Pocos fabricantes ofrecen tantas versiones de un mismo modelo como Moto Guzzi con su V7 III, una manera de brindar a sus clientes la oportunidad de irse a su casa con una moto muy personal y diferente. Cada una de estas variantes tienen su propia identidad e incluso la más básica de todas, la Stone, resulta realmente atractiva.

Diseño y Estilo
La unidad probada disfruta del Night Pack, un paquete que incluye iluminación full-LED, reubicación del faro y de la instrumentación y el guardabarros trasero, así como asiento y portamatrículas con distinto diseño. Disponible en tres colores, la versión Bronzo Levigato destaca con una combinación casi perfecta del bronce del depósito con el negro del resto de elementos: asiento, placas laterales, motor, ruedas, escape... Un toque deportivo en una moto de aspecto clásico no sólo por las formas de su depósito y por la icónica configuración de sus cilindros en V tan propios de la marca italiana.
La iluminación LED, por cierto, no supone únicamente un reclamo más, su funcionamiento en conducción por la noche es realmente efectiva, como he tenido ocasión de comprobar en carreteras de montaña.
Confort y Accesibilidad
Ese deportividad no se ve plasmada en la postura de conducción, todo lo contrario. La V7 III Stone es una moto muy cómoda que facilita una posición de conducción erguida, con el manillar ancho y a una distancia ideal al cuerpo para poder tener los brazos flexionados y sin cargar las muñecas. Las estriberas no están muy elevadas para facilitar igualmente una postura relajada de las piernas y el asiento tiene un buen mullido, aunque para mi gusto algo blando. Queda a una buena altura del suelo para facilitar su acceso incluso a pilotos de talla baja, de hecho con mis 165 cm de altura prácticamente apoyaba los pies por completo en el suelo.
Esto ayuda a realizar las maniobras en parado con bastante facilidad, aunque su radio de giro es algo escaso. El pasajero tiene suficiente espacio para acomodar bien el trasero pero carece de agarraderas para sujetarse con firmeza.

Instrumentación y Mandos
Los mandos ofrecen buen tacto de accionamiento, aunque el embrague me ha resultado algo duro y, como la maneta del freno, carece de regulación de distancia. Las botoneras son simples pero su accionamiento es correcto. La instrumentación, por su parte es igualmente sencilla, compuesta por un reloj analógico que comprende el velocímetro, los chivatos luminosos y una pequeña pantalla digital con algunos datos que se van alternando según utilizamos un botón situado en la piña derecha.
Dentro de esa información tenemos los registros de marcha engranada, parciales kilométricos, temperatura ambiente, consumo instantáneo y medio, velocidad media o kilómetros recorridos desde que saltó la reserva de la gasolina. Por último, los espejos garantizan una buena visión trasera y sólo a partir de los 110 km/h comienza a perderse la nitidez en el reflejo. Los tornillos con los que se ajustan al manillar, de contratuerca, se me aflojaron en una ocasión.
Rendimiento del Motor
Aunque podría pasarme dos horas observando la moto, lo suyo es dar vida a ese bicilíndrico de casi 750 cc y disfrutar con el "bailoteo" lateral propio de este tipo de propulsores. Es una sensación que nos evoca al pasado, sobre todo si lo unimos al magnífico sonido que emite su motor, con una nota a moto antigua que fascina.
Las vibraciones son muy perceptibles al acelerar en vacío, pero que desaparecen conforme nos ponemos en marcha. Antes, hemos tenido que apretar la maneta del embrague e introducir la primera velocidad, una acción que se realiza con suma suavidad y sin el típico “clonc” que emiten algunos modelos menos refinados. Ya desde un principio se nota el empuje a bajas revoluciones, aunque es en la zona media donde mayor suavidad se aprecia en su funcionamiento. No es que la moto se muestre perezosa abajo, lo que pasa es que vibra bastante más y al final te acostumbras a dar algo de vida al gas para situarte en una zona más placentera. Los italianos anuncian una potencia de 52 CV, pero sinceramente cunden mucho y parece más potente.
La transmisión por cardan, además de la comodidad en cuanto al mantenimiento, supone otro plus en cuanto a la sensación de dulzura en marcha. En ciudad se comporta con solvencia, con buenas aceleraciones y con bastante suavidad a poco que conozcas su carácter y sepas llevarlo en su zona idónea de giro. Sólo me ha resultado un poco tosco el embrague, con una respuesta demasiado rápida, no tiene mucho recorrido muerto y no es fácil de modular al principio. Por otro lado, el cambio está bien escalonado y sus marchas entran con facilidad, y sólo al detenerse cuesta encontrar el punto muerto. Cuando toca salir a la carretera, la V7 mantiene su carácter afable con una entrega bastante lineal que permite apurar las marchas sin que sientas pérdida de control en ningún momento. No obstante, cuenta con un control de tracción configurable en dos niveles que se encarga de evitar el derrapaje de la rueda trasera en superficies con menos adherencia. Sólo he logrado hacerlo saltar en alguna carretera con algo de gravilla, mientras que con buen asfalto no te enteras de contar con electrónica alguna. Los adelantamientos se realizan con seguridad pues su capacidad de empuje y sus recuperaciones se sitúan a un buen nivel.
Suspensiones y Frenos
Esa facilidad de manejo tiene su soporte en una parte ciclo equilibrada y bien planteada. La V7 es una moto de comportamiento neutro, permite inclinar con facilidad, aunque en cuanto te vas a animando enseguida tocas con los avisadores de las estriberas. Pero no pasa nada, hay margen de sobra y además es fácil mantener la trazada idónea con sólo apuntar la rueda delantera hacia donde que queremos llevarla.
El tarado de la horquilla es un poco blando, idóneo para ritmo de paseo y tranquilo, pero que a ritmo rápido sí que se le demanda algo más de firmeza. Todo lo contrario que lo que encontramos detrás, con dos amortiguadores de respuesta algo seca, incómoda al afrontar baches profundos, pero que garantiza suficiente firmeza al rodar rápido en carretera. Posiblemente, el escaso recorrido de los mismos sean los que determinan esa aspereza a la hora de minimizar las irregularidades.
Para la frenada se confía todo a un disco por rueda, el delantero de 320 mm de diámetro, con una pinza flotante de cuatro pistones y el trasero de 260 mm. Dispone del obligado ABS, desarrollado por Continental que, al igual que con el control de tracción, te deja mucha libertad antes de entrar en funcionamiento, y cuando lo hace no se notan trepidaciones ni en la maneta ni en el pedal. En cuanto a la potencia de frenado, decir que el delantero resulta convincente, también por su tacto, mientras que he echado en falta algo más de mordiente en el trasero, especialmente en el primer tercio de recorrido del pedal.
Me ha gustado el agarre ofrecido por sus neumáticos Pirelli Sport Demon, al menos en seco que es cuando he tenido la moto, permitiendo unas buenas inclinadas y apurar las frenadas con total seguridad.
Valoración Final
La Moto Guzzi V7 III es una moto que primero te cautiva por su imagen clásica, en donde la gran cantidad de versiones y accesorios originales convierten tu moto en prácticamente única. Pero además, después te enamora por su comportamiento, incluso desde el mismo momento que la pones en marcha y te ves envuelto por su sonido.
Tiene ese punto de nostalgia producido por sus vibraciones perceptibles en parado, especialmente al arrancarla, pero que desaparecen una vez que inicias la marcha. De hecho, se convierte en una moto de suave trato y muy fácil de usar. Ideal para un usuario inexperto del A2, pues cuenta con kit de limitación. En ciudad sólo peca por su ángulo de giro reducido, mientras que en carretera se convierte en una montura muy eficaz y con un consumo reducido -4 litros a los 100 verificados-, lo que permite rodar más de 300 kilómetros antes de que se ilumine el testigo de la reserva.
A mejorar encuentro la suspensión trasera, algo dura en su respuesta; el freno trasero, con una respuesta algo tímida en su primera parte del recorrido de la palanca; y el asiento con espumado blando, que hace que el culo se hunda un poco. Por contra, tanto la horquilla como el freno delantero nos permiten una conducción segura y eficaz, transmitiendo mucha confianza incluso cuando se incrementa el ritmo.
Por precio (10.069 €) se sitúa en un escalón similar a su competencia (Kawasaki W800 y Triumph Bonneville T100), aunque la marca italiana suele promocionarla gran parte del año, quedando su tarifa recomendada en 8.750 €. Sólo mejora esta cifra la Royal Enfield Interceptor, aunque en mi opinión la italiana cuenta con detalles de acabado superiores.
Equipo piloto:
- Casco AGV Sportmodular
- Chaqueta Segura Cruze
- Guantes Tucano Urbano Gig Pro
- Botas Seventy Degrees SD-BC7
Novedades 2025: Moto Guzzi V7 Sport
A punto de cumplir sesenta años de historia, la Moto Guzzi V7 se confirma como la expresión más pura del ADN de Moto Guzzi. Tras el salto de época de 2021, con la introducción de la cilindrada de 850 cc, para 2025 la gama Moto Guzzi V7 ofrece importantes innovaciones tanto en términos de estilo como de equipamiento técnico y se expande sacando a la luz un nombre legendario: junto a las ya conocidas V7 Stone y V7 Special, debuta la nueva Moto Guzzi V7 Sport, el V7 más avanzado tecnológicamente de la historia.
El icónico bicilíndrico en V transversal refrigerado por aire con transmisión por eje, una configuración única en el mundo, adopta la nueva norma Euro 5+ y ha sido objeto de importantes intervenciones, incluida la adopción del control del acelerador multimapa Ride-by-Wire que, además de garantizar una gestión más precisa y personalizable de la entrega, trae consigo el control de crucero. La potencia aumenta en un 4%, pero sobre todo es una curva de par mucho más sustancial y lineal que garantiza beneficios inmediatamente apreciables en todas las condiciones.
La nueva Moto Guzzi V7 Sport subraya la combinación de estilo icónico y contenido tecnológico moderno: el V7 más dinámico y tecnológico jamás producido destaca por la adopción de una nueva horquilla invertida, así como por el freno delantero de doble disco, el modo de conducción Sport dedicado y la plataforma inercial, que permite una gestión más refinada del control de tracción y permite la funcionalidad del ABS en curvas.

Estilo Único en Cada Detalle
El equilibrio estilístico de la V7, un espléndido ejemplo de diálogo entre formas que profundizan en el más puro legado de Moto Guzzi y las soluciones tecnológicas contemporáneas de las motocicletas, se ha perfeccionado aún más con intervenciones específicas que realzan sus líneas limpias y esenciales, prestando aún más atención a los detalles y elevando la percepción de una gran calidad de construcción. Mientras que las líneas suaves del depósito metálico de 21 litros, el más grande de su categoría, se mantienen inalteradas, bajo las cuales destacan las cabezas del escultural bicilíndrico en V de 90°, el nuevo diseño de los paneles laterales, el guardabarros trasero más corto y la forma más agresiva de las puntas de escape dan al V7 un aspecto más delgado y dinámico.
La atención al detalle también es evidente en detalles como la nueva llave de contacto con una forma ergonómica y en la que destaca la "firma" estilizada del águila. Sin dejar de ser la versión más cercana al espíritu del modelo original, elegante y rica en cromo, el V7 Special abandona la instrumentación analógica y el faro delantero halógeno para adoptar el sistema de iluminación LED completo, con luz diurna DRL que delinea la silueta del águila Moto Guzzi, y la instrumentación digital ya presente en el V7 Stone. Manejable a través de nuevos y más prácticos mandos en el manillar, la instrumentación LCD circular de un solo dial, ahora común a todos los modelos, se revisa en gráficos y es aún más rica, mostrando nuevas características como el modo de conducción seleccionado y la velocidad establecida a través del control de crucero. En el V7 Sport también hay un indicador de combustible.
Por lo tanto, cada versión habla el mismo lenguaje estilístico, pero mantiene su propia personalidad fuerte. Y este es también el caso del nuevo V7 Sport, que destaca por numerosos detalles específicos y acabados dedicados, como las nuevas llantas de aleación ligera con un diseño deportivo, los soportes de aluminio para los faros, los espejos retrovisores del manillar, el perno en U del elevador del manillar, las inserciones de aluminio en los paneles laterales y el sillín deportivo con costuras rojas.
El Motor Más Potente y Eficiente
Hay muchos motores bicilíndricos en el mundo, pero solo hay una V transversal y es la Moto Guzzi bicilíndrica, nacida en 1967 de una brillante intuición del ingeniero Giulio Cesare Carcano y caracterizada por una configuración de los cilindros tan particular que forma parte integral del diseño de la moto. El esquema de construcción es el icónico de todos los tiempos: bicilíndrico en V transversal de 90° refrigerado por aire, con distribución de varilla de empuje y balancín con dos válvulas por cilindro. La cilindrada es de 853 cc, gracias a una relación de diámetro por carrera de 84 x 77 mm.
Cumpliendo con la nueva normativa Euro 5+ y evolucionado en muchos aspectos, el corazón de la nueva gama V7 es el motor más potente y eficiente jamás instalado en la ilustre historia de este modelo. En comparación con la unidad anterior, la potencia máxima aumenta un 4%, pasando de los 65 CV a 6800 rpm a los actuales 67,3 CV a 6900 rpm, pero el aumento más significativo se da en el frente del par, que pasa de 73 Nm a 5000 rpm a 79 Nm a 4400 rpm, de los cuales el 95% ya está disponible a solo 3500 rpm. Esto se traduce claramente en un comportamiento mucho más flexible, especialmente a bajas y medias revoluciones, aumentando tanto el confort como el placer de conducción en los desplazamientos diarios y la diversión en una conducción más dinámica.
El control del motor, con un solo cuerpo de mariposa con un diámetro de 52 mm, adopta por primera vez el control electrónico multimapa Ride-by-Wire en lugar del tradicional control mecánico del acelerador. Además de permitir una apertura precisa del acelerador, optimizando la eficiencia general y el consumo de combustible, el control Ride-by-Wire le permite administrar convenientemente los parámetros electrónicos (control de tracción MGCT y respuesta del acelerador) a través de los modos de conducción. Los modos de conducción ROAD y RAIN son comunes a todos los modelos de la gama, mientras que el modo de conducción SPORT se ha desarrollado específicamente para el V7 Sport.
La adopción del control Ride-by-Wire también ha hecho posible el uso de leyes de elevación de válvulas más altas, en beneficio del rendimiento. Otras intervenciones se han referido a la caja de filtros, que tiene un volumen un 27% mayor, y a la refrigeración de los pistones, mejorada gracias a un chorro de aceite diferente, una solución que ayuda a mantener la alta fiabilidad de la unidad a pesar de su mayor rendimiento. También se ha optimizado el sistema de escape para que la entrega del par sea más homogénea, así como la inclusión de una tercera sonda lambda para las nuevas funciones requeridas por la norma Euro 5+.
Los otros aspectos excelentes del motor permanecen sin cambios, con la distribución equipada con taqués de rodillos y balancines de aluminio y pistones ligeros con pasadores de 20 mm de diámetro. El "bloque pequeño" de Moto Guzzi también es económico en términos de consumo de combustible, ya que tiene pocos componentes que absorban potencia (la distribución de la varilla de empuje y el balancín se encuentra entre las más económicas en términos de absorción de potencia), no tiene una bomba de circuito de refrigeración, ni cadenas largas o correas de distribución.
El embrague en seco utiliza un disco de refuerzo debajo del disco de embrague y un disco de embrague de alto rendimiento; también hay un sistema de sincronización de triple ranura que minimiza el ruido en los embragues y la holgura de la transmisión, especialmente en primera marcha. La transmisión final se basa en un eje cardán de doble compensación de doble articulación de generosas dimensiones con un robusto engranaje cónico, que garantiza solidez y fiabilidad en la gestión del gran par proporcionado por el bicilíndrico.
Electrónica Completa para una Conducción Segura
La nueva Moto Guzzi V7 se beneficia de un nuevo equipamiento electrónico aún más completo, diseñado para gratificar al conductor en la conducción diaria, así como en el touring o la conducción más dinámica. El acelerador Ride-by-Wire trae consigo los modos de conducción, desarrollados para hacer que la vida a bordo sea más fácil y segura. Cada uno de los modos de conducción corresponde a una calibración diferente del control de tracción MGCT (Moto Guzzi Traction Control, desacoplable) y una respuesta diferente del control del acelerador, mientras que el ABS, una unidad Continental de dos canales, está siempre activo en ambas ruedas.
Los siguientes dos modos de conducción están disponibles para el V7 Stone y el V7 Special:
- STRADA: modo diseñado para una conducción suave que no descuida la diversión. Proporciona un nivel medio de calibración del control de tracción MGCT y una respuesta progresiva del acelerador.
- LLUVIA: ideal cuando el agarre no es óptimo debido al asfalto mojado y se quiere proceder con la máxima seguridad. Proporciona el nivel más alto de intervención del control de tracción y una respuesta más suave del acelerador.
En el V7 Sport, la electrónica da un salto significativo hacia adelante, gracias a la adopción de una plataforma inercial de seis ejes que, gracias a los acelerómetros y giroscopios que contiene en su interior, es capaz de reconocer el estado de la moto con respecto a la carretera, registra y procesa las entradas derivadas de la conducción y envía los datos a la unidad de control. De este modo, la gestión de los mandos electrónicos se vuelve aún más refinada y precisa, permitiendo las funciones de Cornering ABS y Cornering Traction Control, capaces de modular la potencia de frenado y de conducción en función del ángulo de inclinación, en beneficio de la seguridad y el rendimiento.
Desarrollado específicamente para el V7 Sport, el modo de conducción SPORT adicional cuenta con un nivel mínimo de intervención del control de tracción, diseñado para respaldar una conducción emocionante sobre asfalto seco con seguridad, y un mapa del motor con una respuesta del acelerador más rápida y dinámica. El ABS, con función de giro, está activo en ambas ruedas.
Todos los modelos de la gama V7 también están equipados con control de crucero, que le permite mantener la velocidad establecida sin actuar sobre el acelerador. Para activar el sistema, basta con mantener pulsado el botón correspondiente situado en el bloque de control izquierdo.
Chasis Dedicado al Placer de Conducir
La experiencia de Moto Guzzi en el diseño de chasis superfinos es legendaria. El bastidor de acero mantiene la disposición de doble cuna desmontable y la misma distribución de peso típica de la tradición reciente de este modelo. La ya exitosa triangulación sillín-manillar-estribera se mantiene sin cambios, que cuenta con dimensiones ideales para ciclistas de cualquier altura, gracias al sillín bajo y al correcto posicionamiento de las estriberas de aluminio.
En el frente de la suspensión, la V7 Stone y la V7 Special mantienen la tradicional horquilla telescópica con barras de 40 mm, mientras que la V7 Sport estrena una nueva horquilla invertida con barras de 41 mm, ajustables en precarga, lo que enfatiza la propensión de este modelo a una conducción más deportiva y dinámica. Las nuevas llantas de radios de aleación ligera dedicadas al V7 Sport, que son 1,8 kg más ligeras que las montadas en el V7 Stone, también contribuyen a ello, todo ello en beneficio de la maniobrabilidad.
El par de amortiguadores traseros de generosas dimensiones, ajustables en precarga, garantizan el confort de marcha incluso en superficies irregulares, devolviendo una respuesta progresiva y controlada en cada situación, incluso con el pasajero a bordo.
El nuevo V7 Sport también introduce un sistema de frenado mejorado para un rendimiento de frenado siempre adecuado, incluso en la conducción más dinámica: un doble disco flotante de acero inoxidable de Ø 320 mm trabaja en la parte delantera, con pinzas Brembo monobloque de 4 pistones montadas radialmente, todo controlado por una bomba de freno de mayor rendimiento.
El sistema de frenos del V7 Stone y del V7 Special se mantiene inalterado, pero siempre está listo y es modular en cualquier situación, con un único disco de 320 mm en la parte delantera sobre el que actúa una pinza Brembo de 4 pistones. En todos los modelos hay un disco de 260 mm con una pinza de 2 pistones en la parte trasera.
Versiones y Colores
Moto Guzzi ofrece diferentes versiones de la V7, cada una con su propio estilo y características:
- V7 Stone: La versión más ecléctica y esencial, con detalles en negro mate y llantas de aluminio de seis radios. Disponible en colores Rough Black y Deep Blue.
- V7 Special: Clásica y elegante, con detalles cromados y disponible en Emerald Black y White 1969. Las llantas de radios tienen canales pulidos y bujes negros.
- V7 Sport: Inmediatamente reconocible por la horquilla invertida, el doble disco de freno delantero y las llantas de seis radios con un nuevo diseño deportivo.

Tabla Comparativa de Modelos V7 2025
| Característica | V7 Stone | V7 Special | V7 Sport |
|---|---|---|---|
| Suspensión Delantera | Horquilla telescópica de 40mm | Horquilla telescópica de 40mm | Horquilla invertida de 41mm (ajustable) |
| Frenos Delanteros | Disco único de 320mm | Disco único de 320mm | Doble disco de 320mm |
| Modos de Conducción | Strada, Lluvia | Strada, Lluvia | Strada, Lluvia, Sport |
| Electrónica Adicional | Control de Crucero | Control de Crucero | Plataforma Inercial, Cornering ABS, Cornering Traction Control, Control de Crucero |
| Estilo | Negro mate, minimalista | Cromado, clásico | Deportivo |