El Legado Trágico de José María Jiménez "El Chava": Un Ícono del Ciclismo Español

Se cumplen 18 años de la muerte de José María Jiménez, el indomable escalador abulense. Uno de los ciclistas más destacados en el pelotón internacional desde finales de los 90 fue José María Jiménez, conocido como "El Chava". Víctima de sus adicciones y zarandeado por una depresión, José María Jiménez, ciclista genial, falleció antes de cumplir los 33.

Evoca Aleksandr Pushkin en su imperecedera obra «La hija del capitán» la conversación entre dos aves en una leyenda calmuca: «Prefiero vivir diez años capturando animales frescos que cien alimentándome de carroña», le dice el águila al buitre. José María Jiménez, como la rapaz que reina en los cielos, sobrevoló las más altas cumbres y degustó con fruición las mieles de la gloria. Vivió deprisa y murió joven, como Lord Byron o como Marilyn o como James Dean, víctima de sus excesos.

Dejó mucho dolor tras de sí y también una leyenda porque fue el epígono de una raza irrepetible: la de los escaladores con instinto asesino e innegociable espíritu ofensivo. Con nueve victorias de etapa y cuatro triunfos en la clasificación de la montaña, Jiménez demostró ser un maestro en las ascensiones, conquistando etapas icónicas con finales en alto en La Vuelta. En 1997, Jiménez se consagró como campeón de España en ciclismo en ruta, una clara muestra de su versatilidad y técnica.

Comparado con grandes nombres como Perico Delgado y señalado como sucesor de Miguel Induráin, Jiménez vivió bajo la sombra de esos grandes nombres, pero logró crear su propio legado. Más allá de sus logros deportivos, El Chava es recordado por su personalidad única: un ciclista impulsivo y apasionado.

Cuando se recuerda el fallecimiento de Jimenez, se suele preguntar a otro ciclista español (ganador del Tour de Francia en 2008). Se trata de Carlos Sastre, quien se casó con la hermana del Chava, Piedad Jiménez . Aunque los eventos que llevaron a la muerte y las circunstancias que la rodearon no han sido totalmente aclaradas, José María Jiménez "El Chava" causó un enorme impacto en el ciclismo nacional.

Aunque ambos ya se conocían por haber coincidido en el pelotón, los ciclistas Marco Pantani y Chava Jiménez se encontraron en Canarias durante una pretemporada y establecieron una amistad, que a punto estuvo de facilitar que compartieran equipo en el Mercatone Uno-Scanavino de Marco Pantani. Marco Pantani y Chava Jiménez se conocieron en Canarias, donde entrenaron juntos y disfrutaron de su compañía.

El Declive y la Trágica Muerte

En aquel infausto invierno de 2003, Jiménez ya era un ciclista retirado desde hacía tiempo. Desde el final de la temporada 2001, poco después de conseguir su tercer reinado de la montaña en la Vuelta, no se había puesto un dorsal. Pasó todo 2002, aún a nómina de la estructura deportiva de José Miguel Echávarri y Eusebio Unzué -Banesto por aquellas fechas-, sin montar en bici, entregado a una vida de desenfreno que lo convirtieron en la víctima propiciatoria de cuanto malnacido se le acercaba. Decidió internarse en una clínica de desintoxicación en uno de sus últimos arrebatos de lucidez, pero ya era tarde.

Una embolia se lo llevó por delante cuando faltaban ocho semanas para que cumpliese 33 años. Fue una noche del 6 de diciembre de hace 21 años en la que, según explicó Azucena, su esposa, el corazón del Chava se rindió mientras enseñaba unas fotografías a sus compañeros en la clínica psiquiátrica San Miguel de la calle Arturo Soria. Aquel día de la Constitución en Madrid en el que hacía tanto frío. Cuando llegó la asistencia del Samur ya no había nada que hacer. El corazón de aquel hombre de 32 años había dejado de latir. Fue el precio que pagó su cuerpo, aniquilado por los excesos.

«Era una muerte inevitable. Él había elegido este camino. No se veía viejo», lloraba Unzué. «Si ha hecho cosas malas, que sirvan de ejemplo para aquéllos para quienes era un ídolo. Fue un hombre que levantó muchas pasiones y vivió muy deprisa», terciaba Echávarri.

Los escaladores puros, y Chava Jiménez lo era, son personalidades volcánicas y a menudo atormentadas. Como Luis Ocaña, que se suicidó de un tiro en Mont-de-Marsan, el mismo modo de quitarse la vida que tuvo Thierry Claveyrolat, rey de la montaña del Tour. En febrero de 2004, dos meses después de la muerte del ciclista abulense, aparecía en un apartotel semivacío el cadáver de Marco Pantani, muerto por sobredosis.

José María Jiménez había ingresado voluntariamente en el centro psiquiátrico San Miguel de la madrileña calle Arturo Soria con cuarenta kilos más de los 70 que pesaba cuando estaba en forma. Los excesos habían hecho estragos en su cuerpo y en su mente, aunque sus allegados todavía recuerdan que conservaba un optimismo rayano en la insensatez. José Miguel Echávarri le respetó hasta el final el sueldo de 750.000 euros anuales que tenía firmado porque «era más que un ciclista, era un genio».

Uno de esos tipos incapaces de pronosticar en las montañas como aquel día en el Angliru, gobernado por la niebla, en el que él apareció de la nada por delante de Pavel Tonkov. Y no nos sorprendió ni a nosotros ni al locutor de TVE, Pedro González, que ya sabía que el Chava era el mismo ciclista que nunca iba a ganar una gran vuelta. Pero él no era así. Ni siquiera en aquella Vuelta a España del 98 en la que ganó cinco etapas y pareció el mejor del mundo en todos los sitios menos en la clasificación general. Pero Chava nunca se arrepintió de nada. Tuvo esa ventaja. La misma ventaja de que el mundo le aceptase tal y como era. Nadie cometió el error de reclamarle nunca lo que no ganó.

Todo eso se demostró en sus contratos con Banesto, que en aquella época superaron los 750.000 euros anuales. Fue el drama del Chava, que acabó en una clínica psiquiátrica, alejado de todos. Hasta de nosotros mismos, que le imaginábamos aquel invierno en la finca que se compró en Pedro Bernardo (Ávila) conduciendo ese magnífico BMW que se compró nada más verlo en el escaparate. Pero no. El mito estaba devorado por una depresión bajo las órdenes de su psiquiatra de que “el Chava no cogiese el teléfono a nadie para que no se pusiese nervioso”.

A cambio, nos queda el recuerdo de un gran ciclista, capaz de ganar tres etapas en la última Vuelta a España que corrió un año antes de morir. La duda de si podía haber sido el mejor. El precio de explicar que no pudo ser. A los ojos del público, Chava representaba lo mejor y lo peor. Los besos en el podio y las derrotas de la clase media, capaz de desafiar al dinero, “que ya no me hace ilusión”. Sin querer, anunciaba el trágico destino que le vio morir hace 21 años, perplejo en una clínica de desintoxicación.

Un Legado Inolvidable

Un superdotado que jamás tuvo el instinto ganador de los grandes campeones, ni siquiera en aquella Vuelta de 1998 en la que ganó cinco etapas -inolvidable su adelantamiento a Pavel Tonkov en el Angliru- y pareció no querer ganar la clasificación general. Él estaba a otras cosas. Por ejemplo, le obsesionaba que en los medios se escribiese su apodo con uve, porque el original «Chaba» no era sino apócope de «chabacano», el mote con el que inmemorialmente se conocía a su familia en El Barraco. Y no le gustaba.

Esos detalles le importaban más que ensanchar un palmarés que se quedó en veintiocho victorias, muchas menos que las que merecía su descomunal talento, o que batallar con los mejores en el Tour y el Giro, carreras que jamás le interesaron. Chava Jiménez quería disfrutar de la vida porque, perezoso, le había dejado de interesar el ciclismo de élite y los enormes sacrificios que comportaba. Se había comprado una finca en Pedro Bernardo, un pueblo vecino al suyo, donde pensaba retirarse. «Ya no me hace ilusión», respondía a quienes le preguntaban los motivos por los que no volvía a competir. Era consciente de que tenía que salir de la droga pero... «Mi hijo murió como vivió. De repente y al ataque».

Desde entonces, han pasado 21 años, en los que el recuerdo de José María Jiménez acentúa la nostalgia. Por eso no hubo ecuación posible. Él todavía sería un hombre relativamente joven. Tendría 53 años. Pero hay cosas que no pueden ser porque no todos tienen la capacidad de envejecer o de plantar cara al paso del tiempo. Y el Chaba probablemente ni siquiera quería hacerlo.

Logros Destacados de José María Jiménez

Jiménez empezó a destacar en el ciclismo a los 23 años, cuando en la temporada 1994 comienza a sumar numerosos triunfos. Llegó al ciclismo profesional en el mes de junio de 1993, cuando el equipo Banesto le presentó como neoprofesional para la temporada internacional que comenzaba.

En 1995 destaca su triunfo en la etapa reina de la Volta a Cataluña, el triunfo con el equipo de Banesto en el Campeonato de España de Fondo en Carretera, en el que queda segundo detrás de Jesús Montoya y delante de Vicente Aparicio. Con esa victoria quedaría acreditado para acudir a los Mundiales de Colombia, prueba que ganó Abraham Olano, proclamándose campeón del Mundo de Fondo en Carretera, seguido de Miguel Induráin. El Chava Jiménez ocuparía el puesto 13 en Duitama. Ese año debutó por primera vez en el Giro de Italia.

En 1996, Jiménez es operado en la clínica universitaria de Pamplona de una fractura de clavícula izquierda. La lesión se la produjo en la Clásica de Alcobendas el 12 de mayo de 1996. Ese año volvería a ser operado, en ese caso de próstata, en la clínica Puerta de Hierro de Madrid. La operación se llevó a cabo en junio y un mes después seguiría con complicaciones por el mismo tema. Ese mismo año significaría su primera participación en la Vuelta a España, finalizando 12.º en la clasificación general y terminando cuarto en la 19.ª etapa.

En 1997 fue el año en que se dio a conocer a título individual. Fue ganador del Campeonato de España de ciclismo en ruta y ganó una etapa de la Vuelta a España, así como la clasificación de la montaña. Fue en la Vuelta, precisamente, donde obtuvo sus mayores éxitos, atesorando nueve triunfos parciales y siendo ganador de la clasificación de la montaña en cuatro ocasiones y de la clasificación por puntos en una. Aquel mismo año finalizó 8.º en el Tour de Francia.

En 1998 inicia el año anotándose la 3.ª etapa de la Dauphiné Libéré y su actuación en el Tour de Francia de ese mismo año se salda con la retirada en la 16.ª etapa, en la que acabarían dejando la competición todos los equipos españoles. Ya en la Vuelta a España termina 3.º por detrás de su compañero Abraham Olano y de Fernando Escartín, 1.º y 2.º respectivamente. Aquel mismo año, ganó por segunda vez consecutiva la clasificación de la montaña, además de vencer en las etapas 6.ª, 11.ª, 12.ª y 16.ª, todas ellas con final en alto.

En 1999 terminó en un meritorio 5.º puesto en la clasificación general de la Vuelta a España, además de repetir el triunfo en la clasificación de la montaña. Asimismo, Jiménez resultó uno de los protagonistas de la 8.ª etapa, en la cual se ascendió por primera vez el duro puerto de L'Angliru y en el que Jiménez consiguió vencer tras dar alcance durante la subida al ruso Pavel Tonkov. Esta victoria siempre ha estado envuelta en la polémica y hoy en día sigue siendo cuestionada, por la niebla de ese día y las motos.

En 2000 en el Tour de Francia fue segundo en una trepidante 15.ª etapa en la que, Jiménez, tras varios minutos de escapada y a pocos kilómetros de la meta, sería alcanzado y adelantado por Marco Pantani que terminaría ganando esta épica etapa.

En 2001 en la Vuelta a España logra su cuarto triunfo en la clasificación de la montaña y el primero en la clasificación por puntos, consecuencia directa de los tres triunfos de etapa logrados, en las jornadas 8.ª, 11.ª y 12.ª, todas finalizadas en alto.

40 Años de Ciclismo: El inigualable José María 'Chava' Jiménez

Tabla de Victorias Destacadas

Año Competición Logro
1995 Volta a Cataluña Triunfo en la etapa reina
1997 Campeonato de España Campeón de ciclismo en ruta
1997 Vuelta a España Ganador de la clasificación de la montaña
1998 Vuelta a España 3.º en la clasificación general
1999 Vuelta a España 5.º en la clasificación general
1999 Vuelta a España Ganador de la clasificación de la montaña
2001 Vuelta a España Ganador de la clasificación de la montaña
2001 Vuelta a España Ganador de la clasificación por puntos

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