopeña sorprende con su decisión de invocar el derecho al olvido

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