Los años ochenta fueron una década estupenda en lo referente a la creación de modelos culturales. Muchos de los productos culturales de entonces han seguido dando guerra en los años siguientes y muchos continuan dando de sí incluso ahora, más de veinte años después.
Esta vez hablaremos por aquí sobre aquellos otros productos que por finales de los ochenta o principios de los noventa quisieron seguir la senda de las tortugas ninja aportando un material original con muchas similitudes a los personajes de Eastman y Laird. El tema tiene entidad propia también, a parte de ser un texto que combina a la perfección con el anterior.
En las siguientes líneas intentaré un acercamiento en tono de análisis y opinión hacia cuatro productos que tenían como protagonistas animales antropomorfos.
Comenzaré con Los Motorratones de Marte (Biker Mice from Mars en el original), seguiré con los Street Sharks y Bucky O’hare(que curiosamente vio la luz originalmente en formato cómic en el mismo año que las tortugas) y terminaré con The Mighty Mutanimals una serie de cómics que surgió como un spin-off de las mismas tortugas y que no llegamos a ver publicado en nuestro país.
Es fácil encontrar unas características en común entre estos cuatro productos culturales y las tortugas ninja, la más sencilla y primordial de todas es que en todos ellos aparecen como protagonistas animales humanizados o con forma humana. Algunos de los personajes incluso se vieron en esa nueva situación debido a algún tipo de mutación previa.
Estos cuatro productos también se convirtieron en productos culturales completos, aunque tuvieron un éxito menor que los héroes verdes. Contaron con series de televisión (donde muchos comenzaron), colecciones de figuras, merchandising variado y con series de cómic que continuaban sus aventuras de la pequeña pantalla (salvo en el caso de Bucky O´hare que se originó en las viñetas y luego pasó a la televisión).
Ratones que provienen del planeta rojo montados en sus motocicletas; tiburones de asfalto; conejos verdes que lideran tripulaciones siderales mientras luchan contra ranas malvadas, y todo tipo de secundarios de lujo de las tortugas (aquellos que iban apareciendo, mutando y ayudándoles en sus aventuras) unidos en un supergrupo.
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Los Motorratones de Marte
La serie Biker Mice from Mars (Los Motorratones de Marte en nuestro país) fue creada en 1993 por Rick Ungar en Estados Unidos y emitida durante ese mismo año durante tres temporadas.
Al aterrizar en la Tierra, concretamente en Chicago, los tres protagonistas conocen a una mecánica muy hermosa, Charlene Charley Davidson, que les ayudará durante sus aventuras y sus enfrentamientos contra los villanos de la función, otra raza extraterrestre: los plutarquianos, que después de destruir los recursos naturales de Marte se adentraron también en la Tierra para destruirla.
La serie original contó con un total de 65 episodios, divididos en 3 temporadas, y tuvo una fuerte acogida a nivel mundial, quizá gracias a una campaña de marketing bastante fuerte y a la fabricación de unas figuras de acción de alto detalle y calidad.
En 2006, además se realizó una nueva serie de televisión que continuaba con las historias de las primeras temporadas. Esta vez se hicieron 28 nuevos capítulos en los que aparecían tanto los personajes originales, como otros nuevos.
El líder del trío se llama Throttle. Es un motorratón de piel marrón y estatura media. Siempre lleva un pañuelo rojo en el cuello y unas gafas de sol. Digamos que lo del pañuelo es por gusto y lo de las gafas por necesidad ya que perdió sus ojos en las batallas contra los plutarquianos y fueron reemplazados por unos biónicos.
Es el líder porque es el menos impulsivo de los tres y siempre decide dónde atacar, cuándo y mediante qué estrategia.
Modo es la fuerza del equipo. Este motorratón grisáceo perdió un ojo y un brazo durante las guerras contra sus enemigos, por eso lleva un parche y un brazo biónico (que le proporciona aún más fuerza). Como detalle hay que mencionar que cuando se enfada su único ojo se vuelve del color de la sangre. Aunque aparentemente es rudo, en el fondo es el más sensible de los tres.
Vinnie es el tercero en discordia. Se trata de un ratón de pelaje blanco que en su planeta era campeón de motrocross. Es el más joven del grupo y el más arriesgado, siempre está dispuesto a meterse en problemas. Su rasgo característico es una máscara que cubre parte de su rostro. Su cara fue la que se llevo la peor parte de las batallas contra los plutarquianos.
Charley es el personaje femenino de la serie. Una mecánica de armas tomar que les ayudará y les proporcionará un sitio donde refugiarse y donde reparar las motos.
Los malos de la serie, los plutarquianos, tienen divertidos nombres de queso. Los tres principales, que a su vez están enfrentados entre sí, se llaman Lord Camenbert, Napoleón Brie y Lawrence Limburguer (que es el principal antagonista de la serie). Debajo de sus máscaras de humanos se encuentra su verdadero aspecto: son como peces.
El Doctor Karbunkle es una especie de científico loco que trabaja para Limburguer creando artefactos y monstruos para que se enfrenten a los ratones, a su lado siempre va Fred “el mutante», a quien tortura sin cesar.
Como pasaba con todos estos productos sacaron camisetas, mochilas y todo lo inimaginable sobre los motorratones. En estos casos el producto estrella suele ser la serie de figuras de acción basadas en los dibujos.
Galoob fue la empresa juguetera encargada de los muñecos originales. Salieron los personajes principales, tanto héroes, como villanos, así como algunos secundarios y malos especiales que no salieron en los primeros episodios. Además hubo varias versiones de los tres ratones: Throttle, Modo y Vinnie, donde las más vendidas eran las que incluían muñeco y moto.
Con la nueva serie de televisión del 2006 también volvieron a sacar una nueva línea de juguetes basándose en los nuevos diseños. Desafortunadamente estas nuevas figuras no han llegado aún a España.
A principios de 1990 Marvel Cómics sacaba una miniserie de tres números sobre los Motorratones de Marte. Los tres tebeos eran una adaptación del primer episodio de la serie de televisión titulado “Rock ‘n’ Ride”.
Street Sharks

Los hermanos mutantes antropomorfos estaban de moda, de eso no cabía la menor duda. Ahora sólo les quedaba crear un nuevo producto de características similares que, sin ser una copia descarada, pudiera hacerles conseguir una parte del “pastel”.
En 1994 DIC Entertainment producía la serie Street Sharks sobre unos tipos (también eran cuatro hermanos) mitad hombre, mitad tiburón, que luchaban contra el crimen. La serie fue un encargo para promover una línea de juguetes de Mattel de alta calidad creada por David Siegel y Joe Galliani.
En el primer episodio los cuatro hermanos protagonistas: John, Bobby, Clint y Coop, deciden investigar por su cuenta la desaparición de su padre. Durante esa búsqueda acaban en manos del villano de la función, el doctor Piranoid, quien para escapar los muta en unos seres monstruos mitad tiburón.
Y claro está, esto no les detiene sino que con sus nuevos “poderes” los cuatro hermanos deciden seguir luchando contra el mal. Eso sí, se rebautizan, como no podía ser de otra forma, desde ese momento serán conocidos como Rapster, Blades, Jab y Big Slammu. Cada uno de ellos mantiene sus características deportivas (cuando eran humanos cada uno era muy bueno en un deporte) y se diferencian entre sí por parecer distintos tipos de escualos.
La serie duró un total de 27 episodios durante los dos años que estuvo en antena (1994-1995) y se dividió en 3 temporadas. Posteriormente hubo un show en 1996 que unía a este cuarteto de héroes con otros personajes de otra serie los Extreme Dinosaurs.
Cada historia seguía un mismo patrón: el doctor Piranoid crea un nuevo mutante mezcla de hombre y criatura marina de turno para que se enfrentara a los cuatro tiburones. Éstos lo vencían y el mutante terminaba queriendo redención y buscando la forma de volver a ser humano o jurando venganza.
Lo mejor de los Street Sharks fueron sus figuras de acción. Creadas por Mattel y en una escala y calidad mayor de las que nos tenían acostumbrados (además de un precio mayor también) los muñecos de los tiburones gozaron de cierto atractivo entre los niños. Eran muy vistosos, grandes y tenían movimientos especiales (aún recuerdo como se movía la lengua de la ballena Movie Lick).
Los de Archie Cómics quisieron seguir cosechando éxitos gracias a criaturas mutantes y en 1996 lanzaron una miniserie de tres números con los tiburones de Street Sharks como protagonistas. Publicitaron también una serie regular que nunca llegó a ver la luz.
Bucky O’Hare

Un análisis de personajes antropomorfos no estaría completo sin mencionar a Bucky O’Hare y su tripulación. Este aguerrido conejo verde fue creado por Larry Hama entre 1978 y 1979 y dibujado por Michael Golden, aunque no se publicaría hasta más tarde, a principio de los ochenta.
El primer cómic-book de la serie fue publicado en 1984 por Continuity Cómics (editorial de Neal Adams) con Hama a los guiones y Golden a los lápices. Se historia trata de una aventura especial con ecos hacia el Mago de Oz porque el protagonista humano, un joven llamado Willy Duwitt, crea un portal, de forma accidental, hacia ese universo paralelo habitado por animales antropomorfos donde vive y lucha O’Hare. Willy se une entonces a la nave de Bucky para luchar contra la «Amenaza Sapo» con la esperanza también de volver a su hogar.
Una obra clásica de los ochenta que contaba con unos personajes muy carismáticos que a más de uno recordarán a los Looney Tunes más que a las tortugas.
Hasbro sacó una línea de juguetes sobre los personajes de este Aniverso y se basaba, a su vez, en la serie de animación que en 1989 se había realizado para la televisión. Esta serie sólo duró 13 capítulos y está considerada por muchos fans como serie de culto.
Si ya son imaginativos los personajes del bando de los buenos tampoco desmerecen los antagonistas de Bucky O’Hare, una serie de ranas, sapos y demás anfibios que quieren conquistar la galaxia.
Bucky O’Hare tiene visos de continuar en un futuro más o menos cercano. El mismo Neal Adams está detrás de una nueva adaptación, quizá a la pantalla grande, de las aventuras de este intrépido conejo verdoso ataviado de rojo y amarillo.
The Mighty Mutanimals
Los que parece que no verán más historias ni en las viñetas ni en ningún otros medio son nuestro último grupo de animales mutantes ya que todos ellos murieron de la forma más atroz en el número final de su colección de cómics.
La historia de las Tortugas Ninja, tanto en el cómic, como en la serie de televisión o en el cine, estaba repleta de enemigos y aliados que iban sufriendo mutaciones. Llegó un momento en el que muchos de esos personajes tenían un peso específico en las tramas que podía ser igual de importante que el de las mismas tortugas (se me ocurre el caso de Cabeza de Cuero, cocodrilo mutante que en los cómics de Archie era la clave de una de las tramas centrales de la serie).
Decidieron unir a algunos de esos personajes y crear un spin-offen formato cómic que llevó por nombre The Mighty Mutanimals. Originalmente la historia de los poderosos animales mutantes iba a ser sólo una miniserie de tres números, pero su creador Ryan Brown construyó, al final, un arco de doce números.
La primera miniserie fue realizada en 1991 y los nueve números siguientes se llevaron a cabo desde abril de 1992 hasta junio de 1993.
Seis mutantes, personajes secundarios de las historias de las tortugas conformaron este grupo. Ray Fillet tenía forma de manta raya; Cabeza de Cuero era un cocodrilo; Mondo Gecko fue mutado junto con un camaleón; Wignut y Screwloose eran un murciélago y un mosquito extraterrestres; Dreadmon era mitad hombre-mitad diablo de tasmania, y Jagwar tenía la forma de un jaguar.
Cuando la historia de los mutanimals fue cancelada se planificó que el grupo siguiera apareciendo en algunas aventuras de las tortugas ninja en su cómic, pero en el último arco argumental, que unía ambas series, todos los personajes eran eliminados por unos ciborgs asesinos.
Esta muerte lo que consiguió fue que muchos más fans se unieran y pidieran una nueva serie de cómics sobre los personajes.
Lo cierto es que es una pena que unos personajes tan carismáticos como los que formaban este grupo, que además habían conseguido alejar el tono de la serie del de las propias tortugas mutantes, terminaran así.
Los animales con características humanas han poblado desde siempre el imaginario colectivo. Muchas de las fábulas y cuentos clásicos y populares los utilizaban como protagonistas. Por tanto, no era de extrañar que la fórmula se repitiera en otros medios, como el cine, la televisión y el cómic, más aún teniendo en cuenta el éxito cosechado por las creaciones de Eastman y Laird.
Quizá algún día veamos un crossover que junte a las tortugas con los tres ratones marcianos, los cuatro tiburones de ciudad y los seis que conforman el grupo de los mutanimals. Quizá se encuentren todos en ese “aniverso” del que procede Bucky O’Hare. Y puede que también estén por allí Bugs Bunny, Mickey Mouse y Roger Rabbit, entre otros.