Más allá de las hazañas deportivas y los paisajes recorridos, la Vuelta Ciclista a España ha estado siempre acompañada de melodías que se han convertido en parte de su identidad. Desde ritmos pop y tecno hasta melodías folk y latinas, la música ha sido un elemento esencial en la creación de la atmósfera de este evento deportivo.

Los Inicios Musicales de la Vuelta
Curiosamente, los primeros compases de la Vuelta estuvieron marcados por músicas clásicas. Durante los años del No-Do, una polka de Johan Strauss se convirtió en la melodía más asociada a este evento, transmitiéndose de generación en generación y aún resonando en el Concierto de Año Nuevo.
Podemos establecer un inicio en el año 1978 cuando la francesa Sheila puso el audio con una versión disco del popular «Cantando bajo la lluvia». Al año siguiente hubo música como para crear un álbum completo. La «intro» tenía como fondo una canción de Paul McCartney con el grupo que formó tras la separación de los Beatles. Especialmente conocido fue el «Born to be Alive» del hispano-francés Patrick Hernández, un cantante de corta trayectoria que cantaba con bastón y que en sus actuaciones tenía en el grupo de baile a una joven llamada Louise Ciccone.
La Década de los 80: Electrónica y Éxitos Internacionales
Los temas internacionales continuaron en los años 80 con dos grandes éxitos. Especialmente el de 1980, «Funky Town», que empieza a introducir los efectos electrónicos. Esta canción forma parte de la selección de músicas que aparecen en el arranque de la película «Contact» como enviadas al espacio exterior. La del año siguiente, «Stars on 45» es una versión internacional y previa de la futura e hispánica Década Prodigiosa.
Azul y Negro: El Dúo que Marcó una Época
A mediados de los ochenta, la Vuelta Ciclista vivió su primer gran momento de auge televisivo, especialmente con la llegada de la generación de Pedro Delgado. Y quien más lo rentabilizó fue el grupo de música electrónica Azul y Negro, con dos enormes éxitos: «Me estoy volviendo loco» y «No tengo tiempo». Estas aportaciones coinciden en el tiempo e incluso se adelantan unos meses en el tiempo a la antológica sintonía "Tour de France" que, en 1983, compuso el grupo alemán Kraftwerk para la ronda francesa.
Carlos García-Vaso, fundador y mitad de Azul y Negro, recuerda esos años con nostalgia desde su casa de Madrid. Azul y Negro, pioneros del techno pop. “Me movía en el mundo del rock, había grabado guitarras para el primer disco de Mecano y tenía varias bandas. En una grabación con Luis Cobos, Julián Ruiz me habló de la música electrónica…. ¿Tienes idea de la movida que se está fraguando?, me preguntó. ¡El mundo de la tecnología y los sintetizadores viene muy fuerte!”
Fue entonces cuando contactó con Joaquín Montoya, un pianista a quien conocía de Cartagena, y grabaron en un cassette un par de temas: No controlo nada y La Torre de Madrid. “A Julián le gustaron mucho”, explica, “y Fonogram nos propuso grabar nuestro primer disco, La edad de los colores, que salió en 1981”.
Cuando el disco llevaba dos meses en la calle, con una repercusión modesta, la compañía se enteró de que Televisión Española convocaba un concurso público para seleccionar, por primera vez, la canción de un grupo español como banda sonora de La Vuelta de 1982. Y así se fraguó el primer éxito incontestable de Azul y Negro: Me estoy volviendo loco.
“Fue la primera y única vez que se ha compuesto un tema específicamente para la Vuelta”, recuerda Carlos. “Empezando por el ritmo frenético de la canción, que emulaba la cadencia del pedaleo, a los resoplidos posteriores, todo estaba pensado para ella. En un principio, incluso, no tenía letra: fue Julián Ruiz quien, en el estudio, propuso añadir una frase con gancho”.
La gente se volvió loca, todo el mundo iba a las tiendas de discos preguntando por la canción esa de los ciclistas. El problema era que la canción no formaba parte de ningún disco, por lo que Fonogram decidió retirar La edad de los colores y relanzarlo con Me estoy volviendo loco como primer tema.
Pero la experiencia es un grado y, al año siguiente y visto el impacto de la edición anterior, la Vuelta volvió a contar con Azul y Negro para crear la sintonía de la ronda de 1983: No tengo tiempo/Con los dedos de una mano. El tema, por supuesto, era el principal reclamo de un nuevo disco, Digital, que arrasó haciéndose con el ansiado Disco de Oro.
“¿Que si teníamos relación con el mundo de la bicicleta? ¡Ninguna!”, reconoce el músico entre risas. “Eso sí, desde entonces nos convertimos en grandes aficionados y no nos perdimos ninguna edición de la Vuelta. Al fin y al cabo, nuestro tema se había convertido en el gran himno del ciclismo en España”, recuerda con orgullo.
La popularidad del dúo no se limitó a España. Otra de sus obras, The Night, fue durante años la sintonía de uno de los más populares telediarios de Argentina, por lo que son pocos los habitantes de ese país que no están enormemente familiarizados con su melodía.
“A finales de los años 70 y principios de los 80 había dos movimientos en el género”, reflexiona Julio Ruiz, director del veterano programa de Radio 3 Disco Grande. “Por un lado estaba la parte amateur, con Aviador Dro siguiendo los dictados de lo que propuso en su día Devo. Por el otro estaba la parte más profesional y avanzada en la música electrónica, con Azul y Negro como uno de sus principales representantes”. Ruiz destaca sus “sintonías quedonas”, como la de Me estoy volviendo loco, pero no escatima elogios hacia otras menos conocidas como La Torre de Madrid o No controlo nada.
Es el tiempo de cantantes españoles, que continuarían una excepcional «Pánico en el Edén» de Tino Casal y la pegadiza «Baila» de Iván, un ídolo de quinceañeras que remontó un poco su ya declinada carrera.
Otra de las aportaciones curiosas es la de 1986, donde se utilizó el primer gran éxitazo de la Miami Sound Machine, un grupo cuya solista respondía, y responde, al nombre de Gloria Estefan. La victoria de Álvaro Pino sobre el escocés David Millar se vivió al ritmo de «Conga».
En 1987 hay un curioso retorno a los clásicos, al adaptar a los sintetizadores la Danza de las Horas de Ponchielli.
Temas Vuelta ciclista España 78 - 89
Declive y Renacimiento Musical
Empieza a partir de ahí un periodo de declive del interés por la Vuelta. El Tour se merienda literalmente cualquier otra prueba al abrigo de los triunfos de Miguel Induarin, la Vuelta pierde interés e identidad y las canciones también pasan más desapercibidas, aunque se producirá la tercera entrada de Azul y Negro y la doble presencia de La Unión, con «Más y más» como sintonía más reconocible.
El remonte de las músicas ciclistas llegaría con el cambio de siglo y la llegada del asturiano Hevia que, gaita en ristre, inició el camino del reenganche. Tanto, que interpretó en 1999 y repetiría en 2003 con sus ritmos folk.
El Siglo XXI: Nuevos Ritmos y Colaboraciones
Zahara se lleva en el vídeo de 2009 un cubazo de agua. La Fe de Manuela hace un interesante vídeo en Benidorm, promocionando su cara más amable: la playa de Poniente y su nuevo paseo, alejado del estereotipo guiri y vertical. La Oreja de Van Gogh vivía sin vivir de forma muy pegadiza y en 2013 volvieron los ritmos celtas, aunque la música de Carlos Núñez se convirtió, en el vídeo, más en un anuncio promocional de Galicia y sus percebes que en un anuncio deportivo. Sara Baras fusionó flamenco, caballos y bicicletas en las playas gaditanas el año pasado con su habitual fuego.
Ahora, la canción de Edurne está llamada a ser protagonista especial porque viene ya muy escuchada al haber sido la representante de Eurovisión. Es la primera vez que la canción festivalera es reciclada para la ronda ciclista.

Tabla de Sintonías de la Vuelta a España (1978-1987)
| Año | Artista | Canción |
|---|---|---|
| 1978 | Sheila y B. Devotion | Singing in the rain |
| 1980 | Funky Town | |
| 1982 | Azul y Negro | Me estoy volviendo loco |
| 1983 | Azul y Negro | No tengo tiempo |
| 1986 | Miami Sound Machine | Conga |